Con rey no hay democracia

La República quedó como un tema pendiente del régimen que surgió de la Transición y ha llegado la hora de que la sociedad española lo afronte.

Confluyen en esta necesidad histórica hechos políticos básicos y otros más circunstanciales o anecdóticos. La Transición y el pacto constitucional que la formalizó jurídicamente  están agotados. La prueba más concluyente es el vaciamiento de la letra y el espíritu de la Constitución con la reforma urgente que tuvo lugar el año pasado para atender las presiones de los mercados y las instituciones europeas y la ofensiva neoliberal que está destruyendo a ojos vista el modesto estado del bienestar que se había alcanzado.

La pérdida de soberanía para atender las preocupaciones  y necesidades que abruman a la mayoría de los ciudadanos; la dilución  de los rasgos sociales del sistema económico;  la destrucción de derechos históricos de los trabajadores  a través de sucesivas reformas laborales culminadas con el reciente “decretazo”,  ponen en entredicho el andamiaje legal del país. Estos y otros problemas,  como la recuperación de la memoria histórica, la conformación territorial del  Estado, la ley electoral   y la corrupción que impregna la vida social y política hacen necesario, exigen en este tiempo histórico,  impulsar un proceso constituyente en el que la  declaración de la República es un elemento simbólico imprescindible en la regeneración moral y política de nuestro  una país. Una República federal con pertenencia libremente aceptada nos parece el mejor  proyecto a proponer.

Concurre también la circunstancia  de una monarquía desahuciada por las prácticas poco ejemplares de sus miembros del rey para abajo, que componen una familia real demediada  y patética,  que no merece el respeto de los españoles, con independencia del aserto  del  movimiento popular  que “con  rey no hay democracia”.

Toda la izquierda  (sin incluir en ella al PSOE) se declara abiertamente republicana, pero no acaba de darle  a la consigna y  al objetivo los esfuerzos que merecen, pues siendo la República un desiderátum ineludible del proceso constituyente pendiente,  puede servir también de acicate y estímulo de las movilizaciones populares.

Crónica Popular apuesta  decidida y resueltamente por República y llama a la sociedad a expresarse sobre ello con claridad y  firmeza. La bandera tricolor debe dominar las calles en todas las manifestaciones y movilizaciones populares,  como emblema  del nuevo país que deseamos construir.

4 comentarios de “Con rey no hay democracia

  1. Lucía
    12 Abril, 2012 at 12:58

    Se agradece el compromiso sin fisuras de CP a la República, no como una evocación, legítima por lo demás, sino como algo indispensable en el necesario proceso consituyente que hay que impulsar.

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  2. Viejo republicano
    12 Abril, 2012 at 13:05

    Es verdad lo que dice el editorial. Acudo a cuantas manifestaciones puedo y no acabo de ver expresada en ellas el revulsivo de la bandera tricolor. Laa calles inundadas de banderas republicanas darían otro valor político al descontento popular.

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  3. Un indignado
    12 Abril, 2012 at 19:01

    Cabria pedir la abdicacion de Juan Carlso y el tio de Froilan.

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  4. Pedro González
    14 Abril, 2012 at 10:01

    Lo suscribo en íntegramente.

    Salud y Republica.

    Pedro González

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