César Jara: Portugal y España

enCandelaCésar Jara ||

Estoy estos días recorriendo algunas ciudades del norte de Portugal, fronterizas con tierras gallegas, y tomando el pulso social y político de nuestro vecino país; hacía ya mucho tiempo que deseaba hacerlo y el verano me ha brindado esta maravillosa ocasión para ello.

Desde muy joven, siempre vi con gran curiosidad y sorpresa la extraña relación que existe entre portugueses y españoles; más bien, la gran ignorancia que tenemos nosotros de casi todo respecto a ellos.

Basta fijarse en un hecho, no sé si es consecuencia o es casualidad de ese vivir de espaldas, en las televisiones españolas apenas se dan noticias de Portugal, mientras que en las suyas sí se habla más de España.

Coincide esto y me llama más la atención cuando resulta que, en estos cuatro últimos años, en Portugal un gobierno de izquierdas, del Partido Socialista, con el apoyo crítico del Partido Comunista y el Bloque de Izquierdas, está desarrollando políticas que, en términos generales, suponen una línea popular, social, a favor de la clase trabajadora y de los colectivos más necesitados.

Y han reducido sustancialmente la deuda exterior y las ataduras con el Fondo Monetario Internacional, aunque como España sea un estado miembro de la OTAN y de la Unión Europea, esa entelequia política cada vez más al servicio del gran capital transnacional y los grandes mercaderes.

Mientras que en España hemos ido hacia atrás, en derechos laborales, salarios, pensiones y empleo, en el país vecino han recorrido el camino inverso.

Me decía hace unos días un joven trabajador portugués que su sueldo era bajo y cuando le expliqué que cobraba más o menos la misma cantidad, escasa sin duda, que millones de jóvenes españoles en la mayor precariedad, admitió que era cierto, que los trabajadores portugueses, los ciudadanos en general, han avanzado más que nosotros.

Sin ir más lejos, su tasa de paro es la mitad que la nuestra.

Pero hay algo más importante: tienen un nivel político superior, seguramente consecuencia de avances culturales y sobre todo del hecho de que, desde hace más de un siglo, son una república y en 1974 hubo una gran revolución popular antifascista, que eliminó cualquier vestigio de su dictadura salazarista, mientras que en España aún sufrimos el franquismo subyacente y el auge de grupos claramente fascistas como Vox, que ya ocupan puestos en las instituciones públicas.

Recientemente, escuché una entrevista a su ministro de educación, que daba una sencilla explicación sobre su modelo educativo público: ni un euro para colegios privados concertados y aumento espectacular de las inversiones en el sistema público en todos sus niveles.

Y daba gusto oír cómo se expresaba un grupo de universitarios de Lisboa al respecto, con total claridad verbal, con criterio político y orgullosos de esa realidad que su ministro reflejaba en la entrevista.

Envidia y rabia me dio.

Por eso y por muchas cosas más, por lógica, por razones emocionales e históricas, seguiré toda mi vida planteando la necesidad de un mayor acercamiento a la realidad portuguesa, hay que hacer turismo en ese vecino país; seguiré opinando que ambos estados deben establecer mecanismos de integración y cooperación más estrechos y, por supuesto, alcanzar algún día, no lejano, formar una república confederal.

Sé que muchos portugueses lo desean; el problema lo tenemos los españoles, que no somos ni siquiera capaces primero de acabar con el régimen corrupto del Borbón e implantar una nueva república.

Me pensaré seriamente obtener la ciudadanía portuguesa. De momento, sigo recorriendo lugares en tierras fronterizas para conocer mejor y en persona la realidad social, cultural y política de Portugal.

El principio establecido en Crónica Popular exige que, para que los autores de un comentario a un artículo, firmado con nombre y apellidos, vean publicado su comentario, deben firmar de igual modo el textos que nos envíe. En caso contrario, no se publicarán.
Y eso lo haremos aunque el comentario sea favorable al artículo: no se publicará ningún comentario si no va acompañado por la identificación personal de su autor.

2 comentarios de “César Jara: Portugal y España

  1. Jaime Axel Ruiz
    6 julio, 2019 at 21:57

    Con pensiones de 286€ mensuales, muchos abuelos sin pensión, una Sanidad pública lamentable, con los Fondos Europeos invertidos en autopistas de peaje en vez de mejorar las carreteras y ferrocarriles, con unas diferencias sociales y económicas más parecidas a las suramericanas, etc, etc, no me parece que Portugal sea un modelo. Aunque amo ese país y por eso vivo en él ( pagando mis impuestos en España, no emigrado fiscal)

  2. Jaime Axel Ruiz
    6 julio, 2019 at 22:24

    por no hablar del desastre de su política forestal a base de eucaliptos y destruyendo el paisaje desde el Mondego para arriba y de Monchique, sin medios para prevenir y extinguir incendios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *