El parche de la reforma electoral C’s & P’s. Reformar para que nada cambie

Vicente Serrano ||

Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista y miembro del Foro de las Izquierdas No Nacionalistas. ||

Solo es gatopardismo disfrazado de tecnicismo.

La cercanía de un posible sorpasso ha animado a los terceros y cuartos, es decir a Ciudadanos y Podemos (C’s & P’s), a apostar por una reforma electoral que les permita seguir disfrutando un sistema electoral beneficioso para la partitocracia.

La moderación a la hora de proponer esta reforma les hace olvidar cuáles son los elementos históricos del actual sistema electoral que distorsionan la voluntad popular. Y les hace caer en la simple vía de modificar el sistema de reparto, pasando de un sistema D’Hondt a un sistema Saint- Laguë que, en sí mismo, la única virtud que tiene es que modifica ligeramente el resultado y los escaños, que antes beneficiaba a dos y que se reparten entre las cuatro formaciones más votadas, manteniendo al resto aún más infrarepresentados.

En el cuadro 1 podemos analizar los resultados actuales (amarillo), comparados con la propuesta de C’s & P’s (azul) y la propuesta de reparto en Circunscripción Única (rojo). La realidad es que con ese sistema los cuatro partidos se quedan 2 escaños más que antes (pasan de sumar 325 a sumar 327) que birlan a los minoritarios (de 25 a 23).

Un reajuste en las cúpulas.

En cambio, si se instaurase un sistema electoral que reparta todos los escaños en circunscripción única perderían 9 escaños y se quedarían en 316 (11 menos que la propuesta de Montero/Girauta).

Obsérvese en las gráficas del cuadro 1 como los porcentajes de voto y de reparto en circunscripción única se solapan (líneas verde y roja), mientras que los de circunscripciones provinciales, sea D’Hondt o Sainte-Laguë, se alejan de la línea del voto beneficiando a los dos primeros partidos nacionales y a los dos primeros nacionalistas D’Hondt (línea amarilla) y el Sainte-Laguë a los 4 nacionales. Además, ambos dejan fuera a los mismos partidos.

Pero lo más grave de la propuesta es que no entra a resolver los verdaderos elementos que deforman la voluntad popular: La circunscripción provincial y el mínimo del 3% para obtener representación. Véase en el cuadro 1 como las candidaturas que se quedan sin representación son las mismas. La más sangrante: PACMA. Con más votos que Bildu y que Coalición Canaria sigue fuera de las instituciones.

Centrar la discusión entre un sistema de reparto u otro es soslayar el problema de nuestro sistema electoral. Si se busca más proporcionalidad, la única manera es repartir todos los escaños en circunscripción única. Lo demás es marear la perdiz.

Para aclarar que el problema no es un sistema u otro, en el cuadro 2 se muestran los repartos realizados con los tres métodos en circunscripción única, y sin mínimo para obtener representación. Se puede comparar la diferencia del reparto realizada en circunscripciones provinciales de los dos primeros y reflejadas en el cuadro 1. Aunque sigo prefiriendo el método Hare para la circunscripción única, lo cierto es que el Sainte-Laguë también sería valido en dicha circunstancia. Pero esa no es la discusión.

¿Dónde queda la igualdad?

Se olvidan del ciudadano cómo sujeto del proceso electoral. Ello se hace evidente cuando los estudios, a los que se dedican los estrategas de los partidos, es al análisis puntual de las provincias donde pretenden tener mayor incidencia en la captación de voto. Es el monstruo alimentando el sentido de identidad territorial que está acabando de destrozar cada vez más el concepto de España como nación de ciudadanos libres e iguales.

Aquellas provincias a las que las se las quiera atraer a un a un voto o a otro se sentirán halagadas y lo único que harán será alimentar el chovinismo propio en una España que solo sabe mirarse el ombligo.

Si aplicamos ese cambio en el sistema de reparto sin modificar la circunscripción electoral resolverá el problema de los partidos emergentes pero las diferencias en el índice de poder de voto (IPV) de los ciudadanos no variará excesivamente; es decir, se mantendrán las graves diferencias que actualmente tenemos.

Ni se toca la provincia como circunscripción electoral ni se toca el limitativo y restringido 3% que evita en las grandes provincias el ascenso a pequeñas y medianas formaciones políticas. Es decir, que redunda en la incapacidad de representar a todos los ciudadanos por igual.

Proponer un cambio que no afecte a las provincias, con el argumentarlo de que la Constitución lo impide, demuestra la mediocridad de la propuesta, la poca capacidad creativa de los que han hecho la referida propuesta, o bien la poca capacidad creativa o interesada frenada en un proyecto de justicia redistributiva del voto. Una suerte de reducción de los planteamientos reivindicativos propio de aquellos que aspiran a situarse en el club de los elegidos.

Una humilde propuesta de reforma de la LOREG que permita asignar los escaños en Circunscripción Única y sin reforma de la Constitución.

El art. 68, de la Constitución establece la provincia como circunscripción electoral además de indicar la necesidad de establecer un mínimo inicial a cada circunscripción, pero deja la tarea de especificar ese mínimo a una ley orgánica posterior.

