IND-187.- El mercado laboral en diciembre de 2018

Jose Daniel Lacalle||
Ingeniero aeronáutico y sociólogo. Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM)||

Los datos de la EPA de diciembre 2018 (1), al menos al nivel macro, eran francamente buenos: el incremento de la ocupación 2013-2018 era de 2’4 millones y el descenso del paro de cerca de 2’7 millones; en el último trimestre del año 2018, las cifras eran de 36’6 mil ocupados más y 21’7 mil parados menos (Tablas IC y IG). Pero las cifras de enero fueron un jarro de agua fría: de acuerdo con el INEM, la afiliación a la Seguridad Social cayó en casi 205 mil personas y el paro registrado subió en casi 83’5 mil personas (2).

                                                        

Hay que recordar que la EPA es una encuesta trimestral y de los datos del INEM se informa mensualmente, los primeros se refieren a ocupación y paro y los segundos a altas en la Seguridad Social y al paro registrado; es decir, no cubren exactamente las mismas partidas. Hay que recordar también que diciembre es un buen mes para la ocupación, debido a las contrataciones para las fiestas navideñas, lo mismo que enero es todo lo contrario, debido a las bajas de esas contrataciones. Y también es necesario tener en cuenta la excesivamente alta estacionalidad de nuestro mercado laboral y la excesiva contratación temporal en el mismo.

Si nos centramos en los datos de la EPA, recogidos en las Tablas adjuntas para los trimestres IV desde 2007, vemos que:

1.- Población en edad de trabajar y población activa (Tablas IA y IB)

La población en edad de trabajar ha crecido en el último año en 302’9 mil personas (140’6 mil varones y 162’2 mil mujeres), y en el último trimestre en 107’1 mil personas (51’4 mil varones y 55’6 mil  mujeres). La población activa ha subido en 103,8 mil personas en el último año (67’4 mil varones y 36’4 mil mujeres) bastante menos, casi un tercio, que la población en edad de trabajar, y en el último trimestre la subida ha sido de 14’8 mil personas (ha bajado en 44’8 mil varones y subido en 59’6 mil mujeres); la tasa de actividad se sitúa en 58’6%, con leve pero continua tendencia a la baja desde 2012, es decir, la recuperación desde 2012 ha ido a la par con el descenso de la actividad.

2.- Ocupación (Tabla IC) y trabajo asalariado (Tabla ID)

La población ocupada, que sufrió una fuerte sangría entre 2008 y 2013, de 3’5 millones de personas, comenzó una recuperación en 2013, de 2’4 millones en 2018; la ocupación se encuentra, por lo tanto, todavía, en más de 1 millón personas por debajo de las cifras del inicio de la crisis. En el último año la ocupación subió en 556’2 mil personas (313’6 mil varones y 252’4 mil mujeres) y en el último trimestre la subida ha sido 36’6 mil (descenso 8’7 mil varones y subida de 45’9 mil mujeres). La tasa de ocupación disminuyó de 2008 a 2013 de 89’6% a 73’9%, casi 16 puntos porcentuales; de 2013 a 2018 subió hasta el 85’6%, en 14 puntos.

El caso de los asalariados es muy similar al de los ocupados, dado que la tasa de salarización en nuestro país se ha movido, en el tiempo estudiado, entre el 81% y el 84%. Los asalariados perdieron casi 3 millones de personas entre 2008 y 2013 y recuperaron casi 2’5 millones entre 2013 y 2018.

3.- La precariedad laboral. La temporalidad (Tabla IE), el trabajo a tiempo parcial (Tabla IF) y el desempleo (Tablas IG, III).

La precariedad no se limita a esas situaciones, habría que considerar, fundamentalmente, la economía sumergida (que está alrededor del 20/25%) y los bajos salarios, que han evolucionado a la baja y en donde todavía no se ha notado la influencia de la subida del salario mínimo.

3.1.- Los contratos temporales

Descendieron en 1’76 millones en la primera fase del periodo y subieron en 1’28 millones desde 2013. La tasa de temporalidad descendió en 6’3 puntos porcentuales y subió 4 hasta puntos, respectivamente en cada una de fases. En el último trimestre los temporales cayeron en 88 mil personas (41’1 mil varones y 46’7 mil mujeres).  

