Podemos o el oportunismo político

Crónica Popular ||

Desde la aparición de Podemos, Crónica Popular había evitado ejercer una actitud editorial descalificadora de la nueva formación política, teniendo en cuenta la debilidad de la izquierda en su conjunto y el caudal de legítimas ilusiones y esperanzas que su surgimiento había originado. Entendimos entonces que, en alguna medida, Podemos recogía el gran descontento social existente, impulsaba hacia la participación política a miles de jóvenes anclados en la abstención y podía aprovechar parte de los esfuerzos previos por lograr una refundación de la izquierda y cosechar electoralmente el malestar y las luchas habidas contra la desolación promovida por el PP, y antes por el PSOE. A partir de ahí, consideramos positivo que los resultados de Podemos en las elecciones europeas lograran modificar el mapa político y a ese hecho habíamos condicionado nuestras opiniones políticas.

Sin embargo, de entonces acá es indiscutible el recorrido oportunista de Podemos. En su estrategia política y electoral, en su búsqueda de nichos de votos, en su ambición de ocupar el espacio de otras fuerzas políticas y en su viaje al centro, se ha desplazado a la derecha, creando tensiones y divisiones en la izquierda y en su propio seno (por no referirnos a los métodos y prácticas de la dirección, harto discutibles desde el punto de vista democrático) y suscitando dudas y decepciones sobre la coherencia del proyecto originario, que, inicialmente, se proclamaba rupturista en el marco de la situación política prevaleciente.

Las renuncias programáticas han sido evidentes en la medida que han interpretado que las mejoras sociales que propugnaban, a veces meras ocurrencias, son incompatibles con las exigencias de la Troika y la posición de endeudamiento de la economía española, con una deuda pública creciente de un billón de euros, equivalente ya al PIB, y cuyo sistema financiero tuvo que ser parcialmente rescatado en 2012.

En esta línea, obstinadamente Podemos se ha comprometido y expresado su solidaridad con el gobierno Tsipras, a pesar de la claudicación llevada a cabo por éste, despreciando los resultados del referéndum griego. En lugar de plantearse la viabilidad de la propuesta de Syriza en el marco de la unión monetaria y sacar la conclusión inevitable de la necesidad imperiosa de recuperar la soberanía económica y monetaria para resolver los problemas económicos y sociales de nuestra crisis, ha preferido difuminarse, hacer caso omiso de los acontecimientos en Grecia y  propagar un discurso débil e incumplible. La confusión en la opinión pública ha ganado terreno y el desconcierto es particularmente inquietante en la izquierda: abierta la campaña electoral, se repite la jugada de Syriza, con promesas sin fundamento y un rechazo a la austeridad, cuando la Troika no dejar de anunciar que serán necesarios nuevos ajustes y recortes. Una huida adelante irresponsable, necia y peligrosa.   

Y como si el camino por la derecha no tuviera limites, las últimas declaraciones de los dirigentes de Podemos expresando su respaldo a la OTAN y el respeto hasta la última coma de los tratados con Estados Unidos representan un cambio de posición tan sorprendente como indignante. Menosprecia la realidad, hace caso omiso de la razón, e insulta a las víctimas de tantos desafueros y horrores como la OTAN, el brazo armado del imperialismo, ha cometido. Máxime cuando en estos días, oleadas de seres humanos padecen todo tipo de calamidades y sufrimientos huyendo en busca de refugio de la guerra provocada en Siria. Y, al margen de todo oportunismo, ¿no hay que relacionar los trágicos sucesos de Paris con las inextricables y oscuras actividades del imperialismo?

Es muy difícil entender ya a los dirigentes de Podemos, con un discurso políticamente patológico y moralmente deleznable. Están abriendo una brecha enorme e insalvable con el conjunto de la izquierda, en unos momentos en los que la unidad y la coherencia son imprescindibles para superar las enormes dificultades que la sociedad y los trabajadores afrontan.

Desde Podemos se está cometiendo un grave atentado contra la izquierda, necesitada de claridad frente a la tergiversación, certidumbres frente a la ambigüedad y conciencia frente a la confusión moral. Cabe recordar que la anterior recuperación de la izquierda surgió de las movilizaciones que se llevaron a cabo bajo la consigna de “OTAN no, bases fuera”, un patrimonio de ella, y que en la actualidad la OTAN está desempeñando un papel crucial en la remodelación geopolítica del Mediterráneo, Oriente Medio e incluso Europa, con acciones terroríficas inadmisibles que ponen en riesgo la paz mundial, lo que ha llevado también a un reforzamiento de la implantación de las bases americanas en nuestro territorio, destruyendo toda idea digna de soberanía.

Es indudable que la inmensa mayoría de los militantes de Podemos comparten posiciones anticapitalistas, quieren la democracia, buscan la paz, rechazan la OTAN y participan en las movilizaciones y luchas por el cambio social. Corresponde prioritariamente a ellos evitar que la dirección de Podemos se deslice sin freno a un terreno donde sea imposible reconocerlos como parte de las fuerzas integradoras de la izquierda transformadora.

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10 comentarios de “Podemos o el oportunismo político

  1. José Manuel
    23 noviembre, 2015 at 10:57

    Oportuno artículo.Solo una matización. Pienso que a Podemos no le preocupa el posible daño quue haga su ambigüedad y oportunismo a la izquierda. Ellos,lo ha dicho por activa y por pasiva, no son ni de izquierdas,no de derechas. Así que…

  2. Silvio
    23 noviembre, 2015 at 20:03

    Tampoco la República les parece un tema de actualidad con el mismo argumento que ya no será necesario un proceso constituyente, ya que no son una preocupación de los españoles. Entonces, ¿que papel de dirección política se asigna Podemos?

  3. Diana claret
    23 noviembre, 2015 at 20:12

    Se ha podido leer estos días un articulo de Manuel Gari, si no recuerdo mal un activista destacado del movimiento anti OTAN y ahora miembro de Podemos, fracción anticapitalista, en el que muy sensatamente recuerda la fechorías continuas y sin limite espacial que ha desarrollado la OTAN. ¿Cuanto podrá durar la convivencia entre oportunistas y anticapitlistas?

  4. Mercedes
    24 noviembre, 2015 at 8:20

    Después de tan acertado análisis, espero no volver a leer eso de “los partidos de la izquierda, con honrosas excepciones…”. Además de que ya va siendo hora de sacar a los morados del totum revolotum de la izquierda, ineficaz por otra parte

  5. Javier Velilla
    26 noviembre, 2015 at 9:21

    Hombre, yo he estado tantas décadas viendo a la izquierda en España utilizando un discurso basado en los principios inamovibles de nuestra ideología y sin comerse un colín mientras la derecha neoliberal representada por el PP y el PSOE profundizaban la situación salvaje a la que hemos llegado, que al día de hoy me hago la siguiente pregunta : qué ha hecho la izquierda “pura” de España desde que se perdió el referéndum de la OTAN ? Según mi opinión, hablar y hablar mientras ha permitido que todo este desastre ocurra, cuando no pactando con los partidos a los que critica o abusando con ellos de los privilegios y de la corrupción (léase el apoyo a Monago en Extremadura, el gobierno con el PSOE corrupto de Andalucía, la participación en los consejos de las Cajas saqueadas, el enriquecimiento ilícito de sindicalistas …). Creo que detrás del argumento de este editorial se esconde una izquierda a la que el franquismo marcó, es decir, que es una izquierda postfranquista de la que percibo un tufo que no me gusta un pelo. Lo resumo así : creo que si hubiésemos tenido en España un presidente como Pepe Múgica, lo hubiesen criticado hasta la saciedad por no ser demasiado de izquierdas, lo mismo que creo que tarde o temprano también criticarán a Manuela Carmena por no hacer las cosas como ellos creen que deben hacerse. Se creen la reserva espiritual de los principios de la izquierda, y ya sabemos quienes se han creído también reserva espiritual. Tal para cual.

  6. Pedreño
    28 noviembre, 2015 at 11:27

    La existencia de Podemos y de Ciudadanos forma parte del plan diseñado por las élites económicas en 2010 (documento Transforma España de la Fundación Everis). El plan se puso en marcha por Democracia Real Ya (no olvidemos que son los que convocaron la manifestación que dio lugar a la acampada de Sol el 15M). La izquierda estaba en las plazas, pero el movimiento lo controlaban otros. El objetivo era tener una izquierda y una derecha “de diseño”. Ya las tenemos: una derecha no marcada por el pasado franquista y una izquierda que gestionase la miseria generada por la destrucción del estado del bienestar. Yo tampoco publiqué en 2010 todas las investigaciones que realicé porque sólo por criticar lo que ocurría en las plazas te “ponían a parir”. Lo del 15M fue como un auténtica llave de judo en la que se aprovechó la fuerza de la izquierda para destruirla. A algunos hay que recordarles que fuera de los aparatos hay miles de militantes y activistas que daban batallas muy importantes en la calle y que si un día fuimos ninguneados y apartados por esos aparatos, Podemos ha hecho lo mismo.

  7. Félix Gil
    29 noviembre, 2015 at 9:03

    He visitado recientemente Vietnam. El glorioso partido comunista que lo gobierna ha abierto el país al capitalismo como antes hizo China. Tengo una espectacular foto en la que la estatua del gran Ho Chi Minh, una bandera comunista y la sede de Cartier en Saigón salen en el mismo plano.
    Quiero decir que eso del anticapitalismo no lo practican quiénes consiguieron llevar a cabo revoluciones en la URSS o tras cruentas guerras internas o nacionalistas alcanzaron el poder en . Asia. Cuba parece que empieza también a caminar por esa senda y respecto al comunismo hereditario de Corea del Norte no hace falta mucha disgresion.
    Así pues, hablar hoy de cuál es el camino a seguir para avanzar en conquistas sociales carece al menos de referentes claros.
    En esas circunstancias creo que nos interesa a todos, con mucha humildad, encontrar nuestro propio camino. En el mundo real que queremos trasformar estamos en la UE y en la OTAN. Y como la Constitución, cambiar exige el apoyo de amplias mayorías. Acabo de releer lo que publique en estas páginas hace casi dos años bajo el título ” Las salidas de la crisis ” y me sigue pareciendo una buena guía, muchos de cuyos hitos ya se han alcanzado.
    No nos pongamos palos en las ruedas que el camino es muy largo.

  8. Josep
    8 diciembre, 2015 at 19:59

    Comparto de cabo a rabo lo expresado en el artículo a excepción de la mención expresa a ‘la debilidad de la izquierda’, la cual queda descolgada de cualquier causa, y desde luego que la culpa no es de Podemos.

    Muchos españoles desconocen la existencia del PCE, su visibilidad es nula y su práctica política inexistente, y el camino seguido por IU desde 1996 casi que es para ahorrarse comentarios. Se puede describir de mil maneras pero desde luego no puede adjetivarse como coherente, comprometido y honrado. No dudo que puedan haber militantes que lo sean, al igual que en otras formaciones políticas, pero la praxis política de IU es la que es y con esos mimbres han tejido una izquierda de pandereta.

    Desde su purismo retórico están esperando que el 21-D Podemos les abra las puertas, todo se reduce a un juego táctico en el tablero constitucional para copar cargos públicos, y en ese juego hace dos décadas que participa IU, y no precisamente para cambiar la sociedad.

  9. 14 diciembre, 2015 at 12:38

    Podemos es una farsa y una tomadura de pelo al conjunto del movimiento obrero.

    Sólo el tiempo nos dará la perspectiva suficiente para alcanzar a valorar el daño producido.

    De momento, está claro que sirvió para “sacar” de la calle y “canalizar” a los indignados del 15M. Frenó la “spanish revolution”. ¿Espontánea o premeditadamente? Me temo que nos engañaron conscientemente.

  10. Santos
    5 enero, 2016 at 21:10

    Durante demasiados años, acabo de cumplir 70, he militado y en cuanto he podido votado a la izquierda. Ahora, mirando atrás veo que he vivido muy bien conmigo mismo pero que mi voto y actividad a la larga han sido prácticamente inútiles a nivel colectivo. Quizás no hubiera otra opción. Quienes han tomado el testigo del 15M y han decidido intentar llegar al poder me han despertado de nuevo la esperanza. No me importa que sus aguas no sean totalmente puras, necesitamos saciar la sed. Ya digeriremos si llegan al poder sus incongruencias. ¿Acaso el purismo, al alienarse de la realidad, no constituye la mayor incongruencia política? Hastiado de palabras y razones teóricas, de utopías no sólo inalcanzables sino sin posibilidad alguna de acercarse a ellas, entreveo un camino que no sería el que había soñado de joven pero es el único que me invita a seguir esperanzado. Si PODEMOS llegara a poder al menos algo habría cambiado. El riesgo real no está en los pensamientos ni en las palabras, ni en lo escrito sino en la acción. Démosles una oportunidad que van a intentar negarles demasiadas y poderosas fuerzas inmovilistas. Mis disculpas a aquellos compañeros con quienes discrepe.

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