Actúa propone un Gobierno de izquierda con un programa de mínimos que descabalgue al PP

Rafael Fraguas ||

Periodista ||

Acabar con el malestar social generado por el Gobierno del Partido Popular y recobrar la confianza ciudadana en la política erosionada por Mariano Rajoy: para logarlo, un acuerdo de mínimos a aplicar desde un gobierno de la izquierda que, a semejanza de lo acaecido en Portugal, sitúe los intereses de la ciudadanía por encima de sus rivalidades internas para sobrepasarse mutuamente y que desaloje al Partido Popular del Ejecutivo. Tales son los vectores sobre los que la plataforma política y electoral Actúa, de reciente creación, irrumpe ya abiertamente en la escena estatal, según sintetizó Gaspar Llamazares en la puesta de largo en Madrid de la nueva formación, celebrada el sábado, 10 de junio. “La minoría social del PP hay que reducirla a la minoría política”, dijo el político asturiano.

Actúa se presentó en el Centro Cultural Puerta de Toledo en un acto político-festivo presentado por la exdiputada nacional Montserrat Muñoz y titulado “¿Lo hacemos a la portuguesa?”, en el que intervinieron los jueces Baltasar Garzón y José Antonio Martín Pallín; la letrada Cristina Almeida; el economista y ex Rector de la Universidad Complutense, Carlos Berzosa; la periodista Teresa Aranguren; el político vasco Javier Madrazo; la dirigente catalana Neus Esbri o el activista gallego Carlos del Río, entre otras personalidades, junto con numeroso público, que abarrotaba el salón de actos del centro. La presentación se vio acompañada por canciones del veterano cantautor José María Alfaya y el dúo Las Jamonas, con guiños en clave portuguesa.

El programa de mínimos va dirigido a todas las fuerzas políticas -excepto al PP– a las que Actúa se ofrece como espacio de diálogo para crear un Gobierno de coalición. Este sería encabezado por una personalidad de consenso, podría tratarse de un parlamentario o personalidad de reconocida trayectoria profesional, dotado de un mandato de dos años. En ese plazo, el naciente Gobierno aplicaría el programa mínimo propuesto, orientado a imprimir un cambio sustancial alternativo a la política del PP ya que “de proseguir gobernando, nos llevará al desastre absoluto”, según consideran los mentores de Actúa.

Rescate social y Regeneración democrática

El plan, en su apartado de Rescate Social, incluye un paquete de medidas urgentes que asegure la alimentación y el suministro energético básico para toda la población, que quedaría además cubierta con una renta mínima garantizada “para asegurar una vida mínimamente digna”, según sus redactores, quienes añaden que la dación en pago cancele totalmente las deudas contraídas en relación a los inmuebles hipotecados.

A propósito de la Regeneración Democrática, el programa de Actúa propone leyes que aseguren la devolución de todo lo robado por los corruptos, la derogación del voto rogado, una reforma integral de la Justicia -que deberá ser gratuita- y cuyos órganos sean elegidos conforme a méritos desprovistos de injerencias políticas; preconizan también el blindaje democrático de RTVE para mantener su independencia y la de los demás medios públicos, así como la elusión de las llamadas “puertas giratorias”, esto es, el aterrizaje de cargos públicos en empresas privadas después de su ejercicio político.

Respecto de la Memoria histórica, el plan de Actúa se compromete a la construcción de una “memoria colectiva sobre los ejes de la Verdad, la Justicia y la Reparación de los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista”, así como a la plena retirada de los símbolos de enaltecimiento de aquel régimen.

Hay ocasiones históricas en las que las bisagras políticas han adquirido más peso que los componentes políticos de siempre. El momento para Actúa parece a todas luces, crucial.

Propone también el plan de mínimos un Pacto de Estado contra la violencia machista, así como un Plan integral de igualdad, dotado de recursos para su aplicación, más la denegación de custodias compartidas o totales a hijos de maltratadores, así como una racionalización de horarios que permita la conciliación laboral-familiar.

En cuanto a las reformas laborales del PSOE y del PP, el programa de Actúa preconiza su derogación; el descenso de la edad de jubilación a los 65 años; el aumento del salario medio interprofesional a 1.200 euros; un régimen fiscal acorde con el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, al tiempo que la adopción de medidas para la reactivación del empleo juvenil. De igual modo, el plan contempla la derogación de la reforma del artículo 135 de la Constitución de manera que no queden limitadas las dotaciones presupuestarias de los servicios públicos.

Una ley de la Muerte Digna, la reposición de todo el empleo perdido en la Sanidad pública y su acceso universal, son algunas de las propuestas para el saneamiento de los servicios públicos junto con el reforzamiento de la ley de Atención Primaria. Respecto a la Educación, el plan apuesta de manera “radical” por la Enseñanza Pública y pide la derogación de la LOMCE, hacia un Pacto educativo en el que intervengan partidos políticos y comunidades escolares.

Un desarrollo federal del Estado autonómico en clave solidaria y la resolución de los conflictos territoriales “desde la política, no desde la judicatura” son dos de las propuestas estatales que abarcan asimismo un impulso al municipalismo, como soporte básico de la actividad política democrática.

