A la atención del Secretario General del PCE

Camarada José Luis Centella, puedes seguir usando y abusando de tu posición como Secretario General del Partido, escribiendo cartas a los militantes, aunque sean, como en el caso de la que has remitido hace unos días, un auténtico monumento a la descalificación, las injurias gratuitas y al fariseísmo político. Tu carta resulta tan reveladora como indigna de la responsabilidad que ocupas, por más que te arropes en Dolores Ibárruri y Pepe Díaz con cuyas biografías políticas, como con la de cualquier otra persona, no conviene especular. Por otra parte, para quienes tienen “nulo apoyo en las bases”, no está nada mal que les hayas dedicado 4 enteros folios de tu tiempo.

Ignoramos si, como afirmas, el “anticomunismo es transversal”. Lo que sí sabemos es que nuestros adversarios de clase persiguen el aislamiento, inhabilitación y destrucción del proyecto político comunista. No seremos tan irresponsables como para relacionarte con el anticomunismo, por más que tu gestión al frente del Partido lo haya dejado reducido a su más mínima expresión: políticamente inerte e insignificante, federalmente desarbolado, socialmente invisible, raquítico en lo orgánico y degradado en su funcionamiento y convivencia interna. ¿Y tú eres el que, repetidamente, señala en su carta la necesidad de “fortalecer al PCE en lo político y en lo organizativo”? Más allá de las palabras, la realidad es que se halla en tal estado de irrelevancia política y social que, como ejemplo revelador donde los haya, hasta su máximo exponente, su Secretario General, se vio rechazado siquiera fuere como candidato a Diputado para las elecciones generales del pasado 20 D. Efectivamente, camarada Centella, en eso tienes razón: al final “las bases nos ponen a cada uno en nuestro sitio”.

Primero fue tu Secretario de Organización ante el Comité Central del PCM (Junio 2015 ) y, semanas después, tú mismo, ante el Comité Federal del PCE, quienes acuñasteis una frase que hoy cobra todo su significado y dimensión. Anunciasteis: “tenemos que repensar la función de los partidos comunistas ya que ninguno de ellos ha conseguido, en estos últimos años, el poder para la clase obrera”.

¡Y vaya si lo habéis repensado! Lejos de atender vuestra obligación de promover una reflexión rigurosa acerca de las profundas mutaciones en curso, las nuevas realidades que éstas alumbran y la adecuación del instrumento político que permita el avance de nuestra estrategia de Unidad de la Izquierda hacia el Bloque Político-Social alternativo al Capitalismo, hacéis algo bien diferente.

Instalado en el actual “estado de cosas” (desideologización de la política y su privatización en el espectáculo mediático, dilución de la conciencia de clase, desmovilización social, repliegues nacionalistas, recomposición post-comunista de la “izquierda”, etc ) y deslumbrado por la irrupción de esa válvula de escape, convenientemente aupada en plena crisis económica y social, que se denomina Podemos, el núcleo de dirección del PCE que lideras viene promoviendo una revisión profundamente reformista del conjunto del proyecto comunista: de nuestros objetivos estratégicos, de nuestro discurso político, de la identificación del sujeto social articulador del proceso de transformación, de nuestra política de alianzas y del modelo de organización partidista.

A contrapelo de lo que anuncian todas las encuestas de opinión, la deriva política que impulsáis, aunque se presente con fraseología izquierdizante, consiste en declarar el agotamiento de IU y apelar a su superación en un espacio de confluencia que alumbre un nuevo sujeto político: una nueva y vaporosa organización, de carácter transversal y ciudadanista, mimetizada de otras ya existentes y dispuesta, con toda la sinuosidad de recorrido que resulte oportuna, a transmigrar hacia ellas a fin de alcanzar, “ahora o nunca”, huecos en gobiernos desde los que gestionar medidas meramente paliativas ante las devastadoras consecuencias sociales de una crisis sistémica que persiste y se recrudece.

Ésa es, camarada Centella, la “izquierda del sistema”. La que no lo impugna de raíz. La que renuncia a la lucha por la hegemonía de la Alternativa social anticapitalista. La que apela a la restauración del llamado “capitalismo del bienestar” que la crisis sistémica, la globalización y el cambio civilizatorio que sufrimos han arrumbado para siempre. La que limita todas sus estrategias a “ganar” y gestionar con “sensibilidad social” los dictados de los que ciertamente mandan: el gran capital financiero, las grandes transnacionales y su beligerante estructura militar, la OTAN.

Camarada Centella, tú mismo clausurabas, en noviembre del 2013, nuestro XIX Congreso del PCE afirmando la urgencia de reconstruir el Partido, espina dorsal de una IU germen de un amplio y plural Movimiento Político y Social. Dos años y medio después, el balance no puede ser más lamentable. Ése es el verdadero problema: una caricatura de Partido, vaciado del desarrollo de las competencias políticas que jamás delegó y cuyo núcleo de dirección pasó de actuar como lobby de presión a actuar como caballo de Troya en IU. Todo ello en aras de una nueva versión de la “casa común de la izquierda” en la que el PCE se reduciría a dócil comparsa y coordinador en redes de un modelo de activismo social que no tiene más horizonte que el activismo social en sí mismo.

Ante los comunistas que, en contraposición, defendemos la manifiesta vigencia del Marxismo y de un proyecto comunista soberano, moderno, visible e influyente; ante los comunistas que defendemos, con todos los cambios que precisa, la validez del proyecto político unitario, federal y republicano que IU representa y que defiende desde la dialéctica de clase y la movilización social que emana del conflicto Capital-Trabajo, no habéis dudado ni dudáis en recurrir a la descalificación, la caricaturización, la marginación, la exclusión de la discrepancia y el “todo vale”.

No dudáis en promover un discurso político que constituye una auténtica “causa general” contra la actuación del PCE en la Transición que tú, camarada Centella, deberías repasar ya que, en tu carta y entre otros llamativos descubrimientos, la circunscribes al periodo 1977 – 1982.

No habéis dudado en relegar y desacreditar al Coordinador General de IU, como tampoco os contenéis a la hora de despreciar y marginar la valiosa aportación ética y política de destacadas referencias históricas del PCE, más o menos veteranas y sin embargo activas en el Partido.

No dudáis en imponer medidas ciertamente degradantes que vulneran la organicidad y la legalidad estatutaria. Confundís el trabajo colectivo y el regular funcionamiento de los órganos de dirección con burocracia e ineficiencia política; el respeto a los Estatutos con lastres y trasnochadas rigideces formales. Hacia fuera, se reclama “Unidad Popular” al tiempo que, hacia dentro, se alienta una Asamblea Constituyente de la “nueva IU-Madrid” deliberadamente excluyente de la gran mayoría de afiliados/as con los que contaba IU en nuestra Comunidad. En ella, el sectarismo campó a sus anchas impidiendo la entrada a dirigentes comunistas como Víctor D. Cardiel y Juan Grajera o a reconocidos militantes como Paloma López y José Antonio Llamas. Al final, el estrepitoso fracaso de la reafiliación (1723) y de participación en esa Asamblea (escaso 30%) representa un fracaso político tan evidente como irresponsable resulta la autocomplacencia de quienes dirigen la “nueva IU-Madrid”. Del mismo modo, se convoca nada menos que el XX Congreso del PCE de manera precipitada, fraccionada y carente de garantías democráticas.

Camarada Centella: produce cierto asombro que reivindiques en tu carta la soberanía de lo que “decidan las bases”. Sois precisamente vosotros quienes ignorasteis la voluntad mayoritaria de los afiliados/as, con lo que IU se quedó sin representación institucional en el Ayuntamiento de la capital y en la Comunidad de Madrid, facilitando de paso la continuidad del gobierno autonómico del PP. Por si acaso en su día te pasaron mal los datos, te recordamos que en el Referéndum del 14 de marzo del año pasado entre los afiliados/as de IU en la Ciudad de Madrid, con una fecha, unos Censos y una pregunta acordados con el Secretario de Organización federal, participó el 55% del censo y el 89% de los afiliados/as decidió concurrir a las Elecciones Municipales con candidatura propia de IU. Poco después, impulsasteis una insólita decisión por la cual se desautorizó y combatió públicamente la candidatura de IU encabezada por la camarada Raquel López.

