Llamamiento a un proceso constituyente por la III República

Crónica Popular || Madrid.

El Ateneo de Madrid, volvió a vibrar de nuevo con fuerza con la exigencia de dos objetivos cada vez más arraigados en una gran parte de la sociedad española: proceso constituyente y III República. El sábado, día 3º de noviembre, la UCR, Unión Cívica por la República, celebró sus XII Jornadas Republicanas, a la que asistieron representantes de esta organización venidos de toda España. El domingo, 1 de diciembre, un centenar de cargos públicos participaron en el Encuentro Estatal de Cargos Públicos por la República, convocado por la Junta Estatal Republicana.

07_VotoDel contenido de ambos actos se desprende qu el testigo dejado por quien fue depositario, secretario y presidente del Ateneo madrileño, Manuel Azaña, es asido cada vez con más fuerza por distintas generaciones de españoles para las que la palabra República se asocia, de forma indisoluble, a la regeneración democrática que España necesita.

En el primero de éstos, las XII Jornadas Republicanas hablaron, entre otros, el presidente de UCR, el comandante y profesor universitario José Luis Pitarch, y el secretario general de esta asociación y, asimismo, secretario general del Ateneo, Miguel Pastrana De Almeida. Merece la pena retener algunas de las reflexiones que reflejaron en sus intervenciones.

Por ejemplo, las formuladas por José Luis Pitarch al decir que cuando hablamos de “Proceso Constituyente” de un lado, nos referimos a actividades o acciones para impulsar la concienciación de los/as ciudadanos sobre lo que significa y traerá la III República, inscrito en la futura Constitución Republicana”, y, de otro, “ese Proceso es el camino de  conjunción y confluencia de esfuerzos, de unión progresiva de fuerzas populares y políticas para llegar a la ruptura democrática-republicana”.

O las planteadas por Miguel Pastrana al señalar que el hecho de “que la Jefatura del Estado recayese, sin posibilidad alguna de elección, en la persona designada por el propio Franco como sucesor a título de Rey, y en su familia de forma hereditaria, nos invita a pensar sobre cuáles fuerzas- las democráticas, o las heredadas de la dictadura- tienen más peso en la Constitución que aún nos rige”. Y que”no basta con cambiar de Gobierno, éste o aquél, sino que es necesario también ir, entre todos, a un cambio de régimen que asegure los derechos y las libertades de la ciudadanía, gobierne el partido que gobierne”, y “garantizar el Estado del Bienestar y que nadie jamás pueda destruirlo”.

En el segundo participaron un centenar de cargos públicos, desde concejales de ciudades grandes y poblaciones pequeñas hasta parlamentarios del Congreso de los Diputados y eurodiputados. Entre ellos, el alcalde de la población madrileña San Fernando de Henares, Ángel Moreno, el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, el portavoz José Luis Centella, asimismo, secretario general del PCE, el diputado por Asturias, Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Abierta, el diputado por Valencia Ricardo Sixto y el miembro del Parlamento Europeo, Willy Meyer.

El acto fue abierto con una intervención de crítica y dura denuncia de la actual situación generada por la aplicación por parte del bipartidismo de las políticas neoliberales por parte del médico y miembro de la Agrupación Ateneísta Juan Negrín, Sergio García Reyes. Y, al final de la jornada, tras una intervención de Fran Pérez, de Izquierda Unida, Juanjo Picó, de UCR, y de escuchar el himno oficial de la II República, el Himno de Riego, el cantante José María Alfaya dio lectura a una declaración suscrita por un total de mil quinientos cargos públicos que, abierta y claramente, hacen público su compromiso para luchar desde los puestos que desempeñan por el proceso constituyente y la III República.

En la Declaración del Encuentro Estatal de Cargos Públicos por la República, los concejales y , diputados que lo suscriben elevan su voz para manifestarse “contra este orden establecido, contra este sistema descarnado que, sin ningún tipo de contemplaciones, sume en la pobreza más absoluta a la mayoría ciudadana en beneficio de una minoría”, denuncia que la actual situación se deriva, entre otras causas, del “bipartidismo producto de una deficiente representatividad que, además, no puede ofrecer ya sino más pobreza, más injusticia y más corrupción, con el vaciamiento, cuando no incumplimiento, del actual modelo constitucional”, y proponen un firme llamamiento por la “República como “ruptura con el modelo monárquico y neoliberal salido de la Transición”.

