Crónica Popular nació en septiembre de 2011 con el objetivo de contribuir a la unidad de la izquierda. Y a partir de ahí, para que la izquierda confluyera con movimientos sociales y plataformas que pudieran articular un nuevo bloque social y político capaz de derriba a la derecha. Y, lo que es tan importante como lo anterior, para, que marchando juntos, en ese nuevo bloque pudiera no solo ganar las elecciones que en este 2015 van a tener lugar y formar Gobierno, sino conquistar el poder y transformar radicalmente el capitalismo español- no se trata de gestionarlo mejor, sino de superarlo positivamente- y avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
En pocos momentos como los actuales esa unidad de la izquierda y las capas populares ha sido no solo tan necesaria sino también tan posible. Pero, lo queremos decir de entrada, para construirla no sobra nadie. Ni formaciones políticas, con muchos años e historia de lucha alguna de ellas y de recentísima creación otras, ni movimientos sociales ni personas individuales que pelean por libre en defensa de los derechos colectivos, pero al lado o dentro de las mareas que en los últimos años han llenado con sus marchas y protestas las calles y plazas españolas.
Sin embargo, lo que sobran son otras cosas en el camino de la unidad. Sobra la creencia de quienes pretenden convencer a los demás de que para avanzar en la unidad es necesario romper lo que existe. Sobra la prepotencia de alguna formación política que entiende que la unidad solo se puede hacer en torno a ella. Sobra la soberbia de algunos dirigentes a los que no les gusta la sopa de siglas, es decir, la unidad de distintos partidos, porque únicamente les satisface el suyo. Sobra la falta de respeto a la historia y trayectoria de partidos políticos y coaliciones que nunca dejaron de luchar por la democracia y el socialismo, en las peores condiciones bajo la dictadura franquista y en la democracia. Sobran el desprecio a valores de la izquierda, a los que se quiere sacrificar en aras de un buen resultado electoral. Y sobra la indecorosa y vanidosa pretensión de creerse algunos por sí solos los nuevos salvadores de la patria y de las capas populares.
Lamentablemente, todos estos ingredientes dañinos para construir un nuevo bloque social y político están a la orden del día en la agenda política española. El espectáculo es, realmente, deplorable. Y mientras se confunde y entretiene cada vez más a la sociedad española con la aparición de nuevos sondeos electorales, “cocinados” hasta límites insospechados por los expertos que las realizan, se asiste a un “prietas las filas” por parte del PP e, incluso, y a pesar de la crisis interna del PSOE, o, quizás, precisamente por eso, a una nueva recomposición del bipartidismo. Es decir, a una nueva articulación del bloque en el poder desde la transición, que puede dar al traste con las aspiraciones y las luchas de los trabajadores y capas sociales tan duramente maltratadas por el Gobierno del PP en estos años de profunda crisis económica del capitalismo.
Desde Crónica Popular hacemos un llamamiento a quienes, leal y sinceramente, sin oportunismos y egoísmos suicidas, quieran contribuir de una vez por todas a la construcción de esa unidad de la izquierda y de las capas populares, sobre la base de un programa que tome en consideración las necesidades básicas del pueblo y los cambios ineludibles para poder cubrirlas. La Historia no se detiene. Y la Historia no absolverá a quienes, por unas u otras razones, impidan la unidad necesaria. La unidad posible para lograr que la derecha abandone el poder que ha utilizado para, en medio de la corrupción más vergonzosa, conducir a la mayoría de los españoles a los peores niveles de explotación, exclusión y pobreza conocidos desde el final de la dictadura franquista.



A ver si leen este editorial los dirigentes de IU Federal y de IU Madrid. Al menos que no seamos nosotros quienes pongamos los palos entre las ruedas.
Si, además, lo leen otras fuerzas de izquierda, mejor