Son prácticas autodestructivas como esas, camarada Centella, las que dejan el “terreno libre” a otras opciones políticas, no precisamente orientadas hacia la transformación anticapitalista de la sociedad. Así se hizo primero en Madrid, posteriormente en Cataluña y en Galicia. Así es cómo, por ejemplo, IU carece hoy de grupo parlamentario propio en el Congreso de los Diputados.

Esa deriva política, que sin duda ofrece escenarios de mucha mayor comodidad intelectual y militante, constituye de hecho una entrega y rendición del conjunto del proyecto comunista a las dificultades objetivas que, por considerables que sean, no dejan de ser superables si se es capaz de asumir consecuentemente que nacimos y existimos, como bien señaló Pasionaria, para transitar el “único camino” de la paz, la dignidad, la libertad y la emancipación social.

Te saludan: Víctor Díaz Cardiel, Luis Cabo, Marisa Castro, Rodrigo Vázquez de Prada, Juan Ramón Sanz, Félix López, Juan Gragera Carmen Sánchez, Miguel Pastrana, Daniel Morcillo, Juan Luis Camarero, Raquel López, Cecilio Silveira, Pepe Serrano, Marita García, Mariano L. Montreal, Felipe Rosado, Mercedes Mateos, Antero Ruiz, Javier Moreno, Rosa Minguela, Jerónimo Hernández, Gisela Meyer, Carlos Penit, Juan González, Elena Sigüenza, Emilio Martínez, Rafael Páez, Fernando Camaño y Antonio Gallifa.

Madrid, 5 de abril 2016.

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10 comentarios de “A la atención del Secretario General del PCE

  1. 7 abril, 2016 at 9:48

    Plenamente de acuerdo con esta respuesta política, que no deberían echar en saco roto los que se rompen las palmas de las manos creando “nuevos líderes”, que huelen a naftalina.

  2. Julia
    7 abril, 2016 at 10:05

    No tiene desperdicio el escrito. Los que llevan décadas viviendo de la política (cobrando miles de euros al mes), parasitando a IU, destrozando el PCE (incluido el carrillista Frutos que no ha trabajado en los últimos 40 años), ahora levantan la bandera del PCE para ganar algún apoyo entre las bases. La mayoría de los firmantes eran parte o sostenían a la dirección corrupta de IUCM, de Bankia Son lo más derechoso que habita en IU, muchos de ellos auténticos vividores. Menos mal que su tiempo ya ha acabado.

  3. Miguel Pastrana
    7 abril, 2016 at 17:13

    Hola.

    Este es un comentario, a mi vez, al comentario inmediatamente anterior, el firmado como “Julia”.

    Deseo -espero- hacerlo, con el mejor ànimo posible. Por otra parte, es cierto que no puedo -ni quiero- ser “imparcial”. Entre otras razones, porque soy uno de los firmantes de este escrito publicado en “Crònica Popular”.

    Dicho ello, puede buscàrseme, por favor, “parte”, “sostén”, “cargo”, “vida” o “tarjeta black”, a costa de alguna “Dirección corrupta”, de IU o del PCE. Ya sea en Madrid o en cualquier parte.

    No se encontrarà.

    “Sòlo” a alguien quien se afilió a los diecinueve años, tiene ahora cuarenta y uno, y siempre -“hasta ahora”- su actividad política, la primò en el asociacionismo cultural y republicano. Siempre sin cobrar un duro (ni siquiera “dietas”) y siempre como afiliado al PCE e Izquierda Unida de base.

    Siempre.

    Refiero esto, porque estoy COMPLETAMENTE SEGURO, de que mi “caso” no es el ùnico ni muchìsmo menos. Me consta.

    La -yo creo, justificada y legítima- inquietud ideológica, luego también política y orgànica, con su consiguiente posicionamiento, del cual el escrito comentado es una muestra; “esto” -digo- por ser algo que trasciende generaciones, puestos y geografìas (los “sólos” nombre quienes firmamos, constituyen ejemplo, pero por supuesto hay más…) no puede, en mi opiniòn, “despacharse” simple y caricaturescamente, sacando a colación “Bankia”, la Dirección de la antigua IUCM, el “vivir de la política”… como hace el comentario de Julia, y otros muchos en otros medios.