Una República, subrayan, que se base en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y establezca un Estado federal y laico, una democracia radical y participativa, un Estado solidario y por la paz, una economía al servicio de las personas, el interés general y la defensa del medio ambiente, y la ética y la racionalidad como criterio de funcionamiento y administración, eficacia y transparencia en lo público. Y pàra llegar a todo ello, manifiestan su “firme intención de impulsar un proceso constituyente republicano”.

Declaración del Encuentro Estatal de Cargos Públicos por la República

a situación actual de crisis que sufrimos supone una agresión en todo orden a la ciudadanía que pone en tela de juicio el cumplimiento de los valores universales expresados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Desde nuestra función y responsabilidad como Cargos Públicos, en pueblos, ciudades, Comunidades Autónomas, en el Congreso, Senado y Parlamento Europeo, donde ejercemos labores de representación democrática en puestos de toma de decisiones, elevamos nuestra voz para manifestarnos contra este orden establecido, contra este sistema descarnado, que, sin ningún tipo de contemplaciones, suma en la pobreza más absoluta a la mayoría ciudadana en beneficio de una minoría, despojándola de sus derechos más básicos, a la vez que limitando libertades y coartando cualquier elemento de participación democrática.

Un sistema que consideramos agotado, injusto y con graves carencias democráticas:

  • Por un bipartidismo producto de una deficiente representatividad que, además, no puede ofrecer ya sino más pobreza, más injusticia y más corrupción, con el vaciamiento, cuando no incumplimiento, del actual modelo constitucional.
  • Porque los derechos sociales recogidos en la Constitución se han convertido desde el principio en papel mojado. Así ocurre, entre otros, con el derecho al trabajo (art. 35) y el derecho a una vivienda digna (art. 47), resultando un sarcasmo que a la vez se afirme que los poderes públicos realizarán una política orientada al pleno empleo y que impedirán la especulación del suelo.
  • Porque es un régimen monárquico corrupto y con ilegitimidad de origen, con un Jefe del Estado no elegido sino puesto por el dictador Franco, como institución arcaica carente de los más elementales supuestos democráticos.
  • Un régimen que permite que permanezca de forma vergonzosa sin resolver la impunidad del franquismo para con sus víctimas, negándoles la verdad, justicia y reparación.
  • Una administración de Justicia que no cumple con el derecho de todos los ciudadanos a una justicia rápida, justa y efectiva, en lugar de la desigualdad ante la ley, la impunidad, los indultos selectivos y la ausencia de una separación real de poderes.
  • Una política educativa, en la cultura y en los medios de comunicación que no están orientadas al pleno desarrollo de las personas, la inteligencia y el disfrute, sino en crear súbditos, más que ciudadanos libres, mediatizados por un pensamiento uniforme.
  • Porque su modelo económico es incapaz, por su propia naturaleza, de ofrecer una vida digna a los millones de trabajadores en desempleo, a los miles de ciudadanos que son desahuciados, a los jóvenes que trabajan en precario y con sueldos basura, a los jubilados que sobreviven a duras penas con pensiones de miseria, etc.
  • Porque las reivindicaciones de los diferentes pueblos a su derecho a decidir en un marco de mejor convivencia no encuentran solución en el actual Estado de las autonomías.
  • Porque las libertades democráticas y al derecho de opinión, expresión y manifestación están siendo seriamente limitados y reprimidos.
  • Porque la política exterior que se distingue por el sometimiento a los intereses de Estados Unidos, con el abandono del pueblo saharaui y palestino, la presencia de bases y la OTAN, los gastos militares, la colaboración en las guerras imperialistas de agresión contra Iraq, Afganistán y Libia, etc. También con la limitación al ejercicio de la justicia universal.

Estos y otros rechazables elementos que caracterizan al régimen actual y a las políticas que lo sustentan hacen que nosotras y nosotros, como Cargos Públicos, queramos presentar con esta Declaración una PROPUESTA PARA CREAR UNA SOCIEDAD NUEVA, formada por mujeres y hombres dueños de su destino, que pueda ofrecer un futuro próximo en mejores condiciones de ser vivido. Esta propuesta, aquí y ahora, no puede ser otra que la de un firme llamamiento por la república.

