La crisis política en el reino de España
Construyendo la Izquierda ante la situación del Estado Español y la necesidad de la unidad de acción y política antineoliberal
Es muy difícil analizar la situación de la crisis en el Estado Español, con una visión científica y sin subjetividad, ante las graves agresiones que estamos sufriendo las clases populares. Los acontecimientos se suceden a tal velocidad que es imposible extraer conclusiones adecuadas, pero si podemos analizar sus causas y orígenes. Así como terminar con propuestas concretas frente a la podredumbre del régimen.
Crisis política y crisis económica van íntimamente unidas y si contemplamos con perspectiva histórica los cambios más profundos e incluso de régimen, siempre han ido acompañados de convulsiones económicas.
De la crisis del 29 a la actual.
La República Española, tanto en su advenimiento, como en el cruento golpe de estado que la liquida, no son ajenas a la gran crisis del 1929, pero tampoco la solución fascista, que la oligarquía impone, lo es.
La crisis del 29 se llevará por delante a la República Española, pues el auge de los fascismos y la cobardía de Francia, acaban de ahogar un bello sueño democrático y de regeneración política. Finalizada la solución capitalista a esta crisis, el fascismo español ya no preocupa, es más es un aliado en la guerra fría de los EE.UU y por tanto es algo exótico, pero no molesto.
La Transición, surge no solo de la muerte física del dictador, sino también de la crisis del petróleo y cual es ya el mejor escenario posible para salvaguardar los intereses de la oligarquía económica rentista española. La Transición fue preparada concienzudamente por los EE.UU, Francia y Gran Bretaña, durante años y los servicios de la OTAN tuvieron mucho que ver en como transcurrió. Todo al margen de los pueblos de España.
Desde los últimos años de vida del dictador, ya se están buscando salidas y soluciones. Las fuerzas económicas necesitan entrar en la Comunidad Económica Europea, o Mercado Común y saben que con una dictadura, no es posible. Por eso ya el ministro franquista Carro Martínez, comienza a estudiar constituciones democráticas europeas, inclinándose por la Ley Fundamental de Bonn.
Cuando Franco muere en la cama, la izquierda del estado español, está muy debilitada, excepto el caso del Partido Comunista de España, que si tiene cierta organización e implantación, además de las todavía más desarrolladas Comisiones Obreras.
No obstante, la transición, no es algo regalado, ni la Constitución del 78 una carta otorgada. Ese es un regalo, que no podemos hacerle a la derecha española o a la familia real, impuesta ya por el dictador. La Transición, con todos sus problemas, fue una conquista de las clases trabajadoras, las revueltas estudiantiles y la decisión de sectores de los poderes económicos, dispuestos a ceder, a cambio de garantizar sus privilegios.
Pero ya entonces surgen de forma clara, las contradicciones, cesiones, renuncias e incluso traiciones en el seno de las izquierdas. El panorama, es poco dado a las alegrías reivindicativas, a pesar de lo cual, el movimiento obrero, arranca a la patronal, los Convenios Colectivos mejores los últimos cuarenta años, pero en el plano político, no se logra el Gobierno de Concentración nacional o de Salvación Nacional, que debiera haberse constituido tras la muerte del Dictador. En lugar de gobierno de transición, se firman Los Pactos de la Moncloa, ante la gravedad de la crisis económica que atenaza al Reino de España. Estos pactos, son el origen del pacto social de la Transición y el acta de nacimiento, del estado de bienestar o medio-estar español. Pero también el principio de una concertación sindical, que a la larga, resultará muy negativa. Hoy una de las causas más directas de la crisis financiera, económica y social, es precisamente, la ruptura de este pacto, por parte de varios de sus firmantes como son la CEOE, el PSOE y AP-UCD representado por sus herederos del PP hoy.
La Transición, desde el primer momento, vive la conformación de una derecha neofranquista y exfranquista, unida a unos escasos liberales “de verdad” y algún democristiano, de toda la vida. Esta derecha pragmática, se sirve de la amenaza militar al objeto de lograr su objetivo –una democracia controlada, que permita salvaguardar lo principal- la monarquía como garante de la permisividad militar y la intangibilidad del régimen, así como de los privilegios políticos de la banca. La alianza banca-ladrillo, dominante tanto entonces, -en la transición- y en el presente.
Es decir el viejo capitalismo rentista español, que pervive y se garantiza su futuro e influencia política.
En ese contexto, criticar ahora al PCE desde su izquierda, tal vez sea lo fácil, ignorando de paso, que significan en esos años, la División Acorada Brunete, La División Mecanizada Maestrazgo, la Brigada Paracaidista o la inestable II Región Militar a órdenes del Teniente General Merry Gordón. Puede ser muy cómodo más de treinta años después. La transición se hizo con una pistola en la nuca de los demócratas. De hecho las personas que militaban en la izquierda con cierta responsabilidad en esos años conocían a todos y cada uno de los tenientes generales por su nombre, la unidad a su mando y donde estaban acantonados los regimientos acorazados.