En cuanto al Desarrollo Sostenible, Actúa incluye un plan estratégico para la Transición Energética contra el cambio climático que contemple la prohibición del “fracking” y la protección del paisaje, así como un plan hidrológico acorde con la nueva cultura del agua. Todo ello dentro de una revisión del modelo productivo para su adaptación al cambio climático en la perspectiva de un nuevo modelo de movilidad y de transporte. Del mismo modo se pronuncia por el cierre de las centrales nucleares.

La reducción al 10% del IVA es la propuesta más destacada de promoción de la Cultura, al igual que la protección de la propiedad intelectual y la equiparación de los artistas con otros profesionales. El plan de mínimos culmina con una política de paz y solidaridad que cumplan las normas de asilo y refugio; el cese de las llamadas “devoluciones en caliente”; la aportación del 0,7% del presupuesto estatal para cooperación y la apuesta por una Unión Europea social y democráticamente orientada.

El acto concluyó con el cántico coral de “Grandola vila morena”, que dio origen a la llamada Revolución de los claveles en Portugal, en abril de 1974.

Análisis. Retos y desafíos de Actúa

Actúa es una plataforma político-electoral de cuño senatorial, formada por personalidades caracterizadas por culturas o trayectorias profesionales tan consistentes como las de los jueces Baltasar Garzón y José Antonio Martín Pallín; científicos como Federico Mayor Zaragoza o parlamentarios como Gaspar Llamazares, su cabeza política más visible y experimentada.

La hoja de ruta de la nueva formación electoral demanda un salario mínimo de 1.200 euros y la devolución de lo robado por los corruptos.

Nacida con vocación supuestamente conciliadora, Actúa se mueve sobre el fragoroso terreno del centro-izquierda, tan hostil históricamente a las conciliaciones. Es ahí donde concurren, con miras electorales, las formaciones políticas imprescindibles para el cambio político post-PP, cambio que ya se ve clarear en el horizonte inmediato, dado el nivel de descomposición interna que afecta al partido del Gobierno; solo la deriva del conflicto por la secesión catalana puede salvar a Rajoy –proclive a envolverse en la bandera de España- de su propia inmolación, cantada ya desde sectores bancarios, financieros y, por primera vez de modo rotundo, también supranacionales, amén de los movimientos soterrados en el interior de su partido, el de la gaviota azul.

Incluso en el Centro Nacional de Inteligencia han surgido relevos directa, indirecta y presumiblemente relacionados con la erosión gubernamental: Beatriz Méndez Vigo, número 2 del CNI y cantada heredera del actual número 1, el teniente general Félix Sanz Roldán, hermana del ministro-portavoz de nombre de pila Íñigo, deja su puesto a Paz Esteban y marcha a Pekín.

Encrucijada

Mas sobre el paraje ideo-político codiciado por el centro-izquierda cruzan casi todos los problemas de proyecto político, ideológicos y electorales que singularizan la crisis no solo de la izquierda, sino que también atraviesan por él las soluciones de la propia derecha: la consunción del PP ofrece a Ciudadanos la baza de erigirse en su alternativa, si se instala en el ámbito de un centro menos escorado hoy, como UCD, hacia la derecha, desde que en Madrid fallara una operación del PSOE por neutralizar, con prácticas deshonestas, a la derecha, operación que ha costado 25 años de hegemonía derechista en la capital, amén de haber cristalizado en muchos otros lugares que guiaron a los centristas hacia el Partido Popular.

Ciudadanos puede llegar a ser la heredera, en clave democrática formal, del PP, pese a su inquietante mensaje neoliberal y todo, de no malograrse este partido llamado naranja tras las recientes aproximaciones –inexplicables, por impolíticas- de su líder Albert Rivera a los lares de José María Aznar, así como si persiste en errar en su tozuda incomprensión hacia la situación catalana y vasca y su obsesión anti-concierto.

El PSOE, por su parte, no se sabe bien hacia donde dirige sus preferencias respecto a las alianzas electorales, pues las bases piden recorrer el camino hacia la izquierda, mientras la cúpula “non morta” que intentó derrocar a Sánchez sigue acechándole para que se escore hacia la derecha y pacte a solas con Ciudadanos, trance que le desproveería de muchos apoyos y generaría decepción en la grey que le apoyó.

Nadie parece ver en la crisis de la izquierda y tampoco en la honda confusión de la derecha, un sustrato estructural, más allá de las conductas personales corruptas y delincuenciales, que crecen exponencialmente cada día, judicatura incluida.

La base económica de la vida, merced a la aplicación al mundo del trabajo -y sin apenas control racional alguno- de transformaciones tecnológicas insospechadas, señaladamente telemáticas, ha cambiado de una manera tan desbocada en tan poco tiempo (espoleada además por la voracidad del ultra-capitalismo por “comérselo todo”, como ironizaba César Vallejo), que ha dejado muy dañadas, si no desvencijadas, las superestructuras, instituciones, ideas, valores y símbolos surgidos de aquella determinación. La robotización de la producción es la última de las más graves y sorprendentes amenazas que se yergue sobre las cabezas de l@s trabajador@s, malheridos ya por una precarización salarial salvaje que dura una década.

