Un regalo (republicano y lingüístico-educativo) de Reyes

 Salvador López Arnal ||

Profesor de la UNED ||

Para Maria Manonelles, por su lápiz y los tres colores.

Para José Antonio Labordeta (1935-2010), en el recuerdo siempre. Por y con “Somos” 

[Cataluña se está empequeñeciendo a toda velocidad. Si los espacios hasta ahora compartidos de lengua, cultura, son patrimonializados por el independentismo, todo el mundo pierde. El independentismo que no amplía bases sino rechazo, la lengua y la cultura que se debilitan, Cataluña en riesgo de decadencia]

La redención casi mística de una República catalana que dirigiría la derecha que ha mandado, que manda y piensa seguir mandando, ¿es la panacea? ¿Una República con las formas de gobernar neoliberales que siguen siendo las mismas? Lamentablemente, también desde ERC se continúan aplicando unas políticas de ajuste que son una vergüenza. Las listas de espera, los recortes,… nos han puesto a la cola de España. La odiosa España tiene mejores presupuestos sanitarios que Cataluña. Y España, no lo olvidemos, es la cola de Europa… Los datos, que se pueden encontrar en la página Marea Blanca son contundentes. A título de ejemplo, se puede citar que, en este momento, en lista de espera quirúrgica (que no es la única, porque la primera comienza cuando vas al especialista y te han de hacer una resonancia magnética), hay 600.000 personas en toda España, de las que Cataluña, la primera comunidad en este nudo, aporta 170.000 [el 28,33%]. De los recortes perpetradas por el equipo Artur Mas-Boi Ruiz se deriva que Cataluña, que estaba siempre en posiciones altas en calidad asistencial, esté en este momento a la cola de las comunidades autónomas”.

Antoni Barbarà Molina (2018)

 

En una república democrática bien ordenada, las autoridades deben responder de sus actos ante las poblaciones que gobiernan. Si, además, hay indicios racionales de que esos actos pueden ser constitutivos de presuntos ilícitos penales, sus responsabilidades deben

ser dirimidas en un juicio público. Ensalzar los abusos de poder y propugnar la impunidad de las autoridades que los han perpetrado, hasta el punto de considerar negativo un proceso penal en el que dichas autoridades puedan, por ejemplo y entre otras cosas, dar razón de sus actos y defender su inocencia, equivale a proponer un retorno a las sociedades estamentales anteriores a la Revolución Francesa. La actual monarquía parlamentaria surgida de la reforma del franquismo está lejos de ser una república democrática bien ordenada, aunque está más cerca de ella que la dictadura militar del general Franco. Para empezar, el rey, jefe del Estado y mando supremo de las fuerzas armadas, goza del privilegio de la inmunidad judicial (art. 56.3 de la CE), además del privilegio de haber accedido al cargo por ser el hijo del anterior jefe del Estado. Pero para avanzar hacia la república democrática de lo que se trata es de acabar con esos y otros privilegios, no de extenderlos a una lista cada vez más larga de autoridades políticas”.

José Luis Gordillo (2019)

 

Dos citas para inaugurar el año (¡Feliz 2019!). De ambas se aprende. El siguiente tuit, muy oportuno (tanto como el anterior de Joan Coscubiela), hace las funciones de la tercera cita (Hay que iniciar su lectura por la “reflexión” de Isabel PP Díaz Ayuso en La Sexta):

Empecemos por lo más “divertido”. ¡En .Cat no nos falta de nada! Hasta el punto que tenemos también nuestro “Nicolás .Cat” (¡miren quiénes fueron sus avalistas!): María Jesús Cañizares, “El ‘pequeño Nicolás’ del ‘procés’ confiesa: “He mentido y pido perdón”. El gurú económico del soberanismo, bendecido por Germà Bel y Ramon Tremosa, entre otros, regresa a Twitter para admitir que ni es doctor ni se mueve en determinadas esferas de poder”. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/pequeno-nicolas-proces-confiesa-mentido-perdon_211113_102.html. Quines coses! Quina cara i quin riure… per no plorar (llorar)!