    Eso es una chanza. Eso no tiene NADA que ver, en la realidad, con el conflicto – bien serio y profundo- del cual el escrito publicado ahora en Crònica Popular, al igual que otros, es evidencia.

    Estamos hablando aquí de cosas muy serias; muy serias y de calado.

    Pero a quien, o quienes, sòlo se fijen en el “folklore” mediàtico, algo sí me gustarìa decirles:

    Si cuanto buscan es a personas que han “vivido” -o “viven”- de “la política” (sic), que han sido “parte” de la Dirección de la antigua IUCM, yo creo que entonces, igual o incluso “MEJOR” que en el escrito, DEBERÍAN BUSCAR en los órganos y en los cargos, de lo que ahora se presenta como “nuevo” (sic)

    Deberìa buscarse también y mejor “ahí”, pues se veràn muchos -más, desde luego, que en el escrito ahora publicado en Crónica Popular- de los mismos nombres. Repito: “de los mismos”.

    ¿No tienen -ellos, ellas- “pasado”, o es como si ungidos, ungidas, en las aguas del Jordàn? ¿DÒNDE estaban cuando tanta, tanta y tan extendida, corrupciòn como ahora se dice? ¿No tenían, ya entonces también, cargos y puestos de relieve? ¿Qué decían? ¿Qué haciàn? ¿”Dónde estaban entonces”? ¿No “vivían” -también entonces- “de la política”?

    ¡Ah! Contradicciones de “lo nuevo”, lo nuevo…

    Sólo dos cosa màs quiero añadir, ya para terminar:

    La primera, algo “personal”: hasta un militante de base como yo, quien ha estado -quizà para mal-, al margen “de toda pelea” dentro del Partido e Izquierda Unida, hasta hace pocos meses, sabe, si vivió aquella època -aùn siquiera “desde la base”,repito-; sabe, que Francisco Frutos fue quien sostuvo (sí: “sostuvo”) el PCE, durante muchos años, mientras Julio Anguita, primero, y Gaspar Llamazares, después, se dedicaban (y no seré yo quien aquí diga “que para mal”, no señor…) casi por entero, a Izquierda Unida.

    Pero fue Frutos quien sostuvo el PCE durante todos esos años. Eso lo sé “hasta yo”. Así que, por favor, Julia, nada de que “no ha trabajado durante 40 años”. Valore cada cual como valore la etapa de Francisco Frutos como Secretario General del PCE, decir eso que dices, es sencillamente, una monumental injusticia. Como tantas otras en estos tiempos, en fin…

    Y ya para terminar, y para todos, para todas, quienes esto lean; algo lo cual considero también importante, y muy claro:

    Lo que ahora se da dado en llamar “los críticos”, y yo prefiero denominar “la resistencia”, no se forma -OBSÉRVESE- principalmente por (ni “desde”) ex-altos cargos, independientemente de que haya personalidades -y respetadas, añado- quienes han ejercido puestos de responsabilidad, las màs, en períodos anteriores al del “conflicto”.

    Yo sé que, según se mire, puede preocupar. Pero -lo lamento-, es la verdad, y habrá de ir haciéndose cada vez màs evidente: la “crìtica”, “resistencia”, o “alternativa”, cada cual elija nombre a gusto, no se està vertebrando fundamentalmente en cargos o ex-cargos, independientementede que los haya. “Pero más en otros lados” (repito), comenzando por lo que ahora se presenta como “lo nuevo”.

    “Esto”; el escrito ahora publicado en Crònica Popular; la crítica, la resistencia, la alternativa… està alimentada – y algo sí sé de esto-, esencialmente desde la base.

    Es todo cuanto quería ahora decir, y ya lo he dicho.

    Gracias por la atenciòn.

    Miguel Pastrana
    Militante del PCE y de IU

  4. Crónica Popular
    8 abril, 2016 at 12:58

    Estimados amigos:

    No vamos a publicar comentarios con seudónimo. Sólo lo haremos si decides publicarlo
    con tu nombre completo. Crónica Popular es un medio plural en los que
    todos puede opinar. Si lo haces con tu nombre completo no habrá ningún
    problema, siempre y cuando no se sea ofensivo, ni se utilicen insultos…

    Veras que ángulos casos los comentarios salen con nombre de pila, pero
    siempre están relacionados con un correo-e en el que figura alguno de los
    apellidos y es real.

