¿Victoria del nacionalismo .Cat en las elecciones del 28A? Quina victòria? (I)

Salvador López Arnal||

Profesor de la UNED||

Para la ciudadanía democrática, socialista y antigolpista venezolana.

Para coger más fuerzas:1.https://www.youtube.com/watch?v=nZN9KfYSPTE&feature=youtu.be] 2. Homenaje a Zeca Afonso: https://www.youtube.com/watch?v=2xcVdJjVH7A 3. Himno La Internacional – versión latinoamericana y caribeña de CLATE. https://www.youtube.com/watch?v=1_xD13Xa-tI

Eso ocurría durante las guerras carlistas y ha vuelto, o quizá nunca se fue del todo. Cuando nos metemos en un charco no podemos luego decir que no hemos entrado, se nota por la humedad que exhalas, por eso evitamos acercarnos, como si no estuviera en el camino. Antes de denunciar a unos camisas negras que en otras ocasiones compartieron parroquia con nosotros, hay que preparar el atenuante de sus actuaciones. Seguimos con la letanía de que no hay que dar pie a coincidir con el adversario, aunque en este caso tenga razón. Siempre cabe el recurso de “no lo entendería nuestra gente”. Un argumento que convierte al líder político en una variante del carterista: yo tengo derecho a robarte la cartera, pero no se te ocurra defenderte porque te denunciaré por violento. La subvencionada manifestación de “lacitos amarillos” en Madrid no fue una provocación porque nadie quiso entenderla así, salvo los organizadores. Se trató de un acto militante cubierto por la libertad de expresión. Nadie se inmutó ni había razones para hacerlo. Fueron, gritaron y volvieron. Ni un incidente, solo el desdén que genera un gesto común de hinchas deportivos a los que se observa como si se tratara de paletos con fronteras -mentales-. Pero si usted quiere hacer algo similar, pero con otros convocantes, en territorios de fe inmarcesible, será una operación de alto riesgo y habrá que preparar el atenuante para justificarles cuando te forren. Es la ventaja de los verdugos que ejercen de víctimas para seguir siendo verdugos”.

Gregorio Morán (2019)

¿Por qué Junqueras cree que Cataluña es la mejor tierra del mundo? ¿Por qué lo creen de España Casado o Rivera? Es evidente que la respuesta no puede ser de tipo empírico. Nadie ha estado en todas partes. De modo que el motivo por el que los nacionalistas creen que su país es el mejor sólo puede ser uno: es el mejor porque es donde ellos nacieron. ¿Cómo iban ellos a nacer en un país de segunda? No, si ellos nacieron en España, España es lo mejor. De modo que la base última del nacionalismo es la creencia de que el nacimiento de uno convierte a la tierra que lo oyó llorar por primera vez en la mejor. Su mera presencia dignifica al territorio. Aunque luego se vaya a vivir a Bélgica. Su tierra de origen ya ha quedado abonada por lo que recogieron sus pañales, lo que la ha convertido en la mejor del mundo. El nacionalismo es, por lo tanto, puro narcisismo… La historia es una gran forjadora de egos nacionalistas. Basta con escribirla a medida. Pujol descubrió que Cataluña tenía mil años. Nunca se vio en la necesidad de explicar qué era antes esa porción de terreno ni por qué se paraba precisamente en esa fecha. El nacionalismo español ha ido incluso más lejos y ha hablado de la España eterna. Los ingleses nacionalistas saben bien que todos sus males derivan de la contaminación que les llega del continente. Antes les iba de maravilla. Sobre todo a los pobres. También Trump, descendiente de inmigrantes, repite que todos los males de Estados Unidos y de parte del extranjero derivan de la inmigración. El mejor incentivo para un nacionalista es un buen enemigo feo y malo, de modo que queden más realzadas las virtudes propias”.

Francesc Arroyo (2019)

En un mundo de grandes imperios coloniales y de países oprimidos o en un mundo como el actual, sometido a la lógica de los grandes bloques político-militares, con zonas de dominación claramente delimitadas y otras en discusión y con restos todavía muy poderosos de dominación colonial, es indudable que el derecho de autodeterminación de los pueblos es un principio democrático esencial que debe ser defendido firmemente en su significación exacta. Pero como principio político nunca puede ser proclamado ni ejercido en abstracto, porque en torno a él juegan intereses diversos y contrapuestos. Una cosa es la libertad y la independencia de los pueblos frente a las grandes potencias, que en función de sus intereses propios quieren controlar el mundo. Otra cosa es la fragmentación de los países dependientes, el aumento de su impotencia, la destrucción de sus aspiraciones a la unidad nacional. Y ambas cosas pueden ser conseguidas o impuestas en nombre de una proclamación abstracta e intemporal del derecho de autodeterminación”.