Sin justificar los olvidos, trampas y cesiones, lo cierto es que comienza una andadura diferente nuestro estado y si bien la derecha y el centro-derecha tienen sus objetivos claros, la izquierda no.
Las izquierdas, de la Transición hacía la crisis.
En esos momentos, todavía podemos identificar al PSOE como un partido de izquierdas, a pesar de Felipe González. El PSOE de la época, se define marxista y republicano.
Si bien y siguiendo las valiosas aportaciones e investigaciones del socialista de izquierdas, entonces todavía en el PSOE Joan Garcés, las posiciones de Felipe González, contienen otras contaminaciones muy oscuras, alianzas secretas y sus objetivos serán impuestos poco a poco. El hecho es que González, que no las bases socialistas de la época, comienzan a imponer un proyecto autónomo, solitario, según el modelo sueco o alemán, que no el francés.
La relación preferente PSOE-SPD parte de aquella época, aunque se trataba del SPD de Willy Brandt.
Felipe González y Alfonso Guerra, inventan un partido de aluvión, cuajado de personas sin ninguna experiencia a diferencia de las bases comunistas. Tan solo en la UGT hay cuadros vascos, asturianos y algunos madrileños, que proceden de la obediencia a Toulouse, es decir al caballerista Rodolfo Llopis. Pero la mayoría son personas, que no han participado en la clandestinidad, excepto las procedentes de organizaciones de extrema izquierda –bastante numerosas por cierto-, que deciden acampar y hacer carrera en el PSOE o bien encuentran en ese partido, un lugar donde hacer posibles sus deseos de justicia y de cambio.
El PSOE recibe una gran ayuda de la llamada Internacional Socialista, pero también de los poderes fácticos y sobre todo gracias a la figura de un Felipe, que tras rehacerse de un Congreso en el que es derrotado por las izquierdas socialistas y ante el pánico escénico de estas ha hacerse con el control de un Congreso que habían ganado, -González- camina ya resuelto desde la socialdemocracia, hacía el vago progresismo para terminar en el más puro y duro, social liberalismo.
Desde entonces el PSOE renovado, que ha vencido la batalla interna y captado a las bases y votantes socialistas, que históricamente existían, así como a personas de izquierda tranquila, lanzándose a la conquista de las clases medias. Felipe logra involucrar profundamente al PSOE con estas clases y para ello construye un aparato interclasista y muy a la derecha de las y los afiliados que pegan carteles o reparten papeletas de voto en los barrios y en los pueblos y que siguen soñando con el Frente Popular.
La llegada al poder en 1982 hace el resto. Ya hay una red clientelar, aún vigente que compra voluntades, reparte favores e integra a díscolos, al tiempo que se persigue sin piedad a los críticos. Posteriormente, los perseguidos serán los sindicalistas. Si bien la UGT, si logra salvar los muebles, aunque sea un sindicato muy moderado, pero durante bastantes años es el refugio de los obreristas y socialdemócratas.
Pronto incluso la disidencia “amiga” guerrista, será desmontada.
El guerrismo es un fenómeno con reflejos socialdemócratas, jacobino y de un amagar y no dar, basado en el antiguo poder del contradictorio y ególatra Alfonso Guerra. Es la ilusión fallida de convertir al PSOE en la casa común de la izquierda y de crear una ala más social, en la Internacional Socialista. Incluso Oskar Lafontaine, colaboro con Guerra, hasta que rompió con el SPD y fue consciente de las profundas debilidades ideológicas y personales del fenómeno guerrista.
Al objeto de desbancar el guerrismo, surge el “clan de Chamartin” en el que aparece ya Rubalcaba. Rubalcaba, forma parte desde el principio de una opción ideológica socioliberal, ligada a los poderes financieros y es un veterano perseguidor de guerristas.
Tras el espejismo de Borrell, llega la cruda realidad de Almunia y de ahí a la inconsistencia y el liberalismo económico de Rodríguez Zapatero, todo es una continuidad lógica. Zapatero, fue un niño de Solchaga, su discípulo político y a Rubalcaba, como hemos visto el pedigrí le viene de lejos. Ese es el PSOE que hay.
Pero ojo, pues no olvidemos, que todavía hay personas de izquierdas afiliadas al PSOE y votantes de izquierdas, que antes se van a la abstención, que votan a otras fuerzas de izquierdas.
Lograr erosionar las bases y los votantes del PSOE al menos socialdemócratas, exigiría entre otras cosas, la construcción de una fuerza diferente a Izquierda Unida, una fuerza de izquierdas al estilo de SYRIZA o un frente amplio, donde se encontraran cómodos los cuadros socialistas, dispuestos a seguir siéndolo, así como de convicciones antineoliberales.
