El sueño educativo de los republicanos retoñó en México

Bertha Hernández ||

Periodista mexicana ||

La fundación de escuelas les permitió mantener vivo el proyecto cultural que habían alentado en Europa. Las instituciones que crearon se volvieron espacios que también enriquecieron a los mexicanos

Orgullosos de su condición de exiliados, los españoles republicanos sentían que llevaban consigo una misión histórica: dar testimonio de la odisea que habían vivido en su tierra y defender los valores democráticos y de libre pensamiento y laicismo que promovió la Segunda República. Por eso, al mismo tiempo que iban construyendo sus espacios de vida comunitaria, decidieron volver a plantar en México su proyecto educativo.

“Poco a poco empezaron a crear espacios que resultaron paralelos a los que ya había creado la colonia española”, narra Fernando Serrano Migallón, abogado, historiador y miembro de la Academia Mexicana de la ­Lengua. “Con excepción del ­Centro Asturiano, que fue siempre muy abierto para con los exiliados, el resto de los centros regionales funcionaron con su reflejo ­republicano: El Círculo ­Vasco era franquista y el Centro Vasco, republicano; el Orfeó Català era republicano y la Casa Catalana, franquista. Así existieron la Casa de Valencia y el Centro Valenciano; el Casino Español y el Centro Republicano”.

Se adueñaron de cafés y espacios públicos. Estaban convencidos de que la defensa de los valores republicanos y laicos era una misión que tenía que sostenerse aunque fuese al otro lado del mar. “Nacieron las tertulias de exiliados en cafés como el Tupinamba o el Campoamor; tertulias que a veces acababan a bofetadas”.

“Esa defensa hizo que se quedaran al margen de muchas cosas; un muchacho hijo del exilio podía vivir sus primeros años encapsulado por completo en la comunidad, y sólo hasta pisar la Universidad, parecía entrar en la realidad mexicana”.

Humanistas y científicos, artistas y editores, empezaron a dejar su huella en el mundo mexicano, a pesar de que no era total la aceptación inicial en algunos ámbitos. Un ejemplo interesante son los pintores, como Antonio Rodríguez Luna, que al llegar a México,  transforman su trabajo; cambian de paleta: hicieron cuadros más serios, con colores más vivos, pero con temas más sombríos. La guerra había dejado su marca.

Los exiliados más jóvenes y los profesores universitarios se adaptaron muy pronto, se mexicanizaron; los militares, los abogados, los políticos, nunca acabaron de adaptarse. Pero esas disparidades no les impidieron emprender una misión educativa que era también una trinchera más en la cual defender lo que eran, su identidad como parte de un momento de la historia de España.

“TRANSTERRADOS”

La palabra acuñada por el filósofo José Gaos para referirse a los refugiados españoles, constituía toda una posición ante la vida, que hoy encontraríamos cercana al concepto que ahora llamamos “resiliencia”, que en el caso de una comunidad en exilio era esencial para reconstituirse y sobrevivir. “Con los exiliados ocurre algo muy grave: el filósofo Ortega y Gasset solía definirse con la frase “yo soy yo y mis circunstancias”. En el caso de los exiliados, al perder las circunstancias, el mundo en que vivían, ese “yo” peligraba”.

Ésa es la razón por la cual muchos otros exiliados verían con buenos ojos la expresión de Gaos, a quienes muchos conocieron en la cátedra en la UNAM o en El Colegio de México: era “una España fuera de España”, llevar la patria y los valores de la República, es decir, corazón y pensamiento, a la nueva tierra que los acogía.

Por eso, para mantener los principios que los habían convertido en exiliados, se pusieron a crear escuelas.

EL SUSTENTO DE LOS PROYECTOS EDUCATIVOS

Como tantas otras comunidades extranjeras, la de españoles republicanos pensó en crear escuelas que transmitieran a sus niños, los que venían con ellos y los que nacerían aquí, esa identidad que los haría crecer en otro país.

En algunos casos, los proyectos escolares de esas comunidades, como la judía o la japonesa, empezaron como pequeñas actividades domésticas o comunitarias, para, poco a poco, consolidarse y convertirse en instituciones de gran alcance. En el caso de las escuelas del Exilio Español, no sólo aparecieron muy pronto, sino que fueron incluyentes: ofrecían educación a los pequeños hijos del exilio, pero también a los escolares mexicanos cuyos padres vieron, en aquellas nacientes escuelas, una alternativa de formación.

Esta aportación de una comunidad extranjera, ­tiene un rasgo peculiar: el panorama educativo mexicano recibió el impacto del espíritu republicano español en todos los niveles; desde las escuelas para los más pequeños, hasta los estudios superiores. “Aún hay muchos mexicanos que, teniendo la oportunidad de hacer estudios universitarios, recuerdan a uno o varios profesores suyos que eran españoles exiliados”, apunta Serrano Migalllón.

No sólo es la memoria de los viejos maestros, jóvenes treintañeros hay en este país, mexicanos hijos de mexicanos, cuyos recuerdos de infancia cuentan el haber aprendido a cantar el himno de la República Española, por ser alumnos de una de estas escuelas, de origen español, firmemente republicanas, a pesar del paso del tiempo, y claramente mexicanizadas.

DE CASA DE ESPAÑA A COLEGIOS PARA NIÑOS

La Casa de España nació aún antes de que llegara a México el grueso de los exiliados republicanos. Daniel Cosío Villegas, que se haría célebre como fundador del Fondo de Cultura Económica y como historiador y crítico de la vida nacional, convenció a Lázaro Cárdenas de fundar una institución que acogiera a intelectuales republicanos.

La Casa de España, fundada en 1938, a la vuelta de un par de años, en 1940, se convirtió en El Colegio de México, con investigadores españoles y mexicanos en su planta académica, orientada a las ciencias sociales y las humanidades, y que fue dirigida, durante más de 20 años, por uno de los personajes esenciales de las letras mexicanas: Alfonso Reyes. Apenas un año después de la transformación de la Casa de España, el Colmex creó su primer área de investigación, el Centro de Estudios Históricos (1941). La decisión se entiende si se toma en cuenta, como señala Fernando Serrano, que de entre el bloque de intelectuales españoles que acogió México, los autores de trabajos históricos eran más numerosos que los especialistas en otras disciplinas. Otro grupo de intelectuales que dejarían huella.

¿En que fueron diferentes los colegios fundados por los exiliados españoles? Ellos fueron los creadores de un modelo de enseñanza privada no sólo de alto nivel, sino, como correspondía a los valores republicanos, una enseñanza completamente laica, que en el entorno mexicano no existía. Esa correspondencia, esa empatía que se dio entre el gobierno cardenista y la República Española en cuanto a esa lectura laica de la vida, se convirtió en uno de los valores esenciales del modelo educativo que lograron construir.

LOS COLEGIOS

¿Qué tenía de especial el proyecto educativo republicano español? “Los fundadores de los colegios en México perseguían un fin principal: educar a los hijos de los exiliados para su regreso a España, que calculaban próximo, e incluso, cercano”, indica Serrano Migallón. La pedagogía de la España republicana era inspiradora: las nuevas escuelas tenían como modelo la obra de Bernardo Giner de los Ríos, arquitecto que en España había dejado construidas numerosas escuelas. Era sobrino del pedagogo Francisco Giner de los Ríos, artífice de la Institución Libre de Enseñanza, proyecto educativo que funcionó en España desde fines del siglo XIX hasta 1936 y que era uno de los centros formadores de la élite cultural española y fue famosa por aplicar las teorías pedagógicas más avanzadas en un entorno laico. Con tan poderoso sustento, es muy entendible que la tarea educativa republicana en México iniciara muy pronto, al poco tiempo de la llegada de los primeros barcos que trajeron a los refugiados. En ese mismo 1939, nació el primer colegio, que en el nombre llevaba la impronta de la unión de las dos naciones, la que acogía y la que se exiliaba. Era el Instituto Hispano Mexicano Ruiz de Alarcón, en el que participaron como creadores y docentes especialistas de fama acreditada en su tierra que, no siendo profesores de educación básica, tomaron para sí esa tarea. Algunos de los involucrados en el proyecto fueron Cándido Bolívar Pieltain, Pedro Carrasco Garrorena, Enrique Rioja y Anselmo Carretero. La planta docente inicial, toda española, se amplió y recibió a profesores mexicanos.

El proyecto era ambicioso, porque se trataba de crear una escuela que impartiera primaria y secundaria con altísimo nivel. Pero el primer experimento tuvo corta vida, a pesar de la buena voluntad: el instituto cerró en 1941, dos años después de su creación.

No faltaron los proyectos en diversos estados de la república, En Chiapas, auspiciado por Patricio Redondo apareció el primero, pero fueron varios. Esos colegios recibieron apoyo para iniciar desde la capital mexicana; se les conoció como Instituto Cervantes y funcionaron en Torreón, en Tampico, en Tapachula y en Córdoba.

Los colegios republicanos más famosos fueron los creados en la Ciudad de México. El Colegio Madrid, considerado como el de más tradición, nació en una casona antigua en 1941, y comenzó ofreciendo jardín de niños y enseñanza primaria. En 1948 agregó la secundaria y en 1953, la preparatoria. Al principio, hubo que contemporizar con los usos y costumbres de la enseñanza mexicana, de modo que empezaron tareas con dos secciones separadas, una para niños y otra para niñas, como se usaba en México. Uno de los personajes relevantes en la historia del Madrid fue Jesús Revaque, que venía de dirigir el Grupo Escolar Menéndez Pelayo de Santander y que fue el primer director del Colegio. De la mansión adaptada en el viejo Mixcoac, el Madrid se fue a Tlalpan, donde se mantiene funcionando, no sólo para los descendientes de los exiliados, sino para muchas y ­sucesivas generaciones de escolares mexicanos.

El otro gran colegio republicano es el Instituto Luis Vives, que se estableció en 1940, con un profesorado que, además de dar clases en primaria, eran también docentes universitarios. El primer director del Vives, como lo conoce su alumnado, era  Joaquín Álvarez Pastor, que era catedrático de Lógica en la facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. No era el único. Personajes como Arturo Souto o Luis Rius fueron conocidos profesores tanto en las aulas universitarias como entre los chicos del Vives. Ahí sigue, en su casona antigua de la avenida Benjamín Franklin de la Ciudad de México.

La tercera escuela del exilio también nació en 1940: se llamó Academia Hispano-Mexicana y la dirigió en su origen Ricardo Vinós Santos, uno de los artífices del proyecto educativo republicano en España.

La educación del exilio español echó raíces en México. Lograron vencer, a fuerza de calidad académica la desconfianza de una sociedad en la cual circulaban los recelos hacia aquellos que llegaron con fama de “rojos”  y de ateos. De aquellos primeros colegios se derivaron otras instituciones educativas que replicaron el modelo. La herencia del exilio se tradujo en salones de clases en los cuales, hoy día, son más los alumnos mexicanos que aprenden, con la historia de las instituciones donde se forman, este capítulo del acontecer que hermana a México y a España.

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8 comentarios de “El sueño educativo de los republicanos retoñó en México

  1. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    12 mayo, 2018 at 9:22

    EN MEMORIA, HOMENAJE, REIVINDICACIÓN, RECUPERACIÓN, CONTINUACIÓN, DESARROLLO Y PROGRESO DE LA HISTÓRICA, DEMOCRÁTICA, LIBERAL, TOLERANTE, LAICA, ÉTICA, REPUBLICANA, SOCIALISTA, EXILIADA Y NO DESAPARECIDA “INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA” (ILE) EN LA ESPAÑA ACTUAL Y FUTURA:

    /// “EL SUEÑO EDUCATIVO DE LOS REPUBLICANOS RETOÑÓ EN MÉXICO.” ///

    Y VOLVERÁ A REVIVIR -EN UN VIAJE DE IDA Y VUELYA- FINALMENTE EN ESPAÑA.

    MÁLAGA, A 12 DE MAYO DE 2018.

    ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    (HIJO DEL EXILIO REPUBLICANO, SOCIALISTA E “INSTITUCIONISTA” ESPAÑOL).

  2. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    12 mayo, 2018 at 9:29

    /// UN “PROYECTO” GENERAL EDUCATIVO, CULTURAL, CIENTÍFICO, SOCIAL, TOLERANTE, COEDUCATIVO, LAICO, ESTÉTICO Y ÉTICO, DE PROGRESO Y MODERNIDAD DE LA HISTÓRICA “INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA” (ILE) -DEL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL- PARA EL SIGLO XXI. ///

    La histórica -liberal, democrática, republicana y socialista- “Institución Libre de Enseñanza” (ILE) del Exilio para el Siglo XXI, y las demás importantes entidades o instituciones educativas, culturales, científicas, sociales, estéticas y éticas “institucionistas”, como: la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE); la Residencia de Estudiantes de Madrid; la Residencia de Señoritas; el Instituto-Escuela; las Misiones Pedagógicas, etcétera, de carácter liberal, democrático, republicano, socialista, tolerante, laico, estético y ético, se pronuncian -públicamente- en favor de la apertura de un nuevo “proceso constituyente” democrático rupturista en España, para: la “proclamación” y el establecimiento de la Tercera República española, democrática, federal, progresista, social, educativa, cultural, científica, de progreso, modernidad, tolerancia, laicidad, estética y ética, previa la aprobación mayoritaria del pueblo español, dueño -otra vez- de su propio destino histórico; y, también, la posterior elaboración, aprobación y promulgación de una nueva Constitución política democrática y social, inspirada y basada en la Constitución republicana española de 1931.

    Todo ello, es necesario, urgente, de derecho y justicia, previamente para poder realizar finalmente: la “recuperación” -definitiva- de la verdadera y completa “memoria histórica” (historia) e importante “legado” (herencia) intelectual, filosófico-político, educativo, cultural, científico, social, estético y ético; y, también, el “restablecimiento” (reapertura), la continuidad, el desarrollo y el progreso de la histórica “Institución Libre de Enseñanza” (ILE), demás entidades o instituciones “institucionistas”, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), la Residencia de Estudiantes de Madrid, la Residencia de Señoritas, el Instituto-Escuela, las Misiones Pedagógicas, etcétera.

    Y, en última instancia, conseguir la abolición (desaparición) de la actual España “oficial” (nacional), del régimen político “pseudodemocrático” (democracia formal) español, franquista, monárquico, católico, autoritario, conservador, inculto, incompetente, injusto, corrupto y antisocial, impuesto con gran violencia, daño, dolor, sufrimiento, mentira y engaño o estafa, a través de una Guerra Civil, una Dictadura y después de una “Transición” pseudodemocrática y su Constitución política de 1978 al pueblo español.

    UNA “INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA” (ILE) PARA EL SIGLO XXI. Del Exilio republicano, socialista e “institucionista” español.

    El “Proyecto” general educativo, cultural, científico, social, tolerante, laico, coeducativo, estético, ético, de progreso y modernidad de la histórica “Institución Libre de Enseñanza” (ILE) del Exilio republicano para el Siglo XXI en España comprende las fundaciones de:

    Un Centro de Estudios e Investigaciones “Francisco Giner de los Ríos”, para: la “recuperación” -definitiva- de la verdadera y completa “memoria histórica” (historia) y del importante “legado” (herencia) intelectual, filosófico-político, educativo, cultural, científico, social, estético y ético, de carácter liberal, democrático, republicano, socialista y exiliado; y, también, el “restablecimiento” (reapertura), la continuidad, el desarrollo y el progreso presente y futuro de las históricas “Institución Libre de Enseñanza” (ILE), Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), Residencia de Estudiantes de Madrid, Residencia de Señoritas, Instituto-Escuela, Misiones Pedagógicas, etcétera, en la Universidad española. Período histórico comprendido: desde los orígenes de la “Institución Libre de Enseñanza” (ILE) hasta la Segunda República y el Exilio. Incluidos también los Colegios de enseñanza y la Universidad del Exilio republicano, socialista e “institucionista” español en diversos países. Docencia (enseñanza); Formación (cursos, seminarios, coloquios, charlas, etc.); Investigación (tesis, ensayos, artículos, etc.); y, Divulgación (publicaciones, conferencias, exposiciones, etc.) universitarias, para el profesorado, alumnado y público en general.

    Un Colegio de Enseñanza (Educación) “Manuel B. Cossío”, en todos los niveles (infantil, primaria, secundaria, bachillerato y COU), inspirado y basado en los “humanistas” -liberales, democráticos, tolerantes, laicos, coeducativos, sociales, estéticos y éticos- “Programas” educativos (pedagógicos) originales (verdaderos) de las entidades históricas: la “Institución Libre de Enseñanza” (ILE); el Instituto-Escuela; la Segunda República; y, también, en los Colegios del Exilio republicano, socialista e “institucionista” español, con la adaptación correspondiente a la realidad presente y futura. Este nuevo “Colegio” será -siempre- nuestra querida pequeña gran “República” educativa, cultural, científica, social, tolerante, laica, coeducativa, estética y ética. Educación e Instrucción, instruir educando.

    Y, también, una Residencia de Estudiantes universitarios “Alberto Jiménez Fraud”, y una Residencia de Señoritas “María de Maeztu Whitney”, inspiradas (basadas) en: los “Programas” educativos, culturales, científicos y sociales; y, también, en los “valores” intelectuales, estéticos y éticos, de tolerancia, coeducación y laicidad, y en el “espíritu” de las históricas Residencia de Estudiantes de Madrid y Residencia de Señoritas.

    En conclusión, un “Proyecto” general educativo, cultural, científico, social, estético y ético, del Exilio republicano, socialista e “institucionista” español, para (finalidad) el desarrollo, el progreso, la modernidad, el bienestar y la paz social, en libertad, igualdad, fraternidad (solidaridad), democracia, justicia, tolerancia y ética de la actual y futura España. Un “nuevo florecer de España…” (F. Giner de los Ríos / A. Machado).

    ¡¡¡ Salvemos pues, “restablecimiento” (recuperación), continuidad, desarrollo y progreso, a la verdadera, histórica, liberal, democrática, republicana, socialista, exiliada, tolerante, laica, coeducativa, social, estética y ética “Institución Libre de Enseñanza” (ILE), y demás entidades o instituciones de inspiración “institucionista”, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), la Residencia de Estudiantes de Madrid, la Residencia de Señoritas, el Instituto-Escuela, las Misiones Pedagógicas, los Colegios de enseñanza y la Universidad del Exilio republicano español, etcétera!!!

    Un Cordial Saludo.

    Málaga, a 2 de Mayo de 2018.

    Arturo Fernández Domínguez
    (Hijo del Exilio republicano, socialista e “institucionista” español) (Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada, Doctor en Derecho, Profesor de Historia del Derecho español de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga, y Secretario Judicial).

  3. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    12 mayo, 2018 at 20:32

    REVISTA “ATLÁNTICA XXII”

    /// “EL LEGADO PERDIDO DE LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA (ILE)”. ///

    Publicado el octubre 29, 2013

    Por Sergio C. Fanjul / Periodista. En 1876 un grupo de catedráticos universitarios, encabezado por Francisco Giner de los Ríos y en el que se encontraban Gumersindo de Azcárate o Nicolás Salmerón, se apartaron de la Universidad Central de Madrid, en defensa de la libertad de cátedra, y se negaron a aceptar los dogmas religiosos, políticos o morales establecidos. Fue el origen de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), que empezó con el objetivo de formar a los universitarios de forma científica y laica al margen del Estado, pero que acabó ocupándose de la educación desde primaria, pues había que empezar desde la raíz para formar a ciudadanos libres y demócratas, siguiendo la senda del krausismo. La influencia de los institucionistas fue decisiva en los avances sociales de su época y en el advenimiento de la “República de las Letras” (1931-1936).

    La aventura regeneracionista de la ILE acabó con la Guerra Civil y el triunfo del franquismo, pero, a partir de la Transición, su regreso vino por la vía oficial con los Gobiernos del PSOE, que volvieron a abrir la Residencia de Estudiantes, gestionada por la Fundación Giner de los Ríos. Pero muchas de las personas que durante la dictadura mantuvieron vivo el espíritu de la ILE, sobre todo descendientes de destacados institucionistas, son muy críticos con estos herederos oficiales, a quienes consideran unos impostores. Los acusan de pervertir la memoria de la ILE y de la Residencia, destruir el patrimonio de estas instituciones, restringir el acceso a los archivos a solo unos pocos privilegiados y, en definitiva, gestionar desde hace treinta años estos organismos de manera poco transparente.

    “Pseudoinstitucionistas” en un cortijo
    Si hoy en día alguien nombra la Residencia de Estudiantes lo primero que se le viene a uno a la cabeza son los tiempos heroicos de los célebres Federico García Lorca, Salvador Dalí o Luis Buñuel, convertidos en verdaderos mitos. Desde este organismo se han encargado bien de que así sea a través de numerosos eventos y exposiciones, pero algunos se quejan de que la Residencia fue mucho más.

    La Residencia fue fundada en 1910 por la Junta para la Ampliación de Estudios (que se ocupaba de promover la investigación y educación científica en España) como un complemento a la educación universitaria, siguiendo las ideas de la ILE, y llegó a ser uno de los centros neurálgicos en los que se desarrolló la llamada Edad de Plata de las ciencias y las letras españolas, época de florecimiento intelectual que podría enmarcarse entre el desastre del 1898 y el comienzo de la Guerra Civil.

    El cardiólogo Luis Calandre, que tenía estrecha relación con Santiago Ramón y Cajal, fue médico de la Residencia y de la Junta de Ampliación de Estudios. Hoy, su nieta Cristina Calandre es una de las voces más críticas con la supuesta manipulación de la actual Residencia. “Los verdaderos protagonistas de la Residencia no fueron los poetas y artistas como Lorca y compañía, que tenían apenas dieciocho años, sino los científicos, hombres ya en la treintena que estaban en la cumbre de sus carreras. En la Residencia, por ejemplo, estaban los laboratorios donde se hacían las prácticas de las clases de Ramón y Cajal, pues no había espacio suficiente en la Universidad Central”, explica.
    “Yo estudié a mi abuelo”, continúa Calandre, “y detecté en los documentos que había sido delegado de la Junta de Ampliación de Estudios durante la guerra y no aparecía en ningún estudio ni informe del CSIC. Esto llamó mi atención y fui tirando del hilo, descubrí qué paso en la guerra, qué hubo en la Residencia”. Lo que descubrió Cristina Calandre fue la existencia de un hospital de carabineros, de un refugio y de una plaga de malaria en la capital que fue combatida, con éxito, desde este hospital. “Pero esto se silencia, solo se habla de los poetas”, se queja Calandre, “y mientras tanto se ha ocultado patrimonio, como el refugio antiaéreo subterráneo que se cavó en 1937, durante la guerra, y se han talado los chopos centenarios de la colina”.

    Desde el final de la guerra la Residencia y todos los edificios de la Colina de los Chopos fueron confiscados y utilizados por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para diferentes fines. Ya bien consolidada la democracia, en 1986, siendo ministro de Cultura Javier Solana, la Residencia de Estudiantes se reconstituyó, pero a juicio de muchas personas que mantienen el espíritu de aquellos maestros, como Cristina Calandre, viene siendo regida desde entonces por “pseudoinstitucionistas”. “No tiene nada que ver con la idea original”, dice: “antes era un lugar donde los buenos estudiantes recibían becas para formarse, ahora tiene un enfoque más elitista, centrado en las exposiciones, conferencias y en albergar a los investigadores que ellos quieren. De la Residencia original dirigida por Jiménez Fraud hemos pasado a una con un patronato formado por grandes multinacionales, entre otras fundaciones, y coronada por la monarquía (Felipe de Borbón preside el patronato), cuando la esencia de la ILE era republicana”.

    Respecto a la falta de transparencia y a la dificultad para acceder a los archivos de la Residencia se pronunció el columnista y crítico literario Manuel Rodríguez Rivero en el suplemento Babelia de El País del 31 de julio de 2010, en el fragmento que se reproduce a continuación. “Además de los actos programados [para la fiesta veraniega anual], sería bueno que la conmemoración sirviera para modificar inercias y facilitar el acceso de los investigadores a los archivos de la Residencia. El nihil obstat para las solicitudes de investigar en sus fondos se hace a menudo esperar demasiado o, lo que es más grave, depende de criterios arbitrarios, lo que podría hacer pensar a los afectados que los responsables de la institución actúan como propietarios de un cortijo (tú puedes venir a cazar, tú no puedes venir a cazar). Desde hace años -que yo recuerde, desde la puesta en marcha del archivo virtual de la Edad de Plata, financiado por la Fundación Botín a finales del milenio anterior- no se hace público un catálogo actualizado (el anterior lo guardo como oro en paño) de los archivos adquiridos o depositados, ni se ha incrementado el número de documentos digitalizados al alcance del público. Y eso que se han incorporado muchos legados (originales y copias): desde los de Juan Marichal y Solita Salinas a los de Alejandro Sawa (muy goloso), Rodolfo Halffter o Bosch Gimpera. Ya sé que, tradicionalmente, las críticas a la gestión de la Resi no son bien recibidas por sus directivos. Pero, a pesar de todo, ofrezco gratis et amore un lema para (el resto) del centenario: Residencia, transparencia”.

    “La Residencia ha ido recopilando documentos de todo lo relacionado con el primer tercio del siglo XX, la Edad de Plata, incluidas cosas de mi abuelo”, explica Pilar Altamira, nieta del jurista e historiador Rafael Altamira, “pero después de tener todo y hacernos emocionarnos a muchos que entregamos nuestro archivo, no se cumplió nada de lo prometido. Se iban a hacer publicaciones, congresos, epistolarios, etc., pero luego no se ha hecho nada. Lo tienen allí solo para que accedan sus amistades y luzca en sus publicaciones”.

    Como señala en la citada columna Rodríguez Rivero, la Residencia (y otros organismos afines) lleva gobernada sin pausa desde hace casi treinta años por el mismo grupo de personas, entre los que destacan José García Velasco o Alicia Gómez Navarro, “un equipo directivo que, con una u otra cara (la anterior sigue disponiendo de habitación reservada y mando en plaza), se perpetúa contra viento y marea desde 1986”.

    El Tribunal de Cuentas detecta irregularidades
    Respecto a la gestión de la Residencia también se ha pronunciado el Tribunal de Cuentas, de lo que dio cuenta el diario La Razón el 2 de abril de este año. El Tribunal encontró irregularidades en la adjudicación de algunos de los contratos más importantes a la Fundación Giner de los Ríos, en concreto nueve contratos por valor de 806.267 euros entre 2005 y 2009. Explica el periódico que, según el informe del Tribunal, “la Giner es una fundación privada de cuyo patronato formaban parte la directora de la Residencia, el director honorario y la directora de I+D de la Residencia con la que ésta colaboraba frecuentemente. Pero, además, añade que en los citados contratos ‘la adjudicación fue directa, sin la concurrencia de otros candidatos, siendo los criterios empleados la continuidad de los trabajos a realizar y la especialización de la empresa en el ámbito de la realización de trabajos editoriales’”.

    La Fundación Giner de los Ríos, que supuestamente sigue la tradición de la ILE y publica actualmente su boletín, también es objeto de muchas críticas por la destrucción del recinto original de la Institución, en el madrileño paseo del General Martínez Campos 14, aunque la Fundación lo llama “rehabilitación y ampliación de su sede”, comenzada en 2008. “La Fundación, con García Velasco como secretario, una persona muy hábil para sacar dinero y pactar con unos y con otros, pensó en hacer aquí un vivero de fundaciones, con varias fundaciones amigas y salas de exposiciones, etc.”, explica Teresa Jiménez-Landi, otra descendiente de un ilustre institucionista y autora del libro Dos pabellones emblemáticos de la Institución Libre de Enseñanza. Según observa Teresa, durante las obras se han destruido parte de los jardines con patios escolares históricos, la acacia centenaria que habían mantenido los institucionalistas y dos pabellones escolares históricos del arquitecto Bernardo Giner de los Ríos, “aunque no han podido tocar la fachada de la casa de Giner de los Ríos, por la protección ministerial, pero la han reformado entera por dentro, modificando los techos y los suelos”, explica. “No se entiende cómo la Fundación Giner de los Ríos, cuya misión es proteger el legado de la Institución Libre de Enseñanza, ha llegado a destruirlo. Hoy, si te asomas a la obras, solo se ve un bosque de columnas”.

    Teresa Jiménez-Landi fue durante veintidós años documentalista de la ILE y fue despedida precisamente por criticar esas obras (ver ATLÁNTICA XXII número 1).
    Esta revista ha tratado en numerosas ocasiones de contactar con la Residencia de Estudiantes y conocer su versión de los hechos que se relatan en este reportaje, sin ningún éxito. Sus responsables de comunicación se limitan a no dar “ningún crédito” a las opiniones críticas.

    PUBLICADO EN ATLÁNTICA XXII Nº 27, JULIO DE 2013.

  4. Amando
    13 mayo, 2018 at 13:45

    Me temo que también Arturo Fernández, como los dueños del “cortijo” de la actual ILE, elude toda referencia a la vinculación histórica de la Institución con nuestros masones. Tímidamente y sólo de pasada, menciona la inspiración “krausista” de Giner de los Ríos, discípulo de Julián Sanz Del Río. Este último, masón, discípulo y traductor del pensador postkantiano masón alemán Karl Christian Friedrich Klaus, fue el inspirador del ideal que subyacía en el movimiento cultural que atrajo e integró a la intelectualidad progresista española que dio vida a la Institución Libre de Enseñanza.
    ¿Por qué tanto empeño (o miedo) en ignorar la filiación masónica de tantos españoles ilustres?
    ¿Por qué oscura razón no caben en la “memoria histórica” de nuestro país?…

  5. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    13 mayo, 2018 at 14:30

    La vinculación histórica de la “Institución Libre de Enseñanza” (ILE) con nuestros estimados amigos masones fue notable a lo largo de toda su historia desde sus comienzos hasta inclusive el Exilio republicano. Importantes “institucionistas” masones fueron (recordando rápidamente sólo algunos): don Hermenegildo Giner de los Ríos y su hijo don Bernardo, hermano y sobrino respectivamente de don Francisco, fundador principal y alma de la “Institución”. También, don Nicolás Salmerón, don Gumersindo Azcárate, don Santiago Ramón y Cajal, don Antonio Machado, don Fernando de los Ríos, don Rodolfo LLopis, y un largo etcétera. Todo ellos integrantes o simpatizantes de la ILE. Vaya -brevemente- con esto nuestras simpatías, consideración, reconocimiento y agradecimiento públicos a la masonería española, a cuyas logias principales hemos hecho llegar también: /// UN “PROYECTO” GENERAL EDUCATIVO, CULTURAL, CIENTÍFICO, SOCIAL, TOLERANTE, COEDUCATIVO, LAICO, ESTÉTICO Y ÉTICO, DE PROGRESO Y MODERNIDAD DE LA HISTÓRICA “INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA” (ILE) -DEL EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL- PARA EL SIGLO XXI. /// Solicitando su interés, consideración, estudio y posible “colaboración” o participación en el mismo por su importancia para el presente y futuro de nuestro país.

    Un Cordial Saludo.

    Málaga, a 13 de Mayo de 2018.

    Arturo Fernández Domínguez.

  6. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    13 mayo, 2018 at 16:57

    AL COLEGIO “MADRID” DE MÉXICO:

    /// NUESTRA ENHORABUENA, FELICITACIONES, RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO AL COLEGIO “MADRID” DE MÉXICO POR CONTINUAR CON SU MAGNÍFICA “TRADICIÓN” DE CONMEMORAR TODOS LOS AÑOS LA “PROCLAMACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA ESPAÑOLA” EL 14 DE ABRIL EN MÉXICO.

    TODO UN GRAN EJEMPLO A SEGUIR POR EL PRÓXIMO NUEVO COLEGIO “MANUEL B. COSSÍO” DE LA HISTÓRICA “INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA” (ILE) EN ESPAÑA. ///

    UN ABRAZO FRATERNAL REPUBLICANO.

    MÁLAGA, 14 DE MAYO DE 2018.

    ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    (HIJO DEL EXILIO REPUBLICANO, SOCIALISTA E “INSTITUCIONISTA” ESPAÑOL).

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    “Siempre pienso al Colegio como un gran barco que cruzó el mar, un barco que se transformó en escuela agitado con vientos genuinos de utopía y sueños para un mundo más justo”: Carolina Arias en la inauguración del mural ¡Viva la República!.

    Escrito por Madrid en 17 abril, 2018. 

