Un alto en el camino

Rodrigo Vázquez de Prada||

Periodista. Director de Crónica Popular||

Antonio Gallifa||

Economista. Presidente de Renovación Editorial||

María Rosa de Madariaga||

Historiadora. Coordinadora del Consejo Editorial de CP||

La necesaria ordenación económica y legal de la sociedad editora Renovación Editorial, nos obliga a suspender la publicación del semanario digital CRÓNICA POPULAR, cuyo primer número salió a la calle hace ahora diez años; en septiembre de 2011.

Diez años no son nada, si nos permitimos la licencia de parafrasear, libremente, al cantante Carlos Gardel. Pero lo cierto es que estos últimos diez años de la historia española han sido de una intensidad y gravedad política como nunca lo habían sido antes, desde el restablecimiento de la democracia, a la que España llegó gracias a la compleja y modélica Transición política y a la Constitución de 1978.

 

 

Y durante esta década, y desde una posición inequívocamente de izquierdas, CRÓNICA POPULAR no ha cesado de denunciar todas aquellas políticas que, desde unas posiciones u otras, han ido debilitando las instituciones democráticas de las que los españoles nos habíamos dotado en 1978. Nunca hemos silenciado nuestra voz, aunque alzarla como lo hicimos, fuera auténticamente contra corriente, como un medio independiente y bien alejado de las subvenciones que tan abundantemente riegan las arcas de las publicaciones afines al gobierno. 

No guardamos silencia ni ante las políticas neoliberales que se aplicaron en España como perverso remedio a la crisis económica de 2008, denominadas “austericidas” en la neolengua creada por los izquierdistas rampantes; unas políticas neoliberales que, en realidad, eran la continuidad de las privatizaciones de uno de los sectores públicos más potentes de toda Europa, con el regalo al sector privado de empresas modélicas en su gestión, como Endesa, Repsol y Telefónica, o el grupo bancario Argentaria, que tan cuantiosos ingresos proporcionaron al Tesoro, y de la misma gestión privada de los hospitales públicos, diseñada y comenzada a aplicar por Rodríguez Zapatero.

Ni ante la demagogia barata del populismo podemita, desde su irrupción en 2015 y su campaña televisiva apoyada desde la misma derecha- “había que destruir a la izquierda”, fue su justificación-, su inexplicable acceso al Gobierno en 2018, y su caída libre en los últimos años, de la que, en mayo último quiso escaparse su líder de pacotilla, el peronista Pablo Iglesias, en una patética pirueta en la que pretendió presentarse como el salva patrias de la izquierda frente a un fascismo inexistente.

Ni ante el permanente golpe de Estado de los secesionistas catalanes que, tras varias décadas de construcción artificial de su inexistente nacionalidad desde las mismas instituciones autonómicas y de su incesante y aldeano arrinconamiento en los centros docentes de la lengua oficial de España, Estado, llegó a su culminación en 2017, con las llamadas “leyes de desconexión” y la declaración unilateral de independencia; un golpe de Estado en toda regla que fue calificado por el Tribunal Supremo como “sedición”, tras un juicio desarrollado con el máximo de garantías procesales y retransmitido en directo por las televisiones en un ejemplo modélico de transparencia de la judicatura española.

Ni ante la progresiva destrucción del PSOE por parte de un dirigente sin escrúpulos, irresponsable y mendaz como nunca lo hubo al frente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Un político inane cuya altura física contrasta visiblemente con su escasísimo nivel intelectual, y que, para instalarse en la Moncloa mediante la moción de censura a Rajoy, no dudó en aliarse con los peronistas podemitas y los supremacistas catalanes y vascos, entre ellos los herederos de ETA con escaño en las Cortes con el nombre tapadera de BILDU; un conjunto de partidos políticos a los que la desproporcional ley electoral otorga una sobrerrepresentación parlamentaria y que no cejan en su claro proyecto de desmembración de España, con el apoyo de oscuros servicios de inteligencia, grandes multinacionales y especuladores financieros internacionales como Georges Soros, el amigo de Sánchez, para los que resulta muy rentable la balcanización de los Estados nación europeos.

Con su apoyo llegó Pedro Sánchez a la Moncloa y con ellos trata de perpetuarse en el poder, utilizando ad nausean los mecanismos de pura propaganda ideados por su estratega defenestrado Iván Redondo que, con un mastodóntico equipo, desarrolló una política que más que comunicación no fue más que la aplicación de los principios goebelsianos a los que añadió unas dosis de marketing made in USA. 

Y, por supuesto, la voz de CRÓNICA POPULAR denunció siempre, sin ambages, el acoso y descalificación incesante de toda esa ralea de los socios de investidura,  a los tribunales de justicia, sin duda alguna, el pilar fundamental hoy en España de la misma democracia; un acoso y descalificación desarrollada también desde el mismo gobierno, que, en todo momento, trató de deslegitimar sentencias dictadas desde el Tribunal Supremo y el mismo Tribunal Constitucional…

Y también expresó su denuncia de las disolventes políticas de identidad, y de manera muy particular las de un esperpéntico feminismo sin mujeres y contra las mujeres, blandiendo, además, la falsa bandera del llamado “lenguaje inclusivo” que expresa a las claras tanto su ignorancia de la gramática española como la escasa madurez intelectual de quienes lo postulan; una operación de matriz anglosajona y de gran calado que no pretende otra cosa que sepultar en el imaginario colectivo la existencia de las clases sociales y, en la práctica, socavar la necesaria unidad de la clase trabajadora. Políticas que están en la base de la destrucción de la izquierda española como la que se ha producido en estos últimos diez años y que jamás hubieran soñado desde los estados mayores del pensamiento reaccionario.

O, en fin, las erráticas e ineficaces políticas desarrolladas desde el Gobierno contra el Covid19, que, más que otra cosa, le sirvieron para arremeter contra la oposición, tratar de derribar los gobiernos de comunidades autónomas críticas con su política y meter de matute normas legales que nada tenían que ver con la situación de pandemia que padece nuestro país. Entre ellas, y como paradigma de esta política torticera, el decreto-ley por el que Pedro Sánchez aupó al demagogo Iglesias en la Comisión Delegada para Asuntos de Inteligencia - léase, Centro Nacional de Inteligencia (CNI) -afortunadamente declarado inconstitucional y nulo por el Tribunal Constitucional. O, peor aún, la concesión de los indultos a los secesionistas catalanes condenados por el Tribunal Supremo, su humillante política de concesiones a los supremacistas catalanes y vascos y su acuerdo con la Generalidad para desarrollar negociaciones con ese gobierno autonómico, a través de una Mesa bilateral como si de los gobiernos de dos Estados se tratara. Medidas políticas todas ellas que suponen plegarse literalmente a los secesionistas en su declarado intento de desmembración de España,

Quienes hicimos CRÓNICA POPULAR combatimos abiertamente al franquismo cuando el franquismo existía,  una lucha bien distinta a la del “antifranquismo sobrevenido” del sanchismo y sus aliados después de nada menos que 46 años de muerto Franco. Nuestro compromiso político en la reconquista de la democracia nos costó despidos, detenciones, procesamientos, multas gubernativas y cárcel. Y todo ello, unido al estudio de nuestra historia, dio fuerza a nuestra convicción de que España no se merece que desde los Gobiernos, del color que sean, se pretenda gobernar únicamente para la mitad de los españoles y mucho menos para una parte minoritaria de ellos. A favor de unos y en detrimento de los demás. Dicho en otras palabras, que lo que España necesita para avanzar en el fortalecimiento de las instituciones democráticas  y del Estado de bienestar, máxime en situaciones de particular gravedad como la de los últimos años, son Pactos de Estado entre las principales fuerzas parlamentarias.

Pactos de Estado en cuestiones de capital importancia, entre ellas, la Educación, Sanidad, Energía, Interior e Inmigración y Asuntos Exteriores, sin los cuales todo lo que se haga serán parches cortoplacistas para contentar a la bancada del Gobierno de turno sin que eso suponga ningún beneficio práctico para la gran mayoría de los españoles. Pactos de Estado para abordar la reforma y fortalecimiento de la Constitución, que supongan, entre otras medidas, la recentralización de las competencias de Educación, Sanidad e Interior, la supresión del concepto “nacionalidades” de su artículo 2 y la configuración del Senado como una auténtica cámara de representación territorial. Pactos de Estado, en suma, que tengan como ejemplo los pactos a los que se llegó en el proceso de la Transición a la democracia, aunque tales acuerdos provoquen una verdadera urticaria a los ignorantes izquierdistas de toda laya que, sin apenas formación y sin experiencia alguna en la gestión de la administración pública, pululan por las aéreas gubernamentales, como altos y altísimos cargos, “jugando a la política” en versión del izquierdismo bolivariano y en la estela del mismo presidente del Gobierno que los encumbró.

Para denunciar los graves yerros y proponer alternativas necesarias, CRÓNICA POPULAR ha contado con un excelente equipo de colaboradores habituales: periodistas, historiadores, economistas, profesores y catedráticos filósofos, diplomáticos, dirigentes de partidos políticos, ex magistrados- jueces, abogados, dirigentes y ex dirigentes de partidos políticos, trabajadores preocupados por todo lo que les rodea…. Nuestros lectores conocen de sobra sus nombres. Citar a algunos de ellos y no a todos, sería, realmente, imperdonable. Nuestro agradecimiento más sincero a todos ellos. Sin sus valiosas aportaciones CRÓNICA POPULAR no hubiera podido ni salir a la calle en septiembre de 2011 ni resistir durante esta compleja década, con su voz contra corriente. 

Seguiremos alzando nuestra voz contra todos los desmanes políticos que hemos reseñado. Pero, hoy, CRÓNICA POPULAR hace un alto en el camino.

 



El principio establecido en Crónica Popular exige que, para que los autores de un comentario a un artículo, firmado con nombre y apellidos, vean publicado su comentario, deben firmar de igual modo el textos que nos envíe. En caso contrario, no se publicarán.
Y eso lo haremos aunque el comentario sea favorable al artículo: no se publicará ningún comentario si no va acompañado por la identificación personal de su autor.

14 comentarios de “Un alto en el camino”

  1. Jaime Axel Ruiz Baudrihaye
    1 septiembre, 2021 at 16:52

    Es una. pena porque deja un vacío.
    Agradezco a su director, Rodrigo Vázquez de Prada, así como a María Rosa de Madariaga y Antonio Gallifa, que me hayan permitido publicar semanalmente en sus páginas.

  2. Arturo del Villar
    4 septiembre, 2021 at 16:37

    Cuando desaparece un medio de comunicación de masas se nos amputa un trozo de libertad. Ignoro lo sucedido con CP, pero si en algo puedo ayudar de alguna manera aquí estoy. ¡Salud y República!

  3. Antonio Francisco Ordóñez
    4 septiembre, 2021 at 19:59

    Hasta siempre amigos y camaradas. Gracias por vuestra infinita generosidad. Salud ✊

  4. Alfredo Molares
    5 septiembre, 2021 at 15:24

    ¿Qué haría falta para que siguierais adelante, con nosotros?

  5. Alfredo Molares
    5 septiembre, 2021 at 15:31

    ¿Qué haría falta para que siguierais en la lucha y siendo parte de nuestras lecturas necesarias?
    Por mi parte, estoy dispuesto a contribuir con una cantidad razonable…

  6. Joaquín Soler
    5 septiembre, 2021 at 22:55

    Fue un placer poder colaborar con vosotros y poder presentar en Barcelona la revista “Es la hora de la III República” en 2019.
    Un fuerte abrazo saludos republicanos.

  7. juan jose del aguila torres
    6 septiembre, 2021 at 17:53

    Pese a coincidir con vosotros en muchos de vuestros-nuestros postulados ideologicos de izquierda-tambien os espresé privadamente en otras ocasiones mis serias divergencias con algunos puntos de vista , como la idolatracción de la transicción y el complice silencio con la monarquia heredada del franquismo,con la no critica del bipartidismo ” impuesto e implantado” por los franquistas y las fuerzas vivas pues presumia que no eran compartidos en su integridad por muchas personas que se sienten y siguen pensandolo que son de izquierdas. Siento y lamento este denominado por vosotros “alto en el camino”, ya que pienso que la inmensa mayoria vuestros lectores/ que no seguidores, lo interpretaran como una forma fina de decir adios y tirar la toalla. Creo que la izquierda de este pais no se lo merece. La derecha permanente de españa más contenta que nunca dirá , otros que se van, ya van quedando menos

  8. Eduardo Luque
    6 septiembre, 2021 at 18:01

    Un placer trabajar con vosotros y una gran tristeza.

  9. JESÚS PICHEL MARTÍN
    7 septiembre, 2021 at 23:20

    Gracias, Rodrigo, por tu compromiso y tu enorme generosidad. Siento este alto en el camino porque perdemos algo bueno. Un abrazo.

  10. Ximena de la Barra
    12 septiembre, 2021 at 19:26

    Gracias Rodrigo, Rosa María y Antonio por el tiempo que nos dieron y por la contribución a la lucha en contra del pensamiento único. Gracias también por haberme permitido expresarme, desarrollando ideas y denunciando los estragos causados por el orden mundial realmente existente, desde vuestras páginas. ¡Ha sido un privilegio!

  11. rafael fraguas de pablo
    14 septiembre, 2021 at 2:56

    Como periodista, lamento la desaparición, siquiera temporal, de todo medio de comunicación. Pero no puedo comprender cómo personas que tan generosamente entregaron su juventud a la causa de la democracia, como es el caso de los y las responsables de esta publicación, han podido abismarse algunas de ellas en un “no a todo” lo procedente del primer Gobierno de coalición de izquierda en la historia contemporánea de España. Esa actitud la creo más propia de la cúpula de ese partido corrupto -900 veces corrupto- que ha destrozado la ecuación entre legitimidad y legalidad democráticas, provocando, así, un daño casi irreparable a la frágil democracia española, que tanta sangre y tanto esfuerzo costó conseguir. Tal rotura está en el origen impulsor de tantas derivas periféricas o céntricas como las contempladas. No he visto una sola crítica contundente hacia esa oposición histérica, golpista y vocinglera que en plena pandemia asesina se dedicó a incrementar el sufrimiento de un país tan cruelmente herido, mediante el rencor destilado de quienes se muestran incapaces de reconocer que el mero decoro estatal les impedía y les impedirá gobernar mientras la memoria no borre la huella de sus exacciones. Tampoco entiendo cómo la línea de CP no parece haber sido capaz de entender que la política es pacto, acuerdo, negociación con quien se aviene a pactar; y que esos acuerdos tienen siempre precio, pagadero o no. Enrocarse en un numantinismo sin objeto o bien en el narcisismo de una negatividad sin salida, no conduce a nada: su expresión más sonora ha sido la de quien nunca debió escribir en un medio como éste y cuyos escritos, en mi opinión, le han llevado a su consunción, por confundir a lectores bienintencionados deseosos de un medio crítico, sí, pero de izquierda o a colaboradores sinceros como yo mismo hasta que me percaté de la deriva ideológica emprendida. Me queda la tristeza de lo sucedido,también el deseo de que los errores, los propios y los ajenos, sean enmendados en un futuro.

  12. Estacio Valladares
    13 octubre, 2021 at 5:17

    Querido Rodrigo, me acabo de enterar de la decisión de silenciar, quiero entender de manera no definitiva ni prolongada, este medio de comunicación en el que tuve la oportunidad de escribir algunos artículos sobre cultura y política latinoamericana durante el 2013 y el 2018. Fue un gusto enorme escribir en las páginas de Crónica Popular. Agradezco tu generosidad por haberme invitado a participar en sus páginas. Un abrazo desde el Ecuador, Estacio Valladares.

  13. Francisco Altemir
    21 octubre, 2021 at 12:20

    Es una pérdida irreparable
    Francisco Altemir

  14. 27 octubre, 2021 at 11:15

    Nos dejáis huérfanos de voz a la izquierda critica con el populismo instalado en la izquierda oficial.
    Se equivoca gravemente Rafael Fraguas a acusar a Crónica Popular de “abismarse al no a todo” al gobierno frankenstein, o a la falta de critica de este medio a la monarquía o a la derechona de este país, que no lo haya hecho confundiéndose con el populismo maniqueo puede ser que sea lo que le molesta a Fraguas.
    Que haya defendido la transición como el resultado de una correlación de fuerzas, o de debilidades, si se quiere… no quiere decir que no haya apostado por la reforma de la Constitución como medio de mejorar la igualdad y la justicia social.
    Si él se arrepiente de haber publicado en Crónica Popular es su problema. Para mi Crónica Popular siempre fue un lugar donde respirar libertad y espero y deseo que solo sea un alto en el camino y, como sabe Rodrigo, tiene mi disponibilidad personal para echar una mano allí donde se me necesite.

    Un abrazo a todos los que hicieron posible este Oasis de libertad

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