Jordi Solé Tura (2019)

¡Qué gran filósofo es El Roto! Francisco Fernández Buey lo destacó en muchas ocasiones; yo lo aprendí de él.

No hace falta explicar las citas. La paradoja apuntada por Morán es más que evidente. El narcisismo señalado por Arroyo también lo es y sigue (por el momento) en perfecto estado de salud y revista. Con la cita de Jordi Solé Tura pretendo llamar la atención sobre un texto publicado en El Viejo Topo de mayo: “¿Autonomías y federalismo o derecho de autodeterminación?” https://www.elviejotopo.com/articulo/autonomias-y-federalismo-o-derecho-de-autodeterminacion/

No se pierdan la reflexión final de un lector, un lector muy atento y penetrante.

Solo una observación previa esta vez, luego directamente al tema. Sabatina monotemática, con cálculos sobre los resultados y aportaciones de amigos y compañeros (los comentarios en la sabatina del 11 de mayo).

La observación: el ejecutivo de la Generalitat de Cataluña ha concedido la medalla de Sant Jordi a Leo Messi. Por el siguiente motivo: “fabulosa trayectoria deportiva, que lo ha llevado a ser reconocido como el mejor futbolista de todos los tiempos. Messi encarna unos atributos sociales tan primordiales como la humildad, la honestidad, el aprendizaje, la creatividad, el sentido de equipo y el respeto.” Sin poner en duda la valía futbolística del jugador argentino, lo de la honestidad y atributos sociales no cuadra del todo con el fraude fiscal que cometió… Pero en fin, el punto no es ese, el punto es que han concedido también la medalla de Sant Jordi a Núria de Gispert, una ex presidenta del Parlamento de Cataluña. Les recuerdo una secuencia:

1. Noviembre de 2017 (antes de las elecciones de diciembre de 2017): Inés Arrimadas escribe un tuit en el que señalaba que Cataluña “no puede permitirse cuatro años más de procés”.

2. Respuesta de Núria de Gispert: “Entonces, ¿por qué no vuelves a Cádiz?”.

3. Reprobación de la cámara catalana a Núria de Gispert por este comentario, xenófobo, uniformista y supremacista donde los haya, en octubre de 2018.

4. Comentario de Inés Arrimadas tras la concesión de la medalla a la ex presidenta, abril de 2019: “Esta señora me ha echado de Cataluña varias veces por no nacer aquí y ha insultado a otros líderes políticos. El nacionalismo premia a xenófobos”.

5. Respuesta de Núria de Gispert (abril de 2019): “Inésss (sic), tú te vas solita de aquí a (sic) una semanas. Te lo has buscado tú. La bilis que escupes (sic) contra una gran parte de Cataluña te ha hecho huir (sic) (…) Olvídate de Cataluña (sic)”.

6. Un comentario (crítico pero suave en el fondo) de la “Entesa federalista”:

La distinción con la Cruz de Sant Jordi es la promoción de unos valores. Premiar a Núria de Gispert es promover el odio indisimulado y la mala educación. Valores dominantes de nuestra clase dominante, desnortada y decadente]

7. La “educada” respuesta de doña Núria:

[1. Para todos vosotros, para aquellos que desean que vuelva la dignidad a nuestras

instituciones: Girauta a Toledo… 2. Cataluña aumenta sus exportaciones. Según el Observatorio de la industria porcina, Cataluña mantiene la tendencia a aumentar las exportaciones]

El PSC ha pedido que se le retire la medalla -¿En comú Podem no lo ha hecho? ¿A qué espera?-. Creo que también Ciudadanos.

Por supuesto, el ejecutivo catalán no la ha retirado hasta el momento.

¡Qué bien hizo y qué narices tuvo (con perdón) Rosa Maria Sardà devolviendo la medallita en cuestión que le habían concedido!