Izquierda Unida, es una formación política, en forma de coalición, pero con una fuerza hegemónica en su interior –el PCE- que es además de su fundador, su principal impulsor. Tras la derrota del PCE en las elecciones del 82 del siglo pasado, solo el periodo de Julio Anguita, permitirá alcanzar unos resultados semejantes a las elecciones del 78. Izquierda Unida ahora y en su momento el PCE se vieron constreñidos en sus aspiraciones electorales, por una ley injusta que favorece el bipartidismo y hace que voten las hectáreas, primando a pequeñas provincias, de talante tradicionalmente conservador. Esta situación genera ya de por sí, una posición de partida negativa para las fuerzas de izquierdas de carácter estatal. El problema también estriba en que IU no ha sido percibida por la ciudadanía como un partido de gobierno o al menos con clara voluntad de gobernar.
IU, injustamente tratada por los medios, es también a pesar de ellos vista como una fuerza testimonial o en cualquier caso, como una fuerza subsidiaria para formar mayorías o escorar hacia la izquierda, propuestas del partido socioliberal dominante. El problema radica en construir una propuesta de gobierno creíble y voluntad manifiesta de llevarla a cabo. Desde hace algunas décadas, los votantes de izquierdas, ven en IU un referente moral, pero no un partido que pueda resolver sus problemas, miedos e ilusiones, por sí mismo. De hecho el PCE, debe calibrar el porqué de esta situación y cuáles son las causas reales-demagogia aparte- acerca de a qué se debe que los votantes de izquierdas o descontentos del PSOE, se abstengan como protesta o indignación y que sin embargo IU, no sea capaz de captar sino una pequeña parte de esos votos.
Las izquierdas nacionalistas
A nivel parlamentario, tan solo los vascos han tenido una representación significativa de su izquierda popular y nacional, además con carácter independentista. ERC la fuerza socialdemócrata e independentista catalana, ha tenido altibajos y no siempre representación. Si bien ahora parece haberse consolidado. La presencia del BNG, pequeña pero continua, también ha jugado su papel, interesante en ocasiones, pero igualmente influido por sus crisis internas. Pero si podemos afirmar que ERC-BNG e IU normalmente han coincidido en sus posiciones antineoliberales e incluso en la anterior legislatura, formaron grupo conjunto catalanes e IU.
Estas Izquierdas aparte de su lógica nacionalista y sus posiciones respetablemente soberanistas, han jugado un papel en el estado español. No ha sido ese el caso de la izquierda abertzale vasca, ausente a su pesar dos legislaturas, que nunca se ha preocupado por conectar con el resto de las izquierdas del estado. No entremos a criticar esta posición, pero entendemos que esto debe ser superado y resuelto por ambas partes.
No es posible un frente antineoliberal que pueda vencer o condicionar seriamente unas elecciones, sin tener en cuenta y buscar la convergencia con todas las izquierdas nacionalistas, sin excepción.
Si algún tipo de izquierda nunca aceptó el régimen de la transición, esa fue la vasca. Pero excepto en tiempos de Euskadiko Ezkerra, tampoco nunca se implicaron en la lucha social de todo el estado. Ha llegado la hora de remediar tal situación, por ambas partes, es imprescindible buscar líneas de entendimiento y apoyar conjuntamente, una opción de progreso al menos antineoliberal.
Movimientos Sociales y Sindicales
A raíz de los Pactos de la Moncloa, se instaura un Sindicalismo pactista y negociador. Antes solo CCOO ha tenido una implantación respetable en gran parte del territorio estatal, pues surge durante la dictadura y con una estructura que a pesar de caídas y despidos le permite sobrevivir. UGT conservó su histórica implantación en Asturias y el Pais Vasco, pero poco más, salvo algunos núcleos dispersos, al igual que la otra histórica, la CNT, o las nuevas centrales como USO o las de vida más efímera como la CSUT y otras, excepción hecha de ELA-STV, entonces más conocida por sus siglas castellanas.
Cuando muere el dictador en la cama, las CCOO parten con le ventaja de haber participado en las elecciones sindicales del sindicato vertical la OS que ha diferencia de UGT y CNT excepto un sector de la misma, si han utilizado, por cierto con gran combatividad y activismo. Pero ya en el inicio de la transición la UGT al igual que el PSOE experimentan un gran crecimiento.
La UGT en sus inicios no será partidaria de las elecciones sindicales y será muy critica con los Pactos de la Moncloa. Pero el pacto social de la Transición, que estos pactos suscriben en la práctica, impone en el Estado Español un modelo sindical negociador y pactista, de servicios moderado, excepto en contadas ocasiones.
A pesar de eso raro es el periodo de gobierno de uno u otro de los partidos del sistema, que no ha sufrido una huelga general. Curiosamente casi siempre ha habido detrás una reformulación o desregulación de las formulas de contratación laboral.
Los primeros años de la Transición significan grandes avances en general y buenos convenios, pero ha partir de finales de los años 80 del siglo pasado, el sindicalismo pasará a la defensiva y es que sin saberlo o sin teorizarlo en el mundo sindical, los efectos de la revolución conservadora se trasladan a España y en el seno del PSOE surgen ya las primeras tensiones liberales y comienzan a instaurarse las prácticas socioliberales.
En estos momentos los sindicatos mayoritarios, pero también los demás, constituyen en su conjunto, con un innegable peso de CCOO y UGT las organizaciones más estructuradas, organizadas y numerosas de las izquierdas sociales y del mundo progresista en general.
Los sindicatos, aunque debido a la crisis y las agresiones tan duras contra las clases trabajadoras han recuperado capacidad de convocatoria, no gozan del prestigio de antaño, pues su excesiva burocratización y estructura piramidal, les ha quitado frescura y contacto con las bases, de forma que ya todo se centra en los comités de empresa en detrimento de las secciones sindicales. Durante unos años ha funcionado un nuevo tipo de sindicalismo de servicios y representación, que con la crisis y los ataques y recortes que están sufriendo, les hará volver a formulas de organización sindical más de base e incluso semi-clandestinas, pues la última contra-reforma laboral ha laminado la libertad sindical, al acabar de facto y de iure con la negociación colectiva.
El sindicalismo es imprescindible, para las clases trabajadoras vital y como respuesta a los recortes y la crisis capitalista así como de la deuda, fundamental. Pero necesita volver a tener olfato político y a ser consciente de su importancia, no solo para organizar movilizaciones y negociar si es posible, sino para contribuir también desde fuera si así lo desea a crear una fuerza socio-política antineoliberal, que se enfrente con éxito al poder conservador y la dictadura de los mercados.
En la Transición hay un frente de lucha fundamental y es el movimiento vecinal. Las Asociaciones de Vecinos fueron en el franquismo, uno de los elementos fundamentales de la lucha social.
Tampoco podemos olvidar al movimiento feminista. El feminismo es seguramente la aportación más importante desde el punto de vista de las ideas y su concreción, desde la segunda mitad del siglo XX, hasta nuestros días. Hoy el feminismo, ya avanza hacía la lucha frontal contra el patriarcado y la escuela ecofeminista y social, está muy enraizada con las izquierdas. CLI debe tener muy en cuenta la lucha contra el patriarcado, la homofobia y cualquier discriminación.
Hay un elemento fundamental en estos momentos a la hora de analizar los efectos devastadores de la globalización neoliberal y son los nuevos movimientos sociales. En su seno es donde se producen los primeros análisis del nuevo capitalismo financiero, ante un izquierda perpleja, derrotada tras la caída de la URSS o la aparición de la tercera vía que deja a la socialdemocracia sin ideas, ni soluciones más allá de un liberalismo con tintes sociales.
Los Movimientos Sociales vislumbran la profunda negatividad de la globalización neoliberal ya a finales del siglo XX y el primer Foro Social Mundial de Porto Alegre es luz en el túnel tras el triunfo del pensamiento único. Los movimientos más fuertes son Latinoamericanos y el Movimiento del los Sin Tierra brasileños el espejo de muchos de ellos y el acta de nacimiento del movimiento social más importante del mundo, Vía Campesina. El MST, Attac Francia y la CUT Brasilera – el sindicato fundado por Lula- serán los coorganizadoras del FSM y personas como Ignacio Ramonet entre otras los iniciadores del nuevo relato del que hoy vivimos y que se ha popularizado entre toda la izquierda social y sindical. Hay que señalar que en el seno del FSM junto a Vía Campesina, Attac, CDTM y otros extendidos movimientos, los Sindicatos de clase en especial Latinoamericanos y Africanos juegan un papel central. No sabemos por qué esto en España no ha tenido suficiente traslación.
Lo cierto es que hoy donde se elabora el discurso y los análisis más certeros y clarividentes, no es ya en el seno de los partidos de izquierdas, sino en el Foro Social de las Alternativas, los propios Foros Sociales Mundiales, en los Comités Científicos de ATTAC, o en los Movimientos Ecologistas, EA en España, así como en los centros de pensamiento y Universidades, por parte de los elementos más avanzados de la Academia. Pero también en Vía Campesina y los movimientos indígenas.
Los intelectuales ya no juegan ningún papel en los partidos políticos. Muy pragmáticos, regidos por aparatos oligárquicos y donde la capacidad de saberse mover y maniobrar es más importante que la lucidez, la preparación y la capacidad discursiva incluso.
Sin embargo los nuevos movimientos sociales si han sabido hacer de intelectuales, activistas y viceversa. Así profesoras y profesores, escritores, pensadoras y pensadores y analistas, tanto escriben como acuden a una manifestación, cortan una calle, aparecen en las asambleas de las plazas del 15M y vuelven a escribir panfletos y hojas movilizadoras, artículos de batalla y concienciación o recorren ciudades dando charlas formativas y de educación popular. Formando incluso a los militantes sindicales y políticos. También están integrados en los órganos de coordinación e impulso de los movimientos, no así en partidos ni sindicatos. Tal vez habría que pensar seriamente a que se debe esto. De la misma forma, activistas, estudian, se preparan, leen y escriben, tal y como en su momento hicieron los líderes obreros, hasta la llegada de la terrible ola neoliberal.
La cuadratura del círculo será ahora que nos conocemos todas y todos, ser capaces de integrar en un mismo espacio a sindicalistas, activistas sociales, militantes políticos e intelectuales. Pocos espacios de confluencia hay, de no ser asociaciones o movimientos cívicos y vecinales o lo que debiera ser Construyendo La Izquierda, como un nuevo instrumento político, capaz de con nuevas y abiertas fórmulas lograr que todos se sientan cómodos y facilite nuevos campos de trabajo, reflexión y una nueva fórmula d entender la acción política. Por eso CLI se presenta como un espacio y no como un partido. CLI admite la doble militancia y trabaja en redes y en las redes. CLI dá gran importancia a la presencia de las personas con nosotros comprometidas, en el mundo sindical, de los movimientos y también de la política.
Por todo esto el objetivo de Construyendo LA IZQUIERDA, no es electoral –que lo puede ser si hace falta- sino el buscar la construcción de la convergencia socio-política de las izquierdas sociales y políticas y articular junto a ellas, un Frente Antineoliberal.
Crisis política y económica. Situación actual
En estos momentos vivimos una gran recesión y crisis ya analizada y que hemos bosquejado en este texto.
Lo que nos importa saber es que todos los mismos planes impuestos en Latinoamerica por el FMI en las dos últimas décadas del siglo XX, se están aplicando en el Reino de España y en Europa. Allí, fracasaron y solo crearon miseria, privatizaciones, corrupción y endeudamiento público. Pero varios de los pueblos de la América Latina, fueron capaces de reaccionar e impulsar fuertes movimientos sociales y políticos que acabaron con esa situación y además los han resituado en el panorama mundial, con fuerza e independencia.
Los pueblos de Latinoamérica han sabido combinar reivindicaciones sociales y antiimperialistas, junto a potentes elementos organizativos de empoderamiento ciudadano, ya muy difíciles de erradicar.
Pero los pueblos Latinoamericanos más evolucionados políticamente, se han dotado de amplios frentes antineoliberales y sociales, que además impulsan políticas antineoliberales y combaten con éxito, la situación de pobreza e injusticia de la que partían. Mientras tanto en Europa hacemos el camino inverso.
Políticamente, el PP, la derecha que venció por mayoría absoluta en las últimas elecciones generales de 2011, implementa ahora políticas antineoliberales muy duras y sigue al pie de la letra las indicaciones de la derecha alemana en el poder. Pero estas políticas se comenzaron a aplicar ya en 2010 por el Gobierno Zapatero. Este Gobierno –el del PSOE- además es el responsable con el apoyo del PP, de la reforma legal, más importante y determinante pues condiciona todas nuestras vidas y derechos y es la reforma exprés de la Constitución de 1978, que sitúa el compromiso de déficit público y el pago de la deuda bancaria, por encima de las personas. Esta reforma ha convertido la Constitución del 78 en papel mojado y autoriza todas las tropelías y atropellos del PP, con esa excusa.
Es por eso que el PP en las últimas encuestas baja, pero el PSOE no sube significativamente, solo decimas y es que los pueblos de España, ya no se fían de ninguno de los dos y los partidos, considerandoles una parte del mismo engranaje.
IU, sube en intención de voto, pero no lo suficiente. Lo más preocupante es la subida de UPyD, un partido de centro-derecha nacionalista-español, muy demagogo y que en realidad es un tapón para los avances de la izquierda. Su líder con gran desvergüenza ataca a los políticos, obviando que lleva treinta años viviendo del erario público y ha sido de casi todo en política profesional.
Las izquierdas nacionalistas, tienen un techo estable, pero insuficiente y en el caso de las independentistas vascas, los problemas de España, de las clases populares del resto del estado español, no los viven como propios.
Todo esto indica que opciones como Construyendo LA IZQUIERDA, tienen su lugar, pues hay que recuperar para la izquierda el socialismo, secuestrado por una oligarquía política vinculada a una parte los grandes poderes económicos y mediáticos. Pero también para ofrecer un espacio a las nuevas izquierdas, a los jóvenes que no desean reproducir aparatos, a las inquietudes ecologistas y alternativas y al internacionalismo. Junto a posiciones de clase y de lucha de los de abajo contra los de arriba. Por otro mundo diferente. Pero también por recuperar la acción política como un elemento ciudadano de lucha por la emancipación, el reparto y la igualdad. Desde la generosidad, de no pedir nada a cambio, sino de aspirar a la construcción de un Frente de Izquierdas, de unidad de las izquierdas.