La telematización del trabajo solo ha beneficiado al capital financiero – desde 2008 se ha duplicado el número actual de superricos mundiales (2.300)- , porque capital financiero y telemática comparten naturaleza virtual, líquida y especulativa, respectivamente. El trabajo y el sudor se mueven en una dimensión real.

De tal empuje de los cambios infraestructurales surge la necesidad de innovar contundentemente y en clave democrática y progresista los sistemas políticos, siendo el representativo, por ser el más sensible, el que más se duele de las dentelladas de la crisis estructural. El bipartidismo tampoco le va a la zaga en España, por su manifiesta vulnerabilidad. El caso de Venezuela fue paradigmático, origen de la mímesis adoptada aquí por Podemos, que se vio aleccionado por el modelo venezolano-bolivariano a la hora de acabar eficazmente con el tándem bipartidista Copey-Acción Democrática. Es esa mímesis, hasta ahora bastante eficaz por su erosión anti-bipartidista, la que preocupa tanto a los poderes fácticos en España, conjurados de consuno contra Podemos, no los supuestos dineros de allá recibidos y de rara probatura.

Crisis-sistema en crisis

Nadie, desde la izquierda, salvo voces aisladas, percibe que ha llegado la hora no de plantearse a secas la salida de la crisis, sino de comenzar a relacionarla inequívocamente y a escala, al menos continental, con la necesidad de aprestarse a preparar la salida del conjunto del sistema en crisis. Europa, abducida por el neoliberalismo, es el ejemplo más cercano, pese a seguir siendo –si Teresa May no lo impide- un espacio de libertad y de derechos.

¿Tienen Actúa, PSOE, Podemos, incluso Ciudadanos, tales miras o metas hoy por hoy? No, aunque en lo que respecta a Actúa, no cabe pedirle peras al olmo dado el corto recorrido caminado por la plataforma hasta ahora mismo. Pero la renovación real de la izquierda con más trayectoria y cultura políticas demanda una mirada más larga, de profundidad estratégica, para idear un futuro hoy incierto que exige cualificación ideológica y maduración para entenderlo e impedir, por todos los medios, que el capital se adueñe, una vez más, del futuro, con la oscura estela de sangre y sufrimiento que suele dejar su rastro.

La situación creada en torno a Cataluña es de tanta envergadura que si la nueva plataforma Actúa no precisa más su apuesta federalista y pro-política, frente a la judicial o militar que desde algunas estancias de Madrid ya se baraja, y si no concita el consenso de las otras fuerzas, España perderá la ocasión de haber conseguido, desde la sensatez y experiencia de los veteranos mentores, hallar una solución política a un problema que el Gobierno parece querer zanjar por vías inapropiadas, que cebarán más el evidente descontento que lo causa.

Actúa flojea abiertamente en su diseño de política internacional y en su proyecto cultural, dos vectores que no solo le acreditarían como diferente y atractiva en el desierto de los partidos de siempre, carentes de ambos cruciales diseños, sino que le asentarían en lo políticamente real y necesario en un mundo culturalmente tan interrelacionado como el que vivimos.

De sus alianzas político-electorales, en verdad decisivas para su pervivencia y para el logro de un futuro esperanzador, la inclusión o no de Podemos y, sobre todo -según sus presumibles preferencias, del PSOE y Ciudadanos– en su marco de acuerdos para un programa mínimo, se presentan muy problemáticas; si Actúa no percibe que la atención que atrae de algunos medios de comunicación tiene por finalidad principal convertirla en un eficaz ariete contra la formación de Pablo Iglesias –cinco millones de votos le avalan-; y si, por otra parte, se olvida de que a Ciudadanos, si no se le ponen límites para mitigar su neoliberalismo, puede llegar a cabalgar sobre el crédito moral que aún conserva parte de la izquierda, el experimento no logrará sus propósitos, compartidos por muchas gentes de bien hartas no solo de la inmoralidad del partido de Rajoy, sino también de la tozudez de la izquierda y la impenetrabilidad de un sistema que, hasta ayer mismo, le soporta y protege y que hoy ha comenzado a tomar distancia de su errática gestión.

Hay ocasiones históricas en las que las bisagras políticas han adquirido más peso que los componentes políticos de siempre. El momento para Actúa parece a todas luces, crucial. El PSOE de Sánchez puede hallar en Actúa el enlace perfecto para pactar a su través con Podemos sin que ambos líderes se vean las caras. Pactar con Ciudadanos, alternativamente, sería estéril sin un compromiso con Albert Rivera, en clave freudiana, para liquidar a su padre bio-político, el PP de Mariano Rajoy rompiendo los puentes que aún les unen. El abanico está abierto. Ya veremos hacia donde sopla el viento.

1.- Presentación de Actua0001
2.- Plataforma comisión de la Verdad0001
3.- Por una politica para el cambio0001
4.- Propuesta de Minimos de Actua0001

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