Mas, Puigdemont y Torra: Campeones de recortes

Eduardo Luque Guerrero ||

Periodista y analista ||

El mal llamado “procés” es, y ha sido en estos años, una fábrica de mistificaciones. El uso y abuso de los medios de propaganda en manos del gobierno de la Generalitat, regados profusamente con dinero público,  ha permitido la generalización de un relato falsario, frentista, que alabando los instintos más bajos de una parte de la sociedad catalana ha generado una fractura social, no sólo contra los trabajadores del resto de España sino en el interior de la sociedad catalana.

El primer actor de este sainete, que esperemos no acabe en tragedia, no es otro que el gobierno de Rajoy. La incapacidad y estulticia del gobierno del PP, atenazados sus dirigentes al grito de “Sálvese quien  pueda”, pringados en casos de corrupción, ha propiciado la inacción del Estado más allá del marco jurídico- policial. Desde 2012, la situación no ha ido sino a peor con un ejecutivo madrileño que ordenaba a sus euro parlamentarios fijar un perfil bajo en el asunto catalán. Un ministro de Exteriores desbordado e incapaz de contrarrestar la propaganda independentista. Unos responsables de interior en la inopia que no supieron controlar el trasiego de urnas desde la frontera francesa hacia Cataluña y unos servicios de inteligencia  ciegos a la organización de un referéndum que se había estado gestando durante muchos meses.

El segundo actor han sido los sucesivos gobiernos nacionalistas y su caterva de políticos incapaces. Artur Mas, brilla entre ellos con luz propia. Imbuido de un enorme “ego” que le hizo aparecer en carteles publicitarios como un nuevo mesías, no pudo digerir que hubiera de llegar al Parlamento en helicóptero porque el 15-M le bloqueó los accesos. Es en ese momento (2012) cuando se inicia la deriva nacionalista hacia la independencia. Su esperanza: mejorar la financiación autonómica. Su modelo: el “concierto vasco” al que había renunciado Jordi Pujol años atrás. Artur Mas puso en marcha, con permiso de la Moncloa, un esperpento de Referéndum  que debería haber servido para atemperar la situación.  Mientras, el mismo personaje, impedía por la  fuerza los referéndums contra los recortes que se intentan organizar en Cataluña. La pregunta sometida a votación (“¿Cree que la acción del Gobierno de Cataluña debería dar prioridad a las políticas de salud, educación y servicios sociales, para garantizar estos derechos básicos y cumplir con el Estatut?”) cuestionaba las premisas del gobierno derechista de Mas y el ejecutivo catalán entendió, como así era, que la consulta en realidad era una crítica hacia su gobierno. Artur Mas precisaba desviar la atención sobre su gestión y la corrupción de la oligarquía dominante; para ello, rompió el acuerdo tácito con Madrid y utilizó el Referéndum como pedestal para convocar unas elecciones donde cosechó un sonoro fracaso. ¡Inteligencia política donde la haya! Fueron otras las opciones independentistas que se beneficiaron del contexto. Así que “De aquellos barros vinieron estos lodos”.

El otro gran actor ha sido la “izquierda podemita”, caracterizada no por la indefinición, como se les ha reprochado, sino por un apoyo “de facto” al “procés”. Las declaraciones de algunos de sus dirigentes, camino de convertirse en la nueva izquierda caviar, unidas a su falta de  visión  estratégica les ha marginado de la escena pública (la caída en las encuesta es uno de los síntomas). Hasta ayer, Podemos criticaba al gobierno por ser heredero del franquismo, no dudaban en tildarlo de autoritario e incluso teorizaban sobre la imposibilidad de su reforma. Hoy, cuando un gobierno de “izquierda” gobierna la Moncloa y líderes de Podemos esperan algún puesto en los aledaños del poder. Podemos  se queda  sin discurso. Sin relato y sin su líder “carismático”, la organización queda desnortada, como pollo sin cabeza, ¿Cómo justificar la existencia de un Estado neo-franquista que permite que el PSOE, los grupos independentistas  y Podemos puedan cambiar un gobierno? El nuevo objetivo al que dirigir sus ataques es la justicia. Olvidando interesadamente que han sido los jueces los que están condenando y poniendo bajo los focos los casos de corrupción.

La izquierda podemita no ha entendido que el problema catalán es, sobre todo, un problema de clase, de reparto del poder entre facciones de la oligarquía que utilizan la excusa del “procés” para introducir recorte tras recorte  con un objetivo: hacer recaer la crisis a espaldas de los de siempre. Deberíamos entender que el “circo del procés” oculta un proceso incesante de expropiación social, de las clases humildes a las adineradas vía recortes y privatización de los servicios públicos. Muchas de las grandes familias catalanas fervorosamente independentistas son las grandes beneficiadas de este proceso de expropiación de la riqueza social.

Los dirigentes de Podemos obvian ese debate, es incómodo. Su propuesta política pasa por la construcción de una formación interclasista, sólo así es posible conquistar a la mayoría social que permita entrar en las instituciones, fin último y principal de la organización. En la práctica, el llamamiento de esos dirigentes para “asaltar el cielo”, o las críticas hacia “la casta”, en el fondo no son sino figuras retóricas, fórmulas que pueden tener alguna validez en la mercadotecnia electoral y poco más. La posición dubitativa frente al “procés” de los dirigentes choca, las encuestas internas así lo demuestran, con la posición de los sufridos militantes y simpatizantes.

Un personaje como Albano Dante Fachin (otrora dirigente máximo de Podemos, y autodeclarado no independentista) se pasea por los platós de la televisión subvencionada haciendo apología de lo que antes denostaba. Ahora es la segunda en el barco de Podemos en Cataluña (Marta Sibina) la que apuesta por apoyar la fuga hacia ningún sitio de Torrà o Puigdemont. Como ¿abandonará su escaño conseguido por Podemos en el Congreso o irá al Grupo Mixto? Evidentemente todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida.

Podemos Cataluña, es igual la marca utilizada, ha interiorizado en su discurso el planteamiento de la derecha catalana respecto al “procés”, (referéndum de autodeterminación, libertad para Cataluña…) ¿Pero está prohibida la libertad de expresión o manifestación? ¿No controlan los partidos independentistas los medios de difusión? ¿No  tienen voz en el gobierno del Estado? En realidad, el discurso utilizado hace juego al argumentarlo de la derecha independentista. Cree esta formación de izquierdas que así se cuestionaría el gobierno de Rajoy. En realidad lo que consigue, cuando además se carece de un proyecto de Estado, es ahondar la división entre comunidades y alimentar la incomprensión y el enfrentamiento entre unos trabajadores u otros. De esta forma, al ahondar la crítica hacia todo lo “español”, que juzgan rancio y carca, generan un nicho de oportunidad para el crecimiento de la otra derecha, la nacida para sustituir al PP. Sus votantes no son peligrosos burgueses reaccionarios ni neo-fascistas contumaces, son ciudadanos normales, muchos de los cuales habían simpatizado con las propuestas de Podemos o el 15-M. Ahora, y según algunos dirigentes de Podemos, por el hecho de sentirse españoles, de querer la unidad de los trabajadores en contra de los de siempre, de permanecer siempre fieles a nuestros principios somos tildados de fascistas ¡Ver para creer!

Podemos no ha querido ver que las fuerzas a las que ha apoyado y apoya no tienen ningún escrúpulo en incrementar la tensión social, no dudan en cerrar el “Parlament” hasta octubre cuando sirve a sus intereses hurtando el debate político a la ciudadanía. Podemos debería haberse planteado una reflexión sobre aquello que Jürgen Habermas definía como el “patriotismo constitucional”. Así, hemos presenciado, entre incrédulos y asombrados, como la formación de Xavi Domenech y Ada Colau  coincidía con algunos planteamientos del gobierno de Puigdemont o de Torrà (ese personaje que no duda en escribir tuits xenófobos contra los andaluces, como ya hicieran en su tiempo otros próceres como Pujol o el ahora detenido Junqueras). Podemos Cataluña sufre también las secuelas de la crisis institucional catalana, el triunvirato que constituía su equipo dirigente (Albano, Domenech y Colau) quedó convertido en una bicefalia cuando fue defenestrado Albano Dante Fachin de la Secretaria General de Podemos. En este marco, y más cuando la tendencia electoral es negativa, se hace inevitable el enfrentamiento entre los líderes supervivientes. Lo hemos visto en Podemos ¿cuántos quedan del núcleo original? La tendencia en organizaciones con estructuras débiles y que apuestan por el hiperliderismo político es hacia la simplificación jerárquica, al mismo tiempo que generan redes de influencia dentro de la organización. En esta batalla Ada Colau tiene en sus manos la carta del poder municipal y la posibilidad de crear una estructura clientelar que no tiene su rival Xavi Domenech.

