Las mujeres recluidas en los preventorios rompen su silencio

Crónica Popular
Madrid.

Han tenido que pasar muchos años, demasiados, para que la Memoria de lo que el historiador Paul Preston denomina, lisa y llanamente, el “Holocausto español”  y  la represión ejercida por la dictadura franquista comenzara a salir a la luz.

En recientes fechas, saltó a las primeras páginas de los medios de comunicación la tragedia de los “bebés robados”, un escabroso tráfico y venta de recién nacidos, destapado por primera vez por nuestro compañero en “Crónica Popular”, Germán Gallego.

Ahora,  está aflorando la trágica historia de  muchas mujeres que fueron víctimas de malos tratos, vejaciones y abusos de todo tipo ejercidos contra ellas durante la dictadura en los llamados “preventorios”;  unas instituciones, dependientes del Ministerio de la Gobernación, que funcionaron desde  1945 a 1975 y cuyo objetivo se integraba en el plan general de exterminar y destruir moralmente a la población republicana. En el marco general de la represión franquista, los “preventorios” fueron  centros diseñados para destruir psicológicamente, lavar el cerebro y crear miedo a las hijas e hijos de los españoles republicanos y no adictos al régimen franquista.

En ellos fueron recluidas muchas mujeres tras una labor de selección ejercida por la llamada “Sección Femenina”, la rama de mujeres de Falange Española, de la que fue máxima dirigente Pilar Primo de Rivera, hermana del fundador del movimiento fascista español. Periódicamente, responsables de la Sección Femenina  recorrían los colegios y reclutaban mediante engaños a  niñas y niños, de 4 a 14 años y pertenecientes, sobre todo, a familias pobres, para esos preventorios, auténticos campos de concentración, según la mayoría de los testigos.

Nuestro compañero Carlmelchor  realizó ayer, 6 de junio, una amplia serie de entrevistas en el transcurso de un viaje que  cuatro mujeres integradas en el grupo “Estuviste en el preventorio”, formado por víctimas de estos centros, emprendieron a Guadarrama con la esperanza de que las recibiera la alcaldesa, a la cual habían enviado  unas cartas pidiendo ayuda y apoyo. No hubo manera.

Allí se practicaba una crueldad tan feroz con las niñas y los niños, de 4 a 13 años, que aún hoy las víctimas de esa pesadilla se preguntan el porqué. Como en el caso de los bebés robados, se han echado toneladas de tierra sobre los preventorios infantiles y han desaparecido todos los archivos con los informes médicos.

El grupo “Estuviste en el preventorio” intenta destapar el manto de silencio que rodea este horror cometido con niñas y niños, que tenían derecho a otra infancia más feliz.

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Carlmelchor, realizador y periodista.
Entrevista con Blanca Romero

 

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Entrevista con Alicia García Romera

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Entrevista con Chus Gil

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78 comentarios de “Las mujeres recluidas en los preventorios rompen su silencio

  1. margarita sánchez
    8 junio, 2012 at 9:34

    Gracias a estas mujeres por su valentía.
    Todos estos horrores no pueden quedar impunes. Hay que luchar porque se haga justicia. Contad con mi apoyo

  2. maricarmen
    11 junio, 2012 at 20:47

    ES MUY TRISTE ESCUCHAR ESTO, PERO ES NECESARIO,
    LA PENA ESQUE TODA ESTA BARBARIE SALGA IMPUNE
    GRACIAS POR INFORMAR Y ESPERO QUE CONSIGAIS ALGO.
    UN BARAZO

  3. Antonia
    15 junio, 2012 at 18:32

    Yo estuve en el Preventorio. Las sevillanas ibamos seis meses y eramos diez, en la sala rosa.
    Sinceramente yo tengo buenos recuerdos del Preventorio y jamás durante mi estancia vi estas situaciones que ustedes cuentan.
    Tambien estuve en la casita por que de un golpe se me infecto un dedo. No tuve ninguna mala experiencia, al contrario alli hice mi primera obra de teatro, mi primer belen en navidad y fui rey gaspar.
    Estuve en 1965, tengo muchas fotos incluso con las cuidadoras y eramos niñas contentas.
    Mi madre me escribia y yo recibia las cartas, me mando dos paquetes con chocolate y otras cosas, y me lo dieron sin problema.
    Lamento que ustedes tuvieran esas malas experiencias, pero creo que no fuimos todas

  4. Alfredo Garay
    27 junio, 2012 at 12:13

    Igual que me causa horror y asco los abusos y crímenes cometidos por ambas partes (rojos y azules) antes y durante la guerra civil, no pongo en la más mínima duda que se cometieron abusos y crímenes por la represión tras la contienda, pero quiero que me contesten, sinceramente, si pueden, aquellos que son los más críticos: Vistos los crímenes indiscriminados, abusos, saqueos e incendios cometidos por, o por lo menos, con la tolerancia del Frente Popular, ¿que hubiera pasado si “gana la guerra” el bando rojo?, ¿hubiera habido más o menos represión?. Si ya se que estoy haciendo hipótesis, pero basadas en lo que hicieron los comunistas en la Europa del Este y en la URSS.
    Voy a hacer 72 años, por tanto no vivi la guerra, pero lo que cuentan esas 4 mujeres tienen mucho de “fantasía abonada” desde el rencor y ciertos sectores “revanchistas”, que los hay, ó ¿alguien lo duda?. Es una pena que se saquen “solo” los trapos sucios de personas o Instituciones que hicieron tambien,bastantes cosas buenas. Yo no estuve en ningún “Preventorio”, pero tengo amigas o hermanos de amigas que si estuvieron y que cuentan “una película distinta” de lo que dicen las 4 entrevistadas. ¿Se cometerían abusos? Estoy seguro, seguro, que si, pero me da la sensación que, la imaginación es libre y hay quien “fabula” más de la cuenta.
    El historiador Paul Preston (interesado en vender sus libros)ha demostrado ser, bajo mi criterio personal un “sectario” descarado.

  5. Alicia García Romera
    28 junio, 2012 at 16:50

    Respuesta a Alfredo Garay. Desconozco lo que hubiera pasado de haber ganado la guerra los republicanos. Pero lo que sí sé es lo que pasó al ganarla los franquistas. Las mujeres víctimas del Preventorio Doctor Murillo de Guadarrama no tenemos el más mínimo sentimiento de revancha, Somos mujeres mayores que queremos y exigimos justicia porque lo que allí pasó fue un atentado contra los derechos de la infancia. Nunca hemos puesto en duda el que otras niñas no sufrieran esos malos tratos, circunstancia que no invalida en absoluto nuestro deseo y nuestro derecho a que las que sí los sufrieron se vean recompensadas por un reconocimiento público de los hechos. El deseo de justicia es lo que avala nuestra denuncia.

  6. Blanca Romero
    28 junio, 2012 at 17:14

    Sr.Garay
    Ya que soy una de esas cuatro mujeres a las que Ud. considera “fantasiosas” abonadas desde el rencor y ciertos sectores revanchistas, me veo en la obligación de aclararle algunos puntos. Primero, soy una mujer absolutamente lúcida, de 51 años, que cuento única y exclusivamente la verdad que viví en un centro en el que desde luego usted no estubo, por lo que no entiendo bajo qué criterio se permite poner en duda nuestros testimonios. Segundo, no estoy vinculada a ningún partido político, ni inducida a contar la verdad por un afán revanchista. La verdad, señor mío solo tiene un camino, y a mi me alegra profundamente que “sus amigas” lo pasaran tan bien en el Preventorio Dr. Murillo de Guadarrama, también yo conozco a quien le privaron de los malos tratos habituales por ser hija de falangista. Siento que la verdad de algunos moleste a otros, pero nuestros testimonios no son los únicos, hay multitud de relatos coincidentes entre personas que nunca antes hemos tenido contacto. Enhorabuena a sus amigas por su buena suerte, y a usted permitame rogarle respeto hacia la verdad ajena, siempre es muestra de inteligencia y tolerancia, de esa de la que tanto careció este pais en el pasado. Yo no especulo sobre lo que hubiera sucedido si la guerra civil la hubiese ganado otro bando, principalmente porque no me gusta “fabular”, lo que sí le digo es que da igual de que color se vistan los hechos, los abusos, vengan de quienes vengan no son justificables.Saludos a sus amigas.

  7. Chus Gil
    28 junio, 2012 at 17:39

    Alfredo Garay opina que somos fabuladoras, rencorosas y revanchistas. Pues yo opino que él es ignorante, prejuicioso, y que vivió junto a sus amig@s la película del franquismo feliz. Yo no cuento películas, cuento mi vida. Alfredo, le delata el uso que hace del lenguaje, se desacredita usted solo.

  8. Consuelo García del Cid Guerra
    28 junio, 2012 at 18:49

    No, señor, aquí no fabula nadie, y la duda ofende. Se cometieron gravísimos abusos, y el trato que daban las “cuidadoras” a las niñas, hoy es claramente denunciable. Nadie remite a derecha o izquierda, simplemente a derechos humanos que no se respetaron en absoluto.

  9. Alicia García Romera
    29 junio, 2012 at 17:26

    Para más información sobre este tema,dejo enlace del artículo de Consuelo García del Cid que fue el inicio para sacar a la luz los malos tratos en el Preventorio Infantil Doctor Murillo de Guadarrama. Importante leer los testimonios de las víctimas que figuran en comentarios.
    http://tenemoslapalabra.com/opinion/1175-preventorio-del-dr-murillo-la-voz-de-la-memoria

  10. Sara Guardado Garcia
    21 agosto, 2012 at 15:52

    Yo estube desde 1973 a 1976 ,recuerdo como se llamaba por que esa palabra me he perseguido toda mi vida, del Preventorio recuerdo a un medico joven que se llamaba Antonio,la casita donde estube ingresada por hepatitis.una cocinera de aspecto muy rara una ayudante de cocinera que se dedicaba a matar ratas en la cocina , el teatro de verano ,a una cuidadora que se ponia encima del delantal rosa del uniforme un paño blanco y que cuando te veia un piojo que habias cogido alli te pegaba con el puño cerrado en la cabeza,las siestas obligadas ,la zona del planchado donde a mi me encantaba ir,el frio por pasar una hora de pie en invierno en el patio y que luego tenias que meter la manos en agua ardiendo por que las tenias congeladas,las duchas del sabado todas desnudas en fila,la gente que me conoce no entiende por que soy tan pudorosa ( recuerdo de aquellos años)la capilla , creo que yo estube en la sala morada,las etiquetas en la ropa las reuniones en los lavabos……..y a un chico que se llamaba Severino…………..

  11. alicialavapies@hotmail.com
    21 agosto, 2012 at 17:30

    Querida Sara. Veo que estuviste en los últimos años del Preventorio. Entonces había niños, antes no. Los malos tratos se dieron igual en las tres décadas de su funcionamiento. Gracias por tu testimonio. Si quieres comunicarte con nosotras te dejo mi correo alicialavapies@hotmail.com. Un abrazo.

  12. Mª Irene Lapeña Peixoto
    28 agosto, 2012 at 16:34

    Todo,absolutamente todo es verdad,como bien señalan estas mujeres hay momentos en los que crees que tal infierno solo lo has podido soñar,y sí es una pesadilla pero muy real,yo no quiero revancha quiero justicia,que la gente sepa lo que allí ocurrió,que los que tal horror nos hicieron vivir paguen de la única forma posible en este momento reconociendo su crimen públicamente.

  13. Alicia García Romera
    28 agosto, 2012 at 17:34

    Querida Mª Irene: Si esuviste en el Preventorio y quieres dejarnos tu testimonio puedes escribirme: alicialavapies@hotmail.com.
    Un abrazo

  14. nuria torres carrasco
    12 septiembre, 2012 at 11:39

    Estuve en aquel sitio, afortunadamente solo 15 dias,gracias a que mi padre en la primera visita creyo todo lo que pude contarle y al dia siguiente de la visita volvio y me saco de ahi.
    Comparto todos los testimonios.

  15. Raúl López
    12 septiembre, 2012 at 16:02

    Ante todo,mi respeto y admiración,para las supervivientes de los abusos dentro de este “preventorio, encargado de cuidar la infancia de niños robados, pues les han robado la infancia tambien.” siento que en este país, que se supone al ser comunidad Europea, debería dar ejemplo de derechos humanos y no permitirse la barbarie,bajo ninguna justificación ni ideal politico ni de otra índole, pues los derechos de un niño son intocables, tengamos todavía verdugos, como los cuidadores del Preventorio de guadarrama y que haya habido malos tratos, abusos y vejaciones para inocentes, que seles robó la dignidad, la infancia y la inocencia, esto debe ser destapado, y a las victimas, todo mi cariño mi respeto y mi admiración x seguir adelante con vuestra lucha y con vuestra sed de justicia, adelante y ánimo, lo lograreis, que los que tengan que pagar sus abusos no queden impunes, auqnue sea tarde ya, por el tiempo transcurrido…todo mi cariño, Raúl, de Madrid.

  16. CLARA Mª DEL MORAL ISIDRO
    12 septiembre, 2012 at 20:25

    SOY CLARA, YO TAMBIEN ESTUVE EN EL PREVENTORIO EN EL AÑO 67 O 68 NO RECUERDO EXACTAMENTE, YO FUI UNA DE LAS AFORTUNADAS QUE APENAS SUFRIO LOS MALOS TRATOS Y VEJACIONES , PERO GRACIAS A VUESTROS TESTIMONIOS ME HABEIS HECHO RECORDAR LO QUE AYI PASABA , QUE ES EXACTAMENTE COMO LO CONTAIS, YO LLEGUE AL PREVENTORIO POR TEMA DE SALUD RECOMENDADO POR EL MEDICO DE CABECERA Y POR EL COLEGIO NUNCA SUPE QUE TRATAMIENTO ME PUSIERON Y DE HECHO MIS PROBLEMAS DE SALUD LOS HE SEGUIDO TENIENDO TODA LA VIDA. ESPERO QUE EL TESTIMONIO SIRVA Y QUE ESTOY DISPUESTA ACOLABORAR. UN SALUDO Y ANIMO

  17. Celia Cl
    12 septiembre, 2012 at 23:22

    Yo estuve allí el trimestre de noviembre a enero de 1964 a 1965, siento que haya personas que nos tachen de mentirosas, yo ni soy ni jamás seré de ningún partido político pero si se lo que sufrí y vi sufrir en aquel terrible lugar, estuve en la habitación verde, i de tal color llevabamos los vestidos y chaquetas de paño, el frío era mu intenso y he visto con mis propios ojos dar de comer a una niña compañera de mesa sus propios vómitos, nos escondíamos el pan en los bolsillos para saciar el hambre e imagino que la ansiedad producida por nuestra sensación de estar presas, los padres solo podía visitarnos una vez al mes y aún así con vigilancia para ver lo que decíamos, era un cuartel, las duchas con agua fría todas en fila sin ninguna intimidad ni el trato que se merece cualquier persona.

  18. MERCEDES HIDALGO MARTIN
    13 septiembre, 2012 at 1:03

    Hoy he visto en antena 3 un programa sobre el preventorio de guadarrama, yo estuve alli y me ha venido a la memoria muchas cosas que vivi y que tenia escondido en lo mas profundo de mi alma, quizas por ser tan pequeña y no entender nada de lo que alli pasaba. Os doy las gracias y aqui estoy si quereis contactar conmigo ese es mi correo electronico, todo lo que pasamos se tiene que saber unas pasamos mas y otras pasamos menos gracias a dios. Un beso para todas y aqui estoy Mercedes.

  19. jose
    13 septiembre, 2012 at 10:42

    Esto que pasó, no se puede volver a repetir,hay que destapar culpables e ir a por ellos.Una verguenza lo que le paso a estas pobres niñas.
    He visto el testimonio y es una pena lo que pasó allí.Hay que ser sincero y decirlo, esto pasó por culpa del fascismo y punto, hay que ser claro, y si eras de otro pensamiento político, pues te trataban mal.El que diga que no, ese era amiguito del fascismo,así de claro!!.Este país, a día de hoy, sigue ocultando muchas historias negras que tienen que ser destapadas, aún pasando 34 años de “democracia” que no me acabo de creer.Ánimo a todas a seguir luchando.

  20. migue angel
    13 septiembre, 2012 at 12:48

    Yo estuve en el preventorio de Guadarrama en el año 1974 y por los comentarios que he leído parece ser que sólamente en los tres últimos años había también niños allí.

    He visto el programa de antena 3 esta mañana respecto al tema de los preventorios y me han venido a la cabeza muy pero que muy malos recuerdos, se me ha encogido el estómago y casi se me saltaban las lágrimas como se me saltaban un día tras otro en las semanas que estuve allí.

    Yo he hecho la mili donde se supone que la disciplina es uno de los pilares fundamentales, pero aquella manera de mantener la disciplina que tenían en el preventorio de Guadarrama era cruel, vejatorio y tiene que ser conocido por la opinión pública.

    Por otro lado no he leído nada de ningún hombre que estuviera allí, no obstante hace tan solo un par de horas que me he metido en internet a conocer opiniones y casos similares al mío.

  21. lina
    13 septiembre, 2012 at 15:12

    yo soy una de ellas. A mi me obligaron a volver a comer el devuelto de unas judias blancas, que devolvi porque tenian ajos y a mi no me gustaba el ajo.

  22. juanra_mos@hotmail.com
    13 septiembre, 2012 at 16:14

    Es una pena que hayan pasado estas cosas, aquí o en cualquier otro lugar.
    Dicho esto, porque no dan nombres, no es complicado saber quienes eran.
    Mi madre, mis tias y muchas mujeres del pueblo trabajaron alli.
    A mi mujer la conocí cuando visitó el pueblo para recordar sus años aquí pasados, y aquí seguimos.
    Repito que yo no niego nada de lo que ustedes dicen, pero muchas mujeres estan siendo juzgadas porque yo no he visto nombres….. así yo puedo contar lo que me parezca, no creen?

  23. Alicia García Romera
    13 septiembre, 2012 at 18:50

    Respuesta a Juanra. Dice que no damos nombres y que no es complicado saber quienes eran. Éramos niñas muy pequeñas y no recordamos los apellidos de las cuidadoras o médcos, solo nombres de pila y no muchos. No estamos juzgando a nadie, estamos denunciando un asunti muy grave. Hemos pedido al pueblo de Guadarrama que nos atienda, que nos escuche, que nos ponga en contacto con mujeres que trabajaron alli para cambiar impresiones. La Alcaldesa del Ayuntamiento, el PP y UPyD se desentienden de mala manera. El PSOE e IU nos han ofrecido su ayuda.Usted nos puede ayudar mucho poniéndonos en contacto con sus familiares. Le dejo el correo donde se puede dirigir si está dispuesto a que hablemos. Muchas gracias
    preventoriodeguadarrama@gmail.com.

  24. Marga Arana
    13 septiembre, 2012 at 20:19

    Un saludoHola yo estube alli en el verano del 70 con 7 años y ahora despues de tantos años he vuelto a recordar aquellos horrores que vi en tan solo 15 dias pues mis padres en la segunda visita me sacaron de alli sin pensarselo a pesar de las pegas que les pusieron. Yo me quede alli delgadisima claro esta que sali con una hepatitis de espanto que me costo estar seis meses en cama y con un tratamiento fortisimo. Osea que el infierno aquel no fueron los 15 dias de estancia allí sino tambien la enfermedad. Me gustaria saber si alguien más salio con hepatitis , yo desde luego sali muy mal con una hepatitis de 3 xxx como se calificaba antes.Un saludo

  25. Juan
    13 septiembre, 2012 at 22:31

    Respuesta a Alicia García Romera
    Personalmente, recuerdo perfectamente los nombres de mis profesores y de mis compañeros de cursos de la infancia.
    Repito, que no lo dudo, pero solo tienen que pasearse por el pueblo para encontrar muchas de aquellas mujeres trabajadoras.
    Mañana mismo en Antena 3, una entrevista de una mujer que como muchas del pueblo trabajó allí.
    Por desgracia, mi mujer no puede ponerse en contacto con ustedes, pero ya les digo que para visitar el pueblo donde pasó algún que otro verano y añorarlo tanto, no sería tan malo.
    Y por favor no generalicen que no es bueno.

  26. ISABEL MARTOS ORTEGA
    14 septiembre, 2012 at 0:56

    OS HE VISTO EN LA TELE,CONFIRMO VUESTRO TESTIMONIO,YO ESTUVE EN EL 65 TENGO 54 AÑOS.
    ESA ERA LA BENEFICENCIA FRANQUISTA PARA LOS NIÑOS POBRES, COLONIAS INFANTILES CON UN RÉGIMEN DE TERROR EN EL MÁS PURO ESTILO FASCISTA, EN LAS QUE SE NOS RACIONABA EL AGUA EN PLENA SIERRA MADRILEÑA. ESO SÍ, REZÁBAMOS EL ROSARIO TODAS LAS TARDES EN UN AMBIENTE TÉTRICO, YO LLORABA TODOS LOS DÍAS.CONTAR CONMIGO COMPAÑERAS, SALUDOS A TODAS.

  27. Mª Irene Lapeña Peixoto
    14 septiembre, 2012 at 11:33

    Juan todo ocurrió,todo es real,pronto muchas personas que allí trabajaron hablaran,sabemos que era una época en la que ellas mismas tendrían miedo y con razón,pero también se que sus conciencias les harán hacer lo correcto y terminarán por decir la verdad,no queremos una caza de brujas,queremos que la verdad salga a la luz y que los verdaderos responsables sean señalados,será la única manera de que por fin nuestro dolor sea mitigado con un poco de justicia.

  28. migue angel
    14 septiembre, 2012 at 12:20

    Lo que ocurrió en el preventorio de Guadarrama es real, son muchos los testimonios que así lo confirman y muchos más si aquellos que no dicen nada y estuvieron alli lo manifestaran.

    Me llama mucho la atención que ningún niño de aquel entonces haya dicho todavía nada. Aquello fue un preventorio de niñas hasta los tres úlltimos años en el que también entramos niños.Evidentemente los testimonios son mayoritariamente femeninos, pero quiero recordar que allí estuvimos niños que también sufrimos aquel trato llevado a cabo sobre criaturas indefensas.

  29. Alicia García Romera
    14 septiembre, 2012 at 14:03

    Para Miguel Ángel. Hemos intentado por todos los medios que los hombres que de niños estuvíeron en el Preventorio dieran sus testimonios. Nadie habla. Si tú quieres contar su experiencia, sería de mucha utilidad. Si lo quieres hacer en privado te pongo este correo que es para eso. Muchas gracias y un saludo.
    preventoriodeguadarrama@gmail.com

  30. MERCEDES HIDALGO MARTIN
    14 septiembre, 2012 at 17:54

    BUENAS TARDES JUANRA QUE YO SEPA NADIE ESTA PONIENDO EN UN PAREDON A NADIE PERO LO QUE NOS PASO PASO. ESTA MAÑANA UNA TRABAJADORA HA DICHO QUE NOS BAÑABAN CON CHAMPU Y CON ESPONJA,ESO NO SE LO CREE NI ELLA,NINGUNA DE MIS HERMANAS Y COMPAÑERAS SABEMOS MUY BIEN LO QUE OCURRIO ALLI Y VUELVO HA REPETIR ALGUNAS LO PASARON MEJOR Y OTRAS PEOR PERO DE LO QUE ESTOY SEGURA ES QUE DESNUDAS NOS BAÑABAN, CON ESTROPAJO DE ESPARTO Y JABON. Y NO NOS DEJABAS IR HA HACER PIS UNA VEZ QUE ESTABAMOS EN LA CAMA, MAS DE UNA VEZ ME SUJETABA MIS PARTES PARA NO HACERMELO EN LA CAMA, Y GRACIAS A ELLA HOY DIA ODIO ALGUNAS COMIDAS NO HE PODIDO VOLVER A COMERLA NI HA HACERLA DEL ASCO Y DE LOS MALOS RECUERDOS Y NOS TIRABAN DEL PELO NO DIGO TODAS Y A LO MEJOR SU MUJER NO LO HIZO PERO QUE NOS PASO ES VERDAD. Y ESTO ES PARA QUE SE SEPA LO QUE SE HA VIVIDO EN ESPAÑA Y RECORDAR LOS NOMBRES CON CRIAS TAN CHICAS ES IMPOSIBLE Y ME ALEGRO QUE USTED TENGA TAN BUENA MEMORIA DE LOS NOMBRES DE SUS PROFESORES Y SUS COMPAÑEROS. YO HE ESTADO ESTUDIANDO DESPUES Y ME HAN TRATADO BASTANTE BIEN EN ALGUN COLEGIO Y NO ME ACUERDO NI DE SUS NOMBRES Y DE ALGUNOS COMPAÑEROS TAMBIEN Y ESO QUE ERA MAS MAYOR. SOLO SE HA PEDIDO AYUDA PARA LA MEMORIA HISTORICA Y NEGRA DE ESTE PAIS ME IMAGINO QUE ELLAS ERAN UNAS MANDADAS PERO VUELVO A REPETIR LO QUE NOS PASO PASO.

  31. Mª Paz Martín
    14 septiembre, 2012 at 18:22

    Cuándo mi hermana me avisó para que conectara la tele nunca pensé que estuvieran hablando de aquello, no podía dar crédito a lo que veía, desde que hace unos años escribí a varios medios contandoles lo que padecimos en aquellas llamadas “Colonias” y nadie respondió … ya lo daba por algo que nunca nadie se atrevería a destapar y ahora oigo a estas valientes mujeres y me quedo boba … todo coincide con el lugar dónde yo estuve excepto que el escenario era otro. El lugar llamado “La Bartola” en Castellón, yo tenía 8 años recien cumplidos y mis dos primas uno más, alguien les dijo a nuestros padres (también él fué engañado) que era un lugar para que disfrutaramos de unas vacaciones junto al mar ya que al ser de condición humilde nunca saliamos de vacaciones, mis padres pagaron 100 ptas. como cantidad simbólica para colaborar en la manutención, lo que nunca les dijeron era que detrás estaba la sección femenina ya que mi padre no era nada tonto y no me hubiera dejado ir. Aquello fue una experiencia que por mucho que ahora contemos nadie sabe lo que unas niñas pueden sufrir, al margen de lo fisico que ya es, todo lo que te cuentan unas personas mayores con ánimo de meter miedo … te lo crees, a pie juntillas, para una niña eso es la realidad sea inventado o no por quienes te cuidan y el pavor es tan horrible que sólo quieres llorar, necesitas llorar pero no te dejan por que si lloreas será aún más terrible. Luego lo cuentas cuándo regresas a casa y tus padrres no pueden reclamar nada porque parece que esas personas nunca hubieran existido. Terribe, yo padezco una neurosis desde mi adolescencia que me ha impedido hacer una vida normal desde entonces, gastandome lo que no tenía en psicologos y psiquiatras, años y años padeciendo jaquecas terribles, con mucha medicacónn que me manteniann atontada y nunca nadie se paró a pensar en aquella experiencia que viví con 8 años. Cuándo le comunico a una de mis primas lo que he visto en tv dice que hoy lo vería a ver si salía algo, me llama con un llanto desconsolado, apenas puede hablar y cuándo lo consigue me dice “por fin alguien habla de aquello”. El lugar en cuestión sigue existiendo, ahora como centro para mayores, esta prima mí tuvo que ir hace unos años con su marido para constatar si aquel lugar seguía existiendo y descubrío con horror que si, aunque ahora reconvertido en otra cosa. Me cuenta que los ancianos que vió allí, asistidos, desvalidos, en su mente recreo que eramos aquellas niñas que siempre estuvimos allí y ahora eramos ancianas ddesvalidas y que seguian haciendonos lo mismo, que toda la vida la habíamos pasado así y sintió un escalofrío y tuvo que marcharse en cuánto su cuerpo la permitió hacerlo. Que nadie haga bromas con esto porque somos muchos niños y niñas los que padecimos este tipo de cosas y ni siquiera se nos dió la palabra para contarlo.

  32. Mª Paz Martín
    14 septiembre, 2012 at 18:33

    Hago desde aquí un llamamiento a quienes estuvieran en el el preventorio o como lo llamaban Colonias de “La Bartola” Castellón, fuimos desde Madrid. Yo estuve en el año 65 y seguro que estuvo funcionando muchos años. Espero que alguien haya visto el programa y responda. Habia algunas niñas, las más mayores que las ponian como responsables para que les contaran lo que las demás haciamos y poder castigarlas, así ellas se ganaban la confianza de las cuidadoras y tenían privilegios, algunas eran tan malas como las mismisimas cuidadoras. Cuándo alguna niña se sentía mal, una que parecía que era enfermera lo curaba todo … y de que manera !!! No se lo deseo ni a mi peor enemigo. Un saludo.

  33. MARIA JESUS SAGRADO
    14 septiembre, 2012 at 19:11

    Yo estuve en el 65 en la Sala malva y durante muchos años me desperté con la idea de que cuando fuese mayor iría al preventorio y me liara a tortas con la cuidora Moyano, ella y la Srta Enriqueta se paseaban por la habitacion gritando sobre sus cosas, desahogándose y a la vez pegando una a una mientras recorría la sala.Un día me levantaron de la cama y me dieron un puñetazo en la nuca con tal fuerza que vi literalmente lucecitas y estrellas. Vi dar de comer el vómito a diario.hoy he recordado las largas colas esperando vacunas, pinchazos o no se qué. El bañarte ellas y tú y el resto todas desnuditas.Horrible.Si no es por la publicación en 20Minutos pasaría la vida pensando que esos recuerdos eran sol mios. me gustaria ayudar al grupo. si queréis podéis poneros en contacto conmigo.
    GRACIAS POR VUESTRA VALENTIA

  34. Pilar Perez Manzano
    14 septiembre, 2012 at 23:20

    Mi hermana Mercedes y yo nos llevaron a guadarrama en 1970, teniamos 7 años y somos mellizas,para no repetirme en los mismo, que todo es verdad, una cosa que me paso ami, me salieron unos granos muy grandes en las piernas,aquello me supuraba, ellas ademas de abofetearme porque decian que me arrascaba, me tubieron, durante mas de dos meses con las manos vendadas unidas por una tira como si estubiera esposada, solo melas quitaban para comer y el dia de la visita de mis padres. yo quiero ponerme en contacto con vosotras para participar de todo esto.Porcierto mi hermana, se quedo sin dentandura alos 22 años, y una compañera dice que tambien tiene serios problemas de boca,poco a poco todo saldra. un saludo pilar

  35. antonia marin guzman
    14 septiembre, 2012 at 23:24

    yo estube en guadarrama durante varios años con mis hermanas todo es verdad, no me gusta la leche.odio los callos(a un veo los pelos)y siempre se lo he reprochado a mi madre( ya no la tengo conmigo),se que ella lo hacia por nuestro bien pero es el peor recuerdo de mi infancia que tengo yo no se si alguien tiene que pagar a estas alturas pero lo que dicen es verdad y no se inventan nada un beso a todas

  36. julia hernando
    16 septiembre, 2012 at 11:26

    Mi hermaana nuria y yo estuvimos en guadarrama en el 70 creo, eramos muy pequeñas, 6 y 5 años, y tengo los peores recuerdos de toda mi infancia, mi hermana vomitaba la comida y se la volvian a dar, acabo en la enfermeria y no me dejaban verla, me colaba y me contaba que la pinchaban todos los dias, en fin podria contaros muchas mas cosas, de las duchas, etc.

  37. Araceli
    16 septiembre, 2012 at 14:10

    Yo estube en preventorio de Guadarrama en el año 63,tenía 9 años, y pasé tres meses de invierno.
    Aquello como muchas de mis compañeras cuentan, era lo más parecido a un campo de concentración.nos tenían escuchando misa a las 7 de la mañana en ayunas y las continuación las clases interminables donde las cuidadoras por cualquier cosa que no les gustase te pegaban.
    En el comedor para mí era el peor momento..la comida horrible,si vomitabas te obligaban a comerte lo vomitado ..eso era un trato inhumano..todavía hoy me pregunto porqué mis padres me enviaron a ese sitio terrorífico..y si es que a ellos también los engañaron pintandole la cosa como que íbamos a pasar unas vacaciones.

  38. Nacido en año 1938
    17 septiembre, 2012 at 0:53

    Si los post escritos en este fórum se hubieran limitado a relatar episodios ocurridos en los preventorios de Guadarrama o el de “La Bartola”, en Castellón, yo no habría intervenido, porque no conozco ninguno de ellos y, por ello, no tendría nada que opinar. Pero no ha sido así; del relato de lo que ocurría han pasado a la interpretación de que esa era la forma de actuar el régimen franquista, se ha nombrado el fascismo, se ha mencionado varias veces a la Sección Femenina de Falange Española e, incluso, en un post se hace mención del robo de niños y niñas recién nacidos, relacionándolo con el régimen franquista,

    Quiero responder primero al último tema (robo de niños recién nacidos) porque no tengo ningún conocimiento especializado acerca de él, y únicamente puedo decir mi opinión. Es una falacia relacionar ese tema con el franquismo sin tener pruebas fehacientes que demuestren dicha relación, pues, en principio, hemos de pensar que la responsabilidad de esos hechos execrables fue de personas particulares o de las clínicas en que ocurrieron.

    Y ya puedo centrarme en responder al tema de los preventorios en la dimensión que le han dado algunas personas al relacionarlo con el franquismo y con la Sección Femenina de Falange Española, puesto que considero que soy una persona con conocimientos especializados en el asunto.

    Por el nombre que me atribuyo, “nacido en año 1938”, se ve que tengo 74 años de edad. He vivido directamente muchas situaciones y puedo atestiguar que las circunstancias que se vivieron en la postguerra, y bastantes años después fueron terribles a causa de las múltiples carencias de todo tipo que teníamos (por lo menos en mi pueblo), y, después, en Barcelona. Todas las situaciones hay que evaluarlas con los valores que había en la fecha en que se produjeron. Teniendo yo 7 u 8 años, todavía vivía en un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real, y mi padre había tenido que emigrar a alguna otra provincia para tratar de buscarse la vida, lo cual parece que no conseguía con demasiado éxito. Éramos cuatro hermanos que, en ese momento teníamos desde 3 a 9 años de edad, y mi madre no tenía alimentos para darnos de comer. Encontró que en el pueblo había un comedor de Auxilio Social y consiguió que pudiésemos asistir los cuatro hermanos a tomar la comida de mediodía, (a la noche nos apañábamos con cualquier cosa). Pues bien, ese comedor, como todos los de Auxilio Social estaba impulsado por el régimen franquista, y el personal que lo gestionaba (cocineras, camareras y limpiadoras) eran señoritas de la Sección Femenina de Falange Española, que generalmente eran hijas de señores más bien ricos, y ellas venían a servirnos a los pobres; ellas entregaban a los niños su tiempo y su esfuerzo y, al tiempo que nos servían la comida, nos enseñaban a manejar los cubiertos y a tener buenos modales en la mesa; ese fue el único adoctrinamiento que yo recibí durante aquella época.

    Posteriormente, viviendo en Barcelona, esa ciudad será la única a la que me refiera en mi relato, puesto que en aspecto de servicios sociales no conozco ninguna otra, mis padres se vieron obligados a gestionar el ingreso de los cuatro hijos en un asilo. Entonces teníamos desde 5 a 11 años de edad. Corría el año 1948.

    Al momento del ingreso una buena ducha ¡qué menos!, y desnudos ¡no nos íbamos a duchar vestidos! No entiendo cual es la queja de esas mujeres porque las ponían en fila para entrar en la ducha, ¡sería porque no cabían todas al mismo tiempo! Y también se quejan de que estaban desnudas ¡si iban a ducharse es lo más lógico, estar desnudos! Eso de que les frotaban el cuerpo con una cuerda desliada y con jabón verde, ¡claro, la cuerda era soga, y cuando estaba desliada se llamaba estropajo (el material de que estaba hecha la soga y el estropajo se llama esparto, y el jabón podía ser casero o lagarto, era lo único que había en aquel tiempo; no existían las esponjas ni los geles! Dejo las recapacitaciones y continúo con lo mío: siguió un corte de pelo al rape; ¡claro, en aquel tiempo habían muchos parásitos y había que prevenir para que no se provocase una epidemia en los centros de acogida!

    Aquel establecimiento tenía cuatro secciones separadas: niñas, niños, mujeres y hombres. Todos éramos personas que no teníamos nada, y a todos nos proporcionaban las cosas básicas: comida, techo, cama, ropa limpia y asistencia sanitaria y, a los niños y niñas, además, escolarización. Un día apareció por allí un señor al que pusieron en un despachito donde fue recibiendo a cada uno de los niños que esperábamos en la puerta formados en fila (supongo que “en fila” es una forma adecuada de estar, no amontonados en la puerta). A cada niño le hacía un par de preguntas de cultura general adecuadas al nivel de su edad, y la profesión que quería aprender para ejercitar cuando fuese adulto. Yo le respondí que quería ser médico. Al cabo de pocos días me llamó el encargado del centro a su despacho y me preguntó si aceptaba trasladarme a otro asilo (le llamó “colegio”) donde podría estudiar bachillerato. Acepté, y en pocos días, el 27 de abril de 1949, me trasladaron al nuevo centro.
    Desde siempre se llamaba CAN PUIG y en un momento determinado le cambiaron el nombre y le pusieron LA CIUDAD DE LOS MUCHACHOS. En este centro viví desde el año 1949 hasta el 1956.

    En el nuevo centro, igual que en el anterior, recibía todas las semanas visita de mi madre, escribía y recibía cartas a mi voluntad y, periódicamente, me trasladaban durante unas horas al centro en que estuve anteriormente para que mantuviese contacto con mis hermanos.

    Estaba ubicado en medio del bosque. Constaba de un edificio principal en que se encontraban los dormitorios (habitaciones con ocho camas cada una),duchas, comedor, biblioteca, salón de juegos de mesa, sala de ping-pong y billar americano, cocina y cuarto para una máquina de lavar industrial y caldera para la calefacción central (todo el edificio estaba ambientado con radiadores de calefacción central). Como edificios anexos, en construcciones más modernas había 7 ú ocho aulas, una sala para recibir las visitas de nuestros familiares, la capilla, el salón de actos/cine/teatro, cochera para guardar el camión que nos hacía el transporte, así como otros cobertizos más viejos que servían como gallinero y cuarto de herramientas para trabajar huerto. En el capítulo de instalaciones deportivas teníamos campo de futbol, pista de balón cesto, pista de balón bolea y piscina y, apañándonos de un modo u otro en esas instalaciones, también jugábamos a hockey sobre hierba y a base bal.

    El papel de maestros y monitores lo hacían estudiantes universitarios a los que se ofrecía casa, comida, una pequeña gratificación y tiempo suficiente para que pudiesen hacer sus estudios, o personas suficientemente cultivadas pero que, por circunstancias personales, habían fracasado en la vida y les convenía ese trato. Queda así constancia de que ninguno era educador titulado. Así conocí al sr. Rovira, el único maestro titulado que hubo, el sr. Joaquín, había sido contable en una empresa maderera en el oeste de Estados Unidos, el sr. Odilo, estudiante de derecho, el sr. Camino, estudiante de arquitectura, el sr. Prieto, estudiante de veterinaria, el sr. José, farmacéutico, y algunos más. Todos ellos han ejercido de maestros míos por una pequeña gratificación, y desde aquí les doy las gracias por lo que hicieron por mí y mis compañeros, y si algún fallo tuvieron yo lo comprendería porque no tenían la especialidad de educadores. Según entiendo yo, esta organización responde a la economía obligada en un país que sufría escasez de todo. En aquel tiempo se pagaba poco a un funcionario o pseudofuncionario que trabajaba algo y ahora se paga mucho al funcionario o político que trabaja menos.

    RECAPACITACIONES

    A veces, cuando hablo con algún compañero actual de las condiciones de vida que teníamos en el asilo (de aquí en adelante vamos a llamarle colegio), quedamos asombrados al establecer la comparación con las condiciones en que vivían otros niños de nuestra misma edad en su propia casa con sus padres. Nosotros teníamos un cuarto de baño (sí, era comunal, ¿qué pasa con eso?) (alguna señora de las que han escrito un post llorando se quejan de la falta de intimidad), teníamos el agua caliente que no te la acababas cuando en pocos domicilios de Barcelona había cuartos de baño y la gente tenía que lavarse por partes en la palangana. ¿Qué en el preventorio de Guadarrama habían de ducharse con agua fría?
    Si el tiempo a que se refiere era invierno NO ME LO CREO, y si fuese verano es cierto que también sale fresquita el agua allí, y quizá no la calentasen tanto como a esa señora le hubiese gustado; pues sería porque no tenían suficiente carbón; en mi pueblo calentábamos el agua al sol. En el colegio, cuando nos levantábamos por la mañana ya nos tenían preparado un buen montón de habas, o guisantes, o judías tiernas para que las limpiásemos para la comida, y nosotros decíamos “si no tuviésemos que hacer este trabajo podríamos dormir una hora más” ¿Era eso tortura? Cuando yo vivía en mi casa en el pueblo, cada noche antes de acostarnos nos ponía mi madre a limpiar las lentejas o las judías secas que habíamos de comer el día siguiente, para quitarles la tierra y las piedras con las que antes venían mezcladas, y se nos caía la cabeza de sueño mientras hacíamos ese trabajo, pero había que hacerlo. Eso también es educar a la persona, endurecerla, empezar a enseñarle que la vida es difícil y que cuando crezcamos nos encontraremos con muchas dificultades. En unos tiempos se cantó el “cara al sol” y en otros no. Eso es natural. ¡Qué opinan esas mujeres que debíamos cantar! ¿”La internacional o el himno de Riego”? ¡Franco había ganado la guerra para algo! Todos los domingos asistíamos a misa, y los jueves por las tardes rezábamos el rosario. ¡Qué pasa! ¿Es tortura eso?

    MALOS TRATOS

    No los había. No quiero olvidarme; en una ocasión un maestro dio una bofetada a un niño y, aunque no le dejó sordo de un oído, expulsaron al maestro.

    Yo viví en ese centro entre los años 1949 a 1956. Durante ese periodo estuve bien alimentado, bien cuidado y estudié bachillerato y adquirí una formación global que después me ha permitido vivir con cierta comodidad durante toda mi vida, sin descontar que yo también he tenido que esforzarme (a Dios rogando y con el mazo dando). Los dos asilos a los que me he referido estaban gestionados por el Ayuntamiento de Barcelona. Hubieron dos alcaldes en el periodo en que yo estuve en los asilos: D. Josep María Albert i Despujol y D. Antoni M. Simarro i Puig. No sé si sabéis que en aquel tiempo a los alcaldes los designaba el Gobernador Civil de la provincia, pero así era, por lo que hemos de concluir que esos alcaldes designados por un gobernador franquista eran alcaldes franquistas, y que su actuación puede ser achacada al régimen franquista. Yo así lo hago. Pues bien, mi admiración para los gobernantes que supieron crear una asistencia social como la que yo conozco, como de la que yo me beneficié, como la que os he descrito.

    En varias ocasiones he podido presenciar episodios en algunas cadenas de televisión, que presentan a gentes adultas que relatan recuerdos de su niñez que no han podido borrar de su memoria como cosas horribles. No se han referido a situaciones extraordinarias, sino que han podido ser situaciones vividas en el colegio, donde todos hemos estado. En alguna conversación particular que he podido tener con algún conocido me ha relatado el odio que conserva contra los mandos del ejército durante su cumplimiento del servicio militar por el trato recibido. Casi todas las personas de mi edad, y mucho más jóvenes, hemos cumplido el servicio militar en las mismas circunstancias que esos que se quejan. Para los que no hayan tenido ningún problema en el ejército supongo que habrá alguna explicación, serán personas muy disciplinadas. Yo, personalmente, tuve algunos problemas por falta de disciplina, y cuando se me aplicaron las medidas correctoras hube de reconocer que eran oportunas. En cambio hay otro extremo: el que transgrede la norma y, además, no comprende que las medidas correctoras que se le aplican son oportunas. Ese es un inadaptado social, y en todos los ámbitos de la vida actuará igual molestando a su entorno. Hay otra clase de personas, los que dan una importancia desmedida a cuestiones mínimas. Tengo un ejemplo muy cercano con un ex compañero del colegio LA CIUDAD DE LOS MUCHACHOS. Hace muy pocos años, estando ya jubilados él y yo, nos encontramos, y comentando acerca de situaciones del colegio me dijo: “Lo que no podré perdonar nunca al director es que me dijese que yo moriría de un ataque al corazón”. Aquel director, desde luego, se las daba de astrólogo, hacía cartas astrales y más o menos, practicaba la quiromancia por deporte. Pero, después de transcurridos entre 40 ó 50 años, acordarse de ese detalle nimio, y conservar el rencor a una persona que ya ha muerto ¿es normal?

    Termino: hay personas que se quejan, y consideran insufribles circunstancias de su niñez. Teniendo en cuenta que esas mismas circunstancias fueron compartidas por otras personas, y que éstas no las han vivido con el mismo sufrimiento, a los que observamos la situación desde fuera nos queda la duda de si la situación vivida por la persona traumatizada, y compartida por otras personas que no lo fueron, fue muy dura, o es que la persona traumatizada es muy blanda. Hay un post de una mujer que se refiere a la gran cantidad de dinero que ha debido gastar en psicólogos y psiquiatras para aliviar los efectos que se le produjeron a causa de su asistencia a un turno en el preventorio de Guadarrama. Y yo me pregunto: ¿no es posible que esa persona tuviese un trastorno de la personalidad previo y enquistado y que se le desarrollase cuando había de hacerlo naturalmente, sin tener ninguna relación con su estancia en el preventorio? Es muy fácil y muy injusto echarle las culpas al preventorio y al sistema franquista.

    NOTA

    Aprovecho este post, que espero lean bastante gente para comunicar una cuestión que creo importante.

    Me enteré que se estaba informando de este tema mediante el programa de Antena 3 TV Espejo Público los días 12, 13 y 14 del actual mes de septiembre.

    Porque me considero un buen conocedor del tema, y estaba indignado con lo que se estaba comunicando, pretendí entrar para hablar en directo durante los programas de todos esos días. Hice innumerables llamadas telefónicas durante el horario del programa y no conseguí entrar.

    El viernes, día 14, el señor Albert Castelló dijo que podíamos seguir llamando aunque el programa hubiese terminado, incluso durante el fin de semana. Yo lo he hecho; ha habido una variación, antes comunicaba el teléfono, y después no lo descolgaban.

    La conclusión a la que he llegado es que las intervenciones están preparadas de antemano, y que no se admites otras no controladas.

    Si el programa Espejo Público quiere contradecir esta opinión puede llamarme al teléfono 936380142 para hablar de ello con la condición de que sea en directo durante el programa.

  39. Nacido en año 1938
    17 septiembre, 2012 at 14:40

    ¿Por qué no se ha publicado mi comentario anterior?

  40. Crónica Popular
    17 septiembre, 2012 at 14:43

    Disculpas, al ser tan largo, el sistema que filtra el spam se equivocó. Lo hemos solucionado. Lamentamos las molestias y gracias por el aporte.

  41. Mª Paz Martín
    17 septiembre, 2012 at 14:59

    Sigo insitiendo, hay alguien que lea esto que estuvieran en “La Bartola” en Castellón ??

    Yo estuve junto con mis primas en el año 65 y todo lo que cuentan del Preventorio de Guadarrama también ocurría allí.

    Por favor, me gustaría contactar con alguna de aquellas niñas.

    Siempre hemos creído que no merecía la pena contarlo porque habían pasado muchos años y en su día no se pudo contar porque ya sabemos la libertad de expresión que había.

    Os agradezco mucho a todas las que estais hablando aunque se que había por toda España lugares como este, también de chicos y deberían hablar si han tenido experiencias semejantes.

    Os apoyo con todo mi corazón. un abrazo.