    En el marco de la ceremonia por el 78 aniversario de la Proclamación de la Segunda República Española, el pasado 13 de abril, se inauguró el mural ¡Viva la República!, como parte del proyecto del taller de artes plásticas de secundaria “Muros contra el olvido”. de la profesora Carolina Mariana Arias Cartes. En sus palabras de presentación nos expresó: “La idea del Mural ¡Viva la República! surgió de un conjunto de intereses y sinergias que se conjugaron en este proyecto del cual hoy presentamos su primera parte y que contará la historia y orígenes del Colegio Madrid. La inspiración surgió, por un lado, del proyecto de Memoria Histórica del Colegio. Al trabajar con el archivo del Colegio Madrid (el cual conserva testimonios, escritos y documentos del Colegio) pude entrever, imaginar y reconocer las historias del Colegio, incluso mi propia historia entrelazada con la llegada del exilio chileno a México y la generosidad y solidaridad del exilio español hacia nosotros; pude imaginar a sus personajes, a sus niños, sus ideales, tristezas, recuerdos, orgullos e inevitablemente mirar al origen de nuestro Colegio: la Segunda República Española. El CECAM, proyecto de formación continua para profesores del Colegio (espacio para la innovación y constante reflexión sobre nuestro quehacer como profesores) fue también génesis y motor para iniciar este proyecto mural para alumnos del Taller Artes Plásticas de Secundaria.

    “Siempre pienso al Colegio como un gran barco que cruzó el mar, un barco que se transformó en escuela agitado con vientos genuinos de utopía y sueños para un mundo más justo. Imagino a los niños que llegaron desde España pasando por África, Veracruz y finalmente su infancia en el castillo de Mixcoac. Imagino al maestro Jesús Revaque, y a sus compañeros maestros, ideando los preparativos para recibir a los chicos en las aulas. Imagino que el capitán de este barco-escuela siempre tendrá que ser un maestro y un republicano de corazón. Imagino que la República pintada en este mural decide comenzar a caminar a paso quieto y firme por Cantabria, Catalunya, Valencia, Bilbao, México…

    “Hoy 13 de abril, primavera de 2018, desde la Cuidad de México a nombre del Taller de Artes de Secundaria del Colegio Madrid, presentamos formalmente y con mucha alegría, este primer cuadro titulado ‘Viva la República’, dedicado especialmente a todos los republicanos españoles que fueron exiliados, a los que estuvieron presos, a los que quedaron en España, a los que en la bandera de la libertad bordaron el amor más grande de su vida —como dijera Federico García Lorca; a todas las mujeres y alumnas del Colegio que en la mirada tienen un jardín ‘de tres colores por venir: rojo de la soledad, amarillo de la luz y morado de luchar’. Y por supuesto a los mexicanos que compartieron el ideario republicano.

    “¡Viva la República! ¡Viva España! ¡Viva México!”

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    “Todos debemos sentirnos muy orgullosos de pertenecer a esta magnífica comunidad”: María Eugenia Colsa en la ceremonia por la Segunda República Española.

    Escrito por Madrid en 17 abril, 2018. 

    Nuestra directora de secundaria, María Eugenia Colsa Gómez, nos recibió en los patios de su sección para conmemorar el 87 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española, el pasado viernes 13 de abril. Asistimos los alumnos de sexto de primaria, todos los de secundaria y bachillerato, y los chicos de tercero de preescolar, que nos alcanzaron para cantar el himno del Colegio. También asistieron maestros, personal y autoridades del Colegio, miembros de la Asamblea de Asociados y representantes de los padres de familia.
    Maru, como le decimos con cariño, nos recordó que “La República Española fue el primer proyecto de ese país que realmente buscó incluir a toda su población, para darles oportunidades con un espíritu de justicia.” Nos platicó de la reforma agraria y de la reforma educativa y cultural del proyecto republicano, que tuvo, casi como en un espejo, grandes coincidencias con el México cardenista, que recibió a los exiliados, luego de la injusta guerra civil, “Las familias republicanas —continuó Maru— tuvieron que salir exiliadas, pues en su país sólo les esperaba represión y silencio, entre ellas la mía, entre muchas. Llegaron afortunadamente al México cardenista, sin duda el proyecto político y social más amplio e incluyente de la historia de nuestro país, que tenía muchas similitudes con el proyecto republicano español.”

    Y luego, hablando ya sobre nosotros: “El Colegio Madrid fue fundado el 21 de junio de 1941 para atender y proteger a los niños y sus familias que venían de la guerra. Desde su origen el Colegio, además de desarrollar una educación vanguardista enfocada en los aprendizajes, ha mostrado una vocación protectora y solidaria, basada en los ideales de la república española y el cardenismo. Gracias a este generoso país la nieta de una cocinera y un obrero, como yo, pudo acceder a estudios superiores y convertirme en la primera mujer profesionista de mi familia […] Esa vocación fue renovada en los años setenta, cuando llegaron otros niños cuyas familias también fueron perseguidas políticamente, los exiliados entonces fueron sudamericanos de Chile, Argentina y Uruguay.”

    Finalmente nos recordó al Colegio Madrid protector y solidario en la actualidad “Este año ha sido difícil para el Colegio Madrid y su comunidad. Nuestras instalaciones fueron afectadas, tanto por las inundaciones como por los sismos; pero gracias a una administración muy sana y a una gran cantidad de trabajo de todos los que aquí convivimos, nos estamos recuperando, más fuertes y más seguros. Afortunadamente no hubo pérdidas humanas en nuestra comunidad, pero algunas de nuestras familias tuvieron afectaciones en su patrimonio, lo que comprometió su permanencia en el Colegio; pero la solidaridad de su comunidad, recabando recursos para becas emergentes y humanitarias, ha confirmado nuestra vocación protectora y el sentido de cuidado y justicia que nos dio origen. Desde aquí quiero agradecer profundamente a todos los profesores, administrativos, personal de mantenimiento e intendencia, padres, estudiantes y ex-alumnos que han participado en nuestra recuperación con su incondicional apoyo. Creo que todos debemos sentirnos muy orgullosos de pertenecer a esta magnífica comunidad y no me queda más que decir ¡Madrid bien, siempre bien!”

