Fabián Salvioli: “No falta derecho, falta voluntad política”

Pedro López López ||

Profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ||

El nuevo relator de Naciones Unidas, sucesor del colombiano Pablo de Greiff, es el prestigioso jurista argentino Fabián Salvioli, que tomó posesión el 1 de mayo de 2018. El pasado martes, 18 de septiembre, Salvioli impartió una conferencia en el Congreso de los Diputados sobre la situación de impunidad de los crímenes de la dictadura franquista. La conferencia respondía a una invitación del intergrupo de Memoria Histórica de las Cortes, firmada por Unidos Podemos, el PNV, ERC, PdeCat y Compromís.

Le precedió en el uso de la palabra el también destacado jurista Manuel Ollé, ex presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de España y profesor de la Universidad Complutense, que recalcó lo incomprensible que resulta que España no aplique la normativa internacional de los derechos humanos, obligado como está el estado a cumplirla según determinan los artículos 10.2 y 96.1.

El profesor Salvioli puso énfasis en la claridad de la normativa internacional de derechos humanos y del derecho penal internacional a propósito de los crímenes internacionales. Una normativa que el Estado español se niega aplicar, a pesar de las numerosas exhortaciones de varios órganos de Naciones Unidas. En concreto, tales órganos han reiterado, por activa y por pasiva, que nuestra Ley de Amnistía es incompatible con la legislación internacional y que debe ser derogada. La vergonzosa respuesta del gobierno español, en septiembre de 2014, al informe del relator anterior, Pablo de Greiff, fue que España ha optado por una política de olvido, amnesia y perdón. Es una respuesta intolerable para Naciones Unidas: ninguna sociedad se puede construir con estas bases.

Aprovechó, asimismo, Salvioli para un interesante matiz sobre el perdón y la reconciliación. Una cosa, dijo, es el perdón del torturado al torturador, que es una cuestión personal en la que al Estado no le cabe entrar, y otra es que se reduzca el concepto reconciliación a este gesto individual. La reconciliación para la Justicia Transicional se refiere -y en esto fue muy didáctico- a la recuperación de una sociedad con su Estado, en la medida en que éste, en el pasado, ha cometido crímenes horrendos contra su propia población. Aunque las víctimas puedan perdonar a sus verdugos, el Estado está obligado a actuar aplicando medidas de justicia. Los procesos de Justicia Transicional no se pueden llevar a cabo sin las víctimas, y éste es un déficit que se constata en España, al parecer de Salvioli.

Lo cierto es que el Estado español en esta materia no ha hecho en toda la recuperada democracia desde 1977 más que poner excusas de mal pagador. Que si ahora (“ahora” en 1980, en 1990, en 2000, en 2010…) hay cosas más importantes (como si esas cosas más importantes se resolvieran no atendiendo a las víctimas del franquismo), que si la crisis, que si no hay fondos, que si no es el momento… Lo que enfatizó el relator es que el injustificable abandono de las víctimas del franquismo no responde a falta de derecho (tanto en el ámbito nacional como en el nacional), sino a falta de voluntad política, como todo el movimiento memorialista sabe.

Su exposición fue bien acogida por las asociaciones presentes, que sienten una vez más el respaldo de Naciones Unidas y la falta de voluntad de los sucesivos gobiernos para cumplir con el Derecho Internacional, un derecho cuyo intérprete está en los órganos de Naciones Unidas, no en tal o cual cargo ministerial o gubernamental. El Derecho no es la carta de un restaurante cuyos platos elige a su gusto el gobierno de turno, pero así lo ha tomado el Estado español en materia de crímenes de la dictadura franquista.

Si ha habido algunos tímidos avances, desde luego no ha sido mérito de ningún gobierno, sino exclusivamente de la lucha incansable de las víctimas, desoídas olímpicamente por los gobiernos del PP y algo más educadamente por los del PSOE, que sigue a día de hoy negándose a derogar la Ley de Amnistía, como claramente dijo tras la conferencia el representante de este partido en el intergrupo de Memoria Histórica.

El principio establecido en Crónica Popular exige que, para que los autores de un comentario a un artículo, firmado con nombre y apellidos, vean publicado su comentario, deben firmar de igual modo el textos que nos envíe. En caso contrario, no se publicarán.
Y eso lo haremos aunque el comentario sea favorable al artículo: no se publicará ningún comentario si no va acompañado por la identificación personal de su autor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *