Quieren reprimir al mosso d´esquadra, no al provocador. No está claro si es por decir idiota o por afirmar que no hay república. Solidaridad con el mosso

Francisco Frutos Gras ||

Ex Secretario General del PCE ||

Fue así: El mosso le dice al Agente Forestal de la Generalitat, queviste de uniforme oficial en la manifestación contra la reunión del gobierno de España en La Llotja, vulnerando las más elementales normas de funcionamiento de los cuerpos oficiales, “Tú eres funcionario como yo, o qué”; el forestal contesta “sí”, el mosso le dice que como funcionario le defienda a él, que no le ataque; el guarda contesta que “él defiende a la república”; el mosso le replica “qué república ni qué cojones. La república no existe, idiota”. Y la Generalitat quiere empapelar al mosso. 

Quieren convertir a los “Mossos d´esquadra” en algo parecido a la Brigada Político Social del franquismo, para que proteja, defienda, ensalce y acompañe a los movimientos parecidos al  del filo fascista Dencás, de tan nefasto recuerdo en la historia catalana, y repriman a los que defiendan cosas tan elementales como una Constitución, que siempre puede y debe mejorarse, a un Estatut que emana de esa Constitución y a unas normas y métodos elementales de funcionamiento democrático.

Si a ello añadimos que quieren una judicatura catalana puesta a dedo, en la que se señale y excluya a todos los que consideran enemigos del independentismo; y que, para rematar, consideran que el señalamiento, las amenazas, el acorralamiento de que son motivo los que no comulgan con el nazionalismo identitario, son puras anécdotas que se inventan los enemigos de la Catalunya “Una,Grande y Libre”, según las afirmaciones de Torra y congéneres concluyendo que no hay violencia y sí una perfecta convivencia entre catalanes, tenemos el cuadro más parecido a lo que pretenden y a lo que hasta los franquistas tuvieron cautela para no ciscarse en sus propias leyes con tanto desparpajo.

Y que no me digan que ellos no detienen, torturan y encarcelan ya que todo podría andarse si su “República”, o sea la “Monarquía absolutista, hereditaria  y bananera” que defienden y dicen haber conquistado el 1 O, a la que ni siquiera dotan de las básicas garantías de funcionamiento democrático de la monarquía parlamentaria actual, tuviera algún día un poder real y no fuera la fábula-ficción que han creado.

Me es difícil encontrar realidades políticas en nuestro entorno en las que se haya llegado tan lejos en el aprovechamiento de las leyes, instituciones y mecanismos de gobierno de un sistema democrático parlamentario para liquidar, no reformar ni mejorar, las mismas leyes, instituciones y formas de participación democrática, como se ha hecho en Catalunya.

Y todavía llegan los cenutrios auxiliares de la “izquierda oficial”, que se proclaman federalistas y anti independentistas, a los que llamo “palanganeros” del secesionismo, vociferando “muera el régimen del 78” y declamando cuatro frases de retórica federalista y republicana, que me recuerdan más el “vivan las cadenas” de la vuelta a España en 1814 de Fernando VII y la liquidación de la Constitución de Cádiz, la PEPA, o incluso la proclamación del Cantón independiente de Cartagena para, decían, iniciar el federalismo en España. ¡¡Cómo se repiten las cosas sin aprender su lección!!

(Miércoles, 26 de diciembre de 2018).

Para la izquierda, rechazar a la derecha y sus políticas es más fácil que rechazar las mismas o parecidas políticas practicadas por los partidos “progres

Se me ha ocurrido este título y el contenido del artículo, cansado de ver y escuchar como una cantinela aburrida y fraudulenta el “debate”, por llamar de alguna manera a la politiquería repetitiva que se produce diariamente, como si hubiera desaparecido el talento, la inteligencia, las formas y métodos de hacer política, desde cada una de las posiciones contradictorias de las diversas ideologías, programas y capacidades personales, que buscan, unas, convencer a una sociedad con un cierto grado de capacidad crítica y elevar su conciencia y compromiso, o adormecerla, otras.

Lo más reciente, por no ir más lejos y porque continuará y no será lo último, es el esperpento Torra-Sánchez y subalternos en Barcelona.

Pasemos a lo que me interesa, intentando procurar una sonrisa y no abundar en las múltiples razones que hay para sufrir y llorar este momento de Catalunya, España y el mundo.

