Lo del Parlament: más que rebelión, peligrosa bufonada

Francisco Frutos Gras ||

Ex Secretario General del PCE ||

Con ella y algunas carnavaladas y farsas más que lleváis haciendo de un tiempo a esta parte especialmente, como la del lunes 11 y pensáis hacer el 1 de octubre, ya habéis conseguido enfrentar a la sociedad catalana, a las familias y amigos y uniformado a los niños detrás de mentiras, creando en Catalunya un clima de enfrentamiento civil y el temor de mucha gente.

“EL GRITO”. EDVARD MUNCH.

Algo parecido, salvando distancias, al que crearon en Yugoslavia la OTAN, siguiendo las órdenes de Alemania, que quería recuperar su colonia nazi de la segunda guerra, los EEUU del demócrata Clinton, y la UE, su limpia culos,  dividiendo y fragmentando la República federal yugoslava, impulsando y azuzando  diversos fascismos que se disputaron un territorio hasta su destrucción, previa muerte de miles de personas. Y así, una Yugoslavia independiente y soberana, con un nivel de vida y cultural muy aceptable, pasó a ser un ente troceado, con una Croacia nazi como entonces, con altos niveles de paro, una economía dependiente y estancada, sin ningún peso político en Europa y el mundo y una base militar de EEUU.

Los independentistas catalanes, vascos, padanos y otros aplaudieron con las orejas esta destrucción, que para ellos representaba, cómo no, la libertad de varios pueblos “oprimidos” a través del ejercicio del derecho de autodeterminación. Ahora, hacen lo mismo para animar a los golpistas catalanes.

En el Parlament, una voz desde la izquierda dijo con claridad lo que pasaba y qué representaba este acto de vulneración de todas las leyes y normas democráticas españolas y catalanas, Constitución y Estatut, y de desprecio a las más elementales formas de actuación democrática en un parlamento, en un ayuntamiento, o en la calle.  Actitud que para vergüenza de la educación política más elemental que practicó de joven en el PSUC, rubricó ese engendro llamado Angels Martínez retirando banderas, algo que ni los de la CUP se atrevieron a hacer y que recriminó hasta la propia Forcadell.

La voz de Joan Coscubiela dijo claramente lo que no dicen desde el grupo o coalición, o lo que sea, en que se inscribe, sus “colegas” Ada Colau, Xavier Domènech, Pisarello, Fachín, Nuet…., todos tirando la piedra y escondiendo la mano, pero procurando hacerlo de manera que no irrite mucho a la coalición del gobierno sionista de Junts pel Si,  ni a su muletilla-dominante, la anarco-burguesa CUP, por aquello de que no se sabe nunca de qué agua pueden beber los oportunistas de la política.

Coscubiela hizo una intervención, que fue un excelente resumen de lo mejor de su experiencia sindical y política histórica. Y, para vergüenza de una izquierda consecuente, parte de su grupo ni siquiera aplaudió.

En el Parlament de Catalunya, se ha vivido, pues, un acto más para imponer el temor, el silencio y la pasividad. Se ha continuado jugando con fuego.

Por la españa federal y solidaria de inmediato, por la unidad de los trabajadores/as, por un horizonte republicano y socialista, por el internacionalismo frente a los nacionalismos, sin concesiones al secesionismo.

 

Soy huérfano. No tengo nacionalidad, ni nación, ni lo que sea

No me van a dejar ustedes desamparado, a la intemperie de la España fría, inhóspita y ladrona. No quiero ser algo pequeño de diseño, con una identidad artificial creada, formada física y culturalmente con retazos de una historia ancestral de miles de años, con capacidad de fabular sobre lo humano y lo divino y de inventar historietas cuando no gusta lo realmente existente. Antes, iluso de mí, creía que lo que había vivido durante el franquismo con los trabajadores y gentes del pueblo en aquel momento duro y difícil pero, y a pesar de ello, lleno de ilusión, fraternidades y solidaridades, nos serviría para ir consolidando una unidad indestructible entre todos y todas los y las que defendíamos las libertades sindicales, políticas y democráticas, liquidadas tras el golpe de estado fascista contra la IIª República Española, en la perspectiva de la construcción de una nueva república con orientación al socialismo. Y aunque la relación de fuerzas antes y después de morir Franco y, seguramente, las propias incapacidades para producir un cambio más radical durante la transición, no fueron favorables, sí quedó el espíritu, la voluntad, la organización y capacidad de movilización suficientes para continuar avanzando hacia un cambio social profundo, posible y necesario.

