Amparo Climent y Las cartas perdidas, la cárcel y el exilio de las mujeres republicanas”

María Rosa de Madariaga||

Historiadora||

Amparo Climent, actriz, realizadora y artista plástica, vuelve a sorprendernos. Después del documental “Las lágrimas de África” sobre el paso a Melilla de los emigrantes subsaharianos que permanecen durante meses escondidos en los bosques de Bolingo y en el monte Gurugú del país vecino, en espera de poder saltar la valla que los separa de Europa, y del largometraje documental “Los sueños de Idomeni”, este último en colaboración con su hijo, Héctor Melgares, sobre los miles de refugiados, en su mayoría niños, que permanecieron durante meses abandonados junto a las vías del tren de Idomeni, tras el cierre en 2016 de la frontera de Grecia con Macedonia, Amparo, nos da una vez más pruebas de que para ella el arte es inseparable de su compromiso con la causa de los “parias de la Tierra”.

En “Las cartas perdidas”, recital narrativo-musical ideado y escrito por ella, Amparo interpreta, junto a las actrices Gloria Vega, Miriam Tejedor y Miriam Esohe, esta última a la guitarra, diversos fragmentos de cartas de mujeres republicanas, que hablan de cárceles y de exilio. Cartas de mujeres, algunas, dirigidas a sus esposos en el frente, a los que esperan ver pronto, si no fuera porque este anhelo no tardaría en quedar pronto roto, cuando una banda de fascistas entra en su pueblo y las asesinan después de violarlas. Otras, escritas por mujeres desde la cárcel, son cartas de despedida antes de que las fusilen. Hay también cartas de mujeres que tuvieron que partir al exilio y fueron encerradas en campos de concentración en Francia.

 

Y, ¿qué decir de aquellas que permanecieron en sus pueblos y fueron humilladas, vejadas, violadas, algunas solo por el hecho de tener un padre, un esposo, un novio, un hermano miembro de un partido o un sindicato “rojo”? ¿Qué decir de aquellas a las que raparon el pelo e hicieron ingerir a la fuerza aceite de ricino o a las que hicieron desfilar por las calles de su pueblo medio desnudas con las letras “ROJA” marcadas en la frente? Si los vencedores se ensañaron, con una crueldad inaudita, con los vencidos, con las mujeres el ensañamiento fue doble: por ser “rojas” y por ser mujeres. Estas cartas son todas ellas testimonios desgarradores, transidos de dolor y sufrimiento.

El recital narrativo va acompañado de intermedios musicales con fondo de guitarra, en los que Amparo Climent, Gloria Vega y Miriam Tejedor interpretan a tres voces canciones emblemáticas de la guerra de España como “¡Ay, Carmela!”, o “Si me quieres escribir”, entre otras muchas. “Las cartas perdidas” se representó por primera vez el miércoles 13 de marzo en la sede central del Instituto Cervantes de Madrid, con gran éxito de público que aplaudió entusiásticamente a Amparo Climent y sus compañeras por su magnífica interpretación. Esperamos que “Las cartas perdidas” puedan ser representadas en otros escenarios, particularmente en escuelas o en Institutos de Enseñanza Secundaria, en los que contribuyan a la enseñanza de la Historia a las nuevas generaciones.

Dada la importancia de “Las cartas perdidas” dentro de lo que constituye la Memoria Histórica, hemos creído oportuno entrevistar a su creadora.

Amparo, ¿qué es lo que te ha movido a escribir y llevar al teatro estas cartas? ¿Por qué, en vez de elegir cartas de mujeres republicanas famosas, como María Teresa León, María Zambrano, Victoria Kent o Margarita Nelken, optaste por cartas de mujeres, no diré anónimas- ya que todas ellas tienen sus nombres y apellidos-, pero sí, digamos, desconocidas?

Las mujeres siempre hemos sido ignoradas por la historia y sólo reconocidas como las compañeras, las madres, las hermanas, las hijas… Nuestro relato siempre ha sido supeditado al protagonismo de los hombres. Cuando tuve la idea de hacer este homenaje a las mujeres republicanas, me sorprendió que, gran parte de la documentación que encontraba, era relativa a la historia de los hombres, en las cárceles, en el exilio, en los campos de concentración… Y muy poca respecto a la vida de las mujeres… Conocemos algo de lo que se ha publicado de esas mujeres más reconocidas, pero poco de esas otras mujeres anónimas, que sufrieron humillaciones, cárcel, exilio… y que gracias a ellas, a su lucha, hemos podido conquistar las libertades democráticas.

¿En qué cartas te basaste fundamentalmente para construir tu relato?

En realidad, más que en cartas, el relato se construyó en base a sus historias de vida. A través de sus deseos, de sus inquietudes, de sus sufrimientos y sobre todo de la salvaje represión con la que tuvieron que convivir. Meterse en la piel de ellas fue una necesidad emocional y dramática, que de una manera natural me condujo hacia un recital desde la verdad de sus voces.

Pero lo cierto es que hay varias cartas desde el exilio que se consiguieron, gracias a historiadores que me las hicieron llegar desde Francia.

¿Era tu propósito mostrar a través de estas cartas las diferentes formas de

represión de la dictadura franquista?

Conocer la realidad de la doble represión que sufrieron, por ser mujeres y por ser “rojas”, es una deuda de la que tenemos que hablar, para quizás, algún día, poder llegar a estar en paz con nuestra Memoria. La narración de los sucesos que se produjeron con el golpe de estado fascista y los años posteriores de una represión con total impunidad, es la obligación para conocer la verdad, y exigir: verdad, justicia y reparación de las víctimas del franquismo.

Ojalá que los jóvenes vean en esta historia, lo que no han podido conocer en las escuelas. Las cartas de esas mujeres, nos cuentan nuestra propia vida y en ellas entendemos la suerte de nuestro futuro.

¿Qué relación hay entre los textos de las cartas y las canciones intercaladas?

La historia de España está ligada a la música y, sobre todo, a las canciones, y qué duda cabe que, cada una de ellas, nos trae el recuerdo de un momento vivido. “¡Ay Carmela!”, el “Himno de las brigadas internacionales”, el himno anarquista de: “A las mujeres”, “Si me quieres escribir”…

Si cerramos los ojos, seguro que unas pocas notas musicales, nos arrastran a momentos importantes de nuestras vidas.

¿Tienes previsto llevar “Las cartas perdidas” a otros escenarios? ¿A otras ciudades?

Sí, claro. Nuestro deseo es llevarlo a todas partes, y, ojalá, podamos llevarlo también a los institutos, para que los jóvenes puedan conocer, estas “cartas perdidas” que han conformado su propio futuro.

Qué nuevos proyectos tienes para el futuro? ¿Cinematográficos? ¿Teatrales? ¿Sobre qué tema?

En este momento estoy presentando en festivales mi cortometraje documental: “Porteadoras. Las esclavas del Sur.” Donde se narra la vida de las mujeres marroquíes, que en las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, se juegan la vida transportando es sus espaldas, fardos de más de ochenta quilos.

Una denuncia necesaria, para poner voz a esa esclavitud que se produce en nuestro país y que no queremos ver.

Muchas gracias, Amparo. Te deseamos muchos éxitos en tus nuevos proyectos.

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1 comentario de “Amparo Climent y Las cartas perdidas, la cárcel y el exilio de las mujeres republicanas”

  1. Mirta Núñez Díaz-Balart
    28 marzo, 2019 at 19:54

    Obra magnífica de una gran carga política y emotiva. Enhorabuena a Amparo Climent y a todas las actrices, que saben transmitir las ideas y los sentimientos
    Mirta Núñez Díaz-Balart

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