César Jara: El expolio de RENFE

enCandela

 
 
 
César Jara ||

Un país no puede progresar sin contar con una red ferroviaria potente. Y en materia ferroviaria, España ha retrocedido mucho en los últimos años.

Mientras se han construido unas cuantas líneas de alta velocidad, pagando entre todos a precio de oro las mismas, para que las grandes constructoras se hicieran más ricas y pudieran seguir pagando comisiones ilegales a ciertos políticos, el ferrocarril público convencional, las líneas regionales y de cercanías básicas fueron abandonadas a su suerte.

Así, millones de ciudadanos pagamos un AVE carísimo para uso de una minoría y los trenes que han de servir para que los trabajadores lleguen cada día a su puesto de trabajo o para vertebrar el territorio socialmente languidecen.

El gobierno del Partido Popular hizo lo posible para adelgazar la empresa pública RENFE con vistas a su futura privatización, dejó de mantener los trenes susodichos, de cubrir bajas por jubilación en su plantilla y optó por favorecer el gran negocio de las grandes empresas que, en algunos casos, se ha visto que financiaban incluso ese partido.

Hay situaciones que son especialmente graves y llamativas, como que Granada estuviera tres años y medio sin tren directo a Madrid, y sigue sin tenerlo a Valencia y Barcelona, mientras que RENFE ha venido pagando cada día una pasta gansa a empresas de autobuses por enlazar la capital turística andaluza con la línea del AVE en Antequera.

Pero hay cosas aún más graves, según fuentes sindicales fiables consultadas, que demuestran cómo, durante muchos años, algunos directivos de RENFE han propiciado la externalización de servicios de mantenimiento y reparación de trenes, llegando a entregar sumas millonarias a empresas contratistas que se han hecho de oro con ese negocio, alguna de ellas ligada directa y descaradamente a determinados directivos.

Así, se ha producido un verdadero y escandaloso expolio de la empresa pública, abusando en los precios de los trabajos realizados, (a veces ni se realizan) y en los costes de las piezas que se suministran a los talleres propios de RENFE.

Pongo ejemplos: si en un taller propio de RENFE de una zona ferroviaria concreta como Asturias el personal tarda un mes en hacer una total revisión a fondo de un material móvil, dejando el mismo en perfectas condiciones de circulación segura, esa misma operación la realiza una contrata externa en medio mes, con la mitad de plantilla, supuestamente para abaratar costes, cosa que es mentira, porque al final cobra más, y el tren no queda bien reparado y al poco tiempo debe pasar una nueva revisión.

Así se saquea RENFE con el conocimiento de sus altos directivos, a pesar del cambio de gobierno y de algunos mandos en la cúpula de la empresa pública.

Mientras tanto, cada día, decenas de trenes de cercanías y regionales no circulan o son retirados por falta de personal o de mantenimiento, mientras que altos directivos cobran sueldos millonarios y el Estado, o sea, el pueblo, mantiene todo el tinglado.

RENFE se ha convertido durante los últimos años en una vaca de la cual han ido chupando leche muchos listos, a la espera de que el año 2019 empresas como Avanza, Alsa, Air Nostrum y otras ligadas a la gran banca se hagan con el pastel del tráfico de viajeros en larga distancia.

Me consta la sensibilidad al respecto y su deseo de mejorar las cosas del ministro de Fomento, José Luis Abalos, pero no tengo claro si será capaz de cambiar todo lo que hay que cambiar en poco espacio de tiempo.

De momento, sería necesario cortar algunas cabezas e investigar a fondo ese expolio sistemático que ha sufrido RENFE durante muchos años para devolver al pueblo un ferrocarril público de calidad, social y asequible para todos.

*Periodista.

El principio establecido en Crónica Popular exige que, para que los autores de un comentario a un artículo, firmado con nombre y apellidos, vean publicado su comentario, deben firmar de igual modo el textos que nos envíe. En caso contrario, no se publicarán.
Y eso lo haremos aunque el comentario sea favorable al artículo: no se publicará ningún comentario si no va acompañado por la identificación personal de su autor.