    Los que así lo deseen pueden volver a poner su comentario, pero esta vez con tu nombre completo y relacionado con un correo real y no habrá ningún problema.

    Un saludo
    Crónica Popular

  5. Jesús Vázquez
    8 abril, 2016 at 12:59

    A quien firma como Julia para atacar a comunistas que suscriben un texto de denuncia con su nombre y apellidos, le sobra ignorancia, mala baba y muchas dosis de difamación. Muy propio todo ello, por demás, de quienes apoyan con brazo de madera las posiciones de una parte de la actual dirección del PCE y del PCM, que pretende hacer una IU a la medida de los intereses de Podemos y del mismo PCE un partido con muy pocos militantes, sectario como nunca lo fue el PCE, radical de boquilla y no porque ataque los problemas de raíz y marginal, especialmente marginal en la política española, que sirva de caución política al difuso, confuso y destructivo proyecto podemita. Olé por Julia, si ése es tu nombre…Como a Pablo Iglesias y a sus amigos, de fuera y de dentro del PCE/PCM y de “la nueva” IU de Madrid, no hay nada mejor que escuchar y leer sus desvaríos discursivos y sus erráticas propuestas de quita y pon para conocer la “profundidad” de su proyecto.

  6. Antonio Gallifa
    8 abril, 2016 at 17:23

    “Julia”:

    No me extraña que ocultes tu nombre y apellido en el comentario que has enviado, porque es tal el bajo estilo que destila que desautoriza y desprestigia a quien lo escribe. La política, “Julia”, la política honesta, debe manifestarse mediante los argumentos y las razones fundadas, pero, escondiendo tu identidad, tú prefieres -o quizá sea la única forma de que eres capaz- calumniar, difamar e insultar gravemente a quienes defienden legítimamente, con sus nombres y apellidos -algo que tú no haces- las ideas en las que creen.

    Es el ejercicio de la libertad de expresión por la que puedo afirmar -porque conozco a casi todos y formo parte de ellos como firmante- han luchado largamente, poniendo en riesgo o perdiendo las cosas importantes de sus vidas.
    Pero quizá esto no signifique nada para ti. Por ello, viertes sobre quienes ejercen este derecho los insultos más graves que se pueden lanzar desde la ignorancia. Les acusas de formar parte de los corruptos de Bankia, de ser unos vividores que llevan décadas viviendo de la política y cobrando por ello miles de euros al mes. ¿No se te ocurren argumentos algo menos burdos y soeces? ¿De dónde has sacado tanta información?

    La actual generalización de comportamientos como el tuyo, su irrupción en la política española, son los que están degradándola hasta límites impensables. Afortunadamente, existen en ella otros numerosísimos ejemplos que permiten mantener la esperanza en un país plural, pero honesto y libre. Entre ellos, con otros muchos, los firmantes de esta carta que sólo parece suscitarte el odio.

    Espero no llegar a conocerte nunca.

  7. andrés torres
    10 abril, 2016 at 4:29

    Miguel, entiendo y suscribo tu respuesta a Julia, pero por torpeza con los dedos te puse un negativo. No lo consideres. Salud y mucha fuerza camarada.

  8. ANTONIO RAFAEL LLORENTE LOYAL
    11 abril, 2016 at 18:10

    A mi el tono de la carta de quien firma como Julia no me parece el mas acertado, pero el tono que subyace en los que redactan este manifiesto tampoco lo es, introduciendo sofismas de categoría en el análisis como es el de atribuirse ímplicitamente la representación de los que no se han re-afiliado a IU. Quien conozca lo que ha sucedido en IU-Madrid los últimos años y comprenda que estos males no son precisamente nuevos, y de cuya mínima parte nos hemos podido enterar por los escándalos de las tarjetas Black y por las manipulaciones del defenestrado Ángel Pérez, que todos hemos sufrido en mayor o menor medida.

    Quien haya vivido esto digo, podrá comprender muy bien el estado total de desánimo en que los afiliados y afiliadas de IU en Madrid nos encontrábamos. Si quiere que se diga mas claro, en mi propia familia y entrorno, muchos de los que conformaban nuestro bloque electoral mas próximo se plegaron al voto últil de Podemos. Y eso creo que lo hemos podido constatar.

    Por eso creo que hay que elevar el nivel del debate en lo político, que no es otra cosa que dar respuesta al reto que Podemos nos ha impuesto al ocupar una parte de nuestro propio BPS y analizar de qué manera puede la izquierda transformadora construir su alternativa. Esto pasa para la inmensa mayoría de IU -afortunadamente- por apoyar las políticas de Unidad Popular que defiende Alberto Garzón.

    Nos dividimos entre los que creemos en el partido-instrumento en un sentido plenamente leninista y quienes piensan en IU como un referente sagrado al que haya que defender de cualquier manera. Sin analizar ni la correlación de fuerzas netamente desfavorable, ni las profundas transformaciones dinámicas en la estructura de clases, mas las crisis de nuevo tipo que el modo de producción capitalista experimenta, no se puede avanzar. Hemos sufrido 30 años de lo que denomino regresión neoliberal de cuyas consecuencias han surgido transformaciones profundas en la estructura económica y social, muchas de ellas irreversibles ya -salvo una crisis revolucionaria que nunca llega-.

    Reduciendo el debate a su mínima expresión simbólica, nos dividimos hoy entre la razón dialéctica aplicada a un mundo complejo por pensadores marxistas de la categoría de Julio Anguita, y la pura nostalgia testimonial y ucrónica huerfana hasta de justificarse en ningún proyecto, a la que se le paró el reloj de la Historia momentos antes de la caida de la URSS. El documento que aqui se presenta peca de eso, de una enorme incapacidad de análisis y una gtran dosis de visión subjetiva proyectada solo desde lo interno o instrospectivo de la organización. Huye de lo realmente importante, para acto seguido proponernos una vez mas el conflicto y la división por sistema. Nuestra eterna tendencia al cainismo. ¿ En serio creen que el problema hay que centrarlo en Centella ?. Por eso no puedo sino manifestarles mi mas absoluto rechazo. Esa no es la vía camaradas.

    En Madrid, el período de interinidad que las políticas de Pérez y sus incesantes manipulaciones orgánicas nos impuso ha terminado afortunadamente. Y no estoy hablando de posiciones o divergencias políticas, hablo del necesario funcionamiento democrático.

    Otra cosa son los llamamientos de Zamora que -a mi juicio- suponen desactivar politicamente al Partido conviertiéndolo en un fantasma testimonial incapaz de incidir realmente en la política de España, Estas son las posiciones que el señor Cardiel y el Sr. Cabo entiendo representan. Pero tendrán la oportunidad de convencernos con su argumentación y capacidad dialéctica.

    Dado lo que he visto hasta ahora comprenderán que no espere mucho de Uds.

    Respetuosamente.

    ANTONIO RAFAEL LLORENTE LOYAL

    Ingeniero Técnico Industrial y Licenciado en CC. Físicas.

    Miembro de base de la Agrupación de Propesionales del PCE

  9. 14 abril, 2016 at 15:53

    Para “Julia”. ¿Por qué escondes tu ignorancia y mentiras, tu cobardía política y tu miseria moral en la clandestinidad del anonimato?

  10. JOSE MARIA PEDREÑO GOMEZ
    18 julio, 2016 at 11:27

    Con todo el respeto hacía los camaradas firmantes del manifiesto, a muchos de los cuales, no sólo respeto, sino que me une una gran amistad desde hace años, considero un error la defensa de la transición, ya que, a mi modo de entender, hemos transformado una cuestión táctica en una cuestión estratégica. Sin juzgar el papel del Partido en la transición, ya que en aquel momento, lo que imperaba era conseguir construir un estado democrático social y de derecho,creo que transformar las renuncias de aquel momento en una estrategia del Partido ha supuesto un grave error político que junto a causas exógenas nos ha llevado a la situación actual. La defensa a ultranza de Ley de Amnistía, que sigue dando legalidad y legitimidad al régimen franquista,facilitando la impunidad, y el eurocomunismo como base ideológica, propiciando el abandono de la calle para entrar en las instituciones son los polvos que nos han traído estos lodos.

    Sin más, una saludo desde una respetuosa discrepancia, camaradas

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