El sabio y oportuno comentario de Joaquín Miras:

El político tiene derecho a expresar su opinión en público… y los que lo padecemos tenemos derecho a saber cómo piensa de veras: “de la abundancia del corazón habla la lengua”. Creo que esta señora, católica -católica vieja, integrista-, lo debe saber, está en Mateo y Lucas. A mí, las barbaridades de esta señora no me molestan; por el contrario, el peligro no está en que se quite la máscara sino en lo contrario, en “el eterno homenaje que el vicio rinde a la virtud”, la hipocresía. Me alegraría oír a Torra, con la lengua suelta, en público, tras unas copitas de ratafia en el cuerpo…”

Vayamos al tema: ¿victoria electoral del nacional-secesionismo en las elecciones del 28A? Por partes.

Una de nuestras preocupaciones centrales (su caso probablemente):

Otra preocupación, no menos importante, que parece que es idea dominante en el PSOE (por ahora): un gobierno monocolor con geometría variable. En mi opinión, los electores no han votado – no hemos votado- con esa clave. Tampoco las bases del PSOE parecen apoyar esa estrategia. El presidente de la CEOE, por su parte, ya ha anunciado su apuesta: en ningún caso con Unidas Podemos. ¿Alguna duda sobre presiones e intereses?

Avanzo.

Cuenten la milonga que cuenten, el nacional-secesionismo .Cat ha perdido de nuevo las elecciones en el punto nodal que a ellos más interesa: construir un nuevo muro-Estado para los catalanes-catalanes (y eso a pesar de la enorme e interesada confusión que han introducido entre sectores populares de Cataluña: ¡es muy duro escuchar a personas trabajadoras decir, al hablar de cualquier tema -sanidad, enseñanza, desigualdades sociales, pobreza, corrupción, marginación, privilegios-, que la cuestión de fondo y central es que “España nos roba” y que “Los españoles maltratan y menosprecian a los catalanes”! El nefasto papel político-cultural que han tenido en este ideologización de conciencias políticos institucionales como Gabriel Rufián y Antonio Baños de “Súmate”, aparte de “los otros”, los de siempre, ha sido central.

¿Qué ha importado más a las fuerzas nacional-secesionistas (y a casi todas las fuerzas políticas) durante la última campaña? ¿Discutir sobre la sanidad y la educación en Cataluña? ¿Sobre la pobreza? ¿Sobre las desigualdades sociales? ¿Sobre una UE democrática al servicio de los intereses de las clases trabajadoras? ¿Hablar del cambio climático y de los efectos que estamos sufriendo y, sobre todo, el qué hacer? ¿Sobre nuevas formas de hermanarnos con el resto de ciudadanos españoles? ¿Pensar en el abandono de la energía nuclear, tan presente entre las fuentes energéticas de Cataluña? ¿Defender una política de defensa partidaria de la paz y contraria al armamento nuclear? Nada de eso. La temática de siempre: Cataluña, Cataluña, Cataluña (+ presos políticos + independencia + exiliados + juicio farsa + España es una dictadura + España es un país cutre). Han movilizado todo lo que han podido -y con resultados exitosos- a sus potenciales electorales. Objetivo doble: lucha (nada amable) por la hegemonía en su ámbito, el ámbito nacionalista y secesionista, y conseguir el mayor número de votos-escaños para resultar “decisivos en Madrid” y forzar un referéndum o lo que se pueda conseguir (por ejemplo, hacer aquí, en Cataluña, lo que les venga en gana).

Veamos un tuit de los Comunes -incomprensible a mi entender- y una información periodística sobre su valoración:

[“¡Muchísimas gracias! No nos debemos a nadie más que a vosotros. Somos más decisivos que nunca, por primera vez en la historia hay un partido catalanista y soberanista que puede estar en un gobierno feminista, de cambio, progresista y que escuche a Cataluña”.]

¿Alguna autocrítica? Nada, cero, ni una coma. Se pierden en torno a 240 mil con mucha mayor participación (mayores potenciales votantes por tanto), ¿y no pasa nada? ¿Así, en los términos en que lo hace, debe expresarse un partido que dice ser de izquierda alternativa? ¿Más decisivos que nunca? ¿Quiénes? ¿En Comú Podem con siete diputados (cinco menos que en la anterior legislatura)? ¿Por primera vez en la historia? ¿Y la Restauración y la la Lliga y Esquerra Republicana y Acció Catalana Republicana durante la Segunda República? ¿Y los partidos de izquierda marxista -catalanistas y feministas- durante la guerra civil como el PSUC? Partido catalanista y soberanista, ¿es eso lo que son? ¿Como el PNV pongamos por caso o la antigua CDC? ¿Quieren forma parte de un gobierno feminista y progresista que “escuche a Cataluña”? ¿Un gobierno feminista no es decir demasiado? ¿A qué Cataluña hay que escuchar? ¿Es acaso Cataluña “una unidad de destino en lo universal”? ¿A Cataluña como bloque? ¿A la Cataluña de Pujol, Millet, Mas, Puigdemont, Junqueras y los sectores sociales que representan? ¿O a otra Cataluña popular muy distinta de la anterior? ¿Qué se esconde detrás de la palabra “soberanista”? ¿La soberanía de Cataluña (para cualquier asunto) reside sólo en sus habitantes y no en el conjunto de la población española? ¿También la de Barcelona reside sólo en los barceloneses/as?

