El comercio descontrolado de armas provoca que, cada año, millones de personas resulten muertas, heridas, violadas o se vean obligadas a huir de sus hogares. En julio se debate en la ONU un importantísimo Tratado Internacional sobre Comercio de Armas. Debe ser un Tratado sólido que salve vidas. Un Tratado a prueba de balas.
Durante la Operación Conjunta de la Policía, fui una de las víctimas de tortura [...]. Luego me liberaron y me obligaron a punta de pistola a mirar cómo mi hijo se bebía su propia orina. ¡Estaba aterrorizada!”.
Eileen – nombre ficticio; 35 años. Islas Salomón
En las Islas Salomón, según un estudio de 2004, durante los cinco años de conflicto armado , tres cuartas partes de las mujeres sufrieron “trauma personal directo” como violación, muerte de familiares, amenazas de muerte e intimidación a punta de pistola.
En Myanmar, en septiembre de 2007, las fuerzas de seguridad atacaron a manifestantes pacíficos y asaltaron numerosos monasterios, en respuesta a los disturbios civiles. Se detuvo a miles de personas, cientos resultaron heridas y al menos 31 murieron. Utilizaron camiones militares, porras, gas lacrimógeno, balas de goma, lanzagranadas, rifles de asalto, escopetas y munición de armas pequeñas.
Son ejemplos de lo que ocurre cuando las armas llegan a las manos inadecuadas. El comercio irresponsable y mal regulado de armas fomenta, en todo el mundo, graves abusos contra los derechos humanos, violencia armada y conflictos, además de agravar la pobreza.
Ahora podemos revertir esta situación: en julio las Naciones Unidas debatirán en Nueva York un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas.
Es imprescindible que se adopte un tratado que regule de manera eficaz el comercio de armas y que garantice el respeto a los derechos humanos. Un tratado que prohíba las transferencias de todo tipo de armas cuando exista un riesgo sustancial de que vayan a ser usadas para cometer y facilitar violaciones graves de los derechos humanos. El mundo lo necesita.
¡Es hora de actuar! Firma el llamamiento global de Amnistía Internacional, Armas bajo Control, IANSA y la Confederación Sindical Internacional a favor del Tratado