Lo siguiente no es tan divertido: la sede de Ciudadanos de Vilaseca (Tarragona) amaneció el pasado martes, 1 de enero, con varias pintadas sobre un cartel de Albert Rivera. Entre los lemas: “fascistas”, “perros, “fuera”, junto a un lazo amarillo eso sí. Es el tercer ataque a la sede. Por sus obras les conoceréis. ¿Alguna denuncia, alguna crítica de las fuerzas del nacional-secesionismo? Hasta el momento, silencio absoluto. Contra Ciudadanos, ¿todo vale? ¿Son fachas y punto, y ya está?

Si hablásemos de los temas esenciales, de aquellos en los que no jugamos mucho o casi todo, les recomendaría esta nota sustantiva de Miguel Muñiz: “Cumbre del clima” en Polonia”. http://www.mientrastanto.org/boletin-175/notas/cumbre-del-clima-en-polonia. ¡No se la pierdan! ¡Real y verdadera como la vida misma!

Vayamos a nuestros asuntos.

2019 es un buen año para rebelarse contra la injusticia y la opresión”. Así apuntó el presidente vicario, el de las bestias, en la alocución monolingüe (más incluso que la del Jefe de Estado del pasado 24) del 30 de diciembre. ¿Nos estaba sugiriendo Joaquim Torra que nos rebelásemos contra su gobierno y su cosmovisión nacional-secesionista, y contra los planes “a distancia” del expresidente sionista? Si esa fue la dirección de su flecha, adelante, no perdamos el tiempo.

El supremacista, xenófobo e hispanofóbico presidente de la Generalitat de Cataluña habló también del 2019 como el año de la libertad (nacional-secesionista, por supuesto). Encendamos todas las alarmas, e intentemos no apagarlas. O es un nuevo farol, que todo es posible, o, de nuevo, la vía unilateral, las descalificaciones de siempre y los desmanes políticos se van a intentar imponer de nuevo. Toda prudencia y preocupación es poca.

Compensen de alguna forma los malos augurios para este 2019 en estos compases iniciales del nuevo año. Regálense “Roma”, de Alfonso Cuarón, por ejemplo. Véanla en cine, en comunidad, en pantalla grande. Dicen algunos dicen que es un nuevo regreso a un neorrealismo superado. Pues será eso… si es eso (que no lo es). En cualquier caso, es también, y sobre todo, una deslumbrante historia (muy política) de amor y agradecimiento que no olvida los conflictos de clase en el México de principios de los setenta y recuerda (con horror) la masacre (a veces olvidada) de Tlatelolco.

A nuestro tema de hoy.

El monotema, se diga lo que se diga, va de poder y dinero (y de amnistías colaterales por desfalcos y corrupciones) y de ubicar aún más, con mayor preponderancia si cabe, a las “poderosas familias catalanas de toda la vida”, las que se consideran tales, en puestos destacados de mando y dirección en la sociedad (la ley de hierro de estos cuarenta años). Todo ello amparado en el “España nos roba, exprime, oprime, engaña y explota”. Se conocen las consecuencias del “programa emancipador”: buenos trabajos (que no son, en algunos casos, trabajos propiamente), excelentes remuneraciones, redes que dan más poder y contactos, favoritismos, clientelismos familiares, silencio sobre lo que no conviene hablar, buena vida burguesa, buenas herencias para seguir la rueda y así siguiendo. Se les forma para eso, para mandar y dirigir. Va de “natural” en su caso.

Esos son los puntos nodales, las finalidades. Pero en su proyecto, nada emancipador desde cualquier perspectiva social no elitista, la lengua juega su papel, su fundamental papel manipulador y distorsionador. De identidad muy marcada, de seña de identidad, de línea de demarcación, de exclusividad, de distinción entre unos y otros, de dominación cultural, de alejamiento de los otros, etc. Y de victimismo: nos siguen oprimiendo culturalmente, no nos dejan vivir en nuestra lengua, el catalán está en peligro de muerte. ¡Ficciones, que diría Jorge Luis Borges!

Conviene, por ello, estar atentos a propuestas sugerentes que no transiten por caminos trillados: catalán como lengua propia, la única lengua verdadera de Cataluña; castellano como lengua extranjera e impuesta que debe ubicarse, si es el caso, en el ámbito familiar; nada de “contagios lingüísticos”. La lista es larga y sabida.

Vale la pena reparar por ello en artículos como uno reciente de la profesora Anna Estany [AE], un texto que, injustamente en mi opinión, ha pasado algo desapercibido, un escrito que contiene muchas ideas de interés. “Innovación en el modelo lingüístico” es el título del trabajo. Fue publicado en Política&Prosa el 26 de septiembre de 2018 (https://www.politicaprosa.com/innovacio-en-el-model-linguistic/).

La filósofa de la ciencia de Federalistes d’Esquerra abre del siguiente modo:

No hay ya lugar a dudas que el mundo gira en torno a la innovación. Se innova en la cocina, a la música, al arte, al comercio, en las formas de organización social, en la estructura familiar; en fin, la lista sería interminable, no hay ningún ámbito de nuestra sociedad en la que no se hable de innovación. Dicho de otro modo, se vive la innovación como un avance en el sentido positivo de mejora asociado, además, a una idea inconsciente de calidad. De manera general, se puede decir que innovación y creatividad forman parte de la naturaleza humana, y hacen posible la supervivencia de la especie. En definitiva, están en la base de la evolución”.

A propósito de la eterna discusión sobre las políticas lingüísticas en Cataluña, señala AR, parece que los aires innovadores no han llegado al modelo lingüístico de la escuela en Cataluña, “que sigue centrado en la inmersión como el marco donde reside el éxito educativo en materia de lengua”. Las críticas a este modelo siguen también trabadas en su opinión, que yo no comparto, “en la doble línea en catalán y en castellano”. El objetivo de su artículo, apunta, es reflexionar sobre las líneas con las que habría que introducir las novedades en este campo “a partir de procesos creativos llevados a término por comisiones interdisciplinares formadas por educadores, didactólogos psicólogos y sociólogos”. No se parte de cero. Las reflexiones hasta el momento han sido numerosas y desde muchas perspectivas.

La idea es que hay pocas personas la vida de las cuales transcurra al 100% en catalán (el eslogan: «queremos vivir en catalán» sólo hace evidente la dificultad de conseguirlo en la práctica). Pero también es difícil vivir exclusivamente en castellano, pues es cierto que la expansión del catalán, sobre todo en la Barcelona urbana, ha sido espectacular en la democracia. Lo más corriente es el mestizaje de lenguas, el paso de la una a la otra a lo largo del día. Los tipos ideales de monolingües en castellano o en catalán sólo son eso, tipos ideales que sólo excepcionalmente la realidad ejemplifica”.

Esa excepcionalidad, en todo caso, no está ausenta del “vivir sólo en catalán”. Para sectores de la ciudadanía, es una finalidad positiva.

En cuanto a la situación en la escuela, comenta AE, el modelo que ha subsistido, con variantes notables habría que añadir (el punto es importante), y especialmente en la escuela pública (no tanto en la concertada y no, desde luego, en la privada) es el de la inmersión lingüística. En este momento, sostiene AE en conjetura muy discutible, no parece que la cuestión esté resuelta sino que continúa parada entre la inmersión lingüística en catalán y la doble línea en catalán y en castellano. Pero, para llevar a cabo un proceso de innovación, “es imprescindible realizar un diagnóstico lo más riguroso posible de la situación actual y, a continuación, configurar un modelo lingüístico”. Más razonable imposible.

La inmersión lingüística como propuesta sobre la que reposa la organización escolar, sostiene AE, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, que además no son idénticos para todos los colectivos de la sociedad.

En primer lugar, hay que distinguir entre las ventajas y los inconvenientes desde el punto de vista instrumental, tanto profesional como coloquial, con respecto a la vida cotidiana en la educación, y las ventajas y los inconvenientes desde el punto de vista de la identidad y el reconocimiento cultural que conllevan todas las lenguas”.

Dos aspectos destacan sobre estos sentidos.

El primero hace referencia a las posibilidades que la enseñanza procura y que pueden revertir, por ejemplo, en las capacidades profesionales y en la competición propia dentro del mercado de trabajo, así como en la propia formación académica precedente a la inserción laboral. El segundo aspecto se refiere al reconocimiento de la identidad cultural que conlleva la aceptación necesaria para el resto, tanto de los escolares como también de parte del profesorado. Esta faceta cultural juega un rol importante para una aceptación futura en la sociedad en que se inserta el escolar”.

A partir de estas reflexiones (que en mi opinión tienen también otras derivadas de asimilación y de olvido de la cultura y raíces de la ciudadanía no catalanohablante) las hipótesis propuestas por la profesora de la UAB son las siguientes: a) desde el punto de vista instrumental, “la inmersión lingüística favorece los monolingües en castellano, en el sentido expuesto en el párrafo anterior, y puede desfavorecer a los monolingües en catalán”, y b) en el punto de vista de la identidad cultural, la situación se invierte, ya que las ventajas serían para los monolingües en catalán y las desventajas para los monolingües en castellano.

Hay que tener en cuenta con todo, señala con razón AE, tanto desde un punto de vista como del otro “que ventajas y desventajas están amortiguados debido a la promiscuidad lingüística, debido a que los hablantes monolingües, en uno y otro sentido, no suelen ser el grupo más numeroso”. Es decir, todos los escolares están impregnados en un cierto grado (a veces mayor, a veces menor o muy menor, a veces por “militancia uni-nacional” familiar) de la otra lengua.

 

Las propuestas innovadoras para esta situación deberían partir de la siguiente premisa en opinión de AE:

Una situación óptima no es sostenible para la escuela pública, ni siquiera para la mayor parte de la concertada. Me refiero a la propuesta de una doble línea en la misma escuela, una en catalán y otra en castellano, hasta que al final del proceso las competencias lingüísticas equilibrarán y facilitarán la enseñanza en cualquiera de las dos lenguas.

Sólo en las escuelas elitistas (AE piensa tal vez en Aula por ejemplo) se puede llevar a cabo este modelo, que ella (no en mi opinión) cree insostenible económicamente. Por tanto, “como en tantas situaciones y decisiones de la vida, hay que apostar por un propuesta satisfactoria”.

Se da la paradoja, prosigue, de que quienes más defienden la inmersión lingüística en lengua catalana “son, mayoritariamente, los monolingües en catalán, argumentando las bondad de la inmersión en una lengua que no es la del ámbito familiar”, sin atender, añado yo, los derechos lingüísticos de niños/as castellanohablantes y mucha teoría contrastada al respecto sobre la conveniencia de recibir las primeras enseñanzas en el idioma materno.

Con todo, y como es obvio, para los monolingües en catalán no hay inmersión lingüística, ya que la lengua de la escuela coincide con la familiar. Por lo tanto, infiere AE con razón, “los monolingües en catalán no se benefician de lo que consideran uno de los éxitos de la escuela catalana”. Tampoco se benefician de las bondades “del bilingüismo en las edades primeras, tal como aconsejan los neurocientíficos”. Los monolingües en castellano “son los que reciben los beneficios del programa de inmersión lingüística, así como las bondades del bilingüismo desde el punto de vista cognitivo”, aunque por supuesto no son esos los planes ideológicos de los gobiernos de la Generalitat. Tienen, sin duda, “desventaja en el sentido de que la lengua del ámbito familiar no se ve reconocida socialmente en la escuela”, aunque este reconocimiento, añade AE, puede venir por otros canales de socialización no escolares que la autora no concreta.

