No sé cómo acabará. Temo que no muy bien

Francisco Frutos Gras ||

Ex Secretario general del PCE ||

Hasta el jueves pasado parecía que todo se estuviese encarrilando hacia una situación conflictiva y contradictoria pero que abría un panorama político y humano para encontrar el camino a la recuperación de la sensatez, la convivencia, la defensa de una democracia que no excluya a nadie, y la progresiva reducción de la fuerza social irracional que los secesionistas han creado con la mentira, la manipulación, el autoritarismo, la amenaza y la utilización propagandista y sectária de los medios de comunicación públicos.

El exvicepresident de la Generalitat, Oriol Junqueras

Sin embargo, el encarcelamiento de Oriol Junqueras y los 7 consellers cesados, con estar totalmente ajustado a Derecho y argumentado en un sólido acto judicial, no es una buena noticia para el proceso político iniciado con la declaración de independencia, la inmediata respuesta del 155 y la situación que se crea en las filas del nazional-separatismo, con la tocata y fuga cobarde de Puigdemont y 4 consellers cesados. Puede que esto les dé más margen de maniobra para el victimismo, el lloriqueo y el follón cara a las elecciones del 21 de diciembre para continuar engatusando a los descerebrados adictos y a los menos adictos.

Después de decir lo anterior, algo que me parece elemental y fácil de comprender, me fijo en otra cosa curiosa que me llama la atención. Es extraño que todas las personas y bandas que dicen que los jueces actúan bajo el mando político del PP y del gobierno en este caso concreto y en otros, callen como marmotas cuando el mismo sistema judicial, y a veces los mismos jueces, demandan, acusan, encarcelan y juzgan a los corruptos del PP, sorprendiendo en el mismo sentido, si uno no supiera de qué va, que gasten el 95% de su energías para la denuncia de los ladrones del PP y el 5% para los de CDC-Pujols- Millets…, que son, parece ser, “els seus lladres”, sus ladrones.

7 comentarios de “No sé cómo acabará. Temo que no muy bien

  1. julio
    9 noviembre, 2017 at 14:12

    Con una crisis sin alternativa desde la Democracia y la Izquierda, los neofascismos están apareciendo: en parte de Europa como partidos de extrema derecha; en España, por la vía del nacionalismo pequeño-burgués y el populismo “izquierdista”. Las actitudes y discursos cínicos de estos últimos y de líderes de ERC, apuntan muy malas maneras y peor fondo. Soy pesimista si no reacciona la Izquierda ante estos nuevos fenómenos que se parecen a otros del pasado.

  2. Jaime
    9 noviembre, 2017 at 21:20

    Desde luego, con ser ajustada a Derecho la encarcelación de los Consellers, me irrita que tipos como Rato se sigan paseando tan tranquilos por el barrio de Salamanca, o que a Fernando González lo liberen por 400.000€, una ínfima parte de lo que él se ha apropiado de dinero público. En fin… los jueces “justicieros” son personajes imprevisibles, aplican el Derecho sin mira a los lados.

  3. Guillermo
    11 noviembre, 2017 at 19:27

    Pues no debe ser tan ajustado a Derecho cuando el Presidente del tribunal Supremo, no solo critica la encarcelacion sino que además duda de los datos aportados por la jueza Lámela. Estoy por el federalismo y no por el españolismo, ahora arropado en tribunas por gente de izquierda (!?)

  4. Gonzalo
    11 noviembre, 2017 at 20:25

    Muchas cosas habrán cambiado para siempre después de este sindiós.
    Gran parte de la izquierda habrá exorcizado de una vez esa acomplejada y perniciosa fobia por todo lo que suene a Espana y filia por todo lo que suene a anti-España.
    Habremos comprobado cómo circunstancialmente incluso los comunistas podemos estar más cerca de PP que de otras formaciones nominalmente de izquierdas. Esto no es bueno ni malo. Sencillamente, la realidad es mucho más rica que una película de buenos y malos. Creo que podremos decir que todos hemos aprendido a respetarnos más unos a otros.
    Y los independentistas de toda laya habrán aprendido a la fuerza que la capacidad del Estado para aguantar tonterías tiene un límite, y rebasarlo, un precio.
    Coincido con quienes ya han dicho que no hay que tener miedo a que los secesionistas vuelvan a ganar las elecciones. Al contrario. Ahora es cuando hay que tener menos miedo pues ya todos, ellos y nosotros, sabemos qué pasa cuando se rebasan ciertas líneas. La Constitución, sus artículos, el 155 también, están hay para algo. La Ley es de obligado cumplimiento. La misma Ley que contempla los cauces democráticos para ser modificada. Más allá de los fuegos de artificio, la argumentación secesionista brilla por su ausencia. Es una pataleta de colegio.

  5. Koldo
    12 noviembre, 2017 at 1:07

    La justicia no puede dejar de intervenir por el temor a que los encausados exploten su condena para hacer propaganda victimista.
    Al contrario, si la justicia no actúa se crecerán mas y persistiran en el delito.
    Guillermo: de donde te sacas que el tribunal supremo duda de los datos aportados por la jueza Lamela? o que critique la encarcelación?
    El TS ha dictado su resolución en función de la actitud de los imputados, muy diferente a la adoptada por los imputados del Gobern.

  6. Gonzalo
    14 noviembre, 2017 at 8:08

    Muchas cosas habrán cambiado para siempre después de este sindiós.
    Gran parte de la izquierda habrá exorcizado de una vez esa acomplejada y perniciosa fobia por todo lo que suene a Espana y filia por todo lo que suene a anti-España.
    Habremos comprobado cómo circunstancialmente incluso los comunistas podemos estar más cerca de PP que de otras formaciones nominalmente de izquierdas. Esto no es bueno ni malo. Sencillamente, la realidad es mucho más rica que una película de buenos y malos. Creo que podremos decir que todos hemos aprendido a respetarnos más unos a otros.
    Y los independentistas de toda laya habrán aprendido a la fuerza que la capacidad del Estado para aguantar tonterías tiene un límite, y rebasarlo, un precio.
    Coincido con quienes ya han dicho que no hay que tener miedo a que los secesionistas vuelvan a ganar las elecciones. Al contrario. Ahora es cuando hay que tener menos miedo pues ya todos, ellos y nosotros, sabemos qué pasa cuando se rebasan ciertas líneas. La Constitución, sus artículos, el 155 también, están hay para algo. La Ley es de obligado cumplimiento. La misma Ley que contempla los cauces democráticos para ser modificada. Más allá de los fuegos de artificio, la argumentación secesionista brilla por su ausencia. Es una pataleta de colegio.

  7. Jaime B.
    15 noviembre, 2017 at 9:17

    Qué verdad es eso de que dios los cría y ellos se juntan. Al final los criptofascistas y los estalinistas, eso sí todos ellos del Régimen del 78, con sus sueldazos, prebendas y pensiones multimillonarias juntos como hermanos, miembros de una secta defendiendo la sacrosanta unidad de España. Y si para ello hace falta encarcelar poblaciones díscolas pues adelante ¡faltaría más!. Unos suspirando por reabrir San Pedro de Cardeña, Albatera, Los Almendros… y otros por revirir el Gulag para quienes disienten de sus deliriso imperiales hispánicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *