El sistema electoral español otorga la mayoría absoluta al nacional-secesionismo en Cataluña (y 2)

Vicente Serrano ||

Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista y miembro de Foro de las Izquierdas No Nacionalistas ||

El pasado 22 de este mes realicé mi primer análisis sobre el resultado electoral, que salió publicado tanto en Crónica Popular como en El Catalán. Este primer análisis nos permitía ver claramente la deformación de la voluntad de los ciudadanos antes incluso de votar. Y, finalmente, la paradoja de que habiendo sido derrotado el secesionismo, este tenga mayoría absoluta en el Parlament y tenga la posibilidad de formar gobierno.

Para este segundo análisis esperaba contar con los datos definitivos, una vez recontado el 100% de los votos y, sobre tod, teniendo en cuenta que ha trascendido públicamente, a través de varios medios de comunicación, la pérdida de un diputado de Ciudadanos en la circunscripción de Tarragona a favor del PP.

Dado que todos mis cálculos los realizo a partir de datos oficiales acudo al portal oficial de la Generalitat sobre las elecciones pero los datos siguen correspondiendo al recuento provisional de la madrugada del 22 de diciembre. Abierta reclamación la contestación es que “hasta que las Juntas electorales no publiquen los resultados definitivos….éstos no estarán disponibles en la web de resultados electorales para poder descargarse”. Así, pues, seguiremos el estudio con los datos disponibles (99,89% escrutado, lo que corresponde al 100% de Lérida y Gerona, al 99,86% de Barcelona y el 99,90 de Tarragona). En realidad, las conclusiones a las que llegaremos serán tan validas como si los resultados estuvieran escrutados al 100% .

Resumo las causas de la deformación de la voluntad popular:

  • Cataluña se divide en cuatro circunscripciones que coinciden con las cuatro provincias y se les asignan un número de escaños a cada una, que es el origen de la deformación.

Es evidente que el sistema actual sobrerrepresenta a las tres provincias con menor censo. Sobre todo a Lérida donde sin haber votado se obtiene cada escaño por menos de 20.000 censados (Recuérdese que todavía no hemos votado), frente a más del doble de los ciudadanos necesarios para asignar cada uno de los escaños de Barcelona. Obsérvese el Índice de Poder de Voto de los catalanes según su residencia. Los ilerdenses tienen 2,36 (1,99/0,84) veces el IPV (censal, sin haber votado) que los barceloneses; 1,54 que los de Tarragona y 1,48 veces que los gerundenses. Los agravios no acaban en el IPV de Lérida respecto a los otros tres. Gerona multiplica por 1,59 el IPV de Barcelona y supera ligeramente el de los tarraconenses (1,04). Estos últimos multiplican su IPV 1,53 respecto a los barceloneses. Es evidente que el mayor agravio es para los habitantes de Barcelona.

Podría argumentarse que una mejor distribución por provincia solucionaría el problema. Aquí especulo con dos distribuciones proporcionales. Una, por el método D’Hondt, y otra, por el Hare. Ambas mejoran el reparto pero igualmente discriminarían a los leridanos y, tal vez, la solución no es discriminar a nadie. Aparte de que existen otras razones para proponer una circunscripción única que iguale el valor de voto independiente de que haya más o menos escaños por provincia. Al final del artículo haremos una propuesta.

  • El sistema exige un mínimo del 3% de votos en la circunscripción a cualquier candidatura o partido para tener representación. Este filtro solo afecta a Barcelona, ya que el coste medio de un escaño supera en las otras provincias dicho 3%. En estas elecciones nadie ha quedado fuera por el límite del 3% pero en 2015, Unió con casi 103.000 votos, un 2,51%, se quedó sin representación mientras JxSí (ERC+PDECat) en Lérida obtenía 10 diputados a un precio de saldo: 12.606 votos. ¡No parece muy proporcional!
  • El método D’Hondt es un sistema proporcional al que cualquier político o politólogo echa la culpa de la injusticia total del sistema electoral español y siendo, como es, un sistema que favorece a los mayoritarios podemos decir que la culpa de los males de nuestro sistema no es suya o, al menos, no mayormente. Ciertamente, existen otros métodos de reparto proporcionales que pueden ser mas justos e incluso beneficiar a los minoritarios, hecho que implicaría una mayor participación y representación de la ciudadanía. El método Hare, o proporcional y a resto mayor, se utiliza en las elecciones sindicales en España y permite una proporcionalidad más real. Si se utilizara en las elecciones parlamentarias mejoraría el reparto, sobre todo, si, como es mi propuesta, se hiciera en circunscripción única.

Necesitamos volver sobre los datos para entender la deformación que lleva a un 47,49% de votos a tener un 51,85% de los escaños del Parlament.

Veamos cuantos votos le ha costado a cada candidatura o partido sus diputados. Cuadro 2.

Todos los escaños de Barcelona superan el coste medio por diputado 32.184 votos. De ellos llama la atención los más de 47.000 votos por cada uno de los 3 diputados del PP y de los 3 de la CUP. Tan solo el diputado por Gerona del PSC supera esa media. Son 86 diputados (fondo verde). El resto (49) todos obtenidos fuera de Barcelona cuestan menos que la media y 14 de ellos menos de la mitad de esa media. Son números a tener en cuenta más adelante.

Si observamos el cuadro 3 veremos que cuanto menos cuesta un diputado, mayor es el Índice de Poder de Voto de sus votantes –ahora sí es un valor tras emitir el voto-. Las columnas representan el coste medio por diputado. Las columnas verdes y turquesas representan el coste medio que ha costado cada diputado para una candidatura en una circunscripción concreta. Las columnas en oro son los votos de aquellas candidaturas/circunscripción que no han obtenido representación. Desde Barcelona-PACMA hasta Lérida-CUP tienen más de 12.000 votos. No parece razonable que se queden sin representación viendo el coste de los diputados de Lérida de JunsxCat, ERC o C’s. ¿No?

La deducción más importante de este cuadro, aparte de que todas esas candidaturas no tienen representación, es que el IPV de esos votantes es 0 patatero. Son 146.785 ciudadanos que ejerciendo su voto quedan sin representación. Puede que algunos se sientan representados por diputados de otras provincias de su propio partido, pero lo cierto es que su voto no ha servido para nada.

Con el fin de poder comparar con otros sistemas electorales agrupamos todos los votos a cada candidatura, como si realmente hubieran todos colaborado en la consecución de los diputados y calculamos costes medios e IPV. El resultado lo tenemos en el cuadro 4. Es un cuadro que facilita la comprensión. Se ve perfectamente cómo los partidos beneficiados por el sistema electoral son los tres mayoritarios.

Que sean tres es novedoso y eso es debido al numero bajo de circunscripciones y la gran diferencia entre la mayor (Barcelona) y las otras tres. A la par, el hecho de que en esta ocasión ERC y PDECat hayan ido por separado y sus resultados sean igualados y casi la mitad de lo que consiguieron juntos situándose ambos como los dos más votados en las dos provincias más sobrerrepresentadas, mientras C’s gana en las otras dos –infrarrepresentadas-.

  

Aun viéndolo en conjunto, las diferencias de costes medios por diputado así como los IPV de los votantes son importantes, aunque queden en un intervalo menor. Si el análisis real (cuadro 3) el IPV fluctuaba entre 0,68 y 2,52, es decir que son aún más distorsionados que los valores asignados antes de la votación (censo, cuadro 1: 0,84 a 1,99). En el análisis de conjunto (cuadro 4) fluctúa entre 0,52 y 1,16 suavizándose la sobrevaloración de las tres candidaturas mayoritarias al compensar los diputados obtenidos en Barcelona y Tarragona su alto coste (infravaloración) el bajo coste de los obtenidos en Lérida y Gerona (sobrevaloración). Dicha compensación no se da en el resto de partidos ya que obtienen casi todos sus diputados en las provincias de Barcelona y Tarragona. C’s, aunque partido más votado, es el que menos se beneficia del sistema al concentrar sus votos en Barcelona, la más infrarrepresentada.

Es evidente que votar PSC, CatComú, CUP o PP en Cataluña es tener menos poder que los que votan a JxCat, ERC o C’s. Pero lo más grave es que votar a otras opciones es su condena a la marginalidad: PACMA, Recortes Cero, PUM+J.

Propuesta de reforma electoral.

Ni es la primera, ni será la última vez que lance esta propuesta: Solo con un sistema electoral con circunscripción única se resolverá el problema de representación.

La circunscripción electoral única permite que el valor de cada voto sea idéntico, en torno a uno (IPV=1) y que el coste medio por diputado sea similar en prácticamente todos los escaños.

Una vez establecida la circunscripción única es necesario eliminar la exigencia de un mínimo del 3% para obtener representación, sobre todo teniendo en cuenta que con 135 escaños, cada uno cuesta un 0,74% de los votos.

Y, finalmente, se puede optar por seguir usando D’hondt o sustituirlo por Hare como método de reparto y asignación, que es mi propuesta.

Veamos el resultado si se hubiera utilizado en estas elecciones y comparémoslo con el sistema actual.

La composición del Parlament habría cambiado, no radicalmente pero si de forma determinante. El vencedor de las elecciones seguiría siendo Ciudadanos con 3 escaños menos pero también sus inmediatos seguidores JxCat y ERC habrían perdido 5 y 3 escaños, respectivamente. En cambio, el resto de candidaturas tendrían más representación y subirían 2 escaños, PP tendría 3 diputados más y CatComú y CUP conseguirían 2 escaños más cada una. Asímismo, PACMA y Recortes Cero obtendrían representación con un diputado cada una. PACMA en el primer proceso de asignación directa y Recortes Cero por restos.

Explicar el sistema de cálculo para la asignación de datos actual es tan complejo que precisaría mucha extensión, lo mismo que el sistema D’Hondt. Nadie pregunta o pone en duda ese sistema, aceptándolo como “verdad legitima”.

Obsérvese que el sistema de Circunscripción Única propuesto tiene dos fases muy simples:

  • Se asignan tantos escaños como el resultado entero de dividir los votos de cada candidatura por la media total de votos válidos. Media total 32.184
  • Calculado el número de escaños pendientes de asignar, se calculan los restos de cada candidatura y se ordenan de mayor a menor asignándose uno a los ‘n’ primeros según los escaños pendientes. En este caso n=4.

Puede como siempre alarmar el escaño que se asigna a Recortes Cero por sus 10.114 votos; pero si se compara con los 14 escaños asignados con el sistema actual por un valor algo superior a 12.000 votos puede que se reconsidere el problema. Con la circunscripción única tan solo 4 escaños valen menos de la media; con la actual son 49 por debajo de ese valor.

Otro dato a tener en cuenta. El sistema actual deja a 146.785 votantes (activos) sin representación: con la circunscripción única tan solo 573 votantes estaría en tal circunstancia.

La asignación de escaños a las provincias se puede adaptar a los votos obtenidos en ellas o incluso garantizar una representación superior. Pero lo importante es que el voto de todos ha valido lo mismo y ningún voto es desperdiciado –los mínimos-

En el cuadro 6 podemos ver la horizontalidad tanto de los costes medios por escaño como el Índice de Poder de Voto de los ciudadanos en la propuesta de Circunscripción Única frente a la variabilidad/desigualdad del actual sistema. En todo caso la excepcionalidad se da en un solo escaño y de un partido minoritario. Excepcionalidad que no tiene por que darse siempre, aunque si se da sería siempre en este segmento.

Conclusión

Se hace perentoria una reforma electoral en España en general y en Cataluña en particular. Oiremos muchos cantos de sirena y propuestas bienintencionadas. Las primeras queriendo llevarnos a sistema muy europeos, como el inglés o el francés (ambos sistemas mayoritarios) o al alemán que, con su 5% de mínimo, genera mayor desproporción. Los bienintencionados proponiendo ajustar el número de escaños por provincia (Rafael Arenas, ver cuadro 1, se olvida de PACMA en su supuesto, no pone en cuestión el 3%) lo que generará otras discriminaciones y mantendrá diferencias en valor del voto, además de que el número de no representados será igualmente alto.

Tal vez debamos aprender de Holanda y su sistema de Circunscripción Única. Ciertamente, la creación de mayorías gubernamentales exigirá la sana costumbre de dialogar para llegar a acuerdos. Cosa que parece costar mucho a nuestros políticos que preferirían evolucionar a sistemas menos proporcionales y, por tanto, de corte mayoritario.

La propuesta completa en mi ensayo: “El valor real del voto

Nou Barris. Barcelona. 28 de diciembre de 2017

 

2 comentarios de “El sistema electoral español otorga la mayoría absoluta al nacional-secesionismo en Cataluña (y 2)

  1. Pedro Fernández
    30 diciembre, 2017 at 17:51

    Excelente estudio

  2. Koldo
    4 enero, 2018 at 20:28

    Análisis completo y claro. Extraordinario trabajo que debe tenerse en cuenta.

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