En conclusión, para AE los gran perjudicados del modelo de inmersión lingüística, tal como está establecido actualmente, son los monolingües en catalán. ¡Una buena inversión de la perspectiva!

Respecto a la lengua vehicular podemos considerar como tal, aunque no es el caso actualmente, “la lengua en la que se dirige la dirección a los padres y también en la que los padres o cualquier otro agente se dirigen a la escuela”. No coinciden ambas en muchas ocasiones. Una posibilidad sería que pudieran comunicarse en cualquiera de las lenguas (catalán o castellano), ya que se da por hecho (un supuesto no real en algunos casos, sobre todo en familias recién llegadas o con dificultades para el aprendizaje de idiomas) que todos comprenden las dos lenguas.

No es este el lugar, prosigue la profesora de la UAB, para realizar una propuesta de la organización de la enseñanza de las lenguas en la escuela, una tarea de especialistas con una perspectiva multidisciplinar en su opinión. AE se limita a dar unas pinceladas para un modelo lingüístico innovador desde una perspectiva de acercamiento, no de enfrentamiento. Las siguientes. En la enseñanza preescolar:

El catalán sería la lengua principal de comunicación de la maestra con los escolares. La presencia del castellano es importante desde el principio, así que necesitamos dedicar media hora al día a varias actividades en castellano como contar cuentos, juegos, conversación, etc. El tiempo dedicado al castellano puede variar en función de la lengua familiar y de las diversas circunstancias que hacen que el peso de una lengua u otra varíe”.

Nada de eso de esa en la situación actual. Ni cuentos ni juegos ni conversación. El catalán es dominante y hegemónico.

En la enseñanza primaria.

Esta etapa es crucial y por ello se debe pensar seriamente el peso de una u otra lengua y las variaciones que se deberán introducir en función de las diversas variables enunciadas antes. La lengua de enseñanza sigue siendo en catalán pero el castellano debe tener más presencia de la que tiene actualmente. En este punto, se deben hacer innovaciones importantes. Desde los 6 años, cada día debe haber alguna actividad en castellano. Al ser en esta etapa que se aprende a leer y a escribir, hay que programar cómo se introduce el aprendizaje en las dos lenguas a lo largo de esta etapa”.

Como en el caso anterior, la situación actual está muy alejada de ese escenario.

En la enseñanza secundaria obligatoria.

El modelo lingüístico en esta etapa no debe cambiar mucho respecto a la anterior en el aprendizaje de las lenguas, sin embargo, debido a que en los últimos años se imparten asignaturas de contenidos, es importante que a lo largo de esta etapa todos los escolares se hayan familiarizado con los contenidos (matemáticas, física y química, biología, ciencias sociales, y sobre todo, literatura y gramática etc.) en ambas lenguas. Esto significa que a lo largo de los cuatro cursos de la ESO, por ejemplo, en dos cursos se impartan las matemáticas en catalán y dos en castellano, y así en todas las demás asignaturas. El objetivo es que el mestizaje lingüístico llegue a un equilibrio y una competencia en las dos lenguas, independientemente del entorno familiar y social del que provengan los escolares”.

La distancia es sideral respecto al monolingüismo oficial actual.

En el bachillerato prosigue AE:

A lo largo de los dos cursos del bachillerato, en el que los contenidos constituyen el núcleo de la enseñanza, las asignaturas hay que impartirlas en las dos lenguas. Una propuesta posible para mantener el equilibrio sería que al menos el 25% de las asignaturas se impartieran en la lengua menos común entre los escolares. Por ejemplo, si en la escuela predominan los monolingües en catalán, sería aconsejable más asignaturas en castellano y si predominan los monolingües en castellano, más asignaturas en catalán”.

La distancia respecto a la situación actual sigue siendo enorme.

Conclusión, conclusión de la filósofa federalista: “el modelo lingüístico en la escuela no puede seguir excluido de los procesos innovadores que impregnan todos los ámbitos de nuestra sociedad”.

No hace falta estar de acuerdo con todas las consideraciones y propuesta de la profesora Estany para darse cuenta de que hay aquí un intento de renovación, de respeto a las lenguas, de evitar/superar la manipulación nacionalista de las lenguas (lo que está sucediendo actualmente y desde hace décadas como programa político-cultural muy meditado). Convendría tenerla presente y no lanzarla al archivo de lo inútil. Volveremos sobre ella.

Hay que evitar, sea como sea, que las lenguas (el catalán, el castellano o cualquier otra) se conviertan en “armas de destrucción masiva” de la cultura e identidad de los otros. Dos mejor que una; la diversidad y mezclas culturales (lo realmente existente de hecho) mejor que una cultura uniforme y excluyente.

Un apunte para ir finalizando sobre la situación económica de Cataluña (http://diaritreball.cat/catalunya-a-la-cua-en-qualitat-de-locupacio-i-benestar-social-mentre-lidera-el-creixement-economic/). Resumen: “La situación económica que vive Cataluña en el contexto europeo y español, que muestra un sólido crecimiento, no se corresponde con la calidad del empleo y el bienestar social que se vive en el Principado”. Es la conclusión que extrae CCOO de Cataluña del análisis de 33 tablas con datos socioeconómicos de todos los países de la UE y de Cataluña. El estudio, que data de noviembre de 2018, muestra cuáles son los datos económicos de Cataluña, sin averiguar si la competencia en cada caso es del Gobierno central, de la Generalitat o compartida.

1. En 2017 la economía catalana tuvo un crecimiento del 3,4%, lo que es ligeramente superior a la de España que fue del 3,05% y un punto superior a la de la media europea, que fue del 2,4%. Sin embargo, la tasa de paro de Cataluña casi dobla la media europea. Sólo Grecia y España (incluida Cataluña) tienen un paro más alto. Si se mira el paro juvenil, este indicador casi dobla la media europea y su tasa es la cuarta más alta después de la de España, Grecia e Italia.

2. En cuanto al trabajo temporal, su tasa es también la cuarta más de alta de Europa, a 7 puntos por encima de la media de la UE-28. En cuanto al trabajo a tiempo parcial no deseado, en Cataluña este indicador se ha doblado desde el inicio de la crisis económica y dobla el que se da en la UE

3. En Cataluña el paro de larga duración se sitúa en el 50,3% del total. Esto significa que de cada dos trabajadores en paro uno lo es de larga duración. El estudio recuerda que en 2008 el paro de larga duración era del 18,3%. ¡El incremento es del 174, 86%!

4. Por el contrario, el gasto en protección social en Cataluña está muy por debajo de la media de la UE e incluso por debajo de la media española. El gasto de Investigación y Desarrollo que se realizó en Cataluña se sitúa también por debajo de la media europea después de haberse reducido en los últimos años.

5. El gasto público en educación en Cataluña se sitúa muy por debajo de la media europea y también por debajo de la media española. En este sentido, el estudio muestra que el gasto es la segunda más baja de Europa después de la de Rumanía.

5.1. No hay error en el punto 5.

En otro orden de cosas, y sin querer amargarles el día republicano de Reyes, no estaría de más si tienen tiempo que lean esta información: Ignasi Jorro, “El dueño de la pizzería asediada por ‘indepes’: “Han amenazado a mi hijo“. El propietario de Bo di Napoli de Barcelona, señalada por una exmiembro de la ANC, lamenta que los secesionistas “actúen como nazis, haciéndole la vida imposible“. https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/pizzeria-boicot-independentistas-bo-di-napoli_210708_102.html

Mis regalos de fiestas:

1. Josep M. Cortés, “Rosalía: desgarro y arte contemporáneo”. https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/el-retrato/rosalia-desgarro-arte-contemporaneo_210537_102.html.

y 2. Salvador Oliva, “Carta oberta [abierta] a Jordi Pujol”, Quadern, 13.12.2018, p. 6. La traducción, que no está ni de lejos a la altura del texto, es mía (pueden leer la carta mientras escuchan a Mercedes Sosa y Fito Páez: https://www.youtube.com/watch?v=55BlQAb6IPs).

Estimado ex honorable:

Una noticia en el Diario de Girona de 30 de noviembre reportaba tres frases vuestras que quiero comentaros. En la primera, decíais que Cataluña está mejor ahora que hace 30 años. Pero vos sabéis muy bien que la verdad es todo lo contrario: tenemos un país fracturado, con amigos, colegas y familiares enfrentados los unos contra los otros, miles de empresas que han abandonado Cataluña, una relación con el resto de España problemática como nunca hasta ahora. Por si fuera poco, hemos tenido protestas en la calle (no organizadas por el poder) de estudiantes, maestros, profesores, médicos y bomberos. Y para remachar el clavo, una rata de alcantarilla del equipo de Artur Mas ha llevado unos presos a una pretendida huelga de hambre, que, con la excusa de buscar la unidad, sólo pretende que ERC no se lleve más votos que los ex convergentes, no sea que estos pierdan el poder, que les posibilita hacer negocios sucios. Decir que Cataluña está mejor es otra gran mentira.

La segunda frase decía que vos no tuvisteis ninguna vocación política, sino patriótica. ¿Es ser patriótico apoderarse del 3% de las obras realizadas durante todos los años que fuisteis presidente y taparlo con patriotismo? Vos, además, inoculasteis al país el peor de los males: el nacionalismo. Sí, porque cuando un pueblo se cree mejor que los demás, dado que los demás harán lo mismo, se crean nacionalismos contrarios y nace la guerra de unos contra otros, que es lo que ahora está pasando. Como comentó Gore Vidal, el nacionalismo es el último refugio de los cantamañanas, representados aquí por (a): los políticos en el poder y sus amiguitos; (b) los propagandistas del proceso (Rahola, Terribas, Sanchis y un largo etcétera), pagados escandalosamente con dinero público, y (c): los señuelos que necesitan formar parte de un rebaño sensible al egoísmo colectivo.

La tercera frase decía que usted había trabajado para cambiar el país, quemado y destruido por la guerra. Veamos: el mal que hizo Franco, que fue mucho, cualquier presidente demócrata y honrado lo habría ido curando sin 3%. Es sólo a la democracia, pues, a la que debemos todo. En cuanto a la lengua, en cambio, ¿quién se ha cuidado de que no se deteriore? La que oímos en los medios, que debería ser modelo y guía, es una lengua enfermiza. Las consejerías de Educación y de Cultura hacen todo lo posible para ignorar este deterioro. ¿Y qué hace la Generalitat para exigir que el Instituto de Estudios Catalanes se dedique a algo más importante que eliminar acentos diacríticos? Y etcétera, etcétera.

Para que todo sea dicho, sólo tenéis una triste cosa a favor: con los que han venido detrás vuestro, hemos ido de mal en peor. Con Mas, Puigdemont, Torra (éste que con un catalán embastado grita: “Apretad, apretad, que yo ya me he subido el sueldo y me quedo en casa mirando TV3”), ya no podemos caer más abajo.

Termino con un consejo: guardad silencio, por favor, para que cuanto antes los catalanes os olviden, mejor será para vos”.

Dos chistes-regalo para empezar el año:

El segundo:

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