Cristina Calandre Hoenigsfeld||
Economista||
De nuevo asistimos a una vuelta al anterior nombre de una calle de Madrid, Hermanos García Noblejas, que el anterior Ayuntamiento, el presidido por Manuela Carmena, cambió, en el año 2017, por el de Institución Libre de Enseñanza.
Esto es lo que acaba de decidir el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que ha desestimado el recurso de apelación del anterior ayuntamiento progresista, contra la sentencia dictada el 21 de mayo del 2018.
El actual alcalde de Madrid, del PP, ha dicho que no van a recurrir, en recurso de casación ante el Tribunal Supremo, pues «tienen cosas más importantes que hacer».
Desconozco los entresijos de la familia García Noblejas, pero, por lo que he leído, muchos de ellos fueron falangistas y algunos apoyaron a la sublevación militar del 18 de julio de 1936 contra la República. Posteriormente, el mismo Ramón Serrano Suñer, ministro fascista y antisemita, ayudó a traer a uno de los hermanos desde Rusia, donde había ido con la División Azul.
Sabemos que uno de los enemigos de la Institución Libre de Enseñanza, fue la Falange, que, nada más finalizar la guerra, entró en su recinto y la saqueó.
La ILE, creada en 1876, por Don Francisco Giner de los Ríos, es poco conocida.
Se perdió una oportunidad de oro, con motivo de su rehabilitación en el año 2008, de mantener y proteger su patrimonio, en el recinto escolar, en Madrid, primero que construyó el arquitecto Bernardo Giner de los Ríos, en el año 1917. Dicho arquitecto, construiría muchos grupos escolares durante la II República, para llevar a cabo la gran obra pedagógica de la ILE.
Esa rehabilitación, no fue tal, sino un derribo en toda regla, con apoyo de instituciones y financiación de Caja Madrid.
Ahora, con el borrado de su nombre en el callejero madrileño, asistimos a otra humillación más, cuando es tan importante recordar que la Institución fue la base sobre la que surgieron importantes instituciones, como la Junta Para Ampliación de Estudios (JAE), y finalmente se pudo lograr, en 1931, la II República.




Me alegro de su vuelta a estas páginas. Hoy se echa en falta una ILE en España, un foro de influencia cultural, estética y científica de ese calibre donde se reuniese la ilustración no dogmática ni ideológica, lejos de las camarillas y los despachos del poder y los partidos (por eso es ilustración).
Lo único es que tengo dudas de si poner ese nombre tan largo a una calle era una buena idea desde el punto de vista práctico, por mucho que la ILE merezca ese homenaje