Manuel de la Rocha: “No concibo la política socialista
sin una alianza con la izquierda”

Rafael Fraguas||

Periodista y sociólogo||

Sapere aude. Con una invocación al principio kantiano “atrévete a conocer transformado en un “atrévete a votar libremente sin esperar a que nadie te diga a quién dirigir tu voto”, Manuel de la Rocha Rubí presentó el martes 19 de febrero de 2019 su candidatura para concurrir a las elecciones primarias del PSOE como aspirante socialista a la alcaldía de Madrid. La primera vuelta de la cita intra-electoral será el 9 de marzo. A las elecciones regionales al Gobierno autonómico por parte del partido socialista concurre el catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma, Ángel Gabilondo.

Con el salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes a rebosar -200 asistentes no pudieron entrar- el candidato a aspirante al cargo de primer edil madrileño fue presentado por la abogada y dirigente socialista, Paca Sauquillo; por Cándido Méndez, ex líder de la Unión General de Trabajadores; por José Manuel Franco, secretario general del PSOE de Madrid; y por José Quintana, ex alcalde de Fuenlabrada, municipio madrileño en el que Manuel de la Rocha ejerció como primer alcalde de la democracia entre 1979 y 1983.

Una anécdota protagonizada por De la Rocha durante aquel mandato municipal fue evocada por los presentadores del acto: “el 23 de febrero de 1981, con el Congreso de los Diputados secuestrado por el teniente coronel golpista Antonio Tejero, el alcalde Manuel de la Rocha subió al balcón del Ayuntamiento, en la plaza del pueblo fuenlabreño, con el comandante del puesto de la Guardia Civil y al jefe local de la Policía Municipal: ante el vecindario y junto a él, en plena plaza pública, ambos uniformados declararon su lealtad a la Constitución”. En estos términos fue relatado el episodio.

Quienes desde el estrado del Círculo de Bellas Artes presentaban al aspirante a candidato socialista a la alcaldía, subrayaron su condición de abogado laboralista, vinculado a la Unión de Trabajadores y al PSOE desde 1972; de su militancia a favor del Movimiento por la Paz, del cual es vicepresidente, dio cuenta su presidenta, Paca Sauquillo, asimismo directora de la Comisión Municipal de Memoria Histórica, a la cual De La Rocha, dijo Sauquillo, “también ha aportado su experiencia y sus conocimientos, así como a la causa de los refugiados”. Para José Manuel Franco, secretario general del PSOE madrileño, “De la Rocha es un buen socialista”, si bien matizó que su presencia no implicaba desechar otras candidaturas socialistas (José Vicente Pepu Hernández, ex seleccionador nacional de Baloncesto, el concejal socialista de Medio Ambiente, Chema Dávila y una militante, Marlis González).

Entre el público figuraban, entre otras personalidades, el exministro de Defensa, José Bono; Matilde Fernández, ex ministra de Asuntos Sociales; Pepe Álvarez, líder de UGT; el ex alcalde de Madrid; Juan Barranco; Ángel Gabilondo, candidato socialista al Gobierno autonómico; Purificación Causapié, portavoz socialista en el Ayuntamiento; Eduardo Mangada, arquitecto y mentor del urbanismo progresista madrileño, así como numerosos ex senadores, ex congresistas, ex eurodiputados y ex concejales. La edad media de los asistentes frisaba los 55 años, según algunos testimonios.

Los presentadores destacaron distintos aspectos de la personalidad del aspirante referidos a su “compromiso socialista”, “sus profundas convicciones éticas y de defensa de los trabajadores”, en boca de Cándido Méndez y su “manera desenvuelta y sincera de hacer política”, para rubricar asimismo su “capacidad negociadora”.

No concibo la política socialista sin una alianza con la izquierda”

En un denso, aunque ameno e informado discurso pronunciado sin lapsus, signado además por un reiterado deseo de racionalidad vinculada a la herencia cultural de la Ilustración, según dijo, Manuel de la Rocha se definió como un político con convicciones, pero tranquilo y sosegado; explicó con cierta pasión que no concibe, aquí, ahora y siempre, “la política socialista sin una alianza con la izquierda”. Y agregó: “No comprendo ningún tipo de acuerdo con el centrismo sin contar previamente con la izquierda”.

Criticó, con ponderación, a las personas que rodean a Manuela Carmena: “son activistas, pero carecen de la experiencia de gestión que poseemos los socialistas”. Y enjuició también a la alcaldesa, de manera indirecta: “no entiendo las candidaturas como plataformas personales”, dijo en referencia a la supuesta ausencia actual de apoyos partidarios por parte de la primera edil madrileña. Tras aludir a cierta bisoñez de Ahora Madrid, remarcó sin embargo la necesidad de contar con las izquierdas, Podemos incluido, “para impedir que la extrema derecha regrese al Gobierno de Madrid”. Tildó de “intolerable la venta de la ex alcaldesa Ana Botella de vivienda protegida a algunos fondos buitre” y resaltó “la necesidad de vivienda social en Madrid, ciudad interétnica”, al tiempo que preconizaba una “cooperación intermunicipal con los pueblos de la periferia”. Calificó abiertamente como “inadmisible por parte del actual Gobierno municipal la inversión de tan solo el 25% del presupuesto municipal anual, que se presenta como ahorro” cuando más le parece, según afirmó, “signo de falta de capacidad gestora. Iniciativas en boga como la de Madrid Central y las escuelas infantiles son iniciativas socialistas”, recordó a los asistentes, que aplaudieron varias de sus intervenciones.

El aspirante recordó su condición de exalcalde, de ex Diputado Nacional en tres legislaturas- y de consejero de Educación en el primer Gobierno regional madrileño del entonces socialista presidente regional Joaquín Leguina –“que fue pionero en la construcción de escuelas infantiles desde 1936”, explicó-. Para fundamentar las razones de su aspiración a la candidatura afirmó: “debo mi experiencia política a la confianza depositada en mí por el Partido Socialista, confianza que deseo devolverle al partido presentándome como candidato a la alcaldía para la cual, tras consultar con compañer@s, me considero apto y dispuesto”, subrayó. Tras hacer una defensa cerrada de su lealtad a Pedro Sánchez -“soy de Pedro”, reiteró-, dijo que respeta las otras opciones que concurren a las primarias -“tipo de comicios de los que el PSOE ha sido pionero antes que ningún otro partido”, puntualizó-. A su juicio, “el voto no debe verse mediatizado de antemano por apuestas de dirigentes”, en alusión al apoyo brindado por el Presidente del Gobierno y del PSOE, Pedro Sánchez, a Pepu Hernández, seleccionador nacional de Baloncesto, como candidato a la alcaldía madrileña. En clave humorístico-deportiva y en un video proyectado en la sala, explicó: “yo cada fin de semana recorro en bicicleta entre 80 y 90 kilómetros”.

Sobre su eventual futura gestión edilicia madrileña, el aspirante De la Rocha condenó la desigualdad entre el “Norte rico y el Sur pobre” de la ciudad: “esa desigualdad no ha sido corregida durante el último gobierno municipal”, se lamentó. Criticó la denominada Operación Chamartín preconizando una gestión urbanística de la ciudad “pensada para las personas, no para las grandes corporaciones financieras”; y se pronunció luego “por un urbanismo que permita contemplar Madrid con ojos de mujer”, en referencia a la atención que considera necesario prestar a la protección y la seguridad ciudadanas.

Una densa biografía

Manuel de la Rocha nació en Madrid en diciembre de 1947, en el seno de una familia numerosa de la burguesía católica. Tiene 13 hermanos. Casado con la letrada Paloma Vázquez, son padres de cuatro hijos y tienen seis nietos. Tras cursar el Bachillerato Superior en el Colegio de los Sagrados Corazones de la calle de Villanueva, donde coincidiría con futuros políticos como el democristiano Eugenio Nasarre, De la Rocha formó parte de organizaciones cristianas de base. En ellas destacaría por su compromiso militante. A sus 17 años ingresó en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense. Allí nacería su vocación política en la estela del del ex ministro democristiano, Joaquín Ruiz Giménez y en la proximidad ideológica a Gregorio Peces-Barba, dirigente cristiano y socialista, abogado de renombre, futuro defensor de los sindicalistas comunistas condenados durante el Proceso 1001 y ponente-redactor socialista de la Constitución de 1978.

De la Rocha se integró en la generación estudiantil que formaría la cantera de la política estudiantil progresista, comunista y socialista, de la Transición en Madrid donde descollaron personalidades como José María Mohedano, Cristina Almeida, Enrique Curiel, Román Oria, así como de Paca Sauquillo letrada desde algunos años antes…También coincidiría en la Facultad madrileña con el infortunado Enrique Ruano, asesinado por la Brigada Político Social en enero de 1969. Él mismo, como subdelegado de Facultad, sería detenido y encarcelado. Adscrito al antifranquismo y tras licenciarse en Derecho, De la Rocha, ingresa en el Colegio de Abogados de Madrid en 1972 simultáneamente a su incorporación a la UGT y al PSOE, ambas formaciones aún en situación de clandestinidad. Pasa al poco a ejercer como abogado laboralista en distintos despachos madrileños, con Leopoldo Torres-Boursault y Javier Ledesma. Pronto comenzará su especialización en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, así como en Derecho Administrativo, Penal y Civil, disciplinas que fortalecieron su condición docente como futuro Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense.

Al decir de Paca Sauquillo, “Manolo de la Rocha es de esas personas que lo leen todo, señaladamente los presupuestos”, para subrayar la minuciosidad de su gestión económica. Tal vez por ello, sería designado por la UGT como representante de la central sindical socialista en el Consejo Económico y Social de España. A las credenciales políticas, docentes, laborales y municipales, destacadas por los intervinientes, estos añadieron su experiencia en Organizaciones No Gubernamentales así como su sensibilidad hacia la memoria histórica. En su día, el arquitecto y urbanista Eduardo Mangada dijo de De la Rocha: “es el abogado madrileño que más sabe de Urbanismo”.

Mediados los años 70 De la Rocha se incorpora a la corriente interna del PSOE denominada Izquierda Socialista, dirigida por Luis Gómez Llorente y Pablo Castellanos, de la que formarían parte, entre otros, los intelectuales Antonio Chazarra, filósofo y ex parlamentario regional, el hoy catedrático de Filosofía Política Antonio García Santesmases, al igual que el futuro Diputado Nacional, Carlos López Riaño. En 1979, De la Rocha se verá en medio de una compleja encrucijada política e ideológica, tras formar parte de la Mesa Coordinadora constituida en Comisión gestora del XVIII Congreso del Partido Socialista Obrero Español.

Pese al voto mayoritario de los congresistas del denominado sector crítico a favor de la preservación del carácter marxista del partido, ante el amago de dimisión, consumada por Felipe González y el anuncio de un riesgo de golpe de Estado por parte de Enrique Tierno Galván, se abandonaría tal atributo histórico doctrinal del socialismo español, que adoptaría una línea identificada a partir de entonces con la socialdemocracia de troquel señaladamente germano. “El sector crítico del PSOE quedaría así abducido por Alfonso Guerra”, según fuentes vinculadas a aquellos hechos.

Alcalde de Fuenlabrada, consejero del Gobierno Regional, Diputado Nacional en tres Legislaturas, De la Rocha tiene en su haber el hecho de abandonar el hemiciclo del Congreso de los Diputados cuando, en noviembre de 2014, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sin consulta o referéndum, propuso y consiguió consensuar con el PP una modificación del artículo 135 de la Constitución que anteponía el pago de la deuda externa a varios derechos constitucionales.

Fuentes socialistas creen hoy que Manuel de la Rocha, del que remarcan su experimentado pragmatismo, se enfrenta a grandes dificultades para ser el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, para lo cual necesita 266 avales más de la mitad de los cuales obtuvo tras su comparecencia en el Círculo de Bellas Artes. Las dificultades proceden de la apuesta del presidente Sánchez por Pepu Hernández y el muy presumible seguimiento de tal directriz por parte del grueso del Partido Socialista madrileño. Sin embargo, la fluidez de los acontecimientos, tanto en la política nacional como en la municipal, regional y europea, ante los importantes retos electorales venideros, puede llegar a alterar sustancialmente las distintas situaciones de partida.

De vencer De la Rocha en las primarias -su jefe de campaña es el ex Diputado Nacional Juan Antonio Barrio de Penagos-, la evidente popularidad de Manuela Carmena desprovista de apoyos partidarios orgánicos, puede resultar insuficiente para conseguir su hoy cantada victoria y atraer la atención del voto de izquierda hacia el experimentado aspirante socialista madrileño, que concurriría a las urnas en tándem con su amigo Ángel Gabilondo, candidato al Gobierno regional.

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