3.2.- El trabajo a tiempo parcial

Sigue siendo un tipo de contratación mayoritariamente femenino, la tasa de feminización es de casi el 75%, 3 de cada 4 contratos a tiempo parcial son de mujeres. Desde 2009 hasta 2014 la jornada parcial subió en casi 420 mil personas, más de un 17%, desde 2014 al tercer trimestre de 2018 bajó en 130,3 mil, pero en el último trimestre de este año volvió a subir en 181 mil personas, alcanzando la mayor cifra desde 2007 habiendo subido en el total del periodo casi un 20%; la tasa de feminización ha pasado del 78’3% (2007) al 75% (2018).

De acuerdo con CCOO (3), en setiembre de 2018, los contratos indefinidos (incluidos fijos discontinuos) eran 61’6% del total, los temporales eran el 30%, y el resto (formación y prácticas y otros) el 8’5%; el total de contratos a tiempo parcial era el 22’2%, siendo el 11’2% el total de contratos temporales a tiempo parcial. Como señala CCOO, “La EPA confirma la precariedad del empleo generado en la recuperación: entre el tercer trimestre de 2013 y de 2018 se han creado 2’3 millones de empleos, todos ellos empleos asalariados y casi la mitad temporales (1’1 millones), lo que explica el repunte de la tasa de temporalidad hasta el 27’4% y alcanzar los 4’5 millones de personas con contrato temporal. El trabajo a jornada parcial creció durante la recesión y ha pasado de concentrar el 11% del empleo asalariado (3t 2007) al 15% (3t 2018).”  

4.- El desempleo (Tablas IG, IJ y III)

El paro se disparó, sobre todo, a partir de 2009; de 2007 a 2013 subió en 4’274 millones de personas (algo más de 2’4 millones de varones y casi 1’9 millones de mujeres), la tasa de paro pasó de 8% a 26’1%, más del 400%. A partir del 2013 se inicio la recuperación, el nº de desempleados en 2018 bajó en algo más de 2’74 millones (casi 1’65 millones de varones y algo menos de 1’1 millones de mujeres), el descenso fue del 45’4%; la tasa de paro bajó del 26’1% al 14’4%; de todos modos, todavía, el paro está en más de 3’3 millones de personas (algo más del 1,55 millones de varones y 1’7 millones de mujeres).

El número de hogares sin ninguna persona ocupada (Tabla IJ) es de 6’284 millones, más de 1 millón de los que había en 2008, estuvo creciendo de 2008 a 2012 y en descenso desde entonces; por encima de los 6’237 millones la cifra está desde 2011.

El paro de larga duración  (Tabla III) ha seguido una evolución similar a la del desempleo y los hogares sin ocupados. El máximo se dio en 2013 y desde entonces ha ido disminuyendo, pero todavía se encuentra con cifras superiores al triple de las de 2008. En el último año, los parados con más de 1 año en el paro han caído en 347 mil personas, y los que llevan más de 2 años en algo más de 275 mil; en el último trimestre la caída ha sido de 48 mil los de más de 1 año y 45’6 mil los de más de 2 años. A pesar de esto hay 1’55 millones con más de 1 año en el desempleo y 1’089 millones con más de 2; los parados de larga duración son más del 50% del total de parados.

5.- La población no activa (Tabla IH)

Las personas inactivas han crecido en el periodo estudiado, desde los inicios de la crisis, 2008, en algo más de 840 mil, un 5’5%, una cantidad superior al de la población en edad de trabajar, cuyo crecimiento estuvo algo por debajo de las 678 mil personas, un 1’77%, lo cual es una muestra más de la debilidad de nuestro mercado laboral.

Finalmente, a partir de las tasas de feminización (Tabla IV) vemos que las mujeres están infrarrepresentadas (tasa de feminidad menor que la de población en edad de trabajar) en la actividad, ocupación, salarización y temporalidad, y sobrerrepresentadas en la jornada parcial, el paro, el paro de larga duración y la inactividad, esto sin hablar de las brechas salariales y de pensiones. Es decir, su situación en el mercado en el mercado laboral es, con mucho, peor que la de los varones.

CONCLUSIÓN.

El mercado laboral en España ha mejorado en las condiciones de los trabajadores, aunque sigue estando dominado por la precariedad y la estacionalidad excesivas y el bajo nivel tecnológico del sistema productivo.

NOTAS.

1.- Los datos anuales aquí recogidos son, de 2007 al 2014, del trimestre II y a partir del 2015, del trimestre IV.

2.- Gabinete Económico Confederal de CCOO, “Informe de coyuntura laboral. Enero 2019” (CCOO, Madrid, 2019), pg. 1.  

3.- Gabinete Económico Confederal de CCOO, “Informe de coyuntura laboral. Diciembre de 2018”, Tabla 1, pg. 5.

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