  42. Mª Paz Martín
    17 septiembre, 2012 at 15:55

    Respuesta a: NACIDO EN AÑO 1938 en 4 partes (1)Disculpas por mi extensión pero lo considero necesario
    Me gustaría saber si a usted le hacían volver a comer lo que había vomitado, si habiéndose hecho una gran herida con un árbol caído en el patio del colegio le curaron durante dos meses poniéndole simplemente alcohol directamente en la misma cada día sin llevarle a ningún consultorio siquiera y prohibirle decírselo por carta a sus padres para que no hubiera ninguna queja o se presentaran allí, entre otras cosas porque leían nuestras cartas antes de cerrarlas y si lo allí escrito no les gustaba la rompían o las que recibíamos las leían primero y si algo no era adecuado como “tenemos muchas ganas de volver a verte” lo tachaban de forma que no se podía leer (luego lo supimos porque los padres nos lo dijeron al volver a casa) o tirar a la basura la medicación que llevaba de casa puesta por mi madre y darme las que ellas consideraban (nunca dieron informes de la medicación o vacunas que allí nos dieron y muchas íbamos ya vacunadas correctamente de casa, mi madre siempre fue muy estricta con eso.
    O echarles petróleo o zotal por la cabeza para quitar los supuestos piojos (en mi casa estaba más limpia y reluciente que allí) o quemar periódicos y acercarlos al trasero subida en una mesa del comedor para que todas las niñas te insultaran (porque ellas las obligaban) por supuesto ya se cuidaban bien de no acercarlo lo suficiente para que quedaran marcas pero el llanto que no te dejaban manifestar ya te quemaba suficiente por dentro, el pánico era horrible y todo esto era porque no se podía ir al baño más que cuándo ellas, las cuidadoras se les antojaba, tuvieras ganas o no, en mitad de la noche imposible, nadie podía pedir permiso porque ellas no estaba allí, estaba alguna niña de las mayores que actuaban de “vigilantes” para luego darles el informe de si alguna había hablado o llorado o había querido ir al baño… pero ellas no podían dar permiso, sólo decírselo a ellas para que luego te castigaran, esas niñas mayores comían aparte a veces, se las llevaban con ellas y nunca las pegaban, tenían sus privilegios, ellas si podían comer golosinas delante de las demás, podían ver algún programa infantil en la tele mientras las demás sólo escuchábamos la musiquilla desde dónde estábamos rezando el Rosario.

  43. Mª Paz Martín
    17 septiembre, 2012 at 15:57

    Respuesta a: NACIDO EN AÑO 1938 En 4 parte (2)
    En las duchas claro, hay que ducharse desnudo, y entonces lo que había era estropajo de esparto y jabón casero o lagarto pero correo que se refieren a que en seco te enjabonaban sin miramiento, frotaban como si nos quisieran sacar la piel a tiras, provocando a veces verdaderas heridas (yo en mi casa me duchaba mi madre igual y a mis hermanas pero no se desahogaba de sus problemas al frotarnos) y después te daban un empujón a la ducha fría oo hirviendo les daba igual, generalmente estaba helado y apenas quitado el jabón a secarse con una toalla para un montón de crías que casi siempre estaba empapada, amén de la poca higiene.
    Allí apenas cogimos un cuaderno o un catón, nos entretenían cantando el cara al sol y canciones similares, formando y viendo quien había crecido para cambiarla de posición en la fila, a pesar de estar en Benicasim, nunca jamás vimos el mar, nunca nos sacaron de allí excepto los sábados para ir a confesarnos a una ermita cercana por un camino en el que nos encontrábamos con alguna cueva enrejada en la que ya se encargaban bien de contarnos a quienes habían matado y dejado allí enterrados por haberse portado mal y que correríamos su misma suerte si éramos malas.

    Eso fue todo lo felices que vivimos allí, esas y más cosas que no cuento por no hacer más largo mi relato que ya es bastante extenso.

  44. Mª Paz Martín
    17 septiembre, 2012 at 15:58

    Respuesta a: NACIDO EN AÑO 1938 en 4 partes (3)
    Cuándo los padres que no podían visitarnos por vivir lejos nos enviaban un paquetito con algún caramelo, lo confiscaban sin más … para ellas y si enviaban algún dinero … también para ellas porque podían no haber permitido dinero , lo entiendo pero luego al llegar a Madrid, se lo podían haber devuelto a los padres.
    Mis padres pagaron 100 Ptas. como cantidad simbólica para ayuda de la manutención pero eso no les daba derecho a tantas cosas como nos hicieron.
    Cuándo un niño escucha a sus mayores ya sean padres, parientes, profesores, cuidadores o similares contar historias horribles de fantasmas, muertos, asesinatos, lobos y cosas similares que ocurren en el paraje en el que nos encontramos y que además hay efectos y hechos (no se si provocados o casuales) que pueden inducir a pensar que aquello es real,, el miedo se mete en el cuerpo y sobre todo en el cerebro y ya te acompaña durante toda la vida, en mi caso tengo unas crisis de pánico tan fuertes que me ha impedido durante muchos meses continuos no poder asomarme ni a la a las ventanas de mi casa. Soy madre de familia y no sabe el sufrimiento que esto ha originado primero a mis padres y hermanas y después a mi propia familia.

  45. Mª Paz Martín
    17 septiembre, 2012 at 15:59

    Respuesta a: NACIDO EN AÑO 1938 en 4 partes (4)
    Las circunstancias de las que usted habla creo que no son iguales y respeto lo que usted cuenta, cada uno cuenta sus experiencias, sus vivencias y los demás hemos de respetarlas, no tiene nadie que dudar de su veracidad, lo que indigna señor mío es que si ahora por sabe Dios qué casualidad o circunstancias (yo lo intenté hace años sin éxito)alguien ha escuchado a estas mujeres y lo ha llevado a la opinión pública en forma de denuncia, nadie tiene derecho a insultarlas a decir que buscan protagonismo, a preguntar por qué ahora, a tacharlas de oportunistas, de mentirosas, de fabuladoras, etc …. etc, por favor, no vuelvan ustedes a sumirlas en el mutismo más absoluto, cada uno habla cuándo puede, no se busca venganza pero si aliviar el alma porque a veces el peso es ya agotador. Todo el mundo tiene derecho a ser escuchado y respetado, por favor demostremos que somos ya maduros, demostremos la empatía con quienes sufren, de este o cualquier otro mal. Debemos humanizarnos si no estamos perdidos.
    Un cordial y respetuoso saludo para usted, para todos.

  46. Obdulia
    17 septiembre, 2012 at 22:22

    Yo estuve en el 63, tenía 7 años y es un recuerdo horrible, coincido en todo lo que se ha dicho, yo aun recuerdo como una niña que se hizo sus necesidades la pasearon por el patio con las faldas levantadas, sin bragas y todas mirando por la ventana, no te dejaban levantarte en la siesta para ir al baño, cuando no querías comer te metian la cabeza en el plato, yo lloraba cada día y quería irme a casa, alli vi infinidad de malos tratos y vejaciones, podeis contar conmigo y con mi apoyo
    Duly

  47. severino
    18 septiembre, 2012 at 12:35

    hola compañeros me llamo severino no se si aguien se acordara de mi estuve dos años hay metido del72 al 74 perdonar pero no recuerdo tanto horror aunque porsupuesto teneis mi apoyo si nrrecuerdo lo del cara al sol que habia que cantar y a la bruja de la noche que como no pudieras dormir te llevava a un pabellon vacio y hay te dejaba os dire que yo era uno de los monaguillos por si os acordais creo que el cura se llamaba lauro bueno un beso para tod@s a y habia una que era buena se llamaba eliana solo era oor recordar chao

  48. Nacido en año 1938
    19 septiembre, 2012 at 1:29

    A pesar de que mi post ha merecido ya cuatro comentarios, todos han sido procedentes de Mª Paz Martín; mejor, así respondo a los cuatro de una vez.

    El primer aspecto que quiero destacar de mi comentario es que no pretendo establecer una comparación entre las condiciones de vida, o de trato, que hubiese en los preventorios de Guadarrama o de “La Bartola” y el asilo LA CIUDAD DE LOS CUCHACHOS de cuya estancia yo disfruté, sino destacar que ambas instalaciones fueron hechas durante la época franquista, y que, según ustedes, unas eran muy malas y, según yo, otra era muy buena.

    Por otra parte, a pesar de que lamento sinceramente las circunstancias negativas que hayan podido sufrir algunas de las mujeres, que estuvieron en los preventorios mencionados, según ellas relatan, insisto en que no es forzoso atribuirlas, en primer lugar al periodo franquista, y hasta me atrevo a decir que ni siquiera a la organización de esos preventorios que se mencionan. ¿Acaso no sabemos, ahora que la ciencia esta tan adelantada, que las enfermedades, físicas y psíquicas se tienen unas veces en el código genético y otras se adquieren porque ya hay una predisposición a ello?

    Lo siento, pero encuentro que es malintencionado achacar eso, que creo son deficiencias personales al régimen franquista.

  49. Mª Paz Martín
    19 septiembre, 2012 at 8:14

    Respuesta a Nacido en año 1938:

    Me va a disculpar pero llamar “Deficiencias Personales” a un episodio de mi vida que fue algo a poner entre paréntesis porque en cualquier caso, nunca viví nada parecido en otros ámbitos de mi vida ya sea en el colegio, posteriormente en el Instituto, en la facultad, etc. es pasarse un poco, no cree?
    Jamás vi ese trato vejatorio y humillante para cualquier ser humano y menos aún con niños.
    Quizás yo no estaba acostumbrada a tomarme mi propio vomito llegado el caso, o a tener “piojos” y que me pusieran petróleo por la cabeza después de quitarme las trenzas y dejarme el pelo como un recluta y cosas así, en mi casa con unos padres trabajadores, nunca jamás viví esa miseria, había rectitud, obediencia y unas normas que había que cumplir a rajatabla pero nunca pensé ni pensaron mis padres sobre todo, que eso se considerara “Formación”, quizás digo, por eso me impacto tanto. Seguramente hay personas que estaban más acostumbradas a estas miserias, a estos tratos vejatorios y por eso veían estas cosas con normalidad y lo confunden con disciplina y formación ¿…? Me parece que hay que saber distinguir bien y no criticar a la ligera… además le pregunto ¿Si usted no fue testigo, por qué opina con tanta vehemencia? Quizás si tenga traumas escondidos y por eso le indigna…
    Me he dirigido siempre con respeto y empatía a los demás… es mi norma y nunca opinare de casos que no he vivido, yo no pongo en tela de juicio como vivió usted su época de La Ciudad de los muchachos… conocí un caso hace años y me quede estupefacta porque siempre había considerado esa institución benefactora de niños “sin recursos” pero sana e intachable pero repito, no juzgo ni opino de lo que no he vivido. Cada uno cuenta la feria como le va. Intuyo que a su edad no ha tenido ocasión de saber lo que es la “EMPATIA” pero ese es otro de los defectos de la educación “correcta” que se recibía en su época. Ojalá esto pudiera servirle de reflexión… nunca es tarde para aprender a respetar, escuchar y saber callar a tiempo.
    Con todos mis respetos.

  50. Maribel
    21 septiembre, 2012 at 17:05

    Hola a todas.
    No recuerdo bien la fecha, pero tuvo que ser entre el 1966 al 1968 y ahora tengo 54 años.
    Yo era una de las niñas que mojaba la cama por las noches, me gustaría poder comunicarme con vosotras e incluso hacer una reunión para poder hablar de lo que hemos vivido todas, que a mi se me han olvidado muchos datos, pero recuero que el puntito rojo era la vacuna y “caca del niño pocholo” que era el desayuno.
    Todos lo que habláis aquí, yo también lo he vivido y pensaba que solo me pasaba a mí por mojar la cama.
    No recuerdo más que me sacaban sangre todos los días excepto los domingos.
    Leyendo vuestros comentarios me habéis hecho recordar el infierno aquel.
    ¿Recordáis la enferma de por las noches alta para nuestra estatura, una capa azul o negra, con una cófia con una cruz roja? Al parecer, esa me pegó más de una paliza, mientras yo sonámbula lloraba y me obligaba acostarme con la cama empapada. Por las mañanas, al levantarme, mis compañeras de habitación, me decían lo que me habían hecho la noche anterior ya que yo no recordaba nada pero si el aullido de los perros o lobos de la noche antes de dormirme.
    Pase muchísimo terror, no quería dormirme porque sabía que por mojar la cama, al día siguiente, me sacarían sangre.
    Estuve como mes y medio, cuando mis padres vinieron a visitarme, estaba tan delgada que se asustaron al verme, estaba casi irreconocible.
    No me permitían abandonar el lugar antes de completar los tres meses, pero al final consiguieron sacarme de aquel lugar.
    Tengo fotografías del traje rojo que nos ponían cuando venían a las visitas.
    Odio el color verde, ya que es el color de mi sala, y no recuerdo las batas que nos ponían a diario. Pero si recuerdo las tardes rezando el rosario y de los ejercicios matutinos que era la distancia de frente y derecha de nuestros brazos y la canción de “Don Melitón” que tenía tres gatos .
    Las duchas me acuerdo que nos ponían desnudas en fila y ahí tengo lagunas al igual que cuando me clavaban la aguja.
    Recuerdo una puerta de cristal como arrugado que al otro lado había mucha luz, pero no recuerdo nada de el interior.
    Las meriendas consistían en pan y una naranja natural, pero yo no recuerdo ni las comidas y cenas, porque yo no comía bien, me castigaban mucho por eso.
    Me gustaría compartirlo con otras personas con las mimas vivencias, y que vierais las fotos.
    Os dejo mi correo para ponernos en contacto:
    Brujisa51@hotmail.com
    pd: me gustaría intercambiar teléfonos y poder hablar. Besos.

  51. Alicia García Romera
    21 septiembre, 2012 at 20:32

    PARA MARIBEL Y TODAS LAS MUJERES (Y HOMBRES) QUE ESTUVIERON EN EL PREVENTORIO. Os dejo estos enlaces para poneros en contacto con nosotras:

    Un grupo (que es cerrado)
    https://www.facebook.com/groups/preventorioinfantil/

    Y esta página donde vamos poniendo noticias, no solo del Preventorio pero ponemos testimonios que van llegando:
    https://www.facebook.com/groups/267679166582364/#!/tenemoslapalabra

  52. Patricia
    22 septiembre, 2012 at 9:12

    Yo quería responder a Nacido en año 1938.
    Yo soy la hija de Maribel, tengo 16 años.
    Yo entiendo que no había los medios que había en tiempos posteriores, pero yo si lo encuentro un maltrato, por el simple echo de ducharse no implica la humillación de hacerlo en fila y desnudas, tampoco la de secarse todas con una misma toalla si no cumplían un mínimo de tiempo, y muchísimo menos dormir en las camas mojadas si te orinabas en las camas.
    También encuentro un maltrato de quemar a los/las niñas con cerillas.
    Y perdona que la diga que lo de ducharse con agua fría es verdad, no me puedo creer que una persona con las mismas vivencias sea capaz de defender algo así.
    Sinceramente no me creo para nada que para usted haya habido un trato especial cuando aquí hay muchísimas mujeres que lo han pasado tan mal en ese centro y simplemente están pidiendo explicaciones de lo ocurrido, por qué las sacaban sangre, por qué las inyectaban casi a diario.
    Lo único que quieren es poder zanjar aquella experiencia traumática y que usted estuviera de acuerdo con aquel comportamiento no significa que a estas mujeres no las haya afectado en sus vidas.
    He leído muchos de los comentarios de niñas que estuvieron allí y todas recuerdan que eso fuera un infierno.
    Lo siento pero no comparto en ningún punto su opinión.
    Un beso.

  53. miguel angel
    22 septiembre, 2012 at 19:47

    Para nacido en el año 1938.
    Su opinión en el primer post me parece interesante y estoy de acuerdo con él en algunos aspectos. Estoy de acuerdo en que para ducharse hay que desnudarse, que para pasar por la ducha habiendo muchas niñas/os haya que hacer cola, y que para que te quitaran la roña del cuerpo te frotaran con los medios de la época, es decir el estropajo, y el jabón lagarto. No pienso que haya nada de malo en ello. Eso no es el trato vejatorio, el trato vejatorio fue el “COMO”.
    Mis padres me llevaron en el año 1974 para un periodo de tres meses a las “colonias de Guadarrama” pensando que allí podría pasar un verano feliz junto a otros niños y ya de paso fuera posible que los aires de la sierra de Guadarrama paliaran mis leves problemas respiratorios.
    Poco antes de la semana de estar allí ya les estaba enviando cartas, mejor dicho, escribiendo cartas pidiéndoles que me sacaran del centro. Como no contestaban, en la última carta amenacé a mis padres diciéndoles que o venían a recogerme o me escapaba. Tampoco vinieron. Las cartas nunca llegaron. Al tercer fin de semana mis padres no vinieron a verme, pero si vinieron los padres de unos niños que estaban conmigo en Guadarrama y que eran vecinos de mis padres. Cuando vieron en qué situación me encontraba, desde el punto de vista psicológico e incluso físico (parece ser que estaba bastante delgado y con ojeras) al regresar a Madrid se lo contaron a mis padres. Inmediatamente se presentaron allí y volví a casa. Después de la primera visita que me hicieron el primer fin de semana no pudieron imaginar lo mal que lo estaba pasando. De todas maneras ha pasado mucho tiempo y la cronología de los hechos no la tengo del todo clara.
    Yo he tenido una infancia feliz, excepto el agujero negro de Guadarrama. Era el menor de cuatro hermanos. Vivía en un barrio obrero y económicamente podría decirse que las necesidades básicas las cubríamos con creces. Y en mi casa se utilizaba el estropajo, el jabón lagarto y la piedra pómez que mi madre desgastaba en mis rodillas por mas que le decía que no era roña repegada sino moreno. Pero le podía decir a mi madre que tuviera cuidado que me estaba entrando jabón en los ojos y me escocían, que no frotara con tanta fuerza mis pantorrillas con el estropajo que se me estaban poniendo rojas.
    En el preventorio cualquier acto, cualquier movimiento que realizabas lo hacías con miedo por no decir terror. MIEDO, con mayúsculas, esa es la palabra. En la ducha, efectivamente el método no falla, no había otro: desnudos, lagarto y estropajo. Fallaba la forma y en la memoria nos quedó el objeto, el estropajo, es más difícil de explicar el “régimen del miedo”, de callarte aunque te duela, de cerrar los ojos porque la cuidadora ha oído un ruido por la zona de las camas donde tu duermes, o lo intentas con tus sueños y promesas privadas( que eran muchas y todas para cuando salieras de allí), y comienzas a oír, que no a ver, el ruido de las palizas y las bofetadas indiscriminadas y aprietas mas los ojos porque cada vez suenan mas cerca……Tenía 8 años. EL MIEDO.
    Señor nacido en 1938, su colegio no era este preventorio y como muy bien reconoce no podría hablar de ellos. Comparar su colegio con el preventorio es como comparar un centro penitenciario actual con un campo de concentración o de exterminio nazi, en Guadarrama exterminaban la candidez de la infancia.
    Respecto a la relación que se hace del Preventorio con el franquismo y la Sección Femenina de Falange Española quiero decir que creo que no hay duda de que fueron creados por el régimen. Evidentemente se enseñaba, con “sangre”, la doctrina del bando ganador de la guerra (incluso en el año 74 que estuve yo): y esta doctriana era el MIEDO, la anulación de la persona y la religión mal entendida.
    Ninguna luz………. solo sombras.

  54. Mª Paz Martín
    22 septiembre, 2012 at 23:18

    Para Juan_ra:
    El unico voto positivo que tiene se lo he puesto yo pero por que se me fue el dedo, en realidad mi intención era ponerle un NEGATIVO y escribo esto para que así conste.
    Si escribe lo que se le antoje y es inventado, allá su conciencia, lo que escribo yo y seguro que el resto de mujeres que sufrieron esto… es REALIDAD, NO INVENTADO. HAY QUE DIFERENCIAR por que esto NO ES UN JUEGO.

  55. Estela Espina
    25 septiembre, 2012 at 22:52

    Hace un par de semanas, mi madre me comento que en la televisión se estaba hablando del Preventorio Infantil de Guadarrama, lugar en el que yo pase aproximadamente un mes.
    La verdad es que es un recuerdo que aunque permanece guardado y dormido, cuando pienso en ello, recuerdo mucho más de lo que podría imaginar, es algo que sucedió hace mucho tiempo, tanto que no soy capaz de recordar mi edad exacta en aquel momento, pero creo que debería de rondar los 9 ó 10 años.
    Mi historia en este lugar es la siguiente:
    Yo estudiaba en el Colegio Alberto Alcocer de Madrid, y según creo recordar nos ofrecieron a cinco niñas la oportunidad de pasar el verano en ese lugar como premio por nuestras notas, yo me entusiasmé con la idea, era hija única y aunque estaba acostumbrada a pasar el verano lejos de mis padres, bien en el pueblo o en Valencia, con mis tíos y primos, esto me pareció algo nuevo, así que insistí, y me dejaron ir.
    De las compañeras que vinieron conmigo sólo recuerdo el nombre de una de ellas, no diré su apellido, pero su nombre era Ana María R., recuerdo también que otra de mis compañeras, que también era hija única, dormía en la cama junto a la mía, y todas las noches nos dábamos la mano para dormir. Otra de ellas tenía a su padre en el Hospital de Guadarrama, y por las tardes pasaba a verla, siempre desde el otro lado de la valla.
    Cuando llegamos a aquel lugar se nos asignó una habitación, a mi me colocaron en la habitación amarilla, por lo que llevaba una cinta como diadema en el pelo, de color amarillo, me dieron un vestido de cuadritos, un cuello blanco y una chaqueta azul marino, llena de pelotillas. Aunque mi madre se había encargado de marcarme mi ropa con mis iniciales, no llegue a utilizar, que yo recuerde, ni mi chaqueta (me dieron la de las pelotillas), ni mis camisones (uno amarillo y otro azul), ya que me dieron uno allí, por el que por estar yo tan delgada, me escapaba por las mangas.
    Las cuidadoras eran de la Sección Femenina y dormían en la misma habitación, no sé muy bien si separadas por un biombo y tenían una habitación aparte.
    Recuerdo que todas las mañanas íbamos a una especie de enfermería donde nos pesaban y nos median, también que nos vacunaban, o al menos nos pinchaban. Tengo un vago recuerdo de haber asistido a alguna clase en la plana superior, no sé muy bien de qué, pudiera ser de labores o quizás de religión. Por las tardes se rezaba todos los días el rosario en la planta de abajo y las chicas que llevaban más tiempo (las veteranas), nos cantaban canciones a las nuevas.
    Periódicamente nos miraban para ver si teníamos piojos, recuerdo que teníamos que hacer una fila en el patio, y cada una llevábamos nuestro peine de la mano, y pobrecita de la tuviese piojos, por que los mataban a tortazos.
    También en una ocasión vi como a una niña, más pequeña que yo, la cuidadora la asusto acercándola una cerilla encendida por haberse hecho pis en la cama, esto me preocupo especialmente, ya que a mí, sobre todo cuando iba de vacaciones y pasaba la primera noche fuera de casa, me había ocurrido algunas veces, y en aquel lugar no quería que me sucediera.
    Para las duchas, nos ponían en fila y por edades, las más pequeñas no nos bañábamos con las más mayores, tenías que dejar la ropa en unas perchas antes de pasar a ducharte, y una de las veces mi vestido desapareció, por cierto que cuando lo dije, me dijeron que cogiera otro que estaba allí colgado, que estaba bastante sucio y con él tuve que estar hasta el siguiente cambio de ropa.
    Siempre salíamos o entrabamos a los sitios en fila de dos, nos colocaban por alturas, mi compañera de fila era una niña con síndrome de Down que estaba permanentemente allí.
    Es cierto que no podíamos escribir a nuestros padres diciéndoles lo que pasaba o que nos queríamos ir de allí, ya que leían la correspondencia, y si no les gustaba lo que decías, podías tener problemas, por lo que sólo les podrías contar lo bien que te estaba todo.
    Creo recordar que para ir al comedor había que bajar unas escaleras y había unas mesas en las nos sentábamos de cuatro en cuatro, o al menos no eran mesas muy grandes. Respecto a la comida, recuerdo especialmente y casi noto el olor de un día en que la leche olía como a quemada. Yo no sé que tal comería, por entonces yo era un poco pesada para comer y además lenta, pero no recuerdo haber tenido ningún problema especial en este sentido, seguramente seguiría todas las normas que me imponían, la verdad siempre he tratado de cumplir con las normas impuestas (y sigo siendo así).
    Creo que había otro centro igual al lado de este preventorio, pero de chicos.
    No todas las niñas que había allí estaban sólo pasando el verano, muchas estaban todo el año por que a lo mejor sus madres eran viudas y no podían atenderlas, también había muchas hermanas. Más tarde descubrí que una de mis mejores amigas de la infancia y vecina mía, también había estado allí con su hermana mayor, pero en aquel momento no hablamos demasiado de este tema, creo que va a ser verdad que con los años vas recordando mas cosas de la infancia.
    El día antes de la visita de los padres, yo me caí en el patio y me arañe el brazo y muslo izquierdo y la rodilla derecha, fui a que me curarán y sólo me limpiaron un poco el polvo. Al día siguiente, como venían nuestros padres a vernos, recuerdo que nos pusieron un vestido de color como teja – aranjanado – rojizo, con el cuello blanco y salimos al patio como de costumbre, en fila de dos, cuando mis padres, que venían acompañados de unos primos míos, me vieron más delgada (todavía), con las heridas de la caída (que estaban infectadas) y creo que además, aquello no les gusto, me llevaron a casa, ese día deje el Preventorio Infantil de Guadarrama, también recuerdo que a la hora de recoger mis cosas, la maleta con el resto de mis pertenencias, en encontraban en un lugar donde se amontonaban el resto de bolsas y maletas de las otras niñas.
    Las heridas del brazo y el muslo se curaron enseguida, pero en la rodilla todavía tengo las cicatrices de la caída. Por cierto, termine mis vacaciones de verano en el pueblo, como de costumbre, con mis tíos y primos.
    De mis compañeras creo que sólo Ana María R. se quedo todo el tiempo previsto (su apellido era muy conocido allí, y eso le debió de suponer una garantía para estar mejor), las demás creo que fueron marchando en las siguientes visitas de los padres, incluso la que dormía agarrada a mi mano, aguanto un poco más que yo, hasta la siguiente visita de sus padres.
    Sí que puedo decir, que a pesar de no ser una buena experiencia, creo que para mi no ha supuesto ningún trauma especial, a veces lo he recordado y comentado con gente, siempre lo he comparado a pasar unos días de “mili”, y en broma siempre he dicho que ya no iba a volver a estudiar tanto, premios así no quería que volvieran a darme.
    Hay una película que siempre me ha recordado a este sitio, creo es El Año de las Luces, trabaja Verónica Forqué, Maribel Verdú y Jorge Sanz, es la historia de dos hermanos a los que les dejan en su lugar de este tipo, donde las cuidadoras eran de la Sección Femenina y dormían en la misma sala detrás de un biombo, como en Guadarrama.

    Estela Espina

  56. catalina ramos de la fuente
    28 septiembre, 2012 at 10:48

    YO FUI TRES O CUATRO AÑOS,NO RECUERDO BIEN,SIEMPRE EN LA SALA ROSA,DONDE ESTABAN LAS NIÑAS QUE IBAN DE ANDALUCIA,ELLAS ESTABAN SEIS MESES.YO LO PASABA BIEN,CREO QUE POR MI CARACTER,PERO SI HABIA MAL TRATO DE TODO TIPO.A MI PRIMA LA HICIERON COMER SU VOMITO,A MI ME DEJARON EN CERRADA EN AL BAÑO,NO SE EL TIEMPO,PERO NO ME DABA MIEDO,ENTONCES AL NO OBTENER EL RUSULTADO QUE PROBABLEMENTE QUERIA ,ME SACARON.RECUERDO (FUI EN INVIERNO Y VERANO)LAS HORA Y HORAS DANDO VUELTAS EN CORRO EN EL PATIO CON FRIO O CALOR,CALLADAS,NO, MUDAS POR EL MIEDO DE LO QUE PODIAN HACEERTESI TE PILLABAN HABLANDO.YO QUERIA SALA ROSA LOS COMENTARIOS DE LAS SALAS AMARILLA,MALBA,BLANCA,ERANATERRADORES.

  57. Alicia García Romera
    10 octubre, 2012 at 17:13

    URGENTE. ¿ALGUIEN RECONOCE A LA MALTRATADORA SEÑORITA MAITE DE LA SALA AMARILLA?
    Mirad este enlace:
    http://www.tenemoslapalabra.com/component/content/article/1296

  58. Teresa
    11 octubre, 2012 at 10:22

    Yo fui una de esas niñas que estuvo en el preventorio de La Bartola, recuerdo que fue en el año 1968 y apoyo totalmente lo dicho por MªPaz Martín. Fue terrible, era horroroso sentarse a comer y ver cómo muchas niñas a tu alrededor devolvían. Te controlaban la correspondencia, nunca dimos una sola clase, estabámos todo el día en el patio, fuimos una sola vez a la playa en un autobús en el que atravesaban unas tablas en cada uno de los asientos para que todas las niñas entraran en el. Había una enfermera que más te valía no ponerte enferma. Las duchas eran terribles, nos duchaban los sábados metiéndote la cabeza
    en unos cubos llenos de espuma de jabón lagarto, después tenías que esperar con todo el jabón en los ojos hasta que te llegaba el turno para aclararte en las duchas y muchos más episodios que podría contar pero que no me quiero extender. Esto no me lo estoy inventando para todos aquellos que puedan dudar de mi testimonio y si me gustaría que se pusieran en contacto conmigo, tanto MªPaz como otras mujeres que hayan pasado por este sitio de los horrores. Estoy sorprendida y a la vez muy contenta de que esto haya salido a la luz, lo tenía para mí y no sabía cómo encauzar todos los sentimientos
    contradictorios y traumas que me produjo mi estancia allí.
    Leyendo uno de tus párrafos MªPaz, me ha traido a la memoria los aullidos de los perros o lobos, no sé, mi memoria me falla, tenía siete años, pero recuerdo que se oía como si arañaran las ventanas, me aterrorizaban todas las noches, es algo que nunca he podido olvidar. Un día me castigaron durante la cena, fuera en el porche que daba al patio del comedor y la media hora que permanecí allí fue terrible, todavía recuerdo el pánico que sufrí, todo porque entré en el comedor con un tebeo que me había dejado otra niña que le habían enviado sus padres, ni lo estaba mirando lo llevaba en la mano, era la noche ya y mirar hacia la sierra me hacía pensar en los perros o lobos…..

  59. Mª Paz Martín
    11 octubre, 2012 at 11:19

    Hola Teresa, que alegría saber de alguien que estuvo alli. Anoche durante el programa de Antena3 estuve todo el tiempo marcando el nº que dieron pero cuando no comunicaba, te dejaban en espera con la música y poco después se escuchaba hablar uun ratito pero nadie respondía, hasta que luego cortaban la comunicación… Bueno esto es bastante dificil ya en nuestra madurez para que vengan otros que no lo han vivido a hacer chuflas y faltarnos el respeto. Entonces eramos niñas, ahora ya somos adultas y no me pienso callar ya que ha salido a la luz.

    No se como enviarte mi email para contactar en privado, si tu lo sabes adelante, me encantaría.

    Un abrazo y gracias por salir a la luz.

  60. Teresa
    11 octubre, 2012 at 12:10

    Hola Mª Paz, cuánto me alegra que me hayas respondido, pues claro que me gustaría contactar contigo, no tengo nada que ocultar, es un horror lo que nos pasó y ocurrió así, no lo estamos inventando, yo me enteré de esto desde el primer día que lo publicaron en Espejo Público y también he tenido problemas para contactar con ellos por teléfono, pero ayer por fín hablé con ellos y simplemente me pidieron mi teléfono y el nombre, bueno también conté en el preventorio que estuve y el año en el que fué, espero que se pongan en contacto conmigo o simplemente fué para una estadística que ellos quieren realizar la verdad que no lo sé, pero me gustaría que se hablara también de La Bartola, que no se hablara solamente de Guadarrama y otros que ahora no recuerdo, allí estábamos abandonadas y me gustaría que saliera a la luz, sin ningún ánimo de conseguir el propósito de denunciar y todas esas cosas de las que hablaban ayer el el programa de TV, yo simplemente quiero que se sepa, es como una cura espiritual para mí y creo que hay muchas mujeres que estarían totalmente de acuerdo conmigo. Un abrazo compañera y desde ahora amiga. Mi correo es teresa45530@hotmail.es

  61. 24 octubre, 2012 at 20:13

    Estoy casado con una señora que estuvo en el Preventorio de La Bartola y, precisamente, como cuidadora. Mejor dicho, fué, entró y a los dos días se marchó por no poder aguantar el trato que se daba a las niñas acogidas. Creo que es un testimonio muy digno de fe, desde el otro lado, pero hasta cierto punto. Y seguro que hay personas que pueden atestiguar en el mismo sentido. Se martirizaba y se vejaba a las niñas.

  62. Mª Paz Martín
    24 octubre, 2012 at 21:00

    Gracias Michel y esposa, testimonios así son los que necesitamos para comenzar a despertar de la pesadilla. Muchos nos tachan de mentirosas, cuentistas y hasta aprovechadas ¿?, deberian repasar su moral, su conciencia y hasta sus creencias. Si lo hubieramos contado antes, habría habido alguna diferencia y nos hubieran creido?? es cuestión de conciencias y de sensatez, algo de lo que tu esposa sabe mucho no pudo permanecer allí por ser una persona digna, sensata e integra y que sabe diferenciar el bien de lo que no lo es, nosotras no pudimos escapar y tuvimos que aguantar hasta el final como pudimos. Ni entonces, ni ahora sirven nuestras protestas pero merece la pena por el hecho de saber que no estamos solas cada una de nosotras, por separado, ahora es como si formaramos una familia unida por el malhacer y la sinrazón de unas personas como poco amargadas y con malos sentimientos. Un muy cordial saludo para Michel y esposa. Gracias.

  63. magdalñena torrejon garrido
    16 noviembre, 2012 at 15:25

    yo menti con mi edad para poder ir y hoy me arrepiento

  64. Historia verdadera
    19 enero, 2013 at 20:06

    Es de valorar que se recoja el testimonio de estas personas, pero me da la sensación de que no se busca realizar una investigación objetiva y profunda. ¿Por qué, si no, nada más se pide su colaboración a aquellas personas que hablan de los horrores de su experiencia? No todos los perentorios eran iguales, mi madre y sus hermanas fueron a uno y hablan maravillas de él, volvieron varios veranos. Y una señora aquí hablaba sobre su buena experiencia en Sevilla. ¿Por qué no le habéis pedido a ella que se ponga en contacto con vosotros? ¿No estáis haciendo una investigación histórica? ¿O es que nada más os interesa lo que vende?

  65. 20 enero, 2013 at 9:41

    ¿Historia verdadera?
    La tal historia verdadera tiene que incluir todos los casos de vejaciones y malos tratos. No se trata de vender; hay que decir la verdad. ¿Quién nos asegura que los bonitos casos de tu madre y tías no fueron una excepción?

  66. Alicia García Romera
    20 enero, 2013 at 12:41

    Para Historia Verdadera. Cuál ¿la suya? El afirmar que denunciar malos tratos hacia niñas pequeñas “vende” lo considero repugnante. Yo me alegro enormemente de que sus familiares no hayan recibido maltrato, pero usted parece carecer de toda sensibilidad hacia tantas niñas que sí ios sufrimos. Me parece obvio que para plantear una denuncia se busquen víctimas que lo corroboren, quienes no lo son no tienen nada que denunciar, por suerte para ellas. Le pongo un ejemplo. La violencia machista existe, ¿deja de ser denunciable el que haya mujeres que no la sufran? Por favor, un poco de coherencia.

