La policía es Rajoy (2)

José Manuel Martín Medem

Seis defensores de los detenidos en una manifestación contra la reforma laboral denunciaron ante el Colegio de Abogados de Madrid que los interrogatorios fueron realizados por policías encapuchados. Sus jefes confirmaron que eran agentes de la Brigada de Información. Como por casualidad, el diario ABC “tuvo acceso” a un informe de la Brigada Provincial de Información de la Policía Nacional y publicó la acusación contra Izquierda Unida, Izquierda Anticapitalista, el Sindicato de Estudiantes y el 15-M de organizar “revueltas estudiantiles” para “arrastrar a la policía a una espiral de acción/represión/acción favorable a sus interese, buscando siempre la explotación de cualquier exceso policial real o imaginario”.

El Ministerio del Interior aseguró al periódico El País que “no hay ninguna prohibición legal” que impida los interrogatorios realizados por policías encapuchados. La Jefatura Superior de Madrid explicó que, en el caso denunciado, los agentes lo hicieron así por motivos de seguridad personal al pertenecer a la Brigada de Información que “se suele infiltrar en las manifestaciones”.

Policías encapuchados en los interrogatorios, informes sembrados en los medios de comunicación para desprestigiar a organizaciones legales y las amenazas de persecución judicial y castigos administrativos. Es lo que Josep Ramoneda denomina “la violencia simbólica que desde los poderes político, económico y mediático se está ejerciendo sobre la ciudadanía con un discurso atemorizador -el miedo como instrumento político- que allana el camino a cambios que, en otras circunstancias, habrían sido considerados inadmisibles”. Es el modelo colombiano: criminalizar la protesta social con la complicidad de los medios de comunicación más afines para justificar la violencia policial y provocar el miedo paralizante.