La voz de Joan Coscubiela dijo claramente lo que no dicen desde el grupo o coalición, o lo que sea, en que se inscribe, sus “colegas” Ada Colau, Xavier Domènech, Pisarello, Fachín, Nuet…

Sin ir más lejos, además de las importantes protestas sociales de la época, se produjo aquel gran movimiento contra la permanencia en la OTAN, expresado en multitud de grandes manifestaciones y en 7 millones de votos, a pesar de ser el gobierno con mayoría absoluta del PSOE el que defendía la permanencia en la OTAN, pasando del “OTAN, de entrada NO” al OTAN Sí, porque así lo mandaban los EEUU y sus acólitos europeos, engañando y manipulando a la opinión pública, incluida la amenaza de dimisión de Felipe González si perdía el referéndum, creyendo crear con ello pánico a un caos institucional.
Pues bien, aquella laboriosa unidad obrera, estudiantil y popular, para defender unas mejores condiciones de vida y de trabajo, las libertades, y para solidarizarse con los compañeros represaliados o asesinados por el régimen, fuera en Granada, Barcelona, Madrid, Vitoria, Vigo….., pensábamos, creíamos, era el embrión de una fraternidad de clase. No ha sido así, por diversas causas que no pretendo analizar en este breve escrito. Al contrario, he asistido perplejo a que en vez de ampliarse, fortalecerse y consolidarse firmemente la lucha de clases y la unidad y solidaridad obrera y popular, por encima de fronteras artificiales, lenguas diferentes pero en absoluto antagónicas, con una que hablan entre 500 y 600 millones en el mundo, se producía una mutación en la que los valores, principios, ideas, experiencias y luchas compartidas, eran progresivamente sustituidos por una vocación y fanatismo identitarios, que situaba por encima de cualquier otra realidad existente la pertenencia artificial a un grupo: catalán, andaluz, vasco, gallego, aragonés, asturiano, castellano o leonés, valenciano, balear o canario…Y esta es la ficción que actualmente predomina por encima de la realidad, a pesar de todo tozuda.

Termino con mi declaración de principios, medios y finales: Quiero una España federal de inmediato, republicana y orientada al socialismo, tan pronto como seamos capaces de crear la relación de fuerzas para ello. Mi bandera exclusiva es la roja sin necesidad de distintivos, como color de solidaridad y fraternidad internacionalista entre personas y pueblos. Defiendo la bandera tricolor republicana porque un golpe de Estado fascista la eliminó y debe recuperarse.

Asimismo lucho por el internacionalismo solidario, frente a los nacionalismos de aquí, Europa y el mundo, internacionalismo que empieza en España. Continuaré poniendo en primerísimo plano de la lucha de clases la defensa de la paz y la acción permanente contra la guerra. Finalmente, desprecio a los aventureros  y vividores que inventan  nuevas formas de fanatismo y crean nuevos problemas artificiales en vez de solucionar los muchos y reales que existen y que hacen sufrir a mucha gente en España y en el mundo, impidiendo, o dificultando, su emancipación material y espiritual.

(Sábado, 9 de septiembre de 2017).

 

Catalunya: asco, cansancio y vergüenza. 

Estamos en un momento irracional y peligroso, en el que hasta hay algunos descerebrados secesionistas que dicen necesitar tanques y muertos para cargarse de razón.

El mundo vive una especial situación de violencia, de guerra y amenazas, de nuevos peligros de sistemáticos y sistémicos derrumbes financieros y económicos del capitalismo, con consecuencias sociales trágicas y, sin embargo, desde hace más de 5 años, las fuerzas muertas del independentismo catalán, han creído que ha llegado su ocasión después de haberla sembrado y cultivado durante décadas en escuelas y medios de comunicación, consiguiendo una importante anulación de la conciencia crítica, libre o, simplemente, del sentido común más elemental. Aprendieron bien de los métodos de Goebbels, del franquismo y, sobre todo, del sionismo, su referente y aval internacional,  y no se han quedado cortos estos aventureros del secesionismo creando una difícil situación que puede llevar a consecuencias dramáticas.

A su lado, el “soberanismo” de izquierdas, o sus diversos grupos de patético deambular por las veredas políticas de la subordinación, son los auxiliares y machacas vergonzantes y vergonzosos.

Volviendo al principio, ante la realidad en el mundo y en España, incluida Catalunya, la lucha por la paz da paso a la caridad  para recoger refugiados, los refugiados que huyen de sus países por las guerras y hambrunas, contra las cuales los aventureros del secesionismo no han movido un dedo, siguiendo las orientaciones de sus jefes sionistas, hasta el punto de que la numerosa manifestación convocada en Barcelona hace unos meses no habla prácticamente de guerras y responsables, sino de la maldad del presidente Bashar al Assad y su gobierno, responsable del éxodo masivo, a pesar de que después de la liberación de Alepo por el ejército de Siria y aliados, había quedado muy claro quiénes eran, y son, los culpables de la guerra, escuchando a los ciudadanos sirios que vivieron casi 5 años secuestrados por los terroristas y mercenarios y sus avaladores internacionales.

En otro terreno, coincidente con lo anterior, la lucha de clases, o de intereses diferentes, para los que prefieran una expresión más aleatoria, es sustituida por la lucha de identidades.

Catalunya, según los independentistas, viene de un ancestro milenario en el que los catalanes ya eran un pueblo sabio, docto, horneado para la eternidad y capaz de civilizar el Mediterráneo, Europa y el mundo. No por casualidad, Teresa de Jesús, Colón, Cervantes, Leonardo da Vinci, Hernán Cortés, Erasmo de Rotterdam, Bartolomé de las Casas, y muchos otros/as eran catalanes, según vociferan Victor Cucurull y sus mariachis del Institut de la Nova Història. Tampoco por casualidad se inventó una historieta sobre 1714 que no tiene nada que ver con la realidad económica y política en la relación de Catalunya con España.

Así, finalmente, los nazional-secesionistas llegan en sus desvaríos a la creación de una Catalunya ideal, sin diferencias de clase ni fisuras entre sus pobladores, sean ricos, pobres, obreros, campesinos. Un todo que se tiene que enfrentar a la España que saquea Catalunya desde toda la vida. Una nación que tiene que ser independiente para quedarse todo el dinero sin contribuir ni con un euro al funcionamiento de una España federal y solidaria.

Coscubiela hizo una intervención, que fue un excelente resumen de lo mejor de su experiencia sindical y política histórica. Y, para vergüenza de una izquierda consecuente, parte de su grupo ni siquiera aplaudió.

Los responsables directos e indirectos de esta visión racista, reaccionaria y filo fascista de la historia son:

a.- Los aventureros secesionistas del PDeCAT, ERC,CUP, Omnium, ANC…

b.- El PSOE, que cuando en Catalunya nadie pedía una reforma estatutaria, salvo la pequeña minoría de ERC, Maragall y Zapatero se lanzaron a la aventura y convirtieron un Estatut de 57 artículos en una constitución de 223, sólo superado por el de Andalucía con 250, en otro alarde de “soberanismo”.

c.- El PP, con su nacionalismo españolista y conservador como todos los nacionalismos, en este caso el que emanaba del franquismo, presidido por Mariano Rajoy, un presidente que puede servir para notario, no para practicar la política en tiempo real.

d.- Y con responsabilidades indirectas, por su teorización histórica, obsoleta y falseada sobre el derecho de autodeterminación, las direcciones del PCE-PSUC, antes y ahora, y posteriormente la dirección de IU, la de Podemos, la de los sindicatos CCOO y UGT de Catalunya, la de los “comuns” de Ada Colau y Domènech,  por su subordinación y foto fija con los independentistas. Y en la actualidad, ya no digamos de un tipo siniestro y oportunista como Nuet y su grupo de vividores.

En resumen, las responsabilidades de la situación actual son también de lo que se conoce como “izquierda progresista”, en primer lugar el PSOE, de la izquierda diversa que no sólo no ha estado acertada políticamente, sino que ha  abandonado las posiciones de defensa de la construcción de una España federal y socialmente avanzada, en la línea de lo mejor de su historia, dando alas a la derecha para que esta se apropie del concepto de España y lo convierta en un ente conservador, anclado en una visión estratificada de la historia.

En conjunto, todo lo ocurrido ha significado la lapidación y el escarnio de los reales y profundos ideales, razones y proyectos de la izquierda.

Estamos en un momento irracional y peligroso, en el que hasta hay algunos descerebrados secesionistas que dicen necesitar tanques y muertos para cargarse de razón. Y como no sirve de nada lamentar que puede haber un enfrentamiento multilateral en la sociedad catalana, y más allá, sólo cabe una alternativa: no esperar a que caiga la gran hostia y jugar fuerte y acelerar todo lo que tenía que haberse hecho en años, proponiendo las alternativas que requiere la situación: reforma constitucional de carácter social, político y territorial, frente a las concepciones de los nacionalismos separatistas y recentralizadores.

(Martes, 5 de septiembre de 2017).

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