José Daniel Lacalle||
Ingeniero aeronáutico y sociólogo. Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM)||
Como plantea el Gabinete Económico Confederal de Comisiones Obreras en su “Informe de Coyuntura Laboral” de julio de 2019: “La precariedad laboral (la ausencia de un trabajo de calidad que garantice unas condiciones dignas de vida) afecta a la mayoría de la población trabajadora. El indicador más grave es la alta tasa de paro, agravada por su larga duración y el agotamiento de las prestaciones por desempleo, pero hay otros indicadores de la precariedad: la desigualdad laboral, la brecha de género, la temporalidad, el tiempo parcial, la prolongación no remunerada de la jornada de trabajo, o el deterioro de los indicadores de salud laboral y de accidentes de trabajo” (1). A ello debe añadirse, la alta rotación, tanto del empleo temporal como del indefinido, la alta inestabilidad, los bajos salarios y, por supuesto, el elevado peso de la economía sumergida.
El análisis de la EPA del segundo trimestre de 2019 lo centraremos en la evolución en lo que va de año, es decir, comparando la situación actual con la de finales de 2018.
1.- La población en edad de trabajar (Tabla IA)
Se mantiene el crecimiento ocurrido desde finales de 2015, con una subida en este último medio año de 193’6 mil personas (una subida del 0’5%), de las cuales 96’5 mil son varones (+0’51%) y 97’2 mil mujeres (0’48%); la tasa de feminidad es del 51’4%.
2.- La población activa (Tablas IB y Tabla II)
En este caso, el crecimiento lo era desde finales de 2016, en lo que va de año ha subido en 166’7 mil personas (un 0’73% más de 2 décimas por encima de la población en edad de trabajar, lo cual es una buena noticia), por géneros, los varones han subido en 57’1 mil, bastante menos de la mitad del total (un 0’47%) y 109’6 mil mujeres (+1’03%); el alza en la actividad ha sido mayoritariamente femenina, y la tasa de feminización está en el 46’7%. En el último semestre la tasa de actividad ha subido muy ligeramente, quedando en el 58’7%.
3.- La ocupación (Tablas IC y Tabla II)
Ha estado en crecimiento desde 2013, año que puede considerarse como el de inicio de la recuperación; en lo que va de año ha subido en 240’3 mil personas (+ 1’2%) casi 1’5 veces la subida de la actividad (lo cual sigue siendo una muy buena noticia), los varones han subido en 97’1 mil (+0’9%) y las mujeres en 143’2 mil (+ 1’6%), casi vez y media más que los varones; con en el caso de la actividad, el alza de la ocupación ha sido mayoritariamente femenina, y la tasa de feminización está en el 45’7%. La tasa de ocupación está en el 86%, subiendo en el último trimestre 7 centésimas.
4.- Los asalariados (Tabla ID)
Su evolución ha sido muy similar a la de los ocupados, en crecimiento desde 2013 en el último semestre ha subido en 234’7 mil personas, un 1’4%, los varones en 124’9 mil, 1’5%, y las mujeres en 109’8 mil, un 1’4%, la tasa de feminidad está en el 47’8%.
5.- La precariedad (Tablas IE y IF y Tabla II)
Siguiendo al Gabinete Económico Confederal de CCOO, “la población trabajadora en España cada vez soporta peores condiciones laborales y más de la mitad del empleo es precario. Menos de la mitad de la población afiliada al régimen general de la Seguridad Social tiene un contrato indefinido a jornada completa (48%) y la mayoría (52%) presenta algún tipo de precariedad: contrato temporal, trabajo por horas o ambos. En 2007 la precariedad venía marcada por la temporalidad, ahora además se ha añadido la parcialidad de la jornada como rasgo característico”; más en detalle, “la precariedad laboral, afecta a la mayoría de la clase trabajadora y ha aumentado durante la crisis: temporalidad, tiempo parcial involuntario, falsos autónomos, devaluación salarial, siniestralidad laboral…”(2), a lo cual habría que añadir, imposibilidad de emancipación de jóvenes en edad de trabajar, trabajo en la economía sumergida y, desde luego, el desempleo.
5.1.- Pasando a los datos de la última EPA (2019TII), la temporalidad comenzó a subir a partir de 2013, de la mano de la así llamada recuperación económica, en lo que va de 2019 ha bajado en 44’19 mil personas, un 0’44%, en los varones este descenso ha sido de 30’4 mil, un 1’35%, mientras que en las mujeres se ha dado una subida de 10’6 mil, un 0’48%; la tasa de feminidad es del 49,5%. La tasa de temporalidad es del 26’4%.
