CCOO: Informe sobre la propuesta de CCOO para el incremento de Bases Máximas de Cotización

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En los sistemas de seguridad social de reparto las bases de cotización están estrechamente ligadas a los salarios y retribuciones de los trabajadores, existiendo, además, en nuestro país un tope mínimo y otro máximo para dichas cotizaciones. De este modo, en 2017 la legislación de Seguridad Social española regula la base mínima de cotización por contingencias comunes para un trabajador a jornada competa en 825 euros/mes 1, y establece una base máxima de cotización de 3.751,20 euros/mensuales, de modo que todos los ingresos salariales que superan esta cifra están exentos de cotización. 

En estos casos, el sistema de Seguridad Social no percibe ningún tipo de ingresos derivados de las cotizaciones de estos salarios, las empresas no se ven obligadas a realizar la aportación que les corresponde en concepto de cotización en nombre de sus trabajadores, y éstos tampoco realizan ni su correspondiente cotización ni tampoco se ven beneficiados por la mejora de las prestaciones que podría derivarse de una cotización más elevada. 

El incremento de la base máxima de cotización constituye un instrumento más en manos de los poderes públicos para apoyar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones contributivas, y garantizar que este cumpla su función social: proporcionar una renta sustitutiva del salario durante la etapa de retiro. Las pensiones se enfrentan al reto de asimilar la jubilación de la nutrida generación del baby boom, que desplegará sus efectos más intensos entre 2035 y 2050, para después remitir. Se trata, por tanto, de un reto que, aunque se suele denominar estructural, está acotado en el tiempo, lo que hace más manejable su gestión. 

A este déficit se ha sumado otro de carácter cíclico, provocado por la importante pérdida de cotizantes con origen en la larga crisis y la política económica puesta en práctica para encararla. La rebaja del despido y el fuerte recorte del gasto público llevados a cabo en 2012 y 2013, a las que se sumó una política monetaria insuficiente, produjeron un ajuste mayor del empleo y la desaparición de muchas empresas competitivas y de futuro (la mitad de las empresas que invertían en I+D en 2008 han desaparecido desde entonces). La profundidad de la crisis de cotizantes y el límite a la creación de empleo impuesto durante la recuperación por el potencial de crecimiento de la economía española, extienden el número de años necesarios para restablecer el nivel de cotizantes previo a la crisis, lo que ha llevado a un consumo anticipado del Fondo de Reserva, que se constituía inicialmente, sin embargo, pensando en contribuir a atender el desfase demográfico. 

Al importante volumen de cotizantes a recuperar, se suma que el aumento del empleo no está permitiendo un crecimiento suficiente de la recaudación por cotizaciones, aun habiendo mejorado ligeramente en los últimos meses. Los motivos son, de un lado, la erosión de las bases de cotización provocada por la devaluación salarial, en especial los salarios de entrada, el aumento del empleo a tiempo parcial durante la crisis y del temporal con la recuperación, así como la ubicación de una parte significativa del nuevo empleo en sectores de bajo valor añadido. Por otro lado, la recaudación también se ve afectada por la introducción de tarifas planas y mínimos exentos de cotización, que no están siendo financiados con impuestos.

Seguir leyendo el informe completo:

CCOO INFORME SOBRE EL AUMENTO DE LAS COTIZACIONES MAXIMAS

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