Jaime Miñana: sobre literatura y trasmedia

Estadio Valladares ||

Sociólogo ecuatoriano ||

Jaime Miñana, escritor y filósofo aragonés, es uno de los promotores de la iniciativa trasmedia Plot28 y autor de la novela “Bitácora a la deriva”, publicada en el 2015 por la editorial española Esto no es Berlín Ediciones. Es el autor del blog “Ruinas del naufragio”, aunque desde hace algún tiempo, su amigo, el periodista Hernán Ruiz, es quien mantiene y dinamiza el blog.

Jaime-MinanaUsted es uno de los integrantes de la iniciativa Plot28, que está relacionada con el universo trasmedia y la experimentación de “literatura navegable”. ¿Cuénteme, a grandes rasgos, en qué consiste Plot28.

Plot 28 es un universo de narrativa transmedia pionero en lengua española (salió a la luz en enero de 2013). Cuenta una historia en torno a la Expo del Agua 2008 de Zaragoza y acaba siendo una radiografía crítica de la España neoliberal regida por el PSOE de Zapatero. Para ello nos valemos de un despliegue de canales y plataformas que son a la vez autónomos e interrelacionados: cine de no ficción, fotografía, teatro filmado, cómic, activismo, blogs, web y, cómo no, literatura. Una apuesta literaria que pretende plantearse también en el proceso de inmersión con la Red que caracteriza el transmedia. De ahí que a partir de unos textos, que ya de por sí son un collage contemporáneo, se pueda viajar a blogs, webs, Youtube en una lógica hipermediática del siglo XXI que denominamos “literatura navegable”.

¿Cuáles son los principales impactos o resultados de esta propuesta tan creativa y radical, incluso para España, como la que propone Plot 28?

La apuesta ha sido reconocida en los ambientes académicos y de crítica especializada, considerándose ya un caso de estudio, pero ha sido un fracaso de público. ¿Hemos llegado demasiado pronto para una audiencia transmedia que no ha eclosionado? ¿Es un universo demasiado vasto y complejo en un tiempo de máxima futilidad y textos abreviados? ¿Es un macrorrelato demasiado intenso para una era que sacraliza lo liviano? Posiblemente todo contribuye a eso. Pero nosotros estamos muy contentos de haber apostado por esta experiencia que nos ha hecho aprender mucho y nos ha enriquecido como creadores.

¿En este contexto, qué significó que Plot28 haya decidido en el 2013 el lanzamiento de dos ebooks integrados al universo trasmedia y en el 2015 la publicación de su novela “Bitácora a la deriva”? ¿Fue el reconocimiento de que la experiencia desplegada tenía limitaciones y que…?

No son limitaciones. Eso forma parte de la lógica expansiva cuasi infinita del transmedia storytelling. Jenkins, su principal teórico, habla de esa expansión que tiene que ser escalable, modulable, online y offline. La creación transmedial está muy ligada a los avances tecnológicos. El primer app de Plot 28 era tributario del ipad y de los apps, luego salió el ebook y nosotros hemos ido adaptándonos. Finalmente, por esa necesaria presencia offline y en formatos tradicionales, trasladamos el ebook Bitácora a la deriva a una edición impresa. Y el texto finalmente fue distinto (incluso al título se le añadió el subtítulo Para una rebelión), porque se seleccionaron algunos relatos y se sometieron a una edición controlada por la editorial Esto no es Berlín. Ahora estamos a punto de sacar una edición ebook en Amazon que también es distinta (el subtítulo aquí es Los agujeros del Poder). El transmedia tiene, sin duda, una condición camaleónica.

Vamos por el principio, Jaime, si le parece. En Plot 28 no solo participan artistas y creadores literarios, como usted, sino también personas especializadas en software y en el uso y aplicación de tecnologías digitales avanzadas.

Tal como he dicho, en la lógica transmediática tenemos que ir acompasados con las innovaciones tecnológicas. Esto no es nuevo. El arte siempre ha ido de la mano de la tecnología (Leonardo, Herre