En estos momentos, cuando además en el horizonte, se vislumbran dos posibilidades, bien la convocatoria anticipada de elecciones ante el desgaste del PP o bien un gobierno de unidad nacional, es imprescindible proponer y ya un Frente Antineoliberal en el que todas y todos los militantes y activistas de Izquierdas tenemos mucha responsabilidad, pero Izquierda Unida, la tiene y más. CLI se la exigirá si no son capaces de acompañar la gestación de la popularmente llamada SYRIZA española o el Frente Antineoliberal.
De cualquier manera Construyendo LA IZQUIERDA, entiende que es lo que responsablemente hay que hacer y por tanto, formalmente, llama a la constitución de un Frente Antineoliberal de Izquierdas.
Propuestas de Construyendo la Izquierda
La crisis se ha convertido en una monumental estafa contra las clases medias, obreras y populares. La transferencia de rentas de estos sectores para salvar los intereses del poder económico-político, que representan en esta fase capitalista, el mundo financiero y sus ramificaciones, nos obliga a reaccionar y sobre todo a afirmar y difundir que no es posible superar la crisis no ya mediante prácticas neoliberales –tal y como las potencias centrales hacen- pero tampoco los por medio de propuestas socialdemócratas moderadas. El Pacto Social, se ha roto. Los poderes vigentes, lo han dinamitado, no les interesa ya. La solución al problema, no es ya generar confianza, pues “los mercados” cada vez quieren más. Sino en brindar alternativas diferentes a una situación diferente, sin capitalismo fordista y sin liberalismo político de raíces decimonónicas.
La socialdemocracia actual, no tiene ya propuestas. Sus alternativas, son liberales. Su discurso carece de garra y como mucho es un mal menor, pero no una solución decidida, frente a los conservadores y derechistas. La Unión Europea, es parte del problema y no de la solución, pues está configurada como una estructura neoliberal, sin más y para ello no hay más que referirse al Pacto por el Euro y comprobar cómo sin otro acervo legislativo diferente del vigente, no hay nada que hacer. Además la socialdemocracia colaboró en los años, setenta, ochenta, noventa y el inicio del siglo XXI en la construcción de este engendro mercantil e ineficaz, insolidario y neoliberal. La excusa de los recortes de la derecha española desde el gobierno, parten del Tratado de Maastricht y ese es su pecado original. La reforma exprés de la Constitución de 1978 ejecutada por el Gobierno Zapatero, el PP y CiU, es la legitimación jurídica de la doctrina neoliberal y de lo que ahora estamos sufriendo.
El cambio de régimen
En el estado español, la Transición, si bien nos transportó una democracia formal e introdujo en la Constitución del 78 del siglo pasado, los derechos sociales, no fue capaz de sanear el estado fascista del general Franco. La oligarquía rentista que se sirvió de la dictadura así como la que se creó a su sombra, al igual que los altos cuerpos administrativos y judiciales, siguieron en el poder y además condicionaron el modelo político. Lo peor de todo no fue el texto constitucional en sí, ya de por sí muy vigilado por el ejército de Franco, sino la conservación del estado oligárquico con un rey a su cabeza, que es el máximo exponente y representante del régimen instaurado, he impuesto por el viejo dictador. El PSOE aceptó la monarquía como un dogma y eso le impidió reformar las profundas carencias sociales y democráticas, así como defender la soberanía popular constantemente vulnerada por el monarca y la nueva corte de banqueros, financieros y especuladores, que domina el panorama político desde entonces y cada vez con mayor poder. Asi lo demuestran las reuniones del jefe del Estado con grandes empresarios y sus fundaciones y que ya en al menos tres ocasiones han sido el antecedente de las grandes contra-reformas y recortes sociales.
Si no somos capaces de criticar el régimen vigente, no podremos salir de él. De la misma forma que si no somos capaces de advertir la injusta y no democrática UE construida, tampoco podremos proponer soluciones.
Las izquierdas
La Izquierda, dividida tradicionalmente en sectores en ocasiones muy enfrentados y con voluntad de hegemonismo en todos sus componentes, ya sean comunistas, neocomunistas o socialdemócratas muy moderados, cuando no de forma rotunda socioliberales, es muy difícil de trabarla. Cierto es que en ningún caso, se ha permitido un encuentro en pie de igualdad o una convergencia socio-política.
Estos momentos, exigen pues una amplia convergencia, en defensa de los intereses populares y democráticos. Estos objetivos tan sencillos, debieran concitar coincidencias superiores pero no es así. Los dirigentes y las dirigentes del PSOE, social liberales hasta la medula, no saben siquiera como se articulan e implementan políticas socialdemócratas, pues siempre han sido monetaristas ortodoxos y confunden la igualdad con la eliminación de exclusiones, dominaciones y discriminaciones intolerables del patriarcado. La igualdad para el socialismo es el reparto, la democracia plena radical, la socialización de los medios de producción y de consumo y la abolición de las clases sociales.
IU, Izquierda Unida y su partido hegemónico el PCE, no han sido capaces de superar una barrera que les aproxime más al voto popular mayoritario –reconociendo el fraude que tanto les afecta de la ley electoral en vigor- pero aún así su crecimiento en número “bruto” de votos no ha ido más allá de un porcentaje aún muy limitado, dada la profundidad de la crisis capitalista y la socialdemócrata, que debiera haberles beneficiado más. Las diferencias de matiz elevadas a la categoría de diferencias ideológicas o las tradiciones y distintas escuelas familiares en su seno, han podido incapacitar a IU para ser ella sola el elemento capaz de construir LA IZQUIERDA. Aún en momentos tan proclives a tal fin como estos de dominio cultural, político y económico conservador y ultra derechista. O precisamente por eso, pues el bipartitidismo es una construcción antidemocrática del sistema y del régimen imperante. Pero insistimos, se podía haber mejorado más y esto debe ser analizado con profundidad por los dirigentes de IU.
Estas dos situaciones, las señalamos, con ánimo constructivo y al objeto de poder intentar contribuir a la salida de esta castrante situación. Nosotras y nosotros en Construyendo LAIZQUIERDA, no pretendemos tener la exclusiva de la razón, pero como somos libres de cualquier atadura o compromiso, que no sea con nosotras y nosotros mismos, pretendemos decir con total libertad nuestras razones y contribuir desde el análisis crítico a la construcción de LA IZQUIERDA convergente y unitaria. Además nosotras y nosotros partimos de un hecho es reconocer el fracaso socialdemócrata mutado en socio liberalismo claudicante y su modelo de partido oligárquico y de cuadros, sin democracia interna, transparencia ni participación de sus miembros en las decisiones, aunque sea a título informativo.
Humildemente pretendemos aportar la experiencia de nuestros hermanos y hermanas franceses y alemanes, pero también ya belgas y griegos, al objeto de dinamizar y construir nuevos espacios y amplificación de la IZQUIERDA, tanto en Europa como en sus respectivos estados. Hemos padecido descalificaciones, burlas, sanciones y amenazas, por eso somos decididamente partidarios de una construcción política nueva, participativa, con Asambleas decisorias y funcionamiento en RED.
Hemos aprendido de los Movimientos Sociales y en el seno de los Movimientos Sociales, que por cierto ahora están siendo los únicos capaces de construir discurso alternativo y crítico. También los únicos capaces de generar confianzas, simpatías y crear una nueva forma de organización y movilización social. Pero también fruto de las experiencias en la nueva articulación social y en la construcción del nuevo sujeto político, advertimos que sin una amplia alianza política, superadora de la tradicional división izquierda – derecha, será muy difícil construir la amplia mayoría que posibilite el cambio de régimen.
En ese sentido el discurso del populismo de izquierda, frentista y amplio, pero llamando a una revolución ciudadana de Jean Luc Mélenchon,es imprescindible hoy en Europa, para construir la nueva etapa de lucha social y LA IZQUIERDA.
Situación histórica actual: Propuestas
El PP en el reino de España, está destruyendo todo lo que quedaba de estado del bienestar, del anoréxico y todavía en construcción estado social. El PP no tiene ninguna intención de cambiar el modelo productivo español, rentista, especulador, bancarizado y basado en el ladrillo, los servicios y una mano de obra barata y precaria. Es más, lo está fomentado a pesar de la que está cayendo. Pero tiene el poder. A pesar de sus recientes derrotas parciales en Andalucía y Asturias.
El PP y los conservadores europeos, tienen un modelo social trasnochado, antiguo, rancio y encima están logrando culpabilizarnos a todas y todos de los males del fracaso del modelo capitalista-casino. Sin embargo ahí están ellos. Cuentan con complicidades, si. Pero si bien hay cómplices por acción, es decir por no tener otras alternativas sino las liberales y su derivación tercera vía, también se puede ser cómplice por omisión y no entenderlo que la sociedad actual demanda de la acción política.
Las movilizaciones se deben prolongar hasta conseguir la eliminación de las contra-reformas laboral y financiera, así como la lucha contra los presupuestos generales del estado impuestos por la extrema derecha del PP y sus aliados nacionales y nacionalistas.
El papel de los Sindicatos mayoritarios debe entre otras cuestiones, contribuir a articular una respuesta política seria, potente y resistente frente al neoliberalismo y la dictadura de los mercados, es imprescindible. Los sindicatos en esta extraordinaria situación, no pueden cifrar sus esperanzas en un socioliberalismo que ellos mismos ya saben lo que da de si.
En consecuencia hay que proponer la articulación de un amplio programa anti neoliberal
Construyendo la IZQUIERDA se compromete a trabajar por:
A) Colaborar en la construcción de una gran convergencia política, social y sindical, que se enfrente con audacia, propuestas e ideas al modelo neoliberal y sus agresiones criminales contra las clases populares, en el Estado Español.
B) Construir el movimiento de la IZQUIERDA que permita articular una respuesta política, en el reino de España. Pero construyendo un nuevo modelo de unión libre y radicalmente democrática de funcionamiento en red e imbricado entre la ciudadanía activa.
C) Consideramos nuestros hermanos, modelos y amigos al Parti de la Gauche de Francia, Die Linke de la RFA, así como SYRIZA en Grecia. Igualmente somos profundamente solidarios y compañeros de los partidos que en Latinoamérica implementan políticas de igualdad, redistribución, antineoliberales y antiimperialistas y de forma espacial los que se encuentran en tránsito hacia el socialismo.
D) Los movimientos sociales, son un actor político imprescindible y como tal, los acompañamos, saludamos y recogemos sus propuestas. Ellos son insustituibles y cada vez un instrumento más útil a la ciudadanía.
E) Animamos a los Sindicatos en su conjunto en su lucha y en la defensa de la libertad sindical hoy gravemente amenazada y les instamos a apoyar la construcción del actor político imprescindible para enfrentarnos con éxito al neoliberalismo. Los Sindicatos de clase –todos ellos-son una garantía para las clases trabajadoras y la democracia. Por eso el poder derechista y ultra-liberal los desea laminar y silenciar.
F) No somos anti PSOE, forma parte de nuestra tradición, memoria histórica y realidad. Pero el PSOE de Pablo Iglesias y Jaime Vera, el PSOE de Francisco Largo Caballero, Fernando de los Ríos, Juan Negrin e incluso Julián Besteiro y tantos y tantas otras, es hoy un partido convertido en socioliberal y una pieza del sistema. Es un partido –hoy- dinástico y del turno, muy penetrado además por intereses externos a lo que representa la defensa de las clases trabajadoras. Por ello animamos a las y los socialistas de corazón e ideas a tomar iniciativas tendentes a aproximarse a Construyendo LA IZQUIERDA. Advirtiendo que somos una coalición inclusiva de todas las familias y sensibilidades de la izquierda y de las y los antineoliberales.
G) La crisis capitalista internacional o al menos de las potencias que se creen,” la comunidad internacional” y que representan una pequeña parte del mundo, solo podrá ser superada con políticas y alternativas antineoliberales y de potenciación y reactivación del sector público y la creación de mercados locales y regionales respetuosos con el medioambiente, la soberanía alimentaria y la implantación de medidas fiscales justas, las ITF, la supresión de los Paraísos Fiscales así como la paz y la solidaridad. La globalización neoliberal ha sido un rotundo fracaso con respecto a las personas.
H) En el estado español entendemos que tan solo una República Federal puede superar las desconfianzas mutuas entre territorios y naciones. La realidad España, no se impone, pero constatamos que la opción republicana es la más consensuada y democrática posible, excepto claro para los oligarcas.
I) Creemos en la necesidad de Banca Pública, la nacionalización de las Cajas de Ahorros. La implementación de una auditoria a los bancos y banqueros, y el monto de ayudas recibidas por este sector principal causante de la crisis, el paro y los inhumanos desahucios a los que someten a tantas víctimas de la crisis. El crédito debe fluir para las familias, pymes, economía social y familias. La Banca es un servicio público más.
J) Apoyamos lo público y el sector público. Ninguna privatización y renacionalización sin indemnización de los servicios públicos y el agua, la electricidad y el transporte público.
K) Construcción del estado social. Europa no puede pasar a ser de la creadora e impulsora de los estados del bienestar a la cima de la desregulación, los recortes, las privatizaciones y el espacio más neoliberaldel mundo en el que la convertido la Unión Europea en su estructura y composición actual. El Gobierno de España no puede estar constantemente sometido al dominio de Gobiernos extranjeros, sean estos los EE.UU o potencias europeas.
L) Sin socialismo no hay igualdad posible. Sin república no hay democracia.
M) Los seres humanos, deben conquistar y gozar de igualdad sin restricciones. El fin del patriarcado y la igualdad total de género. La defensa a ultranza del planeta y sus ecosistemas y una economía sustentable, verde y digna son imperiosamente necesarios para construir una vida mejor y un reparto de la riqueza en dignidad y sin el falso mito del crecimiento continuo.
N) No se puede ser socialista y estar a favor del capitalismo. La dictadura de los mercados es cruel, injusta y además acabará con la vida.
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