5.2.- En cuanto al trabajo a tiempo parcial, que ya desde el estallido de la recesión, en 2009, se planteó por las organizaciones patronales como la posible solución al grave problema del paro, no ha dejado de crecer desde ese 2009, salvo en 2016 y 2017; en este segundo trimestre de 2019 está más de medio millón por encima de 2007, un crecimiento de casi un 21%. En los últimos seis meses ha crecido en 56’7 mil personas (1’96%), 29’9 mil varones (4%) y 26’9 mil mujeres, solamente un 1’25%; la tasa de feminidad es del 74%. La tasa de trabajo parcial es del 14’8%.
6.- El desempleo (Tablas IG, IJ, II y III)
El paro ha bajado en este último trimestre en 73’7 mil personas (un 2’2%), 40 mil varones (+2’5%) y 33’7 mil mujeres (+ 1’95%), con una tasa de paro en la actualidad del 14% y una tasa de feminidad del 52’5%. El paro está descendiendo desde 2013, pero se ha dado una importante desaceleración de esta caída en 2019; la media del descenso anual desde 2015 a 2018 es de casi 470 mil personas, algo más de 270 mil varones y cerca de 200 mil mujeres, durante esos tres años la caída del paro en los varones ha ido creciendo y en las mujeres decreciendo; en el primer semestre de 2019, el paro sigue bajando, en los hombres en mayor medida que en las mujeres, pero a una tasa mucho menor que la media de los tres años anteriores.
El paro de larga duración tiene una evolución similar al paro; en el último semestre, el paro con un año o más ha descendido en 94,1 mil personas, 58’5 mil varones y 35’7 mil mujeres, y el de dos años en 82’3 mil personas, 48’7 mil varones y 33,6 mil mujeres, las tasas de feminidad son respectivamente de 54’3% y 53’6%. Los hogares con ninguna persona ocupada son 6.252.800, 1.14 millones más que en 2008, un 22’3% por encima.
Como señala el Gabinete Económico de CCOO: “La duración de la crisis y la profunda destrucción de empleo han enquistado el paro de larga duración- que todavía afecta al 45% de la población en paro- y han reducido la protección por desempleo, como reflejan el bajo porcentaje de población en paro que cobra prestación, el menor peso de las prestaciones contributivas y la menor cuantía media que cobra prestación…” “En junio de 2019, la tasa bruta de cobertura del paro de las mujeres (57%) está 10 puntos porcentuales por debajo de las de los hombres (67%)”. “El gasto en prestaciones desempleo se ha recortado a la mitad (-46%) entre 2010 y 2018” (3).
7.- La inactividad (Tabla IH)
Durante la crisis se había mantenido alrededor de los 15’4 millones de personas y a partir de 2012 no ha dejado de crecer, hasta los 16’15 millones en 2018, en el primer trimestre de este año subió en casi 130 mil personas y en el segundo bajó en poco más de 110 mil, en conjunto, en lo que va de año, ha subido en 27’6 mil (un 0’17%), los varones subieron en 39’4 mil (+0’58%) y las mujeres inactivas bajaron en 12’4 mil
8.- La brecha laboral (Tabla IV)
Si comparamos con el peso de las mujeres en edad de trabajar, las mujeres están infrarrepresentadas en la actividad, ocupación, salarización, temporalidad, y suprarrepresentadas en el trabajo a jornada parcial, desempleo, desempleo de larga duración e inactividad, es decir, su situación laboral es peor que la de los varones.
Como resumen general, dentro de una indudable precarización de las condiciones laborales de los trabajadores, se está dando una indudable recuperación y, en el último semestre una importante ralentización.
Notas:
1.- Gabinete Económico Confederal, “Informe de Coyuntura Laboral. Julio 2019” (CCOO, Madrid, 2019), pg. 3.
2.- Gabinete Económico Confederal, op. cit. pg. 5.
3.- Gabinete Económico Confederal, op. cit. pp. 11-12.














El principio establecido en Crónica Popular exige que, para que los autores de un comentario a un artículo, firmado con nombre y apellidos, vean publicado su comentario, deben firmar de igual modo el textos que nos envíe. En caso contrario, no se publicarán.
Y eso lo haremos aunque el comentario sea favorable al artículo: no se publicará ningún comentario si no va acompañado por la identificación personal de su autor.