P. Montes
El presidente del BCE, Mario Draghi, no ha podido ser más contundente con el gobierno de Mariano Rajoy al afirmar que actuó de la peor manera posible ante la crisis de Bankia. Un varapalo tal rompe las pautas diplomáticas y deja a un gobierno, ya desahuciado, superado por los acontecimientos y desesperado, a los pies de los caballos en unos momentos de agitación e inquietud muy graves.
Pero con la claridad que se expresa Draghi, habría que resaltar que nunca un dirigente de una institución tan crucial ha cometido un error potencialmente tan peligroso. Bankia es en estos momentos una entidad bancaria en quiebra. Dicen que le son necesarios 19.000 millones de nuevos euros para recapitalizarse y recuperar su solvencia. Pero esos millones no aparecen todavía por ningún sitio y el gobierno deambula de acá para allá para ver de dónde obtenerlos y como inyectarlos. Mientras eso no ocurra, Bankia está bajo sospecha y decir esto de una entidad bancaria es dejarla al albur de las reacciones de los depositantes, exponerla a muy serios riesgos.
El gobierno, sin duda, merece una reprimenda, pero Draghi debería haberse reprimido.




Tengo una fortuna en mi c/c en Bankia, 5,708 euros, y según me recomienda Draghi los voy a sacar. Gracias.
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Cuanto ruido. No me aclaro de nada, y sin embargo algo muy serio debe estar pasando para confundirnos de esta manera.
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