La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) asigna a cada provincia 2 escaños inicialmente (excepto a Ceuta y Melilla, que la Constitución les asigna 1) y el resto los reparte proporcionalmente utilizando el sistema Hare (la define como Cuota de Reparto y cociente decimal mayor). Es el art. 162. Es decir, que puede perfectamente cambiarse la asignación de escaños inicial y reducirla a 1.

En el art. 163 explica detalladamente como proceder a la asignación de escaños. Establece un 3% como límite para acceder a representación y describe el método D’Hondt para el reparto en cada circunscripción. Es decir, que un procedimiento que garantice el reparto en circunscripciones provinciales, según indica el 162, se puede proponer sin que ello suponga una inconstitucionalidad.

Propuesta de nueva redacción.

Artículo ciento sesenta y tres

La atribución de los escaños en función de los resultados del escrutinio se realiza conforme a las siguientes reglas:

  1. Asignación Estatal de escaños a Candidaturas:

1.A.- Se calculará Coste Medio de Votos por Escaño hallando el cociente entero entre el total de votos válidos y los 350 escaños.

(CMVxE)= Entero (Votos válidos/350)

1.B.- Asignación estatal directa de escaños. El total de votos obtenido por cada candidatura en el ámbito estatal se dividirá por el CMVxE y los números enteros resultantes de dicho cociente se considerarán escaños de asignación directa a dicha candidatura o partido.

Se calcularán los escaños pendientes de asignar.

1.C.- Asignación estatal de escaños por restos (o fracción decimal). Se listarán los votos restantes de las candidaturas que hayan obtenido representación en la primera operación y los votos totales de las que no la hayan obtenido. Se ordenarán los restos de mayor a menor y se asignarán a los primeros hasta el número de escaños pendientes de asignar.

  1. Territorialización:

Una vez asignados los escaños a nivel estatal para cada candidatura se procederá a distribuir dichos escaños entre las Circunscripciones Provinciales donde cada candidatura se ha presentado:

2.A.- Se reordenarán las listas de cada candidatura/provincia según la selección (desbloqueo) de los votantes. Una vez ordenada según las preferencias de los votantes, el resto se ordenara según lo hizo la candidatura.[1]

2.B.- Primera asignación territorial de escaños (Minoritarios y Ceuta y Melilla)

Las candidaturas que hayan obtenido un escaño se le asignará en la Provincia donde haya obtenido más votos. Dichas candidaturas serán ignoradas en los procesos siguientes. Igualmente, se asignará el escaño al partido más votado en las Ciudades de Ceuta y Melilla.

Todos esos escaños serán descontados del cómputo estatal de cada candidatura.

2.C.- Segunda asignación territorial de escaños (D’Hondt).

  1. a) En cada circunscripción provincial se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos por todas las candidaturas.
  2. b) Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etcétera, hasta un número igual al de escaños correspondientes a la circunscripción, formándose un cuadro similar al que aparece en el ejemplo práctico. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores en el cuadro, atendiendo a un orden decreciente.

Ejemplo práctico: 480.000 votos válidos emitidos en una circunscripción que elija ocho Diputados. Votación repartida entre seis candidaturas:

A (168.000 votos) B(104.000) C(72.000) D(64.000) E(40.000) F(32.000)

Por consiguiente: la candidatura A obtiene cuatro escaños. La candidatura B dos escaños y las candidaturas C y D un escaño cada una.

  1. c) Cuando en la relación de cocientes coincidan los correspondientes a distintas candidaturas, el escaño se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiese obtenido. Si hubiera dos candidaturas con igual número total de votos, el primer empate se resolverá por sorteo y los sucesivos de forma alternativa.

2.D.- Corrección de desequilibrios

Dado el sistema de reparto se generan sobre-representaciones e infra-representaciones respecto a la primera asignación a candidaturas en el ámbito estatal.

  1. a) Se calculan las descompensaciones de cada candidatura.
  2. b) Se ordenan todos los resultados por Candidatura y Provincia y dentro de esta por votos obtenidos de mayor a menor.
  3. c) Se selecciona, de las candidaturas con escaños pendientes de asignar en circunscripciones, las que más votos tienen y se les asigna un escaño en cada circunscripción hasta cubrir los escaños asignados. Evidentemente, en cada provincia habrá que descontar un escaño a aquellas candidaturas que se les asignó en exceso. Se hace sucesivamente hasta equilibrar todas las candidaturas y provincias.

Ejemplo:[2]

3.- Nombramiento de Diputados. Se procede a designar/nombrar a los diputados por cada lista de cada provincia según el orden y el número de escaños antes asignado.

Conclusiones.

Pueden estar meses debatiendo sobre matices y dando vueltas si D’Hondt o Sainte-Laguë. Hablar de problemas de gobernabilidad y demás coartadas.

Pero, mejorar la proporcionalidad en las elecciones pasa por ir hacia la Circunscripción Única. ¡Lo demás son zarandajas! Se puede hacer reformando la Constitución o, si da miedo, con la propuesta que aquí les dejo y mejorada.

Para una reforma completa consultar mi “Propuesta de reforma del sistema electoral español. Constitución y LOREG”.

Nou Barris. Barcelona. 15 de febrero de 2018

[1] La propuesta incluye las listas desbloqueadas por el votante.

[2] Es evidente que los votos que figuran de los minoritarios son referidos a esa provincia. En total RC-GV obtuvo 51.907 votos, PCPE 26.627 y BNG 45.252.

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