Homenaje en París a Juan Negrín

Alejandro Villa Allande ||

Presidente del Ateneo Republicano de Asturias ||

El 12 de Noviembre de 1956 fallecía en París D. Juan Negrín López, último Presidente del Consejo de Ministros de la República. A los sesenta años exactos de esa fecha, el 12 de Noviembre de 2016, una numerosa delegación del Ateneo Republicano de Asturias y del Ateneo Republicano de Castrillón (municipio también asturiano), acompañada por hijos y nietos de republicanos españoles exiliados, algunos de ellos miembros también de la Resistencia, y con la presencia de la nieta del homenajeado, doña Carmen Negrín, depositaron en la sencilla tumba del Doctor Negrín una ofrenda floral.

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Foto: La H/historia en la memoria

En nombre de los diecisiete socios presentes y de todo el Ateneo Republicano de Asturias, su presidente  glosó la brillante trayectoria profesional de D. Juan Negrín López, desde sus estudios en Las Palmas hasta su traslado a Alemania para cursar la carrera de Medicina en Leipzig. Premio Extraordinario en todas las etapas académicas, consiguió por oposición y unanimidad  la Cátedra de Fisiología en la Universidad Central de Madrid recién cumplidos los treinta años de edad.

No es sencillo para los desheredados de este mundo llegar a ser revolucionarios. D. Juan Negrín López, de familia conservadora, católica y de muy buena posición económica, podía haberse dedicado exclusivamente a su profesión. Pero su preocupación por los demás le llevó a ingresar en el Partido Socialista y a participar activamente en política, tras haber sido uno de los principales gestores de la nueva Ciudad Universitaria de Madrid. 

Diputado en las tres legislaturas republicanas, desempeñó cargos de relieve hasta que en 1937 llegó a la presidencia del Gobierno.

Su dedicación a la causa de la República orilló lo que podría haber sido una brillantísima ejecutoria profesional y, quién sabe, un posible Premio Nobel para la ciencia española. Hemos de rescatar del semiolvido la patriótica figura de D. Juan Negrín López: su Fundación en Las Palmas es un paso muy importante para que la figura más denostada por el franquismo (quizá esto sea uno de sus timbres de gloria) se recupere de una vez por todas. 

Hace tres días me encontraba  hablando con con el director de la Fundación, D. José Medina, en su despacho de Las Palmas cuando una llamada telefónica desde Madrid le comunicaba que, por fin, se había aprobado dedicar una calle en el distrito de La Moncloa, cercano a la Ciudad Universitaria por la que tanto trabajó, al Dr. Negrín. 

A continuación se dirigió a los asistentes doña Carmen Negrín, que aclaró que a su abuelo no le gustaban nada las ceremonias póstumas, hasta tal punto que pretendió que en su lápida funeraria solamente figuraran sus iniciales: JNL. Pero ella entendía que el Dr. Negrín significaba mucho para los republicanos españoles y por ello había aceptado la propuesta del Ateneo Republicano de Asturias de rendirle el primer homenaje a uno de los grandes patriotas de la Historia de España. Resultó muy emocionante la intervención de doña Carmen Negrín, hasta el punto de que las lágrimas no faltaron entre las personas presentes.

Se visitó también, en este cementerio Père Lachaise, varios mausoleos que recuerdan a los fallecidos en la Resistencia contra el nazismo y en los campos de concentración, a los voluntarios de diferentes países que lucharon en la Guerra de España y a muchos españoles que dejaron sus vidas en la lucha por la libertad y la democracia en el escenario de la Segunda Guerra Mundial. 

Sorprende gratamente la numerosa concurrencia y la cantidad de ramos de flores frescas que adornan los mausoleos. A ver cuándo la Memoria Histórica se abre paso en nuestro país.

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