  67. Conchy Garcia Martin
    23 enero, 2013 at 19:09

    Yo estuve en el colegio la Bartola 1967. Para mi fue una experiencia muy bonita nos tiramos 3 meses desde Septiembre hasta Diciembre que volvimos a Madrid. El edificio es un poco pequeño y el comedor era donde dábamos las clases.
    Para despertarnos por la mañana temprano nos despertaban con dos tapaderas de cacerolas. Las ventanas de las habitaciones son muy grandes, en esta zona cuando hace aire es torrencial y la verdad que si eres un niño puede que tengas miedo. Que te creas que ha venido el lobo y te quiere tirar tu casa. Yo no recuerdo de que tuvieran perros, creo que me acordaría porque a mi me dan miedo. Por aquella época tenía 7 años lo pase fenomenal, había el Castillo de Montornes, y Monasterio en ruinas para mi todo era misterio y aventura. Si embargo mi hermana que era mas mayor 9 años todo le parecía mal que nos despertaran con las cacerolas pensaba que la cocinera era una bruja. También pensaba que nos habían abandonado nuestros padres.En el colegio la Bartola durante los 3 meses que yo estuve nunca hubo mal trato, nos podían regañar. Bajamos a la playa una sola vez, pero era normal que era invierno. _También bajamos a Castellón Ciudad. Pienso que la imaginación de los niños hace malas pasadas, desde luego si eres miedosa donde se encuentra el colegio de la bartola puede ser un calvario. Yo no estado en Guadarrama, pero desde luego en el colegio de la Bartola fue maravilloso.
    Un saludo

  68. ana
    11 septiembre, 2014 at 13:30

    Hola a todas, yo no he vivido nada de lo que contáis, pero puedo imaginarmelo viendo el edificio, muy cerca de donde vivo. Siempre me ha impresionada, incluso antes de leer vuestros comentarios pensé…no es un lugar para niños. Y ahora, cada día que paso delante de él, recuerdo vuestros comentarios y malos recuerdos y un escalofrío me recorre el cuerpo. Un abrazo muy grande para todas las que pasaron esos malos momentos.

  69. María Josefa
    15 septiembre, 2014 at 20:21

    Un saludo: Mi hermana y yo -nacidas en 1961 y 1960 respectivamente- estuvimos una corta temporada de verano en la llamada Colonia de Guadarrama -que no fuimos allí como preventorio antituberculoso-. No recuerdo bien el año, sería sobre final de los 60 ó principios de los 70. Se trataba de unas vacaciones que, creo recordar, no llegaban a un mes (creo eran 15 ó 20 días).
    Me acuerdo perfectamente que, los niños y niñas de las familias más pobres del barrio siempre querían ir a las Colonias de Verano ya que, por mala que fuera la comida -que, para mi gusto lo era- pues comían mejor que en su casa mientras, por contra, nosotras estábamos acostumbradas a veranear todos los años con nuestros padres y ese tal veraneo fue un horror y más, cuando aparte de que nos iba ese ambiente de internado, ni estar uniformadas sin poder utilizar nuestra propia ropa, ni la comida, etc.
    Yo lo pasé fatal y, como escribi varias cartas a mi madre ya que, ni me gustaba la comida que ponían allí, las señoritas imnponían castigos a los que yo no estaba acostumbrada y una serie de cosas que no me gustaban: se hacían colas en el patio para despiojar a quienes iban plagados de piojos y les cortaban el pelo y, nos sacaban sangre -ahora de adulta soy consciente de que, en esas épocas en que hubo tanta miseria y tuberculosis, ese procedimiento sería normal pero, yo no estaba acostumbrada a tales cosas.
    Simplemente nos apuntaron allí a veranear porque un familiar se lo recomendó a mis padres dado que, ellos se ve que estaban acostumbrados y les gustaban esas cosas.
    Como yo consegui sacar, de forma inmediata, una carta sin que me la tacharan fuera -pues se la dí por la valla del patio a una pareja de señores que pasaron andando por allí y contando que la comida estaba malísima y que no estaba a gusto. Así que mi madre, se personó junto con mi abuelo y nos sacó de allí antes de terminar el plazo. De hecho tuvo una discusión fuerte y violenta con una señora rubia que creo era la Directora.
    No obstante lo mal que yo estuve en ese lugar, no sé en otras épocas anteriores como sería la cosa, pero cuando yo estuve allí, la inmensa mayoría de las niñas estaban encantadas y provenían de familias que repetían apuntarlas año tras año a esas Colonias. Nosotras no volvimos a ir más. Además, lo pasé fatal y no sólo por el trato excesivamente rudo de las señoritas que nos cuidaban, sino también porque muchas de las niñas que había allí eran malas de comportamiento y abusonas (robos, peleas, etc.).

  70. Alicia García Romera
    16 septiembre, 2014 at 9:49

    María Josefa. El Preventorio de Gaudarrama nunca fue un colegio. Fue una institución para colonias preventoriales (prevenir la tuberculosis en las niñas). Hasta finales de los años 60 no hubo maestras tituladas, por tanto durante años las niñas perdimos 3 meses o más de colegio. Estábamos “secuestradas” porque no podíamos acudir a nuestros padres para que nos sacaran de allí. Para quienes les interese informo que 14 mujeres víctimas de ese Preventorio nos hemos personado en la querella argentina contra los crímenes del franquismo, aportando más de 130 testimonios de otras mujeres. Era una cárcel infantil.

  71. María Josefa
    17 septiembre, 2014 at 17:33

    Nota: Por dos veces he intentado proseguir con mi escrito, para aportar más datos y no me entra porque sale una ventana de “error”.

  72. María Josefa
    17 septiembre, 2014 at 17:39

    Parece ya sale lo escrito.

    Que no se si la Colonia de Guadarrama de la que yo escribi antes, es el mismo sitio llamado Preventorio.

    Aunque yo sólo fui castigada una vez por hablar y reir durante la siesta (el castigo fué estar debajo de la mesa camilla donde se sentaban las señoritas que nos cuidaban, si confirmo que allí los castigos y malos tratos físicos y verbales eran habituales -como lo eran en los Colegios normales durante la dictadura-.

    Recuerdo durante un desayuno en que vomitó una niña que estaba a nuestra derecha y vino una señorita y la agarró del pelo y la metió obligadamente el vomito a cucharadas (yo casi vomité de verlo).
    Bueno, ya os contaré algo más que recuerde, no sea que por escribir tanto, no entre.

  73. Alicia García Romera
    17 septiembre, 2014 at 19:24

    María Josefa. Lo que cuentas que viviste allí son las mismas experiencias de cientos de niñas. Sí, es el Preventorio Doctor Murillo de Guadarrama. Aunque fueran las prácticas habituales durante la Dictadura,nosotras nos negamos a normalizarlas, por eso lo hemos denunciado

  74. María Josefa
    19 septiembre, 2014 at 16:41

    Un saludo:

    El trato que Vds. relatan -ni lo he negado, ni lo tengo como normal-. No obstante, debo insistir en el hecho de que los métodos torturantes que se utilizaban en la llamada Colonia de Guadarrama son los mismos que se utilizaban en los Colegios. Y es el mismo sitio (sólo que llamado de forma diferente ya que, lo de los Preventorios era un nombre que, a esas alturas, no debía utilizarse (a finales de los 60 y primera mitad de los 70, se hablaba de ir a las Colonias, donde el grueso principal de niñas que iban eran de familias pobres pero, inconceviblemente, cercanos a la Falange (y recomendados por curas y asistentas sociales).
    Recuedo que, en la Calle Goya de Madrid estaba el Patronato Antituberculoso y que, por Guadarrama había un Hospital donde ingresaba la gente afectada por tuberculosis, con lo cual creo que a raíz de que las tuberculosis estaba ya más controlada, alguno de esos Centros debió de ser utilizado como Colnias de Verano (eso si, que algunas niñas enviadas por Falangistas,Curas y Asistntas Sociales, pasaban allí periodos más largos.

  75. Teresa
    30 junio, 2015 at 22:42

    Y todas estas denuncias van a quedar así, nadie ha vuelto a hablar de ello, no interesa, yo detesto que esto quede así, hubo mucha gente que no se enteró y esto ocurrió y nos dejó unos traumas y unas inseguridades que todavía permanecen en nosotras. Algún medio y algunas personas lo tienen que reconsiderar. Nadie me ha llamado y eso que hablé con espejo público, también en esta página y nadie me ha llamado, creo que no interesa

  76. María Josefa
    11 junio, 2017 at 20:35

    Un saludo: De nuevo he vuelto a leer por diferentes sitios de internet sobre los horrores de los llamados Preventorios Antituberculosos. el caso es que, escriben diferentes personas de diferentes generaciones, con lo cual se entremezclan datos de unas y otras personas y, aunque la mayoria coincidimos con la existencia de malos tratos verbales y fisicos, cabe señalar que, el antiguo Preventorio de Guadarrama como el resto de Preventorios fueron desmantelados y dejaron de ser Preventorios desde mediados de los años 60 para pasar a ser algunos de esos edificios Colonias de Vacaciones -los Preventorios se fueron cerrando a raiz de que la tuberculosis estaba ya bastante controlada con la estreptomicina, los controles del Patronato antituberculoso y la vacunación.
    Debido a lo anterior, se están dando casos de testimonios de gente nacida antes de los 60 que si estuvieron internados en esos Preventorios, que venían funcionando desde antes de los años 50 y hasta la segunda mitad de los 60 y casos de personas nacidas a partir de los años 60 que, salvo que estuvieran internadas en la primera mitad de los años 60, están confundiendo las famosas Colonias de Vacaciones (donde también había menores en calidad de internado), con los Preventorios. Por tal, creo se debería aclarar que, el Edificio que albergaba niñas menores en Guadarrama, a la altura de los años 1968, 1970, era una Colonia Vacacional y no un Preventorio, como había venido siendo en años anteriores.
    Además, cabe señalar que, el hecho del habito de impartir la disciplina y la educación con mano dura: utilizando malos tratos verbales y fisicos era habitual durante el Regimen Franquista dado que, no sólo muchos menores soportaban esos malos tratos y torturas en Preventorios y en Colonias, sino también en los colegios, Escuelas e Internados; así como tambien en su propia familia.
    ¿Alguien recuerda los castigos que practicaban en los Colegios de su Barrio, tales como golpear la cabeza con el puño o con libros, de rodillas con garbanzos o lapices clavandose en las rodillas, etc.?. ¿alguien recuerda casos de su barrio, donde un padre pegaba a sus hijos con las correa como castigo por desobedecer, etc.?. ¿Alguien recuerda como hombres daban palizas a sus mujeres (y nadie se metia, ni nadie denunciaba como ahora porque estaba bien visto que el cabeza de familia impusiera disciplina a base de ostias?.,
    Pues eso, tengamos en cuenta que no se trata de que a x mujeres les tratasen mal en un Preventorio, se trata de que el régimen Franquista se basaba en utilizar el método de la represión y el terror para mantener el control. Y se trata de que, por desgracia, entre las masas especialmente más pobres, el fascismo tenia seguidores por estomago agradecido que, Preventorios fuera aparte, eran capaces de llevar año tras año a sus hijas a unos centros de auténtico terror -que yo ya conté resumida mi experiencia en esa Colonia, de donde mi madre me saco en cuanto recibió mi petición de auxilio y jamás de los jamases me volvió a apuntar-. Así que para mi, tan culpables del padecimiento de ese horror fueron quienes lo impartieron como los que colaboraron por su cobardia, o su ignorancia o ser simplemente estomagos agradecidos.

  77. 14 junio, 2017 at 13:39

    María Josefa, yo estuve allí en el año 70 y en el 71, en invierno, desescolarizada, y haciendo colas para me inyectaran, me miraran por rayos, o la cabeza por si tenía piojos. Eso no eran colonias de verano, salvo para aquellas que fueran en verano, y aún así, era una cárcel para todas, en la que nos intervenían la correspondencia, y de donde no se podía salir ni el día de visita.
    Consuelo García del Cid y yo, hemos escrito el libro para que consten los hechos. Toda la información está documentada. A quien pueda interesar:
    https://www.librosyliteratura.es/preventorio-de-guadarrama-la-voz-de-la-memoria-de-consuelo-garcia-del-cid-guerra-y-chus-gil.html
    https://www.youtube.com/watch?v=cR4Dc0uqGCY
    https://www.youtube.com/watch?v=VqFBr9b9D3A&t=326s

  78. aurora
    29 junio, 2017 at 7:59

    Hola, tenia 9 años cuando mis padres me apuntaron a la colonias de Guadarrama, mi padre era empleado de la entonces denominada Compañía Telefonica Nacional de España, siempre he tenido esa mala experiencia guardada en el cerebro, me gustaría compartir con vosotras esa vivencia.
    Saludos,
    Aurora Gorroño, 60 años.

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