Un comentario del historiador José Luis Martín Ramos:

dTienes razón, pero lo que hacíamos ahora era analizar el tuit a la luz de la figura política de su autor y de la acción política pública del grupo “Colau-Pisarello-Asens”. De lo que ha hecho y no ha hecho el PSOE venimos hablando siempre. Dicho eso me ratifico en lo que dije ayer: yo estoy por trabajar en favor del máximo acercamiento entre PSOE-PSC y UPComunes (abandoné mi sueño de puentes con los cupaires de hace años, porque ellos rechazan sistemáticamente todo lo que no sea nacionalista). Cuando tengo delante a un socialista le digo que no cometa el inmenso error de Felipe González, y que considere la unidad de la izquierda institucional no un mal menor sino un bien común, y que se aleje del “socioliberalismo” y recupere los principios colectivistas; y cuando tengo a un “común” presiono para que sea más autocrítico y reconozca que la caída de UP y de ECP no es debido a las pugnas internas, ni al chalet de Pablo Iglesias, sino al inmenso error que han cometido en la cuestión nacional, a la imagen que han dado de connivencia con el nacionalismo o como mínimo de mayor empatía -eso de “soberanismo”, que en los discursos políticos españoles se refiere a “soberanismo nacional”, se lo puedo aceptar al PNV, a Convergència, a ERC, pero me resulta inaceptable en una formación de izquierdas-, error que Iglesias empieza a enmendar con la boca pequeña, aunque por cierto ayer tuve la desagradable sensación oyendo a Enrique Santiago (secretario general del PCE) de que cuando Podemos empieza a venir él empieza a ir”.

La información periodística de la que les hablaba: David Guerrero, “En Comú Podem salva los muebles y pide el apoyo de los independentistas.” https://www.lavanguardia.com/politica/20190429/461921002286/en-comu-podem-salva-muebles-elecciones-generales-apoyo-independentistas.html. Un resumen:

[…] se puede perder cerca de 250.000 votos y tener cierta sensación de victoria […] “Menos escaños, pero más decisivos”, ha valorado el número 1 de la candidatura de ECP, Jaume Asens. “Por primera vez un partido soberanista puede estar en el gobierno de España, es una gran noticia para Catalunya”, ha celebrado. Con la mirada puesta en las negociaciones que empezarán mañana mismo, ha pedido “altura de miras” a los partidos independentistas y a todos aquellos que hicieron posible la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la Moncloa hace diez meses. “Hay que estar a la altura, el perímetro de la moción de censura se ha ampliado”, ha concluido Asens. Poniendo de relieve la importancia de que ERC haya ganado las elecciones, Asens ha asegurado que “Madrid debe escuchar a Catalunya”. Para ello ha pedido la creación de una mesa de diálogo de la que formen parte todos los partidos dispuestos a resolver la crisis catalana. “No dejaré de trabajar para conseguir un escenario de distensión”, ha prometido Asens ante un centenar de militantes congregados en la calle Marina, frente a la sede del partido. Directamente a Pedro Sánchez le ha instado a escoger “entre un gobierno con Podemos o con Ciudadanos” y ha apuntado que con los números en la mano, el acuerdo con los de Pablo Iglesias es más probable”.

Hasta aquí En Comú Podem.

Una aproximación muy distinta: Pablo Iglesias, “Gobierno estable y de izquierdas”. Un Ejecutivo en solitario empujaría a Pedro Sánchez a apoyarse en la derecha en muchas cuestiones. https://elpais.com/elpais/2019/04/30/opinion/1556636095_461437.html. Sin embargo:

1. “Los partidos de ámbito vasco y catalán han obtenido un respaldo amplio. ERC ha cosechado un resultado histórico y la antigua Convergència se ha mantenido. En Euskadi, tanto el PNV como la izquierda abertzale han recuperado apoyos importantes. Los resultados en Euskadi y Cataluña dan fe de la realidad plurinacional y hay muchos partidos de ámbito autonómico que han vuelto a obtener representación. Estos resultados nos hablan de una España muy diversa en lo ideológico, en lo identitario, en la relación rural-urbano y en la relación centro-periferia.”

