Ana Cuevas Pascual:
Desustanciao

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ana_cuevas-jpgAna Cuevas Pascual ||

Según dice el diccionario, un asunto o juicio se considera substanciado cuando se ha tramitado totalmente hasta que queda resuelto en una sentencia. Don Mariano Rajoy es una fuente continua de ilustración lingüística. No paramos de aprender nuevas palabras y expresiones que pasarán a los anales de la historia dejando al presidente tancredista a la altura de un Castelar en zapatillas.

El jefe de la Moncloa, pese a ser español y mucho español, maneja la lengua de Cervantes reguleras. Porque,al ser interpelado por los periodistas sobre la resolución respecto al Yak42, responsabilizando al ministerio de Dfensa, demostró dos cosas: Una, que no lee los periódicos. Ni siquiera aquellos a los que susurra su línea editorial. Dos, que es morfológicamente incapaz de articular palabras con muchas eses sin comerse alguna letra. Por eso afirmó que el tema del Yak42 estaba ya “sustanciao”. Vamos, que no había ninguna responsabilidad que rascar sobre las circunstancias de codicia y negligencia que condujeron a la muerte de 62 españoles.

En Aragón, la sustancia tiene otras connotaciones. Llamamos “desustanciaó” al que carece de gracia y talento. Es un paso más allá del famoso “destalentaó” que Micky Nadal hizo famoso en sus doblajes cómicos. El “desustanciaó”, como su propio nombre indica, no tiene sustancia alguna. Es un ser que no puede aportar nada, excepto “sandeces” y “melonadas”, con su discurso insípido.

“Desustanciaó” es un adjetivo que define meridianamente el comportamiento del presidente. Ante el hecho inapelable de que los 62 militares perdieron la vida por la dejación de quienes debían velar por ellos y de que sus restos fueron devueltos al alimón, en una tómbola macabra en la que los familiares igual recibían tres piernas que un cuerpo equivocado, a Mariano, que era vicepresidente en esos días, solo se le ocurre decir que son hechos “sustanciaós”.

Estoy en desacuerdo, ya lo siento, con don Marianico. Para mi corto entender la muerte de los militares del Yak42 es otra historia “desustanciada” en un país al que se le ha robado toda la sustancia. Un caso sin resolver por el que pululan personajes siniestros y chulescos que insultan a los familiares de las víctimas insinuando que solo les mueven las indemnizaciones.

¿En cuánto valoraría el señor Trillo la vida de sus hijos? ¿Por qué gente tan española, y mucho español, como Trillo, Aznar o el propio Rajoy, trataron y tratan con tanto desprecio a estos caídos del ejército español?

No hace falta ser la señorita Marple para intuir que el tema tiene mucha sustancia. Sobre todo cuando se intenta indagar sobre las subcontrataciones que son el origen de la tragedia. ¿Dónde fue a parar el dinero que se ahorraban a costa de la seguridad de los soldados?

Lo lógico sería que el gobierno defendiera a sus ciudadanos. Pero en Españistán la lógica se mira en un espejo cóncavo.

Otro ejemplo lo tenemos en el asunto de los bancos y las cláusulas suelo. El gobierno ya está tejiendo ardides para que la banca gane, una vez más, frente a los desprotegidos clientes. Poco importa la sentencia del Tribunal Superior de Justicia Europeo. Ya se encargarán ellos de quitarle toda la sustancia para que los mismos bandidos a los que hemos rescatado entre todos con más de 53.000 millones de euros no doblen la cerviz mante la plebe a la que engañaron.

España está desustanciada, ¿quién la sustancionará? De momento, la cosa está muy mala. Tenemos asumido tal nivel de desvergüenza en la vida pública que tendemos a enterrar unos escándalos bajo los escombros de los otros.

Pero algunas familias de los fallecidos en el Yak42 no pudieron enterrar correctamente a sus muertos. Es un problema grave el de esta gente con el tema de enterrar dignamente a los muertos. Muchos españoles, ya lo saben, llevan 70 años esperando debajo de una cuneta. Y lo que te rondaré.

Hablar de casos substanciados, cuando nos referimos a cadáveres de compatriotas maltratados y vilipendiados, solo puede salir de la boca de un cretino. Por muy y mucho español que diga ser.  El líder de un país desustanciado hasta la médula de dignidad y vergüenza. Ese país donde parece que solo se roba y bosteza. Mi querida España.

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