Una República como ruptura con el modelo monárquico y neoliberal salido de la transición, que establezca un modelo de estado más democrático, de más libertad e igualdad, donde la ciudadanía sea el sujeto principal de cualquier acción de gobierno y donde sus derechos y obligaciones estén constitucionalizados y exigibles por ley, teniendo como base los siguientes fundamentos:

  1. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, con la igualdad entre mujeres y hombres en su dignidad, como punto de partida irrenunciable en la construcción del nuevo ordenamiento jurídico al servicio de los pueblos para satisfacer las necesidades de las personas.
  2. Un Estado federal donde partiendo de la igualdad de derechos y deberes, con solidaridad y cohesión social, respete el derecho a decidir para los pueblos que así lo quieran ejercer.
  3. Un Estado laico en sus instituciones y en la sociedad que garantice el ejercicio de la libertad de conciencia de todos los individuos y la separación entre iglesias y Estado, con una educación que sea pública, laica, universal, gratuita y de calidad, y una cultura al servicio de la inteligencia, la igualdad y la libertad.
  4. Una Democracia radical y participativa donde la ciudadanía disponga de cauces para su efectiva participación en lo público, con respeto a su voluntad a través de un sistema electoral justo y otros instrumentos de intervención y control ciudadano. Esta democracia es incompatible con una monarquía donde el Jefe del Estado es hereditario.
  5. Un Estado solidario y por la paz, con una reforma fiscal que establezca la aportación a lo común según las capacidades de cada cual, que permita la distribución social de la riqueza para cubrir las necesidades básicas de lo público y de las capas sociales más necesitadas. Una política exterior basada en la paz y la legalidad internacional para la resolución de conflictos y la cooperación entre los pueblos.
  6. Una Economía al servicio de las personas, el interés general y la defensa del medio ambiente, con servicios públicos de salud, educación, servicios sociales, pensiones…, que tiene que estar excluidos de su privatización como garantía de satisfacer derechos para todas las personas con una equitativa distribución social. Establecer una banca pública, acometer la reforma agraria, establecer una renta básica como derecho universal de ciudadanía, con acceso a medios de comunicación, etc. El derecho a la vivienda y a un trabajo de calidad, con protección contra el desempleo, permitiendo disfrutar de condiciones para una vida digna.
  7. La Ética y la Racionalidad como criterio de funcionamiento y administración; eficacia, transparencia y sobriedad en lo público; estableciendo un código ético de comportamiento del Cargo Público basado en la honestidad. Contra el consumismo desaforado y con erradicación total y penada de todo tipo de corrupción como lacra inasumible en el modelo de sociedad que defendemos.

Los Cargos Públicos que suscribimos esta Declaración manifestamos nuestra firme intención de impulsar un proceso constituyente republicano para la construcción de esta propuesta que está abierta sobre estos y otros elementos a la participación de todas y todos para llenarla de contenido, promoverla y defenderla.

La sociedad española ya lo hizo una vez cuando en 1931 la bandera tricolor inundó las calles de pueblos y ciudades abriendo la puerta al cambio político y social, y a la esperanza. Ahora hay que abrirla de nuevo, afirmando con rotundidad que no renunciamos a nuestro futuro, a un futuro de libertad, igualdad y solidaridad, de más justicia y más democracia, como será el que consigamos con nuestro compromiso por la República que propugnamos.

En Madrid, a 1 de Diciembre de 2013

  • Grupo Coordinador de la JER:

Partido Comunista de España (PCE)
Izquierda Republicana (IR)
Unidad Cívica por la República (UCR)
Plataforma de Ciudadanos por la República (CxR)
Movimiento por la Tercera República (mp3 Aragón)
Red de Municipios por la Tercera República
Unidad Cívica Navarra por la República
Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM)
Izquierda Unida (IU)
Unión de Juventudes Comunistas de España (UJCE)
Unión Republicana
Republicanos (RPS)
Asemblea Republicana de Vigo

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