IIIª República: el enemigo en casa

Pedro Fernández Herrero ||

Presidente de Alternativa Ciudadana Progresista ||

¡ No hay 2 sin 3, República otra vez ! Quién de los que creemos que la IIª República Española fue un período de gran esperanza para los trabajadores y los desfavorecidos de este país no ha oído y gritado: ¡No hay 2 sin 3, República otra vez!

No es un grito de guerra sino de paz, de lucha contra el ventajismo de las aclases dominantes en todas y cada una de las partes del territorio frente a las clases populares en todas y cada una de las partes del territorio, contra la corrupción y el derroche, contra la prepotencia de quienes se creen elegidos, contra el dominio eclesial, contra la desigualdad en mayúsculas.

Por todas esas razones, muchos agradecemos a los promotores del Encuentro Estatal por la República su convocatoria en Valdebernardo, el pasado 10 de noviembre. Mil gracias por asumir esa responsabilidad y llevar adelante esa iniciativa.

Muchos sentimos que era lo que esperábamos hace tiempo y no podíamos faltar a la cita, no nos podíamos fallar a nosotros mismos. En Valdebernardo estuvimos.

Nos animó que se marcara como camino: “la lucha por una República que sea el marco de una verdadera democracia política, económica y social. Que restituya los derechos sociales, laborales y políticos sustraídos y que garantice las necesidades básicas de pan, trabajo, techo, igualdad, pensiones, educación, salud, medio ambiente y cultura para el conjunto del pueblo“.

Pero, como dice el refrán, “poco dura la alegría en la casa del pobre“. El encuentro de Valdebernardo empezó bien y bien planteado, sin entrar en terrenos no propios del republicanismo bien entendido. La decepción llegó y fue creciendo a medida que asistentes de toda España fueron tomando la palabra y hablando de una república abstracta para acabar negando valor a las personas para dárselo en exclusiva a unos supuestos pueblos no libres e indeformables por la historia y, por supuesto, solidarizarse con lo que ellos llamaban lucha del pueblo catalán y sus presos políticos.

Otras intervenciones sí hicieron recuperar el ánimo, pues hablaron de los temas que puede y debe resolver la IIIª República, ya que solo cabe luchar por una república que ponga coto al ventajismo de las clases dominantes sea cual sea el territorio donde éstas operen.

Como señalaron los representantes de las organizaciones republicanas catalanas Coordinadora 14 d’abril, Esofir-Isofyr y Alternativa Ciudadana Progresista en sus intervenciones, Ias reclamaciones de soberanía plena guiadas por las clases dominantes de siempre para mejor alcanzar sus intereses de clase no pueden vestirse de república porque sólo son monarquías sin palacio pero con toda la desigualdad, corrupción e inmovilismo de las monarquías tradicionales.

El único grupo catalán que siguió otra línea fue el desconocido en el activismo republicano Som Alternativa. A poco que uno sepa como funciona el mundo ya ve que es un ente creado a partir de la subvención y para dar sostén económico a quienes, tras romper con la izquierda y perder su escaño, están ahora en la derechista Crida de Puigdemont.

Las organizaciones republicanas catalanas (excepto Som) hemos hecho un comunicado lamentando el profundo desconocimiento de la realidad catalana que muchos mostraron y la idealización absurda de una lucha que creían republicana cuando es básicamente supremacista. Sobre todo, consideramos improcedente e ilógico que a última hora y fuera del orden del día se aprobara una moción en apoyo a los presos políticos que además pretendieron fuera por aclamación. Si éstos son los conceptos democráticos, a poca república llegaremos.

El problema de fondo es si queremos una república que cumpla un mínimo de condiciones o sólo queremos pasarnos la vida diciendo que luchamos por la república y quejándonos de lo muy malos que son los demás.

Si queremos, de verdad, una república hemos de centrarnos en lo ya expuesto en los párrafos 2 y 5 de este artículo. Lo demás es no desarrollar un proyecto propio creíble y ser parte en el conflicto de otros que sólo puede llevar al enfrentamiento entre nuestras propias bases potenciales.

Las organizaciones catalanas que hemos hecho el comunicado antes mencionado sabemos de sobras que pasear en las manifestaciones la tricolor junto a la estelada ha perjudicado muchísimo al mensaje republicano. Sólo sacando la tricolor en solitario avanzamos. En el homenaje a Azaña, en la calle, que hicimos en Barcelona el 17 de noviembre muchos transeúntes y conductores nos saludaron e hicieron sonar sus claxons, algunos de ellos puño en alto. Sólo había tricolores y se fiaban. Base social hay y ganas de avanzar hacia la IIIª República española también.

El Encuentro Estatal por la República marcó una ruta de actividades a llevar adelante para hacernos visibles en la sociedad. La primera acción es la convocatoria de una manifestación el 6 de diciembre en Madrid bajo el lema “Contra la Constitución Monárquica, por la IIIª República“. Es un lema entendible por el republicanismo y atractivo para las clases populares. Lástima que el manifiesto se desvíe y menoscabe el potencial apoyo al dar prioridad a conceptos que nada tienen que ver con la solidaridad y el esfuerzo colectivo en beneficio de todos que defendemos los republicanos.

El tal manifiesto, que puede leerse en el blogspot de encuentroestatalporlarepublica, sitúa el derecho de autodeterminación de los pueblos por delante de los derechos laborales, sociales y políticos. Es una clara muestra de la enorme empanada mental que vive hoy el mundo republicano español. Priorizar la autodeterminación de los pueblos (que no es más que las élites locales campen a sus anchas como ya lo hacen en los recientes Estados bálticos y balcánicos) es querer asegurarse que el movimiento republicano en España no va a crecer nunca. Da la sensación que la Zarzuela está detrás.

Lo de los pueblos, cuando más del 10 % de las familias españolas proceden de fuera de la península y el segundo tercio del siglo XX vivió enormes movimientos migratorios internos, es de un inmovilismo mental preocupante. El blogspot antes mencionado recoge el escrito de la intervención de la Coordinadora del País Valencià per la República en la que dice: “…y continuidad de la monarquía borbónica instaurada en 1707 por la fuerza de las armas que “por justo derecho de conquista“ arrasó la soberanía política de los valencianos”.

Retroceder en el tiempo para clavarse en un período donde los principios republicanos de igualdad, fraternidad, etc. ni estaban ni se les esperaba es, como poco, sorprendente. No sabemos si asocian a esa soberanía política de los valencianos la expulsión y matanzas de moriscos entre 1609 y 1611, ó como es un hecho negativo se lo imputarán a la monarquía que, ¡Oh, sorpresa!, regía la soberanía política de los valencianos.

La jornada laboral de 8 horas, el derecho a divorciarse ó a abortar, la alfabetización universal y tantas mejoras sociales no las trajeron soberanías políticas preborbónicas, las trajeron las luchas por una sociedad moderna y cuyo mejor exponente político fue la IIª República.

Cuando el republicanismo se desprenda de ese mensaje carlista y reaccionario que es la autodeterminación de los pueblos tendrá opción de triunfar. Esperemos que no se tarde mucho en entenderlo.

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