Javier Gallego, entrenador de futbol de la mejor tradición social y amante de Cuba

Ramón Pedregal Casanova || Escritor ||

Juanjo Delapeña || Fotoperiodista

Conocer a un gran deportista que se salga de la imagen repetitiva de los famosos al margen de lo que sucede, es una suerte para mí, y en esta ocasión me he sentado- y de lo más a gusto- con uno de esas características que no se publicitan. Javier Gallego es además de un gran profesional del deporte, un gran ser humano que, como él mismo dice, sabe de dónde viene y no puede olvidar a los que trabajan diariamente para ganarse el pan. Javier Gallego es entrenador en la Selección Nacional, es estratega del Atlético de Madrid,  entrena a un equipo de 2ª División femenina, y tiene su corazón con el Rayo Vallecano, pero además tiene en su mente a la Cuba solidaria, a la Cuba que, como él, no olvida a los y las trabajadoras del mundo. Por adelantado le damos las gracias. Y que haya muchos que sigan su ejemplo.

Foto de Juanjo Delapeña

Foto de Juanjo Delapeña

Javi, entiendo poco de fútbol, pero viéndolo desde fuera se tiene la sensación de que la gente que va al fútbol no tiene o no quiere saber de los problemas sobre los que vive la mayoría. ¿Es eso cierto?

Creo que el fútbol es un medio para escapar. La gente va a evadirse de lo que tiene en el trabajo, en su casa, por las penurias por las que está pasando. Siempre ha habido fútbol y siempre ha sido así. Por otra parte creo que se entiende mal al fútbol, no se sabe cómo se puede o se tiene que evadir una persona de sus problemas y lo paga con el fútbol. En alguna medida es como dices.

Los que están más allá del juego, las directivas, la gente de arriba, ¿a qué responden, a intereses económicos , o hay algún espíritu de equipo, algún elemento simbólico que les ayude a pensar que hacen una labor que está en función de la sociedad?

Hay equipos y equipos: el Atlético de Madrid es un sentimiento, el Madrid es más una empresa. Al final todos son empresas, todo consiste en ganar dinero. Después tienes al Rayo Vallecano, eso es puro sentimiento, ahí no se gana nada, la gente es trabajadora. Pero en el resto de los equipos el empresario lo que quiere es ganar dinero. Yo sigo pensando que se han olvidado los valores en el fútbol, en el sentido de que es un deporte y no es un negocio. Los que somos entrenadores y los que nos gusta ser entrenadores, queremos inculcar desde jóvenes a los futuros talentos que es un deporte, una disciplina que les va a formar en valores humanos, el respeto hacia el rival, y el respeto por lo que te va a hacer responsable. Los que somos entrenadores queremos inculcar eso desde el fútbol base. Después, cuando llegan arriba se encuentran con que todo es un negocio. Pero nosotros queremos inculcar que es deporte, también será espectáculo y lo que quieras, pero ante todo es deporte.

Tú que además estás con equipos muy diferentes, la Selección Nacional, el Rayo Vallecano, llevas un equipo femenino… ¿Cómo se puede sentir esa variedad y sentirse responsable en todos los casos?

Yo no he empezado por donde estoy; yo empecé en el fútbol base, llevando a niños de escuela, a los niños del Real Madrid, del Atlético de Madrid, del Sporting. Ahora llevo la estrategia defensiva del club Atlético de Madrid, llevo un equipo femenino de 2ª división, el Pozuelo, y estoy en la Selección Española con la preparación de los porteros, pero para llegar ahí he pasado por todas las categorías, y siempre he querido inculcar los principios que te decía, desde los más pequeños.

No sé si tú eres un caso raro o me lo parece a mí: alguien del fútbol profesional que tiene objetivos sociales, alguien que se marca una buena relación con sectores que se preocupan por lo que ocurre en el mundo. ¿Eso tiene que ver con tu exracción social, por tu adquisición de conciencia?

Foto de Juanjo Delapeña

Foto de Juanjo Delapeña

Yo creo que el mundo puede ser mejor. Mis padres me inculcaron unos valores, sé de dónde vengo, y de dónde no vengo. Pero en el mundo del fútbol hay mucha gente que ayuda, que se compromete. También la cosa es saber colaborar, ayudar.

Sin embargo, hay casos muy escandalosos, ahora ha saltado el de un directivo que, acusado de llevarse dinero en la Federación, declina los gastos que tiene por su defensa a la misma Federación, con lo que la imagen no puede ser más negativa.

Es que para algunos el deporte es deporte y para otros no; me da igual que sea Villar Mir, Cerezo, Florentino o el que sea, son empresas y sólo ven su negocio. Cuanto más tienen más quieren. Si ha hecho algo, que cumpla, y que devuelva el dinero.

Otro caso que ha saltado es el de José Hierro, pues ha fichado por Israel, a pesar del sufrimiento por el que pasa el pueblo palestino por la ocupación israelí y se le ha pedido que se sume al boicot internacional a Israel. Ha habido otras personalidades del deporte, del arte, intelectuales, escritores, que se han negado a colaborar con Israel. ¿Qué piensas tú cuando se pide colaboración con una causa tan humana como la de Palestina?

Hay casos en los que vemos que se prestan a colaborar con una causa humana, y después nos enteramos de que es para hacerse publicidad. A mí, cada vez que me llega alguna noticia de esas características, la leo y la cuelgo en mi página, creo que es necesario que la gente esté informada. Ante los conflictos parto de los valores que quiero transmitir, hay que hablar, no expulsar, no vejar, no hacer daño, hay que dar una solución en justicia. ¿Quién no tiene corazón para ver las penurias que pasan hasta para salir de su tierra, un lugar destrozado? Me duele como está Palestina y otros muchos sitios. Por otra parte, lo que vemos es que hay gobiernos que acogen a los desplazados, pero es porque les dan dinero; es vergonzoso. Hace poco tuvimos el caso de ese entrenador que acogió el Getafe, pero la noticia ha durado tres días, después no hemos vuelto a saber nada más ¿Qué ocurre? Otro caso es el de la mujer que devolvieron después de varios años desde Noruega o Suecia y se encuentra por aquí con dos niñas y un niño, abandonada a su suerte. Y así está la mayoría. De la misma manera que hay que tener corazón, también me parece irreal que se paguen 100 millones por un jugador, 70 millones, y te lo digo como entrenador, yo quiero llegar lejos, pero ¡Lo que haríamos con ese dinero…! En cualquier caso, también hay gente que se compromete. Yo se que Fernando Torres ayuda muchísimo, Diego Costa ayudaba mucho a la gente de Brasil, Sabio cuando estaba en el Madrid ayudaba mucho, Sergio Ramos fue a Cuba y se sigue interesando, Raul no olvida sus raíces de San Cristobal de los Ángeles.

Javier, creo que tú tienes simpatía por Cuba.

Tengo amor por Cuba. Incluso siendo del Atlético de Madrid estoy en el Fece booc con la peña madridista en La Habana. Tengo mucha ilusión por entrenar en Cuba, en la Selección de Cuba y aportar a las categorías inferiores toda mi experiencia y mi ilusión por ella. Quisiera aportar a los jóvenes la pasión y el amor por el fútbol. Cuba tiene un potencial muy fuerte para hacer grandes cosas.

¿Y la rivalidad entre Atléti y Madrid?

La rivalidad no acaba, pero mi corazoncito es del Rayo, de la gente obrera, humilde, de los que nos gusta el bocadillo de panceta cuando vamos a ver el partido, el bocadillo que traemos de casa, de jamoncito o de mortadela con aceitunas, de lo que sea.

Estamos terminando, ¿quieres añadir algo más?

Sí, claro, que la gente viva mejor, que tenga más corazón, que sienta más, que no vea tanto negocio, que vea lo que es la vida. Antes hablábamos de sentimientos… Sé que acabaré mis días en Cuba, que me iré a Cuba, a ayudar a Cuba todo lo que pueda, siempre y cuando no la conviertan en un negocio. Sigo diciendo, Cuba tiene que abrirse al mundo, pero no tiene que ser un negocio, no ser lo que otros quieren que sea para que otros se hagan millonarios. Cuba tiene que crecer, pero siendo lo que es. En Cuba la gente está muy preparada, mucho más que aquí, es gente muy buena, muy inteligente. Que se abra, sí, pero que no sea un negocio, tiene que ser lo que es.

Javier Gallego, entrenador de futbol, muchas gracias por tus palabras.

 

Foto de Juanjo Delapeña

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