Cómo se fabrica un usurpador

Juan García Ballesteros||

Presidente del Colectivo Prometeo||

Sé de antemano que casi todo lo que voy a recoger en este artículo ya ha sido publicado por otros autores, pero al igual que ocurre con “una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad” (lo que están haciendo los mass-media proamericanos con Venezuela), quiero volver a repetir “verdades demostradas” por los hechos para que por su repetición se conviertan en lo que son “verdades innegables”.

En este momento no forma parte de la estrategia geopolítica de EEUU dar un golpe militar a la antigua usanza, aunque lo haya intentado en tres ocasiones con Venezuela en los últimos veinte años y no le ha dado resultado porque tanto el Gobierno Bolivariano, como su pueblo y sus fuerzas armadas han rechazado rotundamente. Visto el fracaso, en los últimos años han cambiado la estrategia y han preparado con bastante tiempo el “asalto de poder”. Han buscado un “títere fiel” , Juan Guaidó, que nadie conocía, pero que la CIA ha estado preparando durante años hasta que llegara el momento de “usurpar el poder” y autoproclamarse “Presidente”. El momento para preparar el ataque y quitar al Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, fue enero de 2018.

Fue hace justo un año cuando se puso en marcha la estrategia. Era año de elecciones Presidenciales. Tanto EEUU como la parte más ultra de la oposición venezolana, así como los gobiernos serviles de la UE y Latinoamérica se encargaron de difundir antes de la elecciones que serían “fraudulentas” ¿Cómo es posible tal desfachatez?

A pesar de la baja participación (era mandato de la CIA que la oposición pidiera la abstención, pero una parte no aceptó y se presentó) el candidato chavista, Nicolás Maduro, obtuvo el 68 % de los votos. Los opositores que se presentaron quedaron muy lejos de ese porcentaje. El principal líder opositor Henri Falcón, después de perder, no quiso reconocer los resultados. José Luis Rodríguez Zapatero, uno de los 2000 observadores internacionales, después de las elecciones aplaudió la independencia de las elecciones y del Consejo Nacional Electoral. Comentó que el rector-opositor Luis Emilio Rondón, nada sospechoso de chavista, delante de tres observadores internacionales “expresó que las reglas electorales actuales son las mismas que las del 7 de Diciembre de 2015 en que fue elegida la Asamblea Nacional opositora”. El Sr Rodríguez Zapatero tachó de “irresponsables” a EEUU y la UE por no reconocer los resultados de unas elecciones con todas las garantías democráticas.

Negarse a reconocer a Nicolás Maduro como el Presidente que el pueblo venezolano democráticamente había elegido sería el primer paso para crear un Gobierno paralelo ilegal con un presidente interino, que como se esperaba, ha sido reconocido por EEUU y los países comparsa de la política imperialista (países ultraconservadores latinoamericanos y de la UE). Juan Guaidó amparándose en la Constitución Venezolana en una plaza se proclama Presidente de Venezuela ¿Pero realmente recoge la Constitución Bolivariana esta usurpación del poder? En ninguno de los supuestos que los artículos 233 y 333 se contempla tal posibilidad. En el 233 recoge los siguientes supuestos para designar un Presidente interino: muerte del Presidente, su renuncia, su incapacidad física o mental o el abandono de las funciones de su cargo. En el artículo 333 se recoge una defensa de la Constitución por si se derogase por un medio ilegal que no sea por el propio pueblo, añadiendo que cualquier ciudadano o ciudadana investido de autoridad debe colaborar en el restablecimiento de la legalidad. Como se puede observar en ninguno de los cuatro casos (art. 233) se dan para destituir al Presidente y tampoco que la Constitución esté en peligro de incumplimiento (art. 333).

Venezuela tiene el sistema electoral totalmente democrático, reconocido por observadores internacionales de todas las tendencias (UE, ONU,…) y por el propio expresidente de EEUU, Jimmy Carter, que en el Centro Carter (Atlanta) “elogió públicamente que el sistema electoral de Venezuela y declaró que es el mejor del mundo”. En los últimos 20 años este País ha tenido 25 procesos electorales, de los cuales 23 ha ganado el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y 2 la oposición. Como he recogido, todas las elecciones han sido analizadas con lupa por los observadores internacionales que siempre las han tachado de limpias y democráticas, menos éstas (20-05-18) que ya de antemano, por la imposición de la CIA, fueron rechazadas por los países mencionados de la órbita imperialista.

No nos puede extrañar el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela por los países subyugados a los caprichos y ansias de poder de un Presidente Americano, Donald Trump, belicista. prepotente y violador del Derecho Internacional. Este sometimiento a sus designios imperialistas ya ocurrió con la UE cuando apoyó la invasión de Irak, de Libia y de Siria. ¿Pretendía EEUU mejorar las condiciones de vida de los habitantes de esos países? En absoluto. Pretendía robarles su riqueza petrolífera. Después de la invasión y la retirada de las tropas de la OTAN han quedado esas naciones destruidas, algunas de ellas ingobernables.

En los últimos años (más en la era Trump), y demostrado el fracaso de la política intervencionista-belicista en Oriente Medio, EEUU ha vuelto su perversa mirada a lo que siempre consideró de Latinoamérica “su patio trasero”. Mediante tapaderas (dependientes de la CIA) de agencias para el desarrollo y la democracia (USAID, NED;…) han realizado operaciones encubiertas que han cambiado gobiernos progresistas (Ecuador, Brasil, Argentina, Honduras,…) y colocado en su lugar otros favorables a sus intereses económicos y estratégicos. Trump quiere ahora derribar (mediante involuciones, sanciones económicas, amenazas militares y terrorismo callejero), con la aquiescencia de sus países satélites, a este pacífico estado venezolano que sólo quiere mantenerse como pueblo libre, democrático y soberano.