Vamos a ver algunos ejemplos de lo que afirmo, sin necesidad de remontarnos en todo a los tiempos ancestrales, aunque a lo mejor sería necesario poner algún ejemplo de realidades más remotas, como las acontecidas en torno a la Gran Guerra 1914-1918 y a los protagonistas que aprobaron en cada país europeo los presupuestos de guerra.  En la actualidad de los últimos años tenemos:

1.- Entre la guerra y la paz 

a.- Gran movilización contra la decisión del presidente Aznar y su gobierno de participar en la guerra promovida por los yanquis y aliados contra el Estado de Iraq. Movilización justa que no evitó la guerra ni los centenares de miles de muertos que se produjeron, destruyendo y devastando un país. Las grandes mentiras de los criminales de guerra reunidos en las Azores: “Iraq tiene armas de destrucción masiva y el régimen de Sadam Husein impulsa y arma a los terroristas”. Quedó claro cómo mentían los bellacos.

b.- En Libia, el gobierno que participó militarmente en la agresión criminal contra un pueblo que tenía las condiciones de vida, de trabajo, de estudio y de recepción de trabajadores inmigrantes, mejor de África, y de muchos otros países no africanos, fue el gobierno del PSOE, presidido por Rodríguez Zapatero, con una ministra de Defensa y otra de Exteriores y un general de la OTAN, ahora candidato de Podemos a lo que caiga.

Dejo aquí el asunto y no hablo de la posición política que han tenido en relación a la guerra de agresión contra Yugoslavia y Siria, a la beligerancia contra el gobierno de Venezuela, salvo la última actitud de Zapatero defendiendo un acuerdo. Y no abundo en cómo el gobierno de España y ayuntamientos tan importantes como los de Madrid y Barcelona han recibido a golpistas venezolanos y filo terroristas sirios por la extraña mezcolanza entre derechos humanos compatibles con violencia y guerra.

Y tampoco me refiero a la plena aceptación por unos y otros de las bases militares de la OTAN en España, ni de la venta de armas a dictaduras feudales que asesinan a criaturas y a poblaciones civiles.
2.- Sobre derechos socioeconómicos, laborales, servicios públicos, privatización de  empresas
Unos y otros han recortado derechos, servicios, han probado “reformas” laborales, han privatizado empresas y servicios públicos por aquello de que lo privado es más eficaz.

Al final del gobierno Zapatero, se aprobó la “reforma” del artículo 135 de la Constitución, decidiendo que pagar la deuda externa, en muchos casos a las grandes corporaciones transnacionales,  era prioritario a satisfacer las necesidades sociales más perentorias.

Hay más cosas pero creo que los ejemplos puestos, que pueden contrastarse fácilmente, son suficientes para saber exactamente qué ha ocurrido, por qué ha ocurrido y quiénes son los responsables de las decisiones tomadas.
3.- Sobre el asunto España

Es vergonzosa la actitud de unos, otros y los que antes podía llamar propios. Las derechas nacionalistas, españolas, catalanas o vascas, que se han repartido el botín económico-financiero neoliberal, poniéndose siempre de acuerdo en cómo recortar derechos de las clases trabajadoras en beneficio de sus oligarquías, o para robar, ahora van a la greña furibunda después de que los nazional-secesionistas catalanes hicieran frente a la crisis económica iniciada en 2008 con tremendos recortes sociales que achacaron a la España que robaba a Catalunya sus recursos, no a sus saqueos del 3% y más por los Pujoles, CDCs y demás hierbas cómplices y/o encubridoras.

Según la demagogia nazional-separatista este saqueo por parte de los españoles es lo que impedía a Catalunya alcanzar el paraíso prometido con la independencia. Mentira a lo Goebbels que se han creído muchos catalanes.

Y de la izquierda, ¿qué decir? La izquierda ha entregado el concepto de España y todo su significado histórico, actual y futuro, a la derecha, renunciando a impulsar y construir lo que se inició con la proclamación de la 1ª República el 13 de febrero de 1873, que duró hasta que, el 29 de diciembre de 1874, el general Martínez Campos dio el golpe de Estado reinstaurando la monarquía borbónica.

La izquierda ha renunciando también, a pesar de sus proclamas republicanas retóricas, a continuar lo que con fuerza empezó la segunda República Española en 1931, proceso histórico yugulado por el levantamiento de Franco apoyado en el fascismo español e italiano y en el nazismo alemán.

Resumiendo, no hay alternativa si la izquierda, o sus restos, no entiende que la 3ª República Española sólo será posible algún día si se lucha por su construcción, sin divagar sandeces sobre pretendidos e inexistentes “derechos de autodeterminación” y lamiendo las botas de los nacionalismos periféricos, tan deleznables como los centrales.
Conclusión

Rechazar a la derecha y a las políticas naturales a su carácter es algo permanente que nunca deberá olvidarse, enmascararse o difuminarse por políticas progres, o de “izquierdas” pretendidamente más sociales, que dejan intacta la capacidad del capital para continuar desarrollando sus proyectos, con más o menos consenso social, sindical y político.

Y en enero recordaremos a Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, asesinados en Berlín en 1919 por criminales de diverso pelaje ideológico mezclados, que no soportaban que las ideas de la paz y el socialismo que esta mujer y este hombre, entre muchos otros, representaban, avanzaran y se fortalecieran de verdad en la vida y luchas de los trabajadores. Luego llegaría el nazismo.

Motivo para la reflexión de tanto “izquierdista de salón”, de tanto progre de institución y cuchara.

(Lunes, 24 de diciembre de 2018).

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