Haría bien Podemos en recordar que la derecha catalana la constituyen personajes que no dudan en subirse el sueldo más de un 5%, como ha hecho el “president de la Generalitat”. En julio, ese mismo personaje inyectó más de 20 millones en TV3. La televisión catalana es un agujero sin fondo. Es posible que ese dinero haya salido de las espaldas de los funcionarios catalanes que, a diferencia de la mayoría de las autonomías, aún han de cobrar la parte proporcional de las extras del 2013 y del 2014. El gobierno de Torrà no ha dudado en desdecirse de los acuerdos con los sindicatos, todo ello curiosamente con el silencio sindical. ¿Tendrá algo que ver con la subvención conseguida, sin concurso público, por UGT (1.247.333,87€) y CC.OO (1.340.495,74€) y conocida poco antes de cerrar el “Parlament” por vacaciones, cuyo argumentarlo era: “en concepto de participación institucional de los agentes sociales”? Seguro que no hay relación causa –efecto entre el apoyo prestado por los sindicatos a las manifestaciones independentistas y los dineros otorgados.

En este período reciente se ha producido una decantación en las posiciones políticas. Se ha evidenciado por un lado el naufragio del proceso independentista. En primer lugar, porque se ha demostrado Incapaz de hacer realidad las promesas. ¿Dónde quedó la DUI (Declaración Unilateral de Independencia)? ¿Dónde la proclamación de una República Independiente? ¿Dónde las estructuras de Estado? Donde quedaron las altisonantes declaraciones de diputados como el señor Tardà o el rufianesco Rufian, cuando vendían “urbi et orbi” que abandonarían sus escaños inmediatamente porque habían desconectado de España. Ya se sabe: el sueldo y los privilegios pagados por esos “fascistas” españoles no es de desdeñar, hay que ser “astutos” y vivir a costa del enemigo.…

En segundo lugar, el Independentismo se muestra incapaz de conseguir las  mayorías sociales imprescindibles para hacer viable su proyecto. Los enfrentamientos entre los partidos y los sectores más hiperventilados del Independentismo irán a más.

Y en tercer lugar porque se ha demostrado que el “procés” no cuenta con ningún respaldo internacional que no sean partidos de extrema derecha como “Liga norte” o el partido  independentista flamenco N-VA (Alianza Neo-Flamenca). En concreto, este partido de extrema derecha parece querer incluir en sus filas como euro-diputado al fugado Puigdemont. Otros partidos europeos que dan apoyo al “proces” son el xenófobo y derechista UKIP (United Kingdom Independence Party), a través de su ex líder, Nigel Farage, el neofascista Partido por la Libertad de Holanda, a través de su líder, el controvertido Geert Wilders. También Heinz-Christian Strache, líder del FPO o Partido de la Libertad de Austria…. veamos: la “crem de la crem” de los partidos neo-fascistas europeos.

La falta de proyecto político viable del Independentismo ha evolucionado hacia la aparición del “cesarismo” capaz de ordenar desde la distancia el “asesinato político” de sus rivales o de aquellos que no comulgaran con sus proposiciones. La defenestración de Marta Pascal, antigua Secretaria General del PDCAT, es el último aunque no el único ejemplo. Intuimos que las últimas lecturas del fugado Puigdemont han sido la vida de los 12 césares de Suetonio; ¿Se mira el huido en el espejo de Nerón, que contemplaba impertérrito la destrucción de Roma mientras él permaneciera a salvo? Puigdemont pretende controlar los CDR (comités de defensa de la República) como fuerza de choque contra las otras fuerzas políticas independentistas, especialmente ERC, su gran rival a partir de ahora.

El “president Torrà” lo advirtió; primero la autodeterminación, después la autodeterminación y al final la autodeterminación. La política del actual inquilino del “Palau de la Generalitat” solo tiene un único “leitmotiv”, una única fijación: la autodeterminación. Para este personaje, escogido dedocráticamente por el “césar belga”, la evolución de la sociedad catalana, sus dificultades y sus necesidades pasan a un segundo plano. Nada nuevo podemos esperar en políticas sociales, puesto que seguirá la línea trazada durante estos años por el nacional-independentismo. Los datos se acumulan, golpean las puertas y se cuelan por las ventanas. La crisis política en Cataluña, ha ocultado uno de las mayores estafas sociales que se conocen. Cataluña está a la cola en prácticamente todos los indicadores de bienestar social del Estado. Para eso ha servido el “procés”.

Los informes de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales[1]. Un órgano independiente, creado en 1994 y altamente profesionalizado, dibuja una situación en los Servicios Sociales dramática. De los datos se deduce que la Generalitat de Cataluña ha sido una de las Comunidades Autónomas que más han recortado en Servicios Sociales. Así la asociación constata que en servicios sociales en el período 2009-2017 y a pesar de la “recuperación económica, que nos vendió el PP, el gasto social es un 7.1% inferior al del comienzo de la crisis. En este momento hay cinco comunidades que han recuperado el gasto social previo al 2009 (Baleares, Navarra, País Vasco, Cantabria, Asturias y C. Valencia)Mientras que dos, Castilla-La Mancha (18,76%) y Cataluña con un 19,96% son las campeonas de los recortes (la media española se sitúa en el 7,7%) Cataluña ha recortado en el período gobernado por Mas, Puigdemon y Torrà un total de 4.134, millones de Euros. El conjunto de las autonomías destinan el 61,4% del presupuesto a Servicios Sociales, mientras que Cataluña el  (55,4%). Es, asimismo, la quinta por la cola en gasto por habitante en Servicios Sociales con 2.227,18€ lejísimos de Navarra (3.247,39€).

La situación es especialmente sangrante en dos aspectos claves y ahí el nacional-independentismo no puede echar la culpa a nadie puesto que tienen las competencias transferidas. Sanidad es el primero: en estos años las autonomías en el conjunto del Estado recortaron 6000 millones (9,34%) Los gobiernos nacionalistas catalanes fueron los campeones absolutos de esta triste carrera al recortar el 27,51% con un total de 3328,1 millones. ¡Cuántos muertos, cuantas desgracias familiares, cuanto sufrimiento ocultan estas cifras![2]. A esto hay que añadirle el desvío de recursos hacia las instituciones privadas. La comunidad catalana y la madrileña han sido modélicas en este aspecto. En gasto sanitario por habitante Cataluña ocupa el tercer lugar por la cola con 1.178,29€/habitante. La media española es de 1.255,31€/habitante.

El segundo gran grupo de recortes es el destinado a la educación, la primera salvedad es indicar que los datos no distinguen entre dinero enviado hacia lo público o el derivado a las escuelas privadas o privadas concertadas. Cataluña ha recortado el 12% de su presupuesto destinado a educación la media en España es del 6.9%. (Cataluña es la tercera comunidad en volumen de recortes) En gasto por alumno es la quinta por la cola….

Cuando finalmente el ruido de fondo deje de ocultarnos la música, habremos de exigir a esos próceres de la independencia, los de “pata negra” y los sobrevenidos, que nos expliquen hacia donde nos llevan. ¿Estos son los ríos de leche y miel que prometieron? Si esta es la Cataluña por la que porfían yo me exilio a Sebastopol.

 

Notas

1https://www.directoressociales.com/documentos/novedades-en-discusi%C3%B3n.html

2 Estos datos son hasta el 2015.

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