¿Qué pretende Trump con la imposición de un Presidente títere en Venezuela, controlado desde Washington? Ni mucho menos mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos venezolanos, porque, entre otras razones, la imposición de un duro e ilegal embargo económico (denunciado por la ONU) está impidiendo que lleguen al pueblo alimentos, medicinas y productos de primera necesidad que necesitan. Después de este bloqueo totalmente ilegal desde le punto de vista internacional, este fascista de Trump se atreve a denigrar al digno pueblo venezolano enviándole una ridícula “ayuda humanitaria” ¿La razón?

Está clara. Venezuela es un país muy rico. Tiene hierro, coltán, diamantes, bauxita, uranio, gas, cobre y mucha, mucha agua dulce. Pero sobre todo, cuenta con las mayores reservas de petróleo y de oro del mundo. Desde que el Presidente Chávez llegó al poder, han sido 20 años de acoso e intento de derribo. No lo olvidemos. De nuevo EEUU cabalga sobre el atropello del derecho internacional para imponer un presidente marioneta y robar los recursos naturales del país. Para Idriss Jazairy, relator especial de la ONU, “la coerción, ya sea militar o económica, nunca debe usarse para buscar un cambio de gobierno en un Estado soberano. El uso de sanciones por parte de poderes externos para derrocar a un gobierno electo está en violación de todas las normas del derecho internacional” y continuó “me preocupa especialmente escuchar los informes de que estas sanciones están dirigidas a cambiar el Gobierno de Venezuela“,

Es tarea dura, pero necesaria del Presidente Maduro, utilizar todos los resortes que le confiere la Constitución para vigilar y controlar la importación, la producción y distribución de alimentos y productos de primera necesidad para evitar que los sectores más vulnerables de la población pasen necesidades. No se puede dejar en manos de la oligarquía, que quiere entregar el país y su riqueza a un gobierno extranjero, el poder de decidir la producción, distribución y comercialización de los productos. Venezuela, como país soberano, tiene que buscar y ampliar los socios comerciales internacionales para que, en un intercambio de productos, ciencia y tecnología, basado en el reconocimiento y respeto mutuo, logre todo aquello que necesita su país y que los mandarines y el imperio le niegan. Elvis Amoroso, diputado bolivariano, ha denunciado que su país tiene “55 buques con alimentos y medicinas” que no han podido entrar en Venezuela por el bloqueo americano.

Volviendo al autoproclamado Presidente interino, Guaidó, reconocido por lo que llaman a través de los medios de comunicación neoliberales “comunidad internacional” no puede ser más falso. Ha sido la ONU en su última reunión la que ha aprobado una resolución en la que, de forma rotunda, proclama que el Presidente constitucional de Venezuela es “Nicolás Maduro”. De los 194 países que forma la Organización de Naciones Unidas 160 votaron a favor de Maduro (82,5 %) y 34 (17,5 %) a favor de Guaidó. Ésta es la comunidad internacional, la que ha rechazado al impostor. Por ello, Jazairy apostó por un diálogo constructivo de la comunidad internacional que solucione los desafíos de la sociedad venezolana.

A pesar de todo, el perturbado de Trump está dispuesto, al igual de todos los Presidentes anteriores de EEUU, a montar “su guerra”. Para éste loco belicista, Venezuela reúne las condiciones (por su riqueza natural y su cercanía) para una posible invasión militar delegada (participando Colombia, Brasil,…) con la excusa que Maduro está matando de hambre a su pueblo. También completamente falso. En Diciembre pasado Alfred de Zayas, experto independiente de la ONU sobre el Orden Internacional Democrático y Equitativo, rechazó de forma categórica la existencia de una “crisis humanitaria” en Venezuela. Mientras se urge esta trama económico-belicista, algunos países europeos, controlados por la derecha conservadora, se han alineado rápidamente con su “jefe” Trump y han reconocido al usurpador Guaidó. La extrema derecha española (PP, C´s y VOX) se han lanzado a una campaña insidiosa contra el Gobierno democrático de Nicolás Maduro. Con su lenguaje falaz demuestran su fanatismo y sus convicciones antidemocráticas.

La vergüenza es nuestro Gobierno ¿Es que este Presidente, Pedro Sánchez, no conoce todo el entramado que se ha urgido contra el Gobierno bolivariano? Indudablemente, lo sabe, pero o se ha dejado llevar por la presión de EEUU (la CIA), los países europeos, la extrema derecha española y los “gerifaltes de su partido” o está convencido (y esto sería realmente grave demostrando su ignorancia -cosa que dudo-) que el Presidente Maduro es un “dictador” y que, por ello, le quiere imponer condiciones inasumibles, injerencias inaceptables para cualquier estado democrático. Con su postura cainita demuestra su poca valentía y su escasa-nula ideología de izquierdas ¿Por qué nuestro Presidente no pide elecciones, ni condena regímenes totalitarios como Arabia Saudí, Emiratos, Guinea,…?¿Por qué no acusa a Israel, Marruecos, Colombia, Honduras,…de violación de los derechos humanos? No se atreve, porque, en el fondo, participa de la misma línea ideológica y planteamientos políticos que los países de defienden esta sociedad injusta, desigual y poco democrática impuesta por el capitalismo neoliberal.

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