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    Conmemoración de la Segunda República Española. Nuestros alumnos toman la palabra.

    Escrito por Madrid en 17 abril, 2018. 

    El pasado viernes 13 de abril en la explanada de la secundaria, se llevó a cabo la ceremonia por el 87 aniversario de la proclamación de la Segunda República Española, en la que queríamos hacer notar que el Colegio Madrid, desde sus orígenes, el México cardenista y la España republicana, fueron espacios y momentos de protección, inclusión y cuidado de sus comunidades, con un espíritu de solidaridad, justicia y diálogo.

    El alumno de sexto de primaria Mauro Schneider Reynoso, se expresó de la siguiente manera: “El Colegio Madrid fue fundado por los republicanos exiliados para dar educación, respetando todas las creencias. En sus inicios, el Colegio fue gratuito e incluía libros, ropa y comida. No sólo acogió a exiliados españoles, sino también a exiliados de otras partes. Es una comunidad que siempre ha sido solidaria en situaciones graves, incluyendo los desastres naturales, y ha implementado campañas de acopio para enviar víveres a otros estados de nuestro país. De hecho, en eventos recientes ha estado presente para apoyar a su propia gente, que se vio afectada por las inundaciones y temblores.” Y terminó diciendo: “Estoy orgulloso de este Colegio que acogió a muchos refugiados, que es y nos enseña a ser solidarios, que es incluyente, que me ayudó a crecer y a ser quien soy, este es mi Colegio, El Colegio Madrid”
    Por la secundaria habló Luis de la Vega de la Mora, quien dijo: “Los que apoyaron a la República, comunistas, obreros, sindicalistas, entre otras ideologías e ideas, lograron vencer y crecer juntos. Lograron unirse por una causa de libertad y justicia y cambiar al gobierno en el poder. Ellos nos demostraron que, a pesar de todas nuestras diferencias, al final, todos podemos luchar por una causa común.” Y más adelante completó su idea: “Los republicanos llegaron a las costas de Veracruz en busca de salvación, libertad, oportunidades, de alguna manera de expresarse, de una utopía […] Construyeron escuelas, hogares, educaron, aprendieron, escribieron, descubrieron y rascaron la utopía para convertirla en su destino. Ahora continuemos este legado en esta comunidad que ellos fundaron, retomemos una y otra vez nuestros proyectos, crezcamos, venzamos, construyamos, cambiemos al mundo. Esto parecería imposible pero se puede siempre y cuando… estemos juntos.”

    Finalmente habló Emiliano Peña Ayala, alumno de sexto semestre del bachillerato CCH, nos recordó: “Hoy es un día que nos sirve para recordar el por qué podemos llamar a nuestros maestros por su nombre, el por qué no rezamos entre clases, el por qué es tan importante que no nos quedemos callados cuando vemos que se comete una injusticia dentro o fuera del Colegio, el por qué podemos —y debemos siempre— manifestar nuestras inconformidades; recordamos por qué respetar nuestras diferencias, por qué nos es inevitable reconocernos en el otro. Hoy no venimos a escuchar la historia de la República como si fuera cuento de hadas, ni a hablar maravillas de nuestro Colegio. Más bien venimos a repensar qué significa ser herederos y herederas de las ideas del exilio republicano; a replantearnos la naturaleza de este Colegio, y a recordar que todos nosotros somos parte de una comunidad de la que nosotros somos responsables de reproducir, que nos acoge y acogerá siempre. Recordar de dónde venimos nos ayuda a saber quiénes somos; el sabernos continuadores de aquellos valores comunitarios que forjaron a los exiliados republicanos, nos ayuda a marcar una pauta y mostrar una dirección que nos guíe hacia ser mejores personas, a ser más humanos, a concebirnos como parte de una comunidad y recordar que nuestras acciones impactan directamente en todo y todos quienes nos rodeen. La idea de que venimos a celebrarnos como descendientes del exilio es errónea; venimos a celebrarnos como herederos de sus ideas, y como herederos tenemos una responsabilidad muy grande: no dejar nunca que los valores que mantienen erigida a esta comunidad se pierdan, y reproducirlos a la primera oportunidad que se nos presente. ¡Celebremos la República!”

  7. Amando
    13 mayo, 2018 at 18:36

    D. Arturo: Le agradezco su reacción a mis observaciones. Esperemos que cunda el ejemplo entre nuestros periodistas. Ser masón no implica ser republicano, pero para muchos de nosotros es casi un imperativo. Un saludo.

    ¡Viva la República!

  8. ARTURO FERNÁNDEZ DOMÍNGUEZ
    13 mayo, 2018 at 18:54

    D. Amando: Le agradezco también su amable y sincera respuesta. Estoy -completamente- de acuerdo con usted en que ser masón no implica ser republicano, aunque para muchos de ustedes sea un imperativo; igualmente, ocurre en que ser “institucionista” tampoco implica ser republicano o/y masón, pero para muchos de nosotros es también un imperativo ideológico, social, estético y ético. Un Cordial Saludo.

    ¡¡¡ Viva la República y la histórica “Institución Libre de Enseñanza” (ILE) ¡¡¡

    Málaga, a 13 de Mayo de 2018.

    Arturo Fernández Domínguez.

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