La realidad plurinacional y la diversidad regional queda recogida en la Constitución en un artículo mejorable. No hay nada nuevo aquí. Lo interesante (que tampoco es nuevo) es comprender (y decirlo) que esa “pluranacionalidad” rige también internamente en las naciones-culturales españolas. Tanto en Galicia como en Euskadi o Cataluña. Y este es el punto -la plurinacionalidad de Cataluña por ejemplo- olvidado por nacionalistas de aquí y, en ocasiones, por las izquierdas españolas.

2. “Respecto a nuestros resultados, debemos hacer autocrítica. La gestión de nuestras crisis internas seguramente ha hecho que muchos ciudadanos que nos apoyaron en el pasado no lo hayan hecho esta vez. Por otra parte, el trabajo paciente y continuo que, al menos desde 2015, han hecho las cloacas y sus brazos mediáticos ha tenido también su peso. Por último, la excepcionalidad catalana y el surgimiento de Vox parece que han empujado a electores que en el pasado nos apoyaron a optar en Cataluña por un voto identitario y por un voto al PSOE como freno a Vox en otros lugares del Estado.”

VOX ha podido jugar su papel en el cambio de voto pero no ha sido decisivo. Se sabían o intuían los límites del partido de ultraderecha franquista en Cataluña (aquí ya hay otros partidos nacionalistas excluyentes). Basta pensar en el panorama que se dibujada respecto a En comú Podem antes de las elecciones andaluzas, cuando VOX apenas contaba. Se admita o no se admita, lo esencial, lo más importante del cambio de voto, han sido las ambigüedades calculadas y las prácticas nacionalistas que de hecho ha abonado En Comú Podem. Mil ejemplos. Se han ido señalando en estas páginas: lazos amarillos, lenguaje de presos políticos, participación en el 1-O, asistencia a manifestaciones secesionistas 11S. Etc.

3. “En las próximas semanas tendremos que hablar con el PSOE de justicia fiscal, de políticas económicas feministas, de pensiones garantizadas, de servicios públicos, de transición energética, de límites a la temporalidad, de vivienda, de derechos y libertades, de diálogo en Cataluña y, finalmente, de las personas y los equipos necesarios para garantizar esas políticas.”

La cuestión, una vez más, no es el diálogo. ¡Claro que hay que dialogar! La cuestión es: ¿de qué se dialoga y quienes son las fuerzas dialogantes y, sobre todo, entender -y obrar en consecuencia- que a “Cataluña” no la representan únicamente las fuerzas nacionalistas excluyentes.

Analicemos ahora la “victoria” nacional-secesionista con algunos datos. No tengo en cuenta el resultado de las fuerzas minoritarias -Recortes cero, Izquierda en positivo, PACMA, etc- en su gran mayoría contrarias a las tesis secesionistas:

1. España no es equivalente, como suelen decir y repetir, a un país cutre en manos de la extrema derecha fascistoide. El porcentaje de votos de VOX (no digo que no tenga importancia) ha sido del 10,26% (con una participación del 75,75%).

2. Relación entre los votos del PSOE (+ PSC) y Unidas Podemos-ECP: 2 a 1. Relación de escaños entre los primeros y los segundos: 3 a 1. Algo no funciona (democráticamente hablando) en esta ley electoral.

3. Participación en poblaciones muy nacionalistas como Sant Cugat o Girona: 84,24% y 77,80% respectivamente. Participación en algunas ciudades obreras (y xarnegas): Sant Adrià del Besòs: 68,81% (No es generalizable esa diferencia).

4. Barcelona ciudad: participación del 78,29%; ERC: 198.553 votos; JxCat: 92.989; Front Republicà: 28.344; Ciutadans: 100.712; ECP: 140.814; PSC: 196.397; PP: 53.145; VOX: 29.251. Suma de votos no secesionistas (sin incluir ECP): 379.505; votos de las fuerzas secesionistas: 319.886 Si dividimos los votos de ECP (que se presentaron como fuerza no secesionista) del modo siguiente: 60% a favor del secesionismo, 40% en contra, la cosa quedaría así: 379.505 + 56.325 = 435.830; 319.886 + 84.488 = 404.374. No hay mayoría secesionista contemos como contemos

De los 10 distritos de la ciudad, en cinco ha ganado ERC y en los otros cinco el PSC. Los primeros: Sants-Montjuïc, Les Corts, Sarrià-Santa Gervasi, Gràcia y el Eixampble (los distritos con más renta media de la ciudad). Los ganados por el PSC: Ciutat Vella, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Andreu y Sant Martí (los de menor renta).

Otro dato de interés. El récord de participación el 28A lo tuvo la Villa Olímpica, el séptimo barrio más rico de la ciudad: votó el 85,8% del electorado.

En total fueron 23 los barrios que superaron el 80% de participación, la mayoría por encima de la Diagonal (la parte rica de la ciudad) o en el Eixample (clases medias).

5. Circunscripción de Barcelona provincia: PSC: 766.419 [fuerza vencedora], 24,66%; ERC: 713.049, 22,95%; JxCat: 314.685; Front Republicà: 84.408; Ciudadanos: 372.094; ECP: 508.428; PP: 155.504; VOX: 111.810. Suma de votos de las fuerzas no secesionistas (no incluyo de nuevo a ECP): 1.405.827; de las fuerzas secesionistas: 1.112.142. Repartamos el voto de ECP como antes (60% secesionista, 40% no secesionista): votantes secesionistas: 1.112.142 + 305.056 = 1.417.198; votantes no-secesionistas: 1.405.827 + 203.371 = 1.609.198. Tampoco hay mayoría de votos secesionistas en ninguno de los dos cómputos.

6. Votos obtenidos por ERC en toda Cataluña: 1.015.355, con una participación del 77,58%; votos obtenidos por Ciudadanos en las elecciones de diciembre de 2017 con una participación similar 79,09%: 1.109.732 (unos cien mil votos más).

7. Datos del conjunto de Cataluña: ERC 1.015.355; PSC 958.343; ECP-Guayen 614.738; Junts per Cat 497.683; C’s 477.096; PP 200.209; Vox 148.481; Front Republicà: 113.008 (el PACMA ha tenido unos 65 mil votos y se ha manifestado como no secesionista; no lo tengo en cuenta). Votos secesionistas: 1.626.046; votos no secesionistas: 1.784.129. Con la distribución anterior de los votos de ECP: votos secesionistas: 1.999.888; votos no secesionistas: 2.030.024. Tampoco hay victoria secesionista en el cómputo total.

8. Variación en número de votos respecto a las elecciones de 2016: PSC: +398.473; ERC: + 383.121; VOX: +148.283; Ciutadans: + 96.599; JxCat: + 14.150; En Comú Podem: -238.364; PP: -264.329.

J.J. Nuet, después de destrozar EUiA y practicar el trasfuguismo, ya es diputado en el grupo de ERC-Soberanistes. Si todo va bien, ¡cuatro años más con cargo institucional! Sumen sus años: ¿cuántos en tareas “parlamentarias institucionales”? Cuando Nuet era cuadro de EUiA, les hablo de hace más de 20 años (yo era entonces militante), se acordó que ningún responsable de la organización estaría más de dos mandatos (8 años como máximo) en cargos institucionales. ¿En qué quedó aquella razonable limitación? En nada. Palabras para jalear los oídos.

Por cierto, para que podamos valorar la densidad de “izquierdas” de ERC conviene oír estas declaraciones del diputado de ERC Rubén Wagensberg (salvo error por mi parte, su padre fue profesor mío en la Facultad de Físicas de la UB en 1971-72). Habla de la necesidad de construir un muro de cinco metros entre España y Cataluña (https://www.elcatalan.es/video-el-diputado-de-esquerra-wagensberg-propone-un-muro-de-cinco-metros-entre-espana-y-cataluna). Como Trump, más o menos, pero a la forma de hacer del separatismo .Cat.

Su publicidad política de última hora. Para los que siguen confiando en aproximaciones (observen: de rodillas y en negro, desde Ciudadanos hasta Cataluña en comú):

Veamos ahora las reflexiones de algunos compañeros. Abro con el comentario de José Luis Martín Ramos:

Tenemos un grave problema de análisis, porque hay un dato muy difícil de interpretar, que es el del significado -en el ámbito de la cuestión nacional y territorial- de los votos de En Comú/Podem. Es cierto que en ese conglomerado, y entre sus votantes hay muchos que son de izquierdas 100% y no son independentistas y menos aún nacionalistas. Pero todos sabemos que otra parte importante de todo ese campo político -los Dante Fachín, Elisenda Alamany, Pissarello, Asens… y no poca gente de simpatía y apoyo- son independentistas, más o menos de ocasión, aunque algunos ahora hayan querido diluir su posición bajo el disfraz del “soberanismo” -que como sólo es soberanismo catalán, es nacionalismo-. También sabemos que entre otros Vendrell, y una parte de ICV es independentista de convicción aunque hasta ahora no pudo serlo de acción, como votante (tengo ejemplos de antiguos amigos del PSUC, ahora independentistas)”.

De manera que, se pregunta Martín Ramos, ¿cómo interpretar en el conflicto político que vivimos el voto de los Comunes en 2016? Su reflexión:

Yo creo que una parte importante de su 24,5% era indepe. ¿Cuánto? Imposible saberlo si no se dispone de una estadística sería y yo no la tengo. Puedo plantearme por hipótesis que una tercera parte de ese porcentaje estaba en el independentismo/soberanismo o más próximo a ese campo que a cualquier otro. Si eso es así, el independentismo no ha subido realmente en las elecciones de 2019, a pesar de que la suma de ERC-Soberanistes y Junts Per Catalunya suman el 36,7%, 4,6 puntos más que lo que obtuvieron en 2016 ; el notable ascenso de ERC (6,5 puntos) solo recoge en parte la gran caída de ECP (9,6 puntos). Por otra parte, el voto no independentista (PSC, CS , PP, Vox) ha subido 4,4 puntos con respecto a 2016 sumando el 44,8% y es evidente que el PSC ha atraído más voto procedente de los comunes que de Cs. Siguiendo en el terreno de las hipótesis, pienso que tras las espantadas de Dante, Alamany y Nuet y la bajada del tono del grupo de Ada Colau, hay un retroceso del independentismo/empatía con el “procés” en el seno del actual voto de los Comunes, que ahora sí puedo empezar a sumar a los que no están por el separatismo (y tienen que ir abandonando también su autodeterminismo retórico para derivar hacia la “tesis consultiva” de Pablo Iglesias)”.

Martín Ramos destaca:

Hay hoy en Cataluña un porcentaje contrario a la separación de cuanto menos el 60%, y si se plantea en términos de DUI o ruptura, muchos más”.

Prosigue en estos términos:

No siempre es posible razonar sobre la aritmética. Mi impresión política, “geométrica”, es que ERC apenas ha conseguido capitalizar la crisis de ECP y el prolongado declive de la ex-CDC -que se mantiene hasta el estallido final-; y que lo que se ha mantenido como ECP en 2019 es un pelo menos equívoca que la de 2016, y está unos peldaños más cerca del PSC en el rechazo al separatismo desde la izquierda. Si en los meses que vienen, además, PDCat no consigue superar su crisis interna -mantenida en hibernación por acuerdo mutuo, para evitar mayor descalabro-, y lo mismo ocurre con la CUP, el “procesismo” independentista se centrará tanto en ERC que ira perdiendo su virtud de movimiento. Por lo pronto, en esa virtud era fundamental la destrucción del PSC y del conglomerado de los comunes; han estado a punto, pero no lo han conseguido”.

Su conclusión:

no dejando de compartir algunas de las reservas de Joaquín [Miras] pero viendo que la realidad es la que es, también en Cataluña como en España, resulta fundamental para los intereses de cualquier propuesta popular y desde luego para los de la izquierda, como yo la pienso, aproximar PSC y Comunes todo lo que sea posible. De entrada reforzar que los términos del debate político en Cataluña- y en el conjunto de España- no sigan siendo los de las identidades nacionales, sino los de las identidades sociales; no porque éstas últimas no sean conflictivas, sino porque su resolución están en el camino del cambio social, mientras que el debate en términos de identidades nacionales lo obtura”.

La semana que viene prosigo con más comentarios y análisis de amigos y compañeros.

Cierro con la reflexión del lector de la que les hablaba en el compás inicial. Merece la pena:

El problema de Podemos, a mi juicio, es que tienden a concebir, en realidad, las naciones como entes homogéneos (o, por lo menos, esa es la percepción que uno tiene al oírles hablar). Incluso puede que sean peligrosamente wilsonianos (para Wilson, al menos en Europa, era evidente la ecuación nación cultural = nación política, puesto que creyó que una de las causas de la Gran Guerra había sido la falta de homogeneidad étnica de los imperios ruso y austrohúngaro, aunque las complejas realidades étnicas de los países de Europa del Este, los intereses de las potencias vencedoras y la revolución bolchevique le obligasen a replantearse esa ecuación a la hora de diseñar el mapa de la primera posguerra mundial). Me explicaré: para la dirección de Podemos España es “plurinacional”, pero Cataluña o el País Vasco parecen ser “uninacionales”, homogéneas, lo que básicamente convierte a todos los catalanes o vascos hispanohablantes cuyos referentes no son la cultura catalanista o vasquista construida y promovida por los políticos, el sistema educativo y universitario y los medios de comunicación autonómicos y no han emigrado de Cataluña o el País Vasco en algo así como “extranjeros” en el lugar donde viven, por lo que aun los que son de tendencias izquierdistas difícilmente van a votar a las confluencias de Podemos, que les han condenado al ostracismo político-social; si acaso votarán al partido socialista e, incluso, al derechista Ciudadanos. En cuanto al “confederalismo”, tiene cierto sabor al desbarajuste de la I República, cuando Cartagena-Murcia, Valencia, Coria, Plasencia, Hervás o Cádiz, por poner algunos ejemplos, se proclamaron cantones “independientes” y hasta acuñaron su propia moneda”.

Su opinión:

En mi opinión, es preferible y deseable que haya una sola nación política en España, entendida esa nación exclusivamente como conjunto de ciudadanos dotados de derechos fundamentales iguales, en los términos definidos en la Constitución española de 1978, y así ha de ser mientras esta no se reforme en sus propios términos, lo que implica en todo caso en este asunto la consulta mediante referéndum a todos los españoles definidos en dicha Constitución y en sus leyes de desarrollo. Se me preguntará que por qué defino la nación política recurriendo a ese documento jurídico-político y como respuesta, que requeriría un mayor desarrollo que otras personas están en muchas mejores condiciones de hacer, diré que es el único modo de evitar las muy nocivas concepciones sustancialistas, místicas y romántico-herderianas, de nación (política) que nos proponen PP, VOX y todos los partidos independentistas. ¡Parece mentira que en buena parte del espectro político no se haya aprendido nada de la experiencia de la primera mitad del siglo XX! Soy de la opinión, por lo demás, que la descentralización política territorial debe ser, caso de existir, un instrumento para crear una instancia más de democratización, no una cuña para fragmentar la nación política en beneficio, en lo fundamental, de ciertas elites locales, para intentar homogeneizar político-culturalmente ciertos territorios o para privilegiar ciertas “culturas” o regiones, como ha acabado ocurriendo en España. Y así nos va (sobre todo, así le va a Unidas Podemos y confluencias)”.

Sin embargo, señala con mucha razón nuestro lector:

estamos hablando demasiado de “nación”, “pueblo”, “soberanía” o “autodeterminación”, cuando las dos principales preocupaciones en nuestras sociedades debieran ser, por un lado, la desigualdad social o material, la “cuestión social”, en suma (con inclusión, claro está, de la subsistente desigualdad entre hombres y mujeres) y la cuestión medioambiental. Cuestiones que quedan relegadas a un muy segundo plano con tanto insistir en todos los términos enumerados en primer lugar, términos que, al final, devienen vacíos de contenido. Es como si hubiéramos retrocedido al lenguaje de la revoluciones liberales del siglo XIX anterior incluso a la consolidación del movimiento obrero, con lo que ha cambiado el mundo desde entonces”. RCB

Un añadido posterior del propio lector:

Efectivamente, como se sabe, el nacionalismo parece ser un sustituto de la religión. No es casual que algunos autores lo considerasen (por referencia al período de entreguerras, en particular, a los fascismos) una especie de religión política o secular. Los dos mayores especialistas en derecho público en lengua alemana del siglo XX, Kelsen y Schmitt, teorizaron en esa época la idea de que el discurso jurídico y político es, en buena medida, teología secularizada, esto es, el discurso que gira en torno a estado, nación, soberanía, poder constituyente y poderes constituidos y demás es, estructural y genealógicamente, mimético del discurso teológico cristiano acerca de Dios y sus atributos o cualidades y su relación con el mundo terrenal”.

PS. ¡Y luego nos quejamos de que la Iglesia católica no informa a la gente! ¡Qué descreímos e injustos que somos! ¡Miren esta hoja parroquial de la Iglesia de Burriana!